Si tu ginecóloga te ha dicho que tienes un mioma, es probable que te hayan surgido muchas preguntas, sobre todo si podrás quedarte embarazada. Los miomas uterinos son muy frecuentes: 3 de cada 4 mujeres los tienen, y la incidencia en mujeres jóvenes en edad reproductiva es del 25%. Los miomas son tumores benignos de útero muy frecuentes a partir de la tercera década de la vida.
En este artículo, exploraremos cómo los miomas intramurales pueden afectar el embarazo, qué tratamientos están disponibles y compartiremos algunos testimonios de mujeres que han vivido esta experiencia.
Tipos de Miomas y su Impacto en la Fertilidad
Los miomas se clasifican según su ubicación en el útero:
- Submucosos: Afectan la cavidad uterina y suelen provocar reglas abundantes. Desde el punto de vista de la fertilidad, está demostrado que disminuyen las posibilidades de embarazo aquellos miomas que están total o parcialmente en la cavidad uterina (donde se depositarán los embriones y se alojará el futuro embarazo).
- Intramurales: Se encuentran en el espesor de la pared del útero y suelen ocasionar mayor sangrado con la regla y dolor. Los miomas intramurales que no afectan a la cavidad uterina, si son grandes (mayores de 4-5 cm), pueden provocar también alteraciones en la implantación embrionaria.
- Subserosos: Crecen hacia fuera del útero y muy frecuentemente son asintomáticos, diagnosticándose por casualidad al hacer una revisión.
Por el contrario, los miomas submucosos, al situarse dentro de la cavidad endometrial, suelen interferir en la implantación y/o el desarrollo embrionario. Actualmente no está claro si hay que resecar estos miomas en mujeres asintomáticas, pero algunos estudios sugieren que es mejor quitarlos.
Los miomas intramurales se sitúan en el espesor de la capa muscular del útero. Su impacto en la fertilidad es motivo de debate ya que los beneficios de la cirugía son inciertos. A la hora de operar, los ginecólogos valoramos sobre todo el tamaño del mioma y su proximidad a la cavidad endometrial. Solemos resecar los miomas que deforman la cavidad endometrial o los que miden más de 4-5 cm. Sin embargo, solemos tener en cuenta otros factores antes de operar: edad de la paciente, existencia de otras patologías,… Individualizamos cuidadosamente si un mioma necesita ser resecado y cómo hacerlo: en estos casos se puede utilizar tanto la histeroscopia como la laparoscopia o la laparotomía.
La resonancia magnética es la técnica que permite una mejor visualización de los miomas intramurales, así como otros tipos de miomas y lesiones uterinas. No todos los miomas intramurales afectan al embarazo.
Durante la gestación, la vascularización del útero aumenta mucho y los miomas pueden aumentar de tamaño y causar complicaciones por compresión de otras estructuras. La localización también es importante.
Tratamientos Disponibles
No todos los miomas requieren tratamiento, sólo lo plantearemos en aquellas pacientes en las que la intervención sobre los mismos aumente su probabilidad de embarazo y/o disminuya los riesgos durante el mismo. Lo más importante para elegir el tratamiento adecuado en cada caso es hacer una valoración individualizada del paciente considerando el tamaño del mioma, relación de éste con la cavidad uterina y presencia de otra patología acompañante tanto ginecológica como general en la paciente. Además, otros factores importantes en fertilidad, como edad de la mujer, tiempo necesario para aplicar el tratamiento y para obtener los resultados deseados sobre el mioma también deben ser considerados.
Existen diferentes opciones de tratamiento:
- Histeroscopia: Si el mioma no es muy grande (menor de 3 cm) y se encuentra fundamentalmente dentro de la cavidad uterina, la histeroscopia consiste en la técnica quirúrgica de elección. En esta técnica se introduce una cámara de televisión por el cuello del útero que permite ver y extirpar con ayuda de un electrodo bipolar el mioma. Se operan por vía vaginal, por histeroscopia; son cirugías relativamente breves que no requieren anestesias demasiado profundas - de hecho, en muchos casos de hacen con epidural-. Se hacen sin ingreso hospitalario.
