La introducción de chupetes y tetinas en un bebé amamantado es un tema que genera muchas preguntas. La evidencia nos dice que la introducción temprana de chupetes y tetinas en un bebé amamantado puede influir en su lactancia. Puede ser de diferentes maneras, bien sea en su forma de succionar, en la cantidad de leche que extrae del pecho o en la duración de su lactancia.
El Chupete: ¿Amigo o Enemigo?
El uso del chupete está muy arraigado en nuestra cultura. Son pocos los niños que no usan o no han usado chupete y muchas veces vemos padres preocupados porque su bebé “no quiere el chupete”. Con frecuencia oímos decir a las madres “me usa como chupete”. No debemos olvidar que el pecho ya existía cuando se inventó el chupete. En realidad, es el chupete el que “usan como pecho”.
El chupete está relacionado con un aumento de las gastroenteritis y de infecciones de oídos, un mayor riesgo de tener candidiasis oral y una menor duración de la lactancia. Cuando se utiliza en los primeros días tras el nacimiento, cuando aún no está bien instaurada la lactancia hay riesgo de que el bebé pase demasiado tiempo succionando del chupete, tiempo que no dedica al pecho de forma que éste será menos estimulado y producirá menos leche.
Ventajas del Chupete
- Relaja y calma al bebé cuando su madre no está disponible.
- Ayuda a conciliar el sueño.
- El uso del chupete durante la noche está relacionado con la reducción del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.
Desventajas del Chupete
- Aumento de las gastroenteritis y de infecciones de oídos.
- Mayor riesgo de candidiasis oral.
- Menor duración de la lactancia.
Los padres deben conocer tanto las ventajas como los inconvenientes de utilizar chupete y decidir si lo quieren o no. En el caso de que se vaya a usar es importante no introducirlo antes de las primeras 3 o 4 semanas de vida del bebé y siempre que la lactancia esté avanzando de forma adecuada. En un bebé que presente dificultades en el agarre o la succión no es una buena idea ya que la forma de succionar del chupete es distinta a como succiona del pecho materno y puede llevarle a confusión.
ESTE es el chupón ideal para tu bebé ( Ventajas y Desventajas) Joana Campolargo
Formas de Chupete
Escoger la forma de chupete más adecuada puede ayudar a minimizar los problemas con respecto a la succión:
- Forma anatómica: Sorprendentemente nos lo venden como la tetina más parecida al pezón materno cuando precisamente esta es la forma que no queremos ver en un pezón cuando sale de la boca del bebé… Esta tetina hace que la lengua del bebé se retraiga en vez de acanalarse alrededor de ella y hace que la punta quede detrás de las encías lo que estimula a morder. Si el bebé trata de colocar la lengua de la misma manera cuando va a mamar, tenderá a empujar el pezón fuera de la boca y morder.
- Forma fisiológica: Es más ancha y achatada. Esa forma tampoco estimula a la lengua a acanalarse, que es la posición ideal para sujetar el pezón dentro de la boca.
- Forma de cereza: La punta de esta tetina tiene forma de bola, siendo más estrecha en la base.
- Forma cilíndrica: Esta tetina permite colocar la lengua adecuadamente y realizar la succión de forma más parecida a como se realiza en el pecho.
Algunos bebés pueden no ser capaces de mantener el chupete en la boca. Se les cae continuamente. Algunos bebés manejan bien el chupete y el pecho sin que parezca importar qué tipo de chupete utilizan.
Es importante evitar que succione el chupete en la media hora anterior a cuando se supone que va a mamar. Al terminar la toma no se le debe colocar el chupete inmediatamente. Algunos bebés, 5 o 10 minutos después de haber mamado, toman un poco más.
El Biberón y la Lactancia
El biberón es el método escogido por la mayoría de los padres para suplementar a su bebé. Cuando se necesita administrar grandes cantidades o la suplementación se prolonga en el tiempo a muchas familias les cuesta mantener otros sistemas más respetuosos con la lactancia debido a su complejidad. Como comentamos cuando hablamos de la suplementación, son los padres los que deben elegir el método que mejor cuadre con sus posibilidades, por eso, nuestra labor si escogen el biberón consistirá en enseñarles a utilizarlo minimizando el efecto que pueda tener en la lactancia.
Podemos preguntarnos qué parte de alimentar con biberón influye en la lactancia para poderlo controlar, pero la respuesta es en cierto modo terrible ya que podemos decir que influye prácticamente todo. No solo va a influir la tetina en la que debemos tener en cuenta su forma, el flujo de leche que suministra, la forma de la punta y la textura.
Tipos de Tetinas para Biberón
Hay tetinas de diferentes formas, igual que hemos visto con los chupetes. No hay una tetina de la que podamos decir que es la “perfecta”, ya que cada niño se va a manejar con la que mejor se adapte a él. Lo que debemos buscar es el efecto que haga la tetina en su succión. Que la posición de la boca sea lo más parecida a la posición en el pecho.
Cuando el bebé succiona del biberón, debe coger no solo el “pezón “de la tetina, sino también parte de la base para poder mantener la boca abierta y evertir los labios. El paso de la tetina a la base se denomina transición y ésta puede ser suave o abrupta. Algunas tetinas tienen una transición de punta a base muy abrupta, habiendo mucha diferencia en corto espacio.
