El Tummy Time, un término proveniente del inglés que significa "tiempo boca abajo", es una actividad esencial en el desarrollo temprano de los bebés. Es el tiempo que el bebé pasa despierto y colocado boca abajo mientras está bajo supervisión. Este momento no solo fortalece su cuerpo, sino que también fomenta habilidades motoras y cognitivas fundamentales para su crecimiento.
Si tienes un recién nacido o un bebé muy pequeño, verás que pasa muchas horas boca arriba. Los bebés de hoy en día pasan mucho tiempo boca arriba tanto cuando se les coloca en soportes como cochecitos y hamacas como cuando duermen debido a las recomendaciones para un sueño seguro que indican esta posición como la más segura hasta al menos un año de vida. Sin embargo, es importante y debe mantenerse, pero cuando el niño está despierto y quiere interactuar, es bueno, siempre bajo supervisión, colocarlo boca abajo durante unos periodos.
El tiempo boca abajo es un momento de juego pero también de "gimnasia" en el que el recién nacido realiza movimientos y ejercicios que favorecen el desarrollo motor del niño.
¿Por qué es importante el Tummy Time?
Incorporar el Tummy Time en la rutina diaria de tu bebé trae numerosos beneficios para su salud y desarrollo:
- Fortalecimiento muscular: Durante el tiempo boca abajo, el bebé ejercita los músculos del cuello, los brazos, los hombros y la espalda.
- Prevención de la plagiocefalia: Pasar mucho tiempo acostado sobre la espalda puede provocar deformaciones en el cráneo del bebé, conocidas como plagiocefalia posicional. El tiempo que el bebé pasa boca abajo evita el apoyo del cráneo y recibe muchos otros beneficios.
- Mejora del control cefálico: Fortalece la musculatura extensora de cuello, que ayudará a que el bebé tenga mejor control cefálico.
- Desarrollo de la musculatura de hombros, brazos y tronco: Ayudarán al bebé a soportar el peso de la parte superior de su cuerpo para posteriormente iniciar cambios posturales y desplazamientos (pivotando sobre estómago, volteos…).
- Maduración del sistema vestibular: Esta posición le permite al bebé trabajar el sistema vestibular (equilibrio) y percibir el mundo desde otra perspectiva.
- Ayuda a desarrollar el sistema visual: mejora la fijación visual, el seguimiento visual, la coordinación ocular y la coordinación ojo-mano.
- Preparación para hitos del desarrollo: Cuanto más tiempo pase el bebé en Tummy Time, más necesidad tendrá de levantar la cabeza, la parte superior de la espalda, hacer volteos, rastrear, gatear y ponerse de pie.
¿Cuándo y cómo empezar el Tummy Time?
No es necesario esperar para comenzar con el tiempo boca abajo, pero se puede proponer desde los primeros períodos después de regresar a casa: en el vientre de mamá o papá primero en el cambiador o en una alfombra de juego luego, el recién nacido se puede colocar boca abajo durante unos períodos cortos, uno o dos minutos varias veces al día, y luego aumente gradualmente hasta llegar a 15-30 minutos al día a las siete semanas de edad.
Según pediatras y expertos en desarrollo infantil, se recomienda que los bebés pasen al menos 20-30 minutos al día boca abajo para obtener los beneficios completos del Tummy Time.
Recomendaciones para un Tummy Time seguro y efectivo:
- Usa una superficie limpia y acolchada: Puedes usar una bidi o mantita de juegos para este momento. Recuerda que puedes meter tu bidi en la lavadora para mantener esa superficie limpia. Cuando deseemos pasar al suelo, necesitaremos una colchoneta dura para que sea una superficie estable sobre la que el bebé pueda explorar nuevas destrezas motrices.
- Usa tu cuerpo: Si el bebé no se siente cómodo en el suelo, intenta colocarlo sobre tu pecho mientras estás reclinado. La primera fase del tiempo boca abajo se suele llevar a cabo en el vientre de la madre a través de estímulos sonoros, como la propia voz de la madre, que atraen su atención y le empujan a moverse y dirigir su cabeza hacia la fuente.
- Supervisión constante: Nunca dejes a tu bebé sin supervisión durante el Tummy Time. Cuando pongamos al bebé boca abajo tiene que estar despierto y vigilado por un adulto.
- Interacción: Al inicio de esta práctica, el mayor estímulo para que el bebé mantenga esa posición será la voz del adulto: cántale, háblale, sonríele. A medida que sea más mayor, le llamarán la atención los juguetes. Sea cual sea el lugar, siempre buscaremos la interacción con la persona adulta o con un juguete, para que se produzca la mayor activación posible en las diferentes estructuras del bebé.
- Momento adecuado: Es importante facilitar esta posición, que inicialmente puede ser desagradable para el recién nacido, para elegir el momento adecuado: idealmente, el tiempo boca abajo debe proponerse cuando el bebé no esté cansado ni hambriento. También es mejor esperar al menos media hora después de la alimentación para evitar regurgitaciones o molestias.
¿Qué hacer si al bebé no le gusta el Tummy Time?
Es común que algunos bebés se sientan incómodos al principio, pero con paciencia y constancia, la mayoría terminan disfrutándolo. Es posible que durante los primeros días tu bebé se irrite al estar en esta posición, ya que aún no es capaz de levantar su cabeza o coordinar sus movimientos. No insistas demasiado y vuelve a intentarlo un par de días después.
Si a vuestro bebé no le gusta mucho o veis que rápidamente se fatiga, os invito a probar cualquiera de estas opciones: rulo o pelota fitball o brazos.
Si inicialmente al bebé no le gusta jugar en esta posición, la madre puede comenzar a colocarlo boca abajo y estimularlo con su voz: el deseo de ver a la madre lo empujará a levantar la cabeza. A continuación, se colocará al bebé en una alfombra de juego y se podrá utilizar un espejo (alrededor de los tres meses) para que el bebé pueda observarse a sí mismo y proponer objetos a su alrededor que, si se mueve, seguirá con la mirada.
✨👀 Ejercicios para ESTIMULAR a BEBÉS de 2 Meses
Fases del Tummy Time
El Tummy Time evoluciona a medida que el bebé crece. Aquí te presentamos una guía por etapas:
Tummy Time de 0 a 3 meses
Durante las primeras semanas de vida, el bebé pasa mucho tiempo durmiendo, pero podemos aprovechar los momentos en los que el bebé está despierto para colocarlo sobre nuestro pecho, o boca abajo sobre nuestros brazos. Cuando cambiemos al bebé de ropa o al hacer el masaje hidratante tras el baño también tenemos la oportunidad de tener al bebé unos momentos boca abajo.
Después, hacia los dos meses, ya podemos empezar a colocar al bebé sobre superficies planas y bajo nuestra supervisión. En esta etapa el bebé apenas levantará un poco la cabeza y se cansará enseguida, por ello los tiempos en esta postura serán cortos.
A los tres meses el bebé ya debe empezar a levantar la cabeza un poco más y durante más tiempo, empezando a responder a estímulos sonoros o visuales siguiéndolos con el giro de su cuello.
Tummy Time de 3 a 6 meses
En esta etapa aumenta la curiosidad del bebé por el mundo y por su propio cuerpo. Le gusta experimentar diferentes posturas, se mantiene más erguido y reacciona con mucho interés con el movimiento, los sonidos y los estímulos visuales.
En la posición boca abajo aguanta y disfruta más tiempo. Mueve más sus piernas y hacia el final de esta fase adquiere grandes logros, como sostenerse sobre sus antebrazos estirados, soltar una mano de apoyo para coger un objeto y empezar el volteo.
El bebé puede estar en el suelo sobre una colchoneta fina y estable. Le podemos poner objetos a su alrededor para que se esfuerce en cogerlos en distintas direcciones.
Tummy Time de 6 a 9 meses
En esta fase el bebé ya domina muy bien la postura boca abajo. Puede hacer desplazamientos girando sobre su barriga y luego empezará a reptar y gatear. Sus piernas están fuertes y sus lumbares van aumentando el tono muscular. El bebé pronto será capaz de cambiar de postura y sentarse.
Conclusión
El Tummy Time es una práctica esencial para el desarrollo saludable de tu bebé. No solo fortalece sus músculos y previene problemas de salud, sino que también le prepara para alcanzar importantes hitos del desarrollo. Recuerda que cada niño se desarrolla a su ritmo, por lo que nunca podemos comparar, y debemos considerar la variabilidad como una parte natural del desarrollo.