- Ablación por radiofrecuencia: En el caso en el que el mioma supere ese tamaño o tenga una porción mayor en el espesor de las paredes uterinas la ablación por radiofrecuencia del mioma constituye una alternativa muy interesante a la cirugía. Esta novedosa técnica consiste en destruir mediante calor las fibras del mioma consiguiendo en el plazo de unos meses una reducción muy importante en el tamaño y en los síntomas que el mioma ocasiona. Esta técnica, que actualmente sólo esta disponible en Instituto AVANTIA de fertilidad en el ámbito privado, también es ambulatoria, realizándose en la clínica y sin requerir ingreso hospitalario.
- Miomectomía: El tratamiento de elección es la miomectomía por vía abdominal, que puede ser abierta (el abordaje quirúrgico es similar al que se hace en una cesárea) o por laparoscopia. La miomectomía laparoscópica, en general, tiene menos riesgo de sangrado y una menor estancia hospitalaria, pero no siempre es posible y, fundamentalmente, está condicionada por el tamaño de los miomas. Si el mioma supera los 6 cm, la cirugía convencional ya sea laparotómica o laparoscópica constituye la mejor opción de tratamiento.
Es muy importante antes de plantear una miomectomía, tener en cuenta que después de la cirugía es normal que la paciente deba esperar 6 meses en buscar embarazo. En pacientes jóvenes esto no supone un problema, pero en pacientes de edad avanzada, esos 6 meses sí pueden suponer un cambio en su probabilidad de embarazo.
Riesgos de un mioma uterino en el embarazo
Testimonios
A continuación, compartimos algunos testimonios de mujeres que han experimentado miomas durante el embarazo:
| Testimonio | Situación |
|---|---|
| Paola Montivero | Tiene 38 años y miomas múltiples, uno de 5,6 cm. Su médico la derivó a un especialista en infertilidad para evaluar los riesgos de un embarazo. |
| CarGau | Lleva un embarazo de 7 semanas con un mioma de 6,5 cm intramural y experimenta leves sangrados continuos. |
| Anits | Tiene 5 semanas de gestación y varios miomas. Experimenta molestias en el ovario izquierdo y dolor intenso, similar al que padecía antes de una miomectomía en 2022. |
Paola Montivero: "Hola! Tengo 38 años y hace casi dos años buscamos un bebé. Luego de hacerme todos los estudios me diagnosticaron miomas múltiples. Algunos muy pequeños pero hay uno que mide 5,6 cm y la Dra me envió a un especialista en infertilidad para saber si podría llegar a término un embarazo en mi situación o si es muy riesgoso. Además, tengo elevada la prolactina y la Dra no me trata para que vuelva al nivel normal por miedo de que me quede embarazada y sea muy riesgoso. Mi consulta es si decido correr el riesgo, tengo posibilidades o no de llegar a término? Es muy riesgoso?"
Respuesta: "En primer lugar, el embarazo sí que sería posible con miomas, aunque depende del tipo y tamaño que sean. No obstante, podría ser que el mioma que tienes grande se desarrollara más y tuvieras un embarazo de riesgo. En ese caso, deberías guardar reposo durante todo el embarazo y llevar a cabo controles rutinarios.
Por otra parte, la extirpación del mioma es la mejor opción si estás buscando un embarazo y no lo consigues. Las mujeres que se operan de miomatosis logran quedar embarazadas rápidamente después de la operación si no existe otro problema de fertilidad."
CarGau: "Hola, quiero contar mi experiencia. Llevo un embarazo de 7 semanas con un mioma de 6,5 cm intramural. ¿Es normal que tengo leves sangrados continuos, casi todos los días?"
Anits: "Hola tengo 5 semanas de gestación y varios miomas. Estoy teniendo molestias en el ovario izquierdo y ayer un dolor intenso. Me recuerda al dolor que padecía por un miomas de los cuales en 2022 me realizaron miomectomia pero que ahora tengo otros aunque más pequeños. Dolor cede parcialmente al paracetamol. Se puede tener dolor con tan pocas semanas de gestación y que sean los miomas ya que estos que tengo ahora no me habían dado ningún síntoma hasta ahora."
En consulta te explicaremos bien qué cirugía es la más adecuada para ti. La experiencia nos ha enseñado a individualizar mucho los casos, teniendo en cuenta la localización del mioma, su tamaño y otras características de las pacientes.
