Placenta Baja y Ejercicio: Guía Completa para un Embarazo Saludable

Muchas embarazadas pueden llevar una vida relativamente normal a lo largo de su embarazo. Sin embargo, hay gestantes a las que se les indica hacer reposo ante la aparición de algunas situaciones de riesgo que pueden poner en peligro su salud o la del bebé. A continuación, exploraremos la relación entre la placenta baja, el ejercicio y cómo mantener una rutina activa de manera segura durante el embarazo.

Reposo Relativo y Reposo Absoluto

El reposo lleva implícito no hacer esfuerzos. Sin embargo, cuando el especialista recomienda a la embarazada hacer reposo, puede tratarse de un reposo relativo o absoluto:
  • Reposo relativo: Supone limitar la actividad física habitual y descansar, pero la gestante puede hacer ciertas tareas ligeras, sin realizar ningún esfuerzo.
  • Reposo absoluto: La mujer debe permanecer en la cama, levantándose únicamente cuando sea muy necesario, como para ir al baño.

Por tanto, siempre es recomendable que la embarazada pregunte a su médico y concrete previamente, en la medida de lo posible, qué actividades debe restringir, así como si hay alguna postura más adecuada que se deba adoptar durante el reposo.

Finalmente, es importante mencionar que el reposo puede tener una duración variable y se deberá mantener hasta que la mujer reciba una nueva indicación por parte del especialista.

Indicaciones del Reposo Absoluto en el Embarazo

Son varios los motivos por los que el ginecólogo puede prescribir reposo absoluto a la embarazada. Entre ellos, se encuentra:
  • Amenaza de aborto con sangrado: Un sangrado durante el primer trimestre de embarazo puede llevar al especialista a indicar a la gestante que mantenga un reposo absoluto. No obstante, el reposo podrá ser relativo si el sangrado remite, hasta poco a poco recuperar la vida normal.
  • Placenta previa: Cuando se detecta placenta previa en una ecografía de seguimiento del embarazo, es habitual que se recomiende a la gestante que mantenga reposo relativo. Sin embargo, si se ha producido sangrado, el reposo será absoluto.
  • Hematoma intrauterino: Algunos hematomas intrauterinos son motivo para que el ginecólogo indique reposo absoluto a la mujer.
  • Intervención médica: Tras ciertas intervenciones médicas, como una amniocentesis o un cerclaje, lo habitual es que la paciente haga reposo absoluto por unos días.
  • Rotura precoz de la bolsa amniótica: Si ocurre antes de la semana 34, la paciente hará reposo absoluto hasta que sea más seguro que se produzca el parto.
  • Contracciones uterinas prematuras: Se suele recomendar reposo para intentar reducir el riesgo de parto prematuro. El reposo será absoluto o relativo dependiendo de la intensidad de las contracciones y de la situación particular de la embarazada.
  • Crecimiento intrauterino retardado: Si se debe a una insuficiencia placentaria, es frecuente que se indique reposo a la gestante.
  • Preeclampsia: A veces requiere hospitalización, pero en ciertos casos más leves el especialista puede recomendar reposo a la mujer.

Por otro lado, el mayor riesgo de complicaciones como el parto prematuro que existe en un embarazo gemelar o múltiple, también hace que sea muy habitual que la gestante tenga que hacer reposo.

Riesgos del Reposo Absoluto en la Embarazada

Algunos de los efectos negativos que el reposo durante la gestación podría tener para la embarazada son:
  • Atrofia muscular y pérdida de masa ósea, lo que puede dificultar la recuperación postparto.
  • Coágulos sanguíneos (trombosis venosa).
  • Estreñimiento.
  • Estrés, ansiedad y depresión.

Además, el efecto beneficioso del reposo sobre la prevención del parto pretérmino es hoy día motivo de controversia. Sin embargo, es cierto que muchos médicos siguen recomendando actualmente restringir la actividad a la embarazada que presenta algún problema.

