Aunque la etapa del embarazo sea muy bonita, también genera esa sensación de preocupación, sobre todo a las madres. Queremos que todo salga a la perfección y que nuestro bebé nazca sano y sea feliz. Hoy queremos profundizar en este tema para despejarte todas las dudas posibles al respecto.
El embarazo es una experiencia única en la vida de la mujer. Para conseguir que nuestro cuerpo ofrezca al feto un entorno adecuado donde desarrollarse es importante seguir una serie de cuidados previos y durante el embarazo, y someterse a ciertas pruebas. Teniendo en cuenta la complejidad que supone procurar un desarrollo óptimo fetal y favorecer la salud materna, para tener un embarazo lo más seguro posible es de vital importancia realizar citas periódicas con la matrona y el ginecólogo, así como respetar los cuidados recomendados para cada trimestre.
Durante el embarazo el organismo de la mujer se ve sometido a importantes cambios hormonales los cuales conllevan la aparición de determinados síntomas. Uno de los primeros síntomas del embarazo es la hinchazón y sensibilidad de las mamas, provocado por el aumento de los niveles hormonales. Los cambios hormonales son también los responsables de una mayor percepción olfativa.
Pero, ¿sabías que en realidad no estás embarazada durante las primeras semanas? Sabemos que es un poco confuso, y por eso es posible que no notes ningún síntoma al principio. ¡Sigue leyendo para entender mejor qué está pasando en tu cuerpo durante las primeras semanas de embarazo!
PRIMER MES DE EMBARAZO, ¡la aventura apenas comienza! | Reina Madre💜
Lo Más Importante en las Primeras Semanas de Embarazo
Antes de entrar en detalle, hemos resumido los puntos clave de estas primeras semanas de embarazo:
- Presta atención a los síntomas en las primeras semanas del embarazo. ¿Te has preguntado si es posible notar el embarazo a los dos días o a las dos semanas? Podrías notar síntomas como sangrado leve, manchado, calambres o hinchazón alrededor de la tercera semana de embarazo, cuando el óvulo se implanta en el útero.
- Calcula tu fecha de parto más probable. La mayoría de los profesionales de la salud hacen seguimiento del embarazo durante 40 semanas, contando desde el primer día de tu última regla. Esto significa que en realidad no estás embarazada hasta que se produce la fecundación y se concibe el bebé, en torno a la segunda semana de embarazo.
- Cuida de tu salud desde el principio. Desde el inicio del embarazo, es importante que adoptes hábitos saludables que beneficien el crecimiento de tu bebé. Aunque tu médico te dará recomendaciones específicas, seguramente deberías incluir ciertas vitaminas, alimentos y ejercicios en tu rutina diaria.
Tus Primeras Semanas de Embarazo
Según la forma en la que acostumbramos a calcular el embarazo, en realidad no estás embarazada como tal durante las primeras dos semanas. Los profesionales de la salud estiman que un embarazo promedio dura 280 días, es decir, 40 semanas, comenzando desde el primer día de tu última regla, lo que se conoce como FUM (fecha de la última menstruación).
En la semana 1 de embarazo, en realidad estás menstruando. A las 2 semanas de embarazo, probablemente estés ovulando. La ovulación suele ocurrir unos 14 días después del inicio del período (si tu ciclo menstrual es de 28 días). Por lo tanto, considerando el tiempo necesario para la fecundación y la concepción después de haber ovulado, no es posible estar embarazada antes de haber alcanzado, como mínimo, alrededor de tres semanas de embarazo.
Puede ser un poco confuso, sin duda alguna. Por una mera cuestión de cálculos, durante las semanas 1 y 2 de embarazo no se considera que estés embarazada. Aunque en las primeras semanas de embarazo no notes síntomas, tu cuerpo ya está experimentando muchos cambios.
Este trimestre es más cómodo, pues las molestias iniciales suelen desaparecer. Ahora bien, llegados a esta fase nuestro cuerpo empieza a notar los cambios. A partir de ahora el abdomen crece. A algunas futuras mamás se les hinchan los tobillos y los pies. La práctica de ejercicios como el yoga es muy aconsejable, pues te ayudará a mantener una postura correcta y a fortalecer el cuerpo de cara al parto. Si lo prefieres, también puedes realizar otras actividades físicas como caminar o nadar.
¡Ya estás en la recta final! Durante este trimestre notarás que la piel se estira, sobre todo en el abdomen. La hidratación oral es necesaria para que no aparezcan estrías. Continúa bebiendo una buena cantidad de líquidos y aumenta la ingesta de calcio. Puedes hacerlo, además de tomando leche, queso y yogures, con los mariscos, el pescado o los zumos naturales. A partir de la semana 36 se recomienda hacer ejercicios y masajes de suelo pélvico. Con el masaje perineal aumentarás la flexibilidad y elasticidad de estos músculos para prepararlos para el parto.
Son molestias leves. Su aparición se relaciona con el aumento de la hormona progesterona por lo que aparecen ya durante el primer trimestre. La necesidad de orinar frecuentemente aparece ya en etapas tempranas de la gestación.
¿Cuáles son los síntomas de las primeras semanas de embarazo?
