El tiroides es una glándula situada en la parte anterior del cuello, responsable de la secreción de las hormonas tiroideas: tiroxina o T4, y triyodotironina o T3. Estas hormonas regulan aspectos importantes del crecimiento, el desarrollo y las funciones de las células y órganos de nuestro organismo a lo largo de toda la vida, incluidas las neuronas de nuestro cerebro.
Anatomía de la glándula tiroides y su ubicación en el cuello.
Su secreción está controlada por otra hormona, la hormona tirotropa o TSH, que es segregada por la hipófisis, situada en la base del cráneo, cuya función es promover y estimular la función y secreción del tiroides. Este control toma la forma de una retroalimentación negativa: cuando la secreción de tiroides (T4 y T3) disminuye, se estimula compensatoriamente la secreción de TSH; y viceversa, cuando la secreción de T4 y T3 aumenta, la secreción de TSH disminuye. Por este motivo, en los análisis de sangre que normalmente se realizan para estudiar la función tiroidea, el aumento de TSH sugiere que la función del tiroides está disminuida.
La glándula tiroides por su tamaño y ubicación, puede explorarse por palpación. Cuando la función tiroidea está patológicamente deprimida, aparece hipotiroidismo, y cuando la función tiroidea está patológicamente incrementada, el hipertiroidismo.
Bocio en la Infancia
El bocio es una patología infrecuente en la infancia. El término bocio se refiere al aumento de tamaño de la glándula tiroides por hipertrofia o hiperplasia del tejido folicular. En la edad pediátrica, la mayoría de los niños con bocio suelen tener una función tiroidea conservada.
Causas del Bocio
El origen del bocio en edad pediátrica puede ser de etiología congénita o adquirida. El bocio congénito es generalmente secundario a patología tiroidea materna y suele ser un hallazgo transitorio. Entre las causas adquiridas, la más frecuente en nuestro medio es la tiroiditis linfocitaria crónica o enfermedad de Hashimoto.
Otras causas incluyen:
- Estimulación del receptor de membrana de la tirotropina (TSH): lo más común es por aumento de la TSH secundario a hipotiroidismo primario o déficit de yodo.
- Tumoral: por el desarrollo de nódulos benignos o malignos de la propia glándula tiroides.
En los países desarrollados, en los que es habitual el uso de sales yodadas, la primera causa de bocio en la edad pediátrica es la tiroiditis linfocitaria crónica o enfermedad de Hashimoto.
Bocio visible en la región del cuello.
Tipos de Bocio
- Tiroiditis linfocitaria crónica o de Hashimoto: Es la principal causa de bocio en la edad pediátrica en países desarrollados, siendo más frecuente en mujeres en edad puberal. Se debe a una inflamación crónica de la glándula tiroides de causa autoinmune (anticuerpos antitiroglobulina y antiperoxidasa).
- Enfermedad de Graves-Basedow: Es la causa más frecuente de hipertiroidismo en niños y se debe a la presencia de anticuerpos TSI. Suele aparecer bocio difuso en más del 90% de los casos.
- Bocio simple o coloide: Suele aparecer en mujeres, principalmente durante la pubertad. Su etiología es desconocida, aunque se cree que puede deberse a un aumento de los receptores de TSH secundario a un aumento de los estrógenos en esta época de la vida.
- Bocio endémico: Se produce fundamentalmente en países en vías de desarrollo. Su causa principal es el déficit de yodo en la dieta, situación que el tiroides intenta compensar produciendo una hipertrofia de la glándula.
Síntomas y Diagnóstico
Lo más frecuente es que el crecimiento sea lento y progresivo. Síntomas sugestivos de disfunción tiroidea por hipotiroidismo o hipertiroidismo. Los neonatos no suelen tener síntomas salvo el bocio y, si los presentan, estos suelen ser leves.
El diagnóstico implica:
- Inspección: Permite valorar el tamaño de la glándula, así como la presencia de nódulos, adenopatías visibles o signos inflamatorios locales de la piel suprayacente.
- Palpación: La glándula tiroides debe palparse situándonos de pie y detrás del paciente, con el pulpejo de los dedos índice y medio.
- Pruebas complementarias: Valoración de la función tiroidea (TSH y T4 libre) y ecografía tiroidea.
Semiología de Glandula Tiroides - maniobra de Crile
En todo paciente con aumento del tamaño de la glándula tiroidea debe realizarse una valoración de la función tiroidea con determinación de TSH, T4 libre, T3 libre.
Hipotiroidismo en Niños
El hipotiroidismo es la causa más común de disfunción tiroidea en niños y adolescentes. Como en los adultos, el hipotiroidismo adquirido puede ser primario (originado en la glándula tiroidea) que es lo más frecuente o central (de origen hipotálamo hipofisario), mucho más raro. El hipotiroidismo primario puede ser clínico (aumento TSH y T4L baja) o subclínico (aumento de TSH y T4L normal).
Causas del Hipotiroidismo
La causa más frecuente del hipotiroidismo adquirido, excluida la deficiencia de yodo, es la tiroiditis crónica autoinmunitaria, excepcional antes de los 5 años de edad y frecuente en la adolescencia.
Otras causas menos comunes de hipotiroidismo adquirido son el déficit de yodo, que constituye la causa mundial más frecuente de hipotiroidismo.
Síntomas del Hipotiroidismo
Los síntomas más comunes en el hipotiroidismo son el cansancio, la intolerancia al frío, el estreñimiento y las irregularidades menstruales. Puede aparecer retraso puberal o incluso en los casos graves de larga evolución, pubertad precoz. En la niñez, la manifestación clínica más habitual es la disminución de la velocidad de crecimiento que origina talla baja. El descenso en la velocidad del crecimiento puede preceder en años al resto de síntomas, así que en cualquier niño en estudio por talla baja hay que hacer una determinación de las hormonas tiroideas. Otro síntoma habitual es el empeoramiento del rendimiento escolar.
