Tatxo Benet: Biografía de un Empresario Audiovisual y Coleccionista de Arte

Se va a hablar mucho del nuevo Museo del Arte Prohibido que hoy se presenta en Barcelona, pero no siempre por las razones adecuadas. Escuchando algunas de sus afirmaciones, cabe pensar que su creador, el empresario del audiovisual Tatxo Benet (Lleida, 1957), conocido por ser consejero delegado del grupo Mediapro junto a su socio Jaume Roures y por sus posiciones políticas de apoyo al independentismo catalán, disfruta generando polémica. Él, sin embargo, se define como “tolerante y liberal”.

En una entrevista que tiene lugar en el propio museo, durante el montaje, a la que él se presenta con un atuendo que combina americana y espardenyes, lo que emite un doble mensaje: puede que yo sea el hombre rico y poderoso que está al frente del Grupo Mediapro, parece decir, pero tengo los pies bien asentados en la tierra. Mi tierra.

Tatxo (que és cómo él pronunciaba "xato" cuando era pequeño) se llama Josep Maria y és un periodista y empresario lleidatà de 65 años que actualmente copreside y controla un 5% de Mediapro, empresa líder de Europa en el sector audiovisual, además de ser propietario de una importante colección de arte contemporáneo.

Para mantenerse en forma física y mental, practica la natación de alto nivel en el CN Hospitalet, en las aguas de Begur, en el estrecho de Gibraltar, que ha atravesado dos veces, o allí donde decida ir su heterogéneo grupo de compañeros y amigos de Marnaton (mar- maratón) con quien comparte retos y aventuras. Los entendidos explican que se trata de personas realistas, constantes, apasionadas y partidarías de trabajar en equipo. El problema llega cuando se tiran de cabeza al agua desconocidos que sobrevaloran sus fuerzas. Dicen que los nadadores máster, y Tatxo Benet lo es, tienen que ser capacces de nadar relaxadament durante horas y horas, sin tensión ni cansancio aparentes, para evitar acidosis làctica, tan frecuente en deportes de esfuerzo intenso y continuado. Cuestión de ritmo y fuerza mental.

Actualmente Tatxo, hijo de un antiguo corresponsal del Correo Catalán en Lleida que també se llamaba Josep Maria (para distinguirse empezó a usar el apodo como firma), se le calcula una fortuna personal inconcreta però nada despreciable, que, entre otras cosas, invierte con entusiasmo en sus actividades de mecenazgo cultural.

Tatxo -cómo le llama todo el mundo- es un tipo extrovertido y de trato agradable, que se relaciona con todo el mundo, y está casado con la notaria Camino Quiroga, nacida en León, que también és profesora de Derechos Humanos de la Universidad Internacional de Catalunya y secretaría de la junta directiva del Cercle d'Economia. La celebración nupcial tuvo lugar en 2015 con una fiesta en el recinto modernista de Sant Pau, que los invitados recuerdan con simpatía.

De joven, Tatxo estudió derecho en el Estudi General de Lleida-UB y periodismo en la Universidad Autònoma de Barcelona. Dos disciplinas que no acabó perquè a los 18 años ya empezó a trabajar en el Diario de Lleida como redactor de deportes, que entonces ya era su vocación.

Tatxo és un tipo extrovertido y apacible, seguro de él mismo, que nunca ha tenido ningún problema a la hora de hacer amistades. Ràfols y Canals, aquellos dos amigos con quiénes compartió trabajo, fiestas de Gràcia, en el Pueblo Español, en el Moll de la Fusta, y en todas aquellas otras fiestas que Barcelona celebraba alegremente en tiempos de la Transición. Y, sobre todo, pasión por el periodismo. Una amistad basada en el respeto mutuo, que todavía disfruta de buena salud y que tenía que ser clave para la futura carrera de Tatxo, que hizo un gran salto en 1983, cuando antes de que se rompiera su relación personal y profesional, Alfons Quintà y Enric Canals, que habían hecho tándem como corresponsales de El País en Barcelona, recibieron el encargo de construir la Televisió de Catalunya.

Benet, Canals y Ràfols formaron un núcleo profesional potente, autónomo respecto a la enigmática sombra del célebre Alfons Quintà, e incluso viajaron a los EEUU para observar el funcionamiento de los principales medios de comunicación, y especialmente de la CNN, gracias a los contactos que, en tanto que director, Enric Canals mantenía con el Consulado americano de Barcelona, que es uno de los més antiguos del mundo.

Durante aquel tiempo, Canal 33 pasó a ser el canal de deportes de Televisió de Catalunya, a pesar de que en 1992 Tatxo Benet ejerció como director general del Canal Olímpico, que transmitía los Juegos Olímpicos de Barcelona'92 las 24 horas del día.