Este emocionante viaje ha comenzado oficialmente pero, como apuntábamos antes, en realidad aún no estás embarazada. Al principio puede resultar un poco confuso, y muchas mujeres se preguntan si hay algún síntoma en las primeras 72 horas de embarazo. Por la forma como se calcula el embarazo, no notarás ningún síntoma durante esos primeros tres días ni tampoco durante las primeras tres semanas seguramente. Es poco probable que experimentes los síntomas de las primeras semanas de embarazo tan pronto.
A las dos semanas, tu cuerpo empieza a experimentar una serie de cambios increíbles:
- Ovulación. Aproximadamente 14 días después del inicio de tu último período, uno de tus ovarios liberará un óvulo, suponiendo que tu ciclo sea de 28 días.
- Fecundación. El óvulo se desplazará por una de las trompas de Falopio, donde podría encontrarse con un espermatozoide. Si se encuentran, se unirán en una de las trompas de Falopio para formar una célula única llamada cigoto en un proceso conocido como fecundación. Este proceso determina el sexo del bebé.
- Primer ADN. El cigoto lleva cromosomas del óvulo y del espermatozoide, y establece los primeros bloques de construcción de la composición genética de tu futuro bebé.
- Desarrollo. El cigoto avanza por la trompa de Falopio hacia el útero mientras empieza a dividirse en un conjunto más grande de células. Las células continuarán dividiéndose a medida que el bebé se desarrolle a lo largo del embarazo.
Es importante subrayar que los espermatozoides pueden sobrevivir en tu cuerpo hasta cinco días, mientras que el óvulo tiene una vida de aproximadamente un día. Por lo tanto, tu período fértil (el momento ideal para tener relaciones sexuales si quieres quedarte embarazada) abarca aproximadamente desde cinco días antes de la ovulación hasta un día después.
Por todo ello, no experimentarás síntomas de embarazo en las primeras dos semanas de embarazo y tampoco en la tercera seguramente. Si aún no se ha producido la concepción, ¡es lógico que no notes nada! Las náuseas no pueden empezar en la primera semana de embarazo y tampoco notarás síntomas el dolor abdominal asociado al embarazo o flujo vaginal en las primeras dos semanas.
Durante las primeras semanas, es posible que ni siquiera sospeches que estás embarazada y probablemente no notes ningún síntoma, ya que es muy temprano (y puede que no hayas concebido hasta la tercera semana).
Sin embargo, hay varios síntomas que podrías experimentar en las semanas siguientes:
- Ausencia de menstruación. Suele ser la primera señal (junto con otros síntomas) de que podrías estar embarazada, pero no ocurrirá hasta alrededor de las 4 semanas de gestación, no antes. Justo cuando notes la ausencia de tu período, podrías empezar a percibir más síntomas tempranos de embarazo.
- Sangrado de implantación. Es otro indicio temprano de embarazo y se produce cuando la pequeña bola de células se adhiere al revestimiento uterino. No todas las mujeres lo experimentan, pero este ligero manchado es normal y a veces puede confundirse con el sangrado menstrual. El manchado, los calambres o el sangrado leve suelen ocurrir entre 10 y 14 días después de la concepción, es decir, a las 3 o 4 semanas de embarazo.
- Náuseas. Son otro síntoma común del embarazo, pero suelen aparecer entre las semanas 4 y 9. Otros síntomas como gases, fatiga, sensibilidad en los senos, cambios de humor y micción frecuente también pueden darse en estas primeras semanas.
Cada persona y cada embarazo es diferente, por lo que puede que se te note antes o después que otras mujeres embarazadas. Sin embargo, una cosa está clara: no notarás diferencia en el tamaño de tu barriga en las semanas 1, 2 o 3. Recuerda que en realidad no estás embarazada durante esas dos primeras semanas y aún es temprano durante la tercera semana.
A las 3 semanas de embarazo, aunque aún no se te note barriga, el desarrollo del bebé ya está en marcha, con células dividiéndose y multiplicándose. A las tres semanas de embarazo, tu pequeño mide apenas 0,1 centímetros de largo, todavía demasiado pequeño para que se note.
Es posible, pero es mejor esperar hasta la ausencia de la regla para hacerte la prueba, porque los resultados serán más fiables. El motivo es que las pruebas de embarazo caseras detectan una hormona llamada gonadotropina coriónica humana (hCG) en la orina, que empieza a aumentar poco después de la concepción. Aunque tus niveles de hCG puedan ser lo suficientemente altos en la semana 3 para dar un resultado positivo, es importante que lo confirmes con tu médico para asegurarte de que estás embarazada.
Saber de cuántas semanas estás es útil tanto para ti como para el médico. Tu médico usará esta información para controlar el crecimiento y desarrollo de tu bebé, cuidar de tu salud y planificar pruebas y chequeos.
Las semanas de embarazo se pueden agrupar en tres trimestres:
- Primer trimestre: semanas 0-13 (meses 1-3 aproximadamente)
- Segundo trimestre: semanas 14-27 (meses 4-6 aproximadamente)
- Tercer trimestre: semanas 28-40 (meses 7-9 aproximadamente)
Aunque probablemente no hayas experimentado ningún síntoma de embarazo en las primeras semanas, es importante cuidar de tu salud. De hecho, es una buena idea empