Las soluciones de rehidratación oral (SRO) son esenciales para reponer las pérdidas del cuerpo en situaciones de vómitos o diarrea.
¿Qué son las Soluciones de Rehidratación Oral (SRO)?
Las soluciones de rehidratación oral (SRO) son preparados elaborados por la industria farmacéutica diseñados para la rehidratación oral. Estas soluciones se basan en las recomendaciones de organizaciones y asociaciones científicas como la OMS y ESPGHAN.
Se presentan en diversas formas, incluyendo:
- Soluciones de agua y electrolitos para reconstituir con agua.
- Soluciones ya preparadas.
- Gelatinas.
Estas soluciones están formuladas para abordar problemas como vómitos y diarrea, siendo preferibles a otras preparaciones tradicionales como infusiones de manzanilla o tés, así como a las bebidas isotónicas modernas.
Las bebidas energéticas, los refrescos o los líquidos destinados a deportistas no son adecuados por lo que no deben recomendarse en el tratamiento de la diarrea y la deshidratación.
Las bebidas isotónicas, por su parte, son bebidas elaboradas para prevenir la deshidratación producida por la sudoración procedente únicamente del ejercicio físico.
Aunque huela y sepa mejor, su composición no es equivalente y, por tanto, no son las ideales para la rehidratación en caso de pérdidas gastrointestinales.
¿Para qué Sirven las SRO?
Con los vómitos o diarrea se producen pérdidas de agua y electrolitos (sustancias importantes para el adecuado funcionamiento del cuerpo), a veces graves para la salud. Para evitar la deshidratación se usan las soluciones de rehidratación oral (SRO). La rehidratación oral es un tratamiento efectivo y de bajo coste.
En un proceso leve o moderado puede evitar agravamientos y las hospitalizaciones necesarias para rehidratar mediante suero por vía intravenosa.
Tipos de Deshidratación
La deshidratación es un cuadro clínico caracterizado por un balance negativo de agua y de solutos en el organismo y se produce por un aumento de las pérdidas de agua y sales o por una disminución en la ingestión de agua.
- Deshidratación Isotónica: Es la forma más frecuente (65%) y está causada por la gastroenteritis aguda.
- Deshidratación Hipotónica: Es la menos frecuente (10%), suele estar producida por la gastroenteritis aguda asociada a pérdidas importantes de sales y por algunos tipos de insuficiencia suprarrenal.
- Deshidratación Hipertónica: Se produce cuando la pérdida de agua es proporcionalmente mayor que la de electrolitos, provocando un incremento de la osmolaridad plasmática y un paso de agua desde la célula al espacio extracelular como mecanismo compensatorio.
Presentaciones de las SRO
Existen varias presentaciones de SRO disponibles:
- Sobres: Requieren reconstitución con una cantidad exacta de agua. La desventaja es que la composición puede ser inadecuada si no se mide correctamente el agua.
- Botellitas, Tetrabrik o Gelatinas: Vienen listas para consumir, asegurando la concentración recomendada.
- Sobres ya preparados: Para consumir directamente, sin necesidad de disolver en agua.
Las hay de diferentes sabores (frutas, leche, cola...) e incluso sin sabor o sabor neutro, que se van a tomar mejor (Tabla).
Algunas contienen probióticos, que son bacterias vivas que ayudan a regenerar la flora intestinal y pueden recortar un poco el tiempo que dura la diarrea.
Las SRO se deben dar en pequeñas cantidades y poco a poco para facilitar la tolerancia. Tras un período corto de tiempo (unas 3-4 horas) a base de SRO, debe de iniciarse la alimentación (alimentación precoz).
¿Cómo se Utilizan las SRO?
Se debe ingerir poco a poco, en pequeñas cantidades y de forma repetida para facilitar la tolerancia del suero por parte del estómago y del intestino y así minimizar la posibilidad de vómitos o dolores abdominales posteriores. También dependerá de la edad del paciente.
En niños muy pequeños puede administrarse con una cucharilla o una jeringuilla y en niños más mayores en pequeños sorbos cada 3-5 minutos.
Este compuesto está disponible en farmacias comunitarias y no se recomienda su elaboración casera, pues la imprecisión en las cantidades de cada uno de sus ingredientes puede originar una composición variable y no sólo no tendrá el efecto deseado, sino que puede empeorar los problemas intestinales del paciente.