Fue en 1997, cuando Antonio Asensio, su antiguo patrón en Grupo Zeta, entonces propietario de El Periódico de Catalunya lo contrató como Director General de Audiovisual Sports, una empresa participada por el mismo Asensio en un 40 %, Sogecable (Sociedad Gestora de Canal +), en otro 40 % y Televisió de Catalunya el 20 % restante. Tatxo tenía la confianza de Asensio y de TV3, que era la que designaba el director, pero a la empresa le había salido una fuerte competencia: Telefónica, acabada de privatizar bajo el primer gobierno de José María Aznar, había creado su propia plataforma, Via Digital.

Como consecuencia, y un poco desengañado, Tatxo dejó el trabajo y su domicilio en Madrid y volvió a Barcelona, donde fundó una pequeña sociedad de producción audiovisual a la que bautizó con las iniciales: TBF.

Mediapro: Un Proyecto Audiovisual Líder

Aquí, después de rechazar una anecdótica oferta del presidente Nuñez que tenía que sustituir Antón Parera en la direcció general del Barça, le esperaba la gran oportunidad de su vida: unos años antes, en 1994, Jaume Roures y Gerard Romy, posteriormente desvinculado del proyecto, habían fundado Mediaproducción S.L.U (Sociedad Limitada Unipersonal) y necesitaban aquel compañero de aventuras solvente y sin complejos, con quién habían compartido buenas experiencias en TV3. Fue en 2000 cuando TBF se fusionó con Mediapro para iniciar un crecimiento espectacular.

Mediapro fue fundada en 1995 por Jaume Roures y Gerard Romy, antiguos compañeros suyos de trabajo en TV3. Mediapro factura más de 1.900 millones de euros al año, tiene unos 7.000 trabajadores y dispone de oficinas propias en 36 ciudades del mundo. La empresa, especializada en producción y gestión de derechos de televisión, tiene contratos vigentes de exclusividad con la Liga española de fútbol, la Europa League, y produce 13 ligas de fútbol en diferentes païses de Europa, África y Sudamérica además de la Liga del Canadá y de gestionar los derechos internacionales de la liga china.

En el mundo del cine, la productora ha realizado 72 películas, que han obtenido 3 nominaciones y 2 Oscar de la Academy of Motion Picture Artes and Sciences americana, 2 Globo de Oro y 2 Independent Spirit también en Califòrnia, 1 Vulcane en Gran Bretaña, 1 Oso de plata al mejor guíón al Festival de Berlin, 28 Goya de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, 1 BAFTA en Gran Bretaña, 1 Concha de Oro en el Festival de Sant Sebastià y 2 Daytime Emmy Awards de televisió també en los Estados Unidos.

La empresa és líder europeo del sector y acaba de ceder al primer grupo de capital privado chino Oriente Hontai Capital hasta el 80% de su accionariado, tres años después de que el mismo fondo hubiera comprado un 22,5% al "pilarista" Juan Abelló, un 19% al magnate mejicano Emilio Azcárraga, propietario de Televisa, y un 12% a quién fue el primer socio de Roures, Gerard Romy. En total un 53%. Con la operación firmada el año pasado, Mediapro se ha recapitalitzado con 620 millones de euros, cosa que permitirá a la compañía pagar deudas, recuperarse del golpe provocado por la pandemia, que había reducido su cifra de negocio en un 40 %, y enfocar nuevos proyectos de expansión. El nuevo reparto de acciones, ha dejado un 5 % en manos de Roures, otro 5 % en manos de Tatxo Benet, y el 10 % restante en manos del gigante publicitario WPP, con sede central en Londres.

Tatxo, acostumbrado a nadar en aguas de todo tipo y diferente temperatura, ha atravesado dos veces el estrechado de Gibraltar, ha hecho otras dos veces la vuelta a la isla Dragonera con sus amigos de la peña "martoniana", ha hecho las travesías entre Mallorca y Menorca, entre Capri y Nápoles, la del Cap de Creus, Cadaqués y Port de la Selva, y no ha parado de tirarse a las piscinas del Club Natació de Hospitalet, donde entrena, o en las de sus casas del Putxet y Sa Tuna, donde su interclasista grupo de compañeros de aventuras suele ser invitado periódicamente a comentar la jugada y hacer el tradicional pica-pica. Queda algún reto pendiente, cómo el de cruzar el Canal de la Manga. O ampliar todavía más su colección de arte censurado.

Canal de la Mancha, uno de los retos pendientes de Tatxo Benet

El Museu de l'Art Prohibit en Culturas 2

El Museo del Arte Prohibido

Por lo que respecta al museo, exhibe parte de la colección de arte de Benet, compuesta por obras que han sufrido algún tipo de prohibición, ataque o censura. Benet asegura que él mismo se ha encargado de reunirlas, localizando las piezas a través de Internet.

La propia naturaleza digamos “escandalosa” de varias de ellas y un montaje por momentos algo teatral casi ocultan el hecho de que no faltan piezas icónicas o de una calidad muy notable: el tan incómodo como exquisito X Portfolio de Robert Mapplethorpe, el Piss Christ de Andrés Serrano, una edición de los Caprichos de Goya, unas fotos de Pierre Molinier, unos grabados eróticos de Picasso, un boceto de Klimt, una fotografía de Zanele Muholi o un vídeo de David Wojnarowicz comparten espacio con obras de artistas menores.

Andy Warhol, Ai Wei Wei, Banksy y Miquel Barceló son otros de los nombres convocados, junto a autores españoles contemporáneos como Núria Güell, Juan Francisco Casas, Abel Azcona o Eugenio Merino. En cambio, no esperen la instalación de fotos Presos políticos en la España contemporánea, de Santiago Sierra, que Benet compró en 2018, la edición de ARCO en la que se generó un escándalo por la decisión de la galerista de retirarla de su stand debido a presiones de Ifema. La obra, que fue el origen de la colección, está temporalmente cedida al Museo de Lleida, aunque no se descarta que próximamente se reubique en el centro recién abierto en Barcelona.

Su colección de arte, que también incluye el retablo de Sant Bartomeu del siglo XV procedente de una iglesia de la Franja que cedió al maltratado Museo de Lleida tras los hechos de Sixena, se hizo bastante conocida a raíz de la adquisición de una obra de Santiago Sierra titulada Presos políticos en la España contemporánea, previamente censurada por los responsables de la feria madrileña Arco.

La colección de arte contemporáneo està a punto de abrirse al público en la casa modernista Garriga i Nogués, en la calle Diputació, con más de 70 piezas censuradas a lo largo de la historía, con obras de Abel Azcona, Ai Weiwei, Pablo Picasso, Francisco de Goya, Robert Mapplethorpe o Andrés Serrano, entre otros.

Como has visto, esta colección se inició por casualidad. Y con esta casa, lo mismo. Estuve en conversaciones para quedarme otra cerca del museo Picasso, pero las condiciones del Ayuntamiento para hacer las obras eran imposibles de asumir. Y resulta que Liliana Godia, la dueña de esta casa, es amiga mía. Me dijo que los de la Fundación Mapfre, que estaban aquí, iban a marcharse, y que podía interesarme. Así que me la quedé. En cuanto a su historia, es verdad que es peculiar. Y esos banqueros que la construyeron no se llamaban Garriga-Nogués, sino que tenían un nombre menos rimbombante que se cambiaron. Ahora vendrá un descendiente de los Garriga-Nogués y me dirá que soy un hijo de puta por decir esto, en fin.

Museo del Arte Prohibido en Barcelona

Por eso compré otras obras e hice mi colección con un criterio totalmente ecléctico. Incluyendo obras que no me gustan, que me pueden hasta causar cierta incomodidad.

Lo que hacemos es explicar por qué la pieza está ahí, cuál es su historia. La gente verá la obra de Chuck Close, y podrá consultar la guía digital y sabrá por qué su obra está aquí. Y en ese momento el visitante decidirá si Chuck Close le parece un hijo de puta que debería quemarse en la plaza pública o si la pieza le ha servido para enterarse de lo que hizo. Y con la pieza de Tania Bruguera, igual.

Uno de los motivos por los que he tardado tan poco en reunir esta colección es que el mundo de la censura en el arte no le interesa a nadie, ni a los galeristas, ni a los artistas, ni a nadie. Porque les perturba el negocio. Cuando pasó lo de ARCO, un solo artista descolgó su cuadro. Se llama Pere Llobera.

Así que estas obras muchas veces las hemos encontrado en los talleres de los artistas. A diferencia de lo que decía Breton, sí hay escándalo, pero está mucho más controlado. Hay más control de daños.

A continuación, se muestra la cronología sobre el museo del Arte Prohibido:

AñoSuceso
2018Tatxo Benet compra la obra "Presos políticos en la España contemporánea" de Santiago Sierra.
2019"La Vanguardia" publica un reportaje sobre la colección de arte de Tatxo Benet.
2020Se realiza una exposición de la colección en La Panera, Lleida.
2024Apertura del Museo del Arte Prohibido en la Casa Garriga Nogués, Barcelona.

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