En cuanto a la forma de la punta, se debe escoger una que permita que la lengua se acanale alrededor de la tetina por lo que evitaremos las anatómicas, que como ya dijimos, facilitan la retracción de la lengua.
El flujo de la tetina también es importante ya que si es demasiado lento puede hacer que el bebé se enfade o que pierda interés en comer mientras que si es demasiado rápido el bebé puede atragantarse, llorar… Cuando el bebé está tomando el biberón debemos observar si aparecen signos de estrés como manotear o abrir los dedos de forma exagerada. El flujo debe ser suficiente para ver al bebé succionar cómodo, sin signos de estrés y que permita que la toma se haga en un tiempo prudencial. No más de 30 minutos, pero tampoco excesivamente corta.
El que veamos gotear un biberón al colocarlo en vertical boca abajo no quiere decir que el flujo sea alto. Por lo general, todos gotean, salvo que tengan válvula antigoteo. Pero incluso estos biberones de los que no sale leche si el bebé no succiona, pueden tener un flujo alto.
Con relación a la textura se deben evitar los extremos. Las tetinas muy rígidas pueden hacer que el bebé se canse, que tenga que apretar demasiado los labios o que se le vayan escurriendo, quedando sólo agarrado a la punta de la tetina (lo que ya hemos visto que no nos interesa…) y las que son excesivamente blandas pueden colapsarse con la presión negativa de la succión del bebé y hacer que los labios se enrollen hacia dentro en vez de estar evertidos. Por lo tanto, se debe buscar una tetina intermedia.
Cómo Ofrecer el Biberón
Debemos ofrecer el biberón igual que hacemos con el pecho. Debemos tocar con la tetina el surco nasolabial o acariciar con ella los labios de arriba abajo, para estimular al bebé a abrir bien la boca y solo cuando está bien abierta introduciremos el biberón. Una vez está la tetina en la boca debemos confirmar que parte de la base está dentro de la boca y que ésta está bien abierta con los labios evertidos. Si los labios quedan pegados a la rosca de la tetina probablemente estemos utilizando una demasiado corta.
Si la lengua está retraída por detrás de la base sin acanalar o si vemos que, en vez de succionar, el bebé muerde, (situación más común en tetinas anatómicas y con transición abrupta) debemos probar con un tipo diferente.
Ritmo de Succión/Deglución
Es necesario valorar cómo es la toma al biberón. El ritmo de succión/deglución debe ser similar al del pecho. Lo normal es 1:1 o 2:1. Es decir. Por cada succión o cada 2 succiones, se produce un trago. Cada 20 o 30 tragos se le debe facilitar un descanso si no lo hace él. Para facilitar el descanso podemos bajar el biberón para que haga succión no nutritiva o retirárselo de la boca. En ocasiones podemos ver burbujas en las comisuras. Esto ocurre cuando el agarre a la tetina no es adecuado. Puede ser que la tetina sea demasiado estrecha o que la base sea demasiado ancha.
Método Kassing
Dee Kassing, consultora en Lactancia, ideó este método para reducir el impacto que puede tener en la lactancia el uso del biberón. Ofrecemos el biberón acariciando los labios o las mejillas con la tetina para que el bebé sepa que va a comer y se prepare y no lo introducimos hasta que la boca esté bien abierta. El biberón debe estar en posición horizontal de forma que la tetina queda mediada de leche. Para ello el bebé debe estar incorporado.
Dar el biberón de esta manera permite al bebé ser agente activo en su alimentación ya que, al no caerle la leche sola en la boca, puede dejar de succionar en cualquier momento y descansar sin que se le llene. Aun así, si no hiciera pausas, cada 20 tragos más o menos deberíamos retirar el biberón como explicamos anteriormente. Después volveremos a ofrecer la tetina en el labio superior para que sea el bebé el que abra la boca de nuevo. Si tras una de estas pausas el bebé no abre la boca al ofrecerle, haremos un descanso más largo o daremos la toma por terminada.
Muchos padres se preocupan por si pudiera entrar aire al succionar con la tetina solo mediada de leche ya que en ocasiones puede que el bebé succione aire. Debemos tranquilizarlos en ese sentido. Al tomar la leche de forma tranquila y controlar la succión, el aire que pudiera entrar con la succión se expulsa de forma imperceptible por la nariz. Es como cuando nosotros comemos sopa e introducimos aire en nuestra boca con cada cucharada. Ese aire no lo tragamos, sino que lo expulsamos por la nariz. Solo tragamos aire cuando comemos muy rápido o si estamos hablando a la vez, que dejamos de controlar cómo lo estamos haciendo. En el bebé ocurre lo mismo.
Tetinas Especiales
Algunas situaciones van a necesitar tetinas especiales:
- Tetina Specialneeds® de Medela® o biberón Haberman: Es una tetina diseñada para bebés que no son capaces de crear el vacío necesario para extraer la leche. Esto puede ocurrir en bebés con labio o paladar hendido o en problemas neurológicos.
- Tetinas para labio y paladar hendido de Nuk®: La forma de estas tetinas facilita el sello de la zona hendida mientras el bebé se alimenta de forma que se evita el paso de comida a las vías respiratorias.