Es necesario una correcta preparación de las mismas siguiendo las indicaciones de cada una de ellas. Se recomienda entregar por escrito estas instrucciones, citando el nombre comercial exacto y asegurando la correcta comprensión por parte de los padres.
Composición y Recomendaciones de las SRO
Las bases científicas que apoyan el uso de las SRO parten de los estudios que muestran que los sistemas de transporte de glucosa y electrolitos a través de la membrana de los enterocitos permanecen relativamente intactos en la diarrea aguda causada por virus o por las bacterias habituales.
Además, la rehidratación oral tiene menos complicaciones, es más fisiológica, más barata, más segura, reduce el número de ingresos y favorece la introducción precoz de la alimentación, por lo que las SRO son el tratamiento de elección en niños con deshidratación leve y moderada.
Posteriormente, la Asociación Americana de Pediatría (AAP) en 1985, la propia OMS en 2002 y la Sociedad Europea de Nutrición y Gastroenterología (ESPGHAN) en 1992, han publicado otras guías donde establecen con claridad el contenido óptimo de cada componente.
Se recomiendan SRO en las que la relación sodio/glucosa debe ser 2/1 o inferior para el correcto funcionamiento de los enterocitos y la concentración máxima de glucosa no debe exceder los 150 mmol/L por riesgo de diarrea osmótica.
Por tanto, las SRO recomendadas actualmente deberán tener concentraciones de sodio entre 60-70 mmol/L y osmolaridad entre 200-250 mOsm/L, se denominan SRO hiposódicas o con bajo contenido en sodio (Na <60 mEq/L) en contraposición a las SRO recomendadas inicialmente por la OMS (Na 90 mEq/L).
Probióticos en las SRO
Por otro lado, algunas de las SRO presentan en su composición algún probiótico (microorganismos vivos que cuando se administran en cantidades adecuadas confieren un beneficio para la salud del hospedador).
La evidencia científica es limitada para la mayor parte de los probióticos, de manera que la ESPGHAN recomienda el uso de aquellos con mayor evidencia como adyuvante en la terapia de rehidratación oral y nunca como sustituto de ésta, ya que administrados a la dosis adecuada han demostrado disminuir la duración del cuadro en aproximadamente un día.
Las cepas recomendadas y sus dosis son:
- Lactobacillus rhamnosus GG: ≥ 1010 ufc*/día (5-7 días). Disminuye además el número de deposiciones al segundo día.
- Saccharomyces boulardii: 250-750 mg/día (5-7 días). También ha demostrado disminuir la duración del ingreso hospitalario.
- Lactobacillus reuteri DSM 17938: 108 - 4 × 108 ufc/día (5-7 días).
- Lactobacillus acidophilus LB inactivada por calor: mínimo 5 dosis de 1010 ufc >48 horas; máximo 9 dosis de 1010 ufc durante 4.5 días.
* ufc: unidades formadoras de colonias.
** Algunos autores no la consideran un probiótico por no ser un microorganismo vivo.
En otros estudios se ha investigado L acidophilus sin especificar la cepa, ni si es viva o muerta, por lo que la ESPGHAN solo recomienda la cepa L acidophilus LB inactivada por calor.
Otras cepas no recomendadas son: Bifidobacterium lactis Bb12 y Escherichia coli Nissle 1917 por la falta de evidencia, y Enterococcus faecium SF68 por la posible resistencia a la vancomicina.
Marcas de Suero Oral
Algunos sueros orales disponibles en el mercado:
- Electrolit Suero Oral: Conocido por su capacidad de rehidratación rápida.
- Suero Oral con probióticos Lactoflora: Combina electrolitos esenciales con probióticos activos.
- FloraBiotic SueroPRO de Ns Cinfa: Formulado para trastornos digestivos agudos.
- Bioral Suero Baby de Casen: Especialmente formulado para bebés y niños pequeños, contiene zinc, electrolitos y lactobacilos.
¿Cuándo Usar Suero Oral?
El suero oral es un recurso clave para mantener el equilibrio hídrico y electrolítico del organismo. Aunque su uso se asocia habitualmente a la diarrea, existen múltiples situaciones en las que está indicado su consumo.
- Gastroenteritis aguda (en niños y adultos): Durante un episodio de gastroenteritis viral o bacteriana, el cuerpo pierde grandes cantidades de líquidos y minerales a través de la diarrea y los vómitos. En estos casos, el suero oral es fundamental para prevenir la deshidratación y facilitar una recuperación más rápida.
- Fiebre elevada con sudoración intensa: La fiebre, especialmente cuando es alta o sostenida, provoca una pérdida significativa de agua y electrolitos a través del sudor.
- Vómitos y diarreas causadas por virus, bacterias o cambios alimenticios: Tanto los procesos víricos como las intoxicaciones alimentarias pueden provocar vómitos y diarreas intensos.
- Deshidratación leve a moderada: Cuando aparecen señales como sequedad en la boca, cansancio, orina oscura, dolor de cabeza o calambres musculares, el cuerpo está avisando de una deshidratación incipiente.
- Deporte intenso o calor extremo: La práctica deportiva en condiciones exigentes, especialmente en verano, produce una pérdida elevada de electrolitos a través del sudor.
- Durante la convalecencia de infecciones gastrointestinales: Después de una infección digestiva, el intestino puede quedar debilitado y la absorción de líquidos y nutrientes puede verse comprometida.
¿Agua o Suero Oral?
Aunque el agua es esencial y cumple un papel vital en la hidratación diaria, no siempre es suficiente cuando hablamos de una deshidratación activa o pérdida de electrolitos, especialmente en situaciones como diarreas, vómitos, fiebre, ejercicio intenso o exposición prolongada al calor. En esos casos, el suero oral es claramente más eficaz y recomendado.
El suero oral está formulado con una combinación equilibrada de agua, sales minerales (como sodio, potasio y cloruros) y, en muchos casos, glucosa, que favorece la reabsorción de agua en el intestino delgado.
El metabolismo hidrosalino de los niños tiene características específicas que lo diferencian significativamente del de los adultos. Cuanto menor es la edad del niño, mayor es el riesgo de deshidratación.
La deshidratación es más frecuente en los niños pequeños y el 90% ocurre en menores de 18 meses.
Efectos Secundarios y Precauciones
Por otro lado, el suero oral también tiene sus efectos secundarios. Ingerir el suero demasiado rápido o de forma muy continuada puede producir náuseas o vómitos, mientras que una ingesta excesiva puede generar, además, sobrecarga salina y edemas.
En estos casos, es recomendable interrumpir durante al menos 10 minutos la administración del suero para después retomarla con ingestas menores pero más frecuentes.
Las personas con problemas renales deben tener mucho cuidado, pues un exceso de suero oral puede producir hipernatremia, una alta concentración de sodio en sangre, o hiperkalemia, una alta concentración de potasio en el plasma sanguíneo.
Tampoco es aconsejable para personas diabéticas, con insuficiencia cardíaca, con perforación u obstrucción intestinal, con incapacidad para la deglución o para la adecuada absorción de hidratos de carbono, o si tienen cualquier intolerancia a cualquiera de los componentes del suero.
La ingesta de suero oral no supone ningún problema para las mujeres embarazadas. De hecho, la gestación suele producir vómitos, especialmente en el primer trimestre, por lo que este compuesto resulta muy útil para recuperar esa pérdida de líquidos.
Y, si bien existen algunos mitos sobre una posible incidencia en el desarrollo del feto, hasta ahora no ha habido ninguna prueba científica que lo respalde.
Por último, cabe apuntar también que una persona sana no debe tomar suero oral. Si no existe deshidratación, el cuerpo no necesita aumentar sus niveles de sodio, glucosa o potasio y esto podría provocar problemas gastrointestinales, la mencionada hipernatremia o ciertas complicaciones neurológicas.
Signos de deshidratación extracelular: Los signos son propios de la pérdida de volumen circulatorio, por lo que serán precoces y llamativos, consistirán en: frialdad de la piel, relleno capilar lento, taquicardia, pulsos débiles, hipotensión arterial, signo del pliegue, ojos hundidos, mucosas secas, fontanela deprimida en los lactantes y oliguria.
Signos de deshidratación intracelular: Las manifestaciones clínicas son expresión de la afectación celular, fundamentalmente del sistema nervioso central. Se producirá: irritabilidad, hiperreflexia, temblores, hipertonía, convulsiones y coma. Los niños tienen sed, las mucosas están “pastosas” y pueden tener fiebre de origen metabólico.