Otros síntomas comunes son: hipoactividad, apatía, letargia, piel seca, cabello quebradizo, alopecia de cejas, cara edematosa, dolores musculares.
Diagnóstico del Hipotiroidismo
El diagnóstico del hipotiroidismo se basa en la constatación de valores séricos bajos de T4 libre (T4L) en el hipotiroidismo franco o normal en el hipotiroidismo compensado o subclínico. Un estado de hipotiroidismo puede cursar con distintas alteraciones hormonales. Es necesario valorar el aspecto de la glándula tiroidea en tres posiciones (posición cervical neutra, en hiperextensión y al tragar saliva con la cabeza en posición media).
En una inspección visual normal, el contorno de la glándula tiroides no debería ser visible en ninguna de las tres posiciones, el cuello debe ser simétrico y no visualizarse adenopatías.
Tratamiento del Hipotiroidismo
El tratamiento de elección es la levotiroxina. EL objetivo del tratamiento es normalizar el crecimiento y desarrollo. En niños con elevaciones moderadas de TSH (5-10 mU/L) se debería repetir la función tiroidea antes de iniciar el tratamiento. Hasta en un 70% de los pacientes, la TSH se habrá normalizado.
Existen controversias sobre cuando tratar el hipotiroidismo subclínico, aunque la recomendación actual es tratar cuando los valores de TSH son superiores a 10 mU/L.
Las necesidades de hormonas tiroideas en la infancia son superiores a las empleadas en la edad adulta. En el hipotiroidismo central, el tratamiento se monitoriza en función de los valores de T4 libre o T4 total.
Hipertiroidismo en Niños
Las manifestaciones clínicas del hipertiroidismo en niños y adolescentes son similares a las de la edad adulta. El hipertiroidismo en la infancia y adolescencia es muy infrecuente y de etiología multifactorial constituyendo solo el 5% de los casos totales de hipertiroidismo. En el 95% de los casos, la causa es la enfermedad tiroidea autoinmune hiperfuncional (enfermedad de Graves).
Causas del Hipertiroidismo
La causa más frecuente de hipertiroidismo en la adolescencia es la enfermedad tiroidea autoinmune hiperfuncional (enfermedad de Graves). El tratamiento de primera elección son los fármacos antitiroideos.
Síntomas del Hipertiroidismo
El hipertiroidismo en la infancia suele ser insidioso: deterioro del rendimiento escolar, labilidad emocional, trastornos de conducta, irritabilidad, ansiedad o nerviosismo. Puede aparecer: insomnio, intolerancia al calor, sudoración, sofocos, rubor facial, flushing, hipertermia, aumento del apetito, pérdida de peso, fatiga.
En la exploración física destacan: ROT vivos y exaltados, fasciculaciones en la lengua, taquicardia, palpitaciones, hipertensión arterial o temblor fino. El bocio es frecuente (98% de los casos), aunque en general de tamaño moderado. Dentro de las alteraciones oftalmológicas, el exoftalmos suele ser leve y asimétrico, siendo más frecuentes la retracción y amplia apertura palpebral.
Diagnóstico del Hipertiroidismo
Tras la sospecha clínica, el diagnóstico bioquímico confirmará el hipertiroidismo, cuando existan niveles suprimidos de TSH (<0,2 µU/ml), elevados de hormonas tiroideas libres (T4L y T3L). En la enfermedad de Graves, los anticuerpos estimulantes del tiroides (TSI) están presentes en el 90% de los casos; en el 10% restante, también existen anticuerpos bloqueantes del receptor de TSH, pero no pueden medirse con los ensayos comerciales disponibles.
En el diagnóstico por imagen, la ecografía ha desplazado a la gammagrafía. La ecografía muestra un tiroides aumentado de tamaño con ecogenicidad homogénea y con flujos vasculares elevados en el doppler.
Tratamiento del Hipertiroidismo
Existen 3 opciones terapéuticas: fármacos antitiroideos (metimazol, carbimazol o propiltiouracilo), radioyodo o cirugía. Los fármacos antitiroideos son la primera elección.
El propiltiouracilo (PTU) no está, actualmente, recomendado en la infancia ni en la adolescencia por sus potenciales graves efectos secundarios (necrosis hepática fulminante), estando reservado solo para el primer trimestre de gestación por los efectos teratogénicos de MTZ y CBZ.
Se puede añadir al tratamiento, betabloqueantes (propranolol o atenolol, este último más cardio-selectivo) a una dosis de 0,5-1 mg/kg/día, para el control inicial de los síntomas del hipertiroidismo mientras comienza el efecto de los fármacos antitiroideos.
| Condición | Causas Comunes | Síntomas | Tratamiento |
|---|---|---|---|
| Bocio | Tiroiditis de Hashimoto, deficiencia de yodo, enfermedad de Graves | Aumento del tamaño de la tiroides, dificultad para tragar o respirar | Depende de la causa; puede incluir yodo, levotiroxina o cirugía |
| Hipotiroidismo | Tiroiditis autoinmune, deficiencia de yodo, problemas congénitos | Fatiga, intolerancia al frío, estreñimiento, crecimiento lento | Levotiroxina |
| Hipertiroidismo | Enfermedad de Graves, nódulos tiroideos | Irritabilidad, insomnio, pérdida de peso, taquicardia | Fármacos antitiroideos, radioyodo o cirugía |
Tabla resumen de condiciones tiroideas comunes en niños.