Consejos Útiles para el Reposo Durante el Embarazo

Para evitar la pérdida muscular causada por el reposo, se aconseja hacer cambios posturales y mover suavemente las piernas y los pies. Es posible que el médico recomiende ciertos movimientos ligeros que la gestante puede hacer, por lo que es recomendable preguntar acerca de este tema.

Por otro lado, será imprescindible que la embarazada que realiza reposo controle cuidadosamente su dieta. Esto será fundamental para vigilar la ingesta calórica, ya que la restricción de actividad puede llevar a una ganancia de peso excesiva durante el embarazo. Sin embargo, también será importante que incorpore fibra y un aporte adecuado de agua para evitar el estreñimiento.

Además, este periodo de reposo puede ser especialmente duro psicológicamente para la embarazada. La mujer tiene limitada su actividad, pero también puede sentir una gran responsabilidad. Por ello, lo más recomendable es que se mantenga ocupada leyendo, viendo la televisión, realizando esas cosas para las que previamente nunca tenía tiempo (siempre que no requieran esfuerzo), planeando las cosas necesarias para la llegada del bebé y en contacto con sus familiares y amigos.

Mantenerse Activa Durante el Embarazo

Mantenerse activa durante el embarazo no solo es seguro, sino también muy beneficioso. Si ya realizabas actividad física antes del embarazo, puedes continuar, pero ajustando la intensidad. El ejercicio promueve la liberación de endorfinas, hormonas que reducen el estrés, la ansiedad y los cambios de humor. La actividad física durante el embarazo es una herramienta segura, poderosa y natural para mejorar la salud física y emocional de la madre, y favorecer el desarrollo óptimo del bebé.

En nuestro blog publicamos contenido actualizado y profesional sobre ejercicio terapéutico, osteopatía, y salud durante el embarazo.

Beneficios de Mantener una Rutina de Ejercicio Durante el Primer Trimestre

Mantener una rutina de ejercicio durante el primer trimestre del embarazo ofrece múltiples beneficios tanto para la salud de la madre como para el desarrollo del bebé. Aunque el primer trimestre es un periodo de adaptación para el cuerpo debido a los cambios hormonales y físicos, la actividad física regular, siempre que esté adaptada a las condiciones del embarazo, puede ser muy beneficiosa.
  • Mejora del bienestar emocional: Reducción del estrés y la ansiedad.
  • Aumento de energía y reducción de la fatiga.
  • Mejor control del peso.
  • Mejora de la postura y reducción de dolores.
  • Mejora del sueño.
  • Mejor oxigenación y desarrollo fetal.
  • Reducción de complicaciones en el embarazo.
  • Parto más saludable.

Antes de comenzar o continuar una rutina de ejercicio durante el embarazo, es importante consultar con el obstetra, especialmente si existen condiciones médicas preexistentes o complicaciones del embarazo. Se deben evitar actividades de alto impacto, deportes de contacto o cualquier ejercicio que implique un alto riesgo de caídas o lesiones.

Tipos de Actividad Física Seguros Durante el Primer Trimestre

Como recomendaciones generales, es importante que antes de comenzar o continuar una rutina de ejercicio durante el embarazo, es fundamental consultar con el médico para asegurarse de que el ejercicio es seguro, especialmente si existen condiciones médicas preexistentes o complicaciones del embarazo. También es importante mantenerse bien hidratada para evitar sobrecalentamiento y deshidratación,, y sobre todo escuchar el cuerpo, y si se siente dolor, mareos, falta de aire o fatiga extrema, es importante detenerse inmediatamente y descansar.
  • Mantente activa y en forma durante el embarazo (si no existe ninguna contraindicación médica) te ayudará a disfrutar de esta etapa y adaptarte a ella.
  • La actividad física no es peligrosa para el bebé; de hecho hay evidencia de que las mujeres activas son menos propensas a sufrir problemas en el embarazo y el parto. Además de mejorar la salud, ayuda a reducir algunas de las molestias habituales en el embarazo.
  • Intenta hacer alguna actividad todos los días, 30 minutos caminando a buen paso será suficiente, pero si no puedes dedicarle este tiempo cualquier duración es mejor que nada. No hace falta hacer los 30 minutos seguidos, también los puedes ir sumando, a ser posible de 10 en 10, a lo largo del día.
  • No pases más de una hora seguida sentada. Levántate, estírate, muévete, camina… Conviene que mantengas tus rutinas de actividad física, ejercicio físico o deporte (caminar, nadar, hacer gimnasia, yoga, bailar) mientras te sientas cómoda y no tengas ninguna contraindicación médica.
  • Si nunca has estado muy activa físicamente, el embarazo es un buen momento para empezar a serlo y te reportará muchos beneficios tanto a ti como al bebé. Empieza suavemente y aumenta gradualmente la intensidad hasta realizar cuatro sesiones de 30 minutos a la semana. La actividad física no debe ser intensa por ser beneficiosa.

Ejercicios a Evitar Durante el Primer Trimestre

Los ejercicios que deberían evitar durante el primer trimestre son aquellos ejercicios de alto impacto o de contacto. Por ejemplo: correr intensamente, saltos de alto impacto, deportes como fútbol, baloncesto o voleibol. Esto es debido a que el riesgo de caídas, golpes o impactos directos en el abdomen es mayor, y puede poner en peligro tanto a la madre como al bebé. A parte, este tipo de deportes también pueden aumentar el riesgo de lesiones musculoesqueléticas.
  • Correr intensamente
  • Saltos de alto impacto
  • Deportes de contacto: fútbol, baloncesto, voleibol
  • Equitación, esquí, ciclismo al aire libre y patinaje
  • Boxeo, artes marciales y lucha libre
  • Tenis o squash

Los ejercicios con posiciones prolongadas boca arriba, aunque en el primer trimestre puede no ser un problema tan grande, a medida que el útero crece, acostarse boca arriba durante largos periodos puede comprimir la vena cava, lo que reduce el flujo de sangre hacia el corazón y puede causar mareos o desmayos.

Dado que el sobrecalentamiento es peligroso durante el embarazo, pues puede afectar el desarrollo fetal y aumentar el riesgo de complicaciones, es importante evitar actividades que eleven demasiado la temperatura corporal.

Señales de Advertencia para Detener el Ejercicio Inmediatamente

Durante el primer trimestre del embarazo, es importante que las mujeres estén atentas a las señales que indican que deben detener el ejercicio de inmediato para proteger su salud y la del bebé. Aunque la actividad física es beneficiosa, ciertos síntomas pueden ser una señal de que el cuerpo está bajo demasiado estrés o que algo no está funcionando correctamente.
  • Dolor abdominal o pélvico
  • Sangrado vaginal
  • Mareos o vértigos
  • Dificultad para respirar o falta de aire
  • Dolor en el pecho
  • Dolor de cabeza intenso o persistente
  • Hinchazón repentina o dolor en las piernas
  • Contracciones o una sensación de endurecimiento en el abdomen
  • Sentir una fatiga extrema durante o después del ejercicio
  • Sobrecalentamiento o sudoración excesiva

PLACENTA BAJA, PLACENTA PREVIA, POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

Adaptación de Rutinas de Ejercicio para Mujeres Inactivas

Para mujeres que no tenían una vida activa antes del embarazo, es importante comenzar una rutina de ejercicios de manera gradual y segura, especialmente durante el embarazo. El ejercicio tiene múltiples beneficios para la salud tanto de la madre como del bebé, pero debe adaptarse a las condiciones y capacidades de cada mujer para evitar riesgos.
  • Caminatas: Empezar con caminatas suaves de 15 a 20 minutos, tres o cuatro veces a la semana, es un excelente punto de partida.
  • Nadar o aeróbicos acuáticos: La natación es ideal porque es de bajo impacto, mejora la circulación, fortalece los músculos y reduce la tensión en las articulaciones.
  • Estiramientos y ejercicios de movilidad: Incorporar estiramientos suaves para mejorar la flexibilidad y prevenir tensiones musculares.

A medida que el cuerpo se acostumbra, se puede aumentar la frecuencia y duración, pero siempre priorizando el bienestar y evitando el sobreesfuerzo.

Recomendaciones para Mujeres que Practican Deportes de Alta Intensidad

Para las mujeres que practican deportes o entrenamientos de alta intensidad y están embarazadas en su primer trimestre, es importante hacer algunos ajustes en su rutina de ejercicios para garantizar la seguridad tanto de la madre como del bebé. Si bien mantenerse activa es beneficioso durante el embarazo, ciertos factores deben ser considerados para evitar complicaciones.
  • Antes de seguir con entrenamientos de alta intensidad, es fundamental consultar con el obstetra.
  • Mantener un nivel de ejercicio seguro. La “prueba del habla” es útil: durante el ejercicio, la mujer debe ser capaz de mantener una conversación sin dificultad; si está demasiado agitada o sin aliento, debe reducir la intensidad.

Intensidad, Duración y Frecuencia del Ejercicio en el Embarazo

Practicar ejercicio físico en el embarazo está recomendado por médicos y ginecólogos. Ejercicios que se centran en el suelo pélvico y la movilidad, como el pilates y el yoga.

Intensidad Moderada

La intensidad del ejercicio físico en el embarazo no puede ser la misma que cuando no estabas embarazada. No puede sobrepasar el 80% de la frecuencia cardiaca máxima (FCM). Pero como esto es difícil de calcular, la fisioterapeuta Melanie Fernández no da este truco para calcular cuál debe ser la intensidad adecuada del ejercicio físico en el embarazo: “la mujer durante la práctica de ejercicio tiene que ser capaz de hablar, pero no de cantar una canción, por ejemplo”.

Recomendaciones Adicionales

  • El ejercicio debe realizarse en un ambiente aclimatado con una temperatura de entre 18 y 25 grados.
  • Mínimo tres veces en semana. Se recomienda además realizar actividad física de manera diaria.
  • Las embarazadas que ya realizaban una actividad deportiva antes y que se encuentran en perfectas condiciones pueden realizar ejercicio físico de intensidad moderada 5 días a la semana.

Actividad Física y Ejercicio: ¿Cuál es la Diferencia?

Actividad física es cualquier movimiento corporal producido por la contracción de los músculos en todas las etapas de la vida, que va a mantener y mejorar la capacidad cardiorrespiratoria y disminuir el riesgo de obesidad.

Beneficios Adicionales del Ejercicio Durante el Embarazo

Si bien durante el embarazo la mujer suele tolerar peor el esfuerzo físico, mantener un nivel regular de actividad es beneficioso, mejorando el estado de ánimo, el nivel de energía y el sueño. El ejercicio mejora la postura, reduce el dolor de espalda y el cansancio, y puede ayudar a combatir el estreñimiento y la hinchazón abdominal. El tipo de ejercicio a realizar depende de cada mujer. Aquellas mujeres embarazadas que no hayan realizado ejercicio antes del embarazo pueden comenzar a practicarlo sin peligro alguno, consultando siempre con su ginecólogo y evitando realizar ejercicios agotadores.

Ejercicios Contraindicados Durante el Embarazo

  • Ejercicios en los que haya que tumbarse boca arriba después del primer trimestre del embarazo.
  • Correr los días calurosos y húmedos.
  • Pilates.
  • Ejercicios de equilibrio. El aumento de tamaño uterino desplaza hacia adelante el centro de gravedad de las embarazadas alterando así su equilibrio.
  • No llegar nunca al agotamiento.

Las mujeres embarazadas con diversas enfermedades como asma, enfermedades cardiovasculares o diabetes, no deben realizar ejercicio durante el embarazo.

Recomendaciones Finales

  • La recuperación del cuerpo tras el parto se realiza de forma gradual.
  • Utilizar siempre el cinturón de seguridad.
  • También se puede viajar en avión durante el embarazo aunque la mayoría de las líneas aéreas no permiten que se viaje en el último mes de la gestación.
  • En el avión es recomendable caminar cada media hora (cuando sea seguro hacerlo) y flexionar y extender los tobillos con frecuencia.

Durante un embarazo normal las mujeres pueden seguir teniendo relaciones sexuales a no ser que el ginecólogo les indique lo contrario.

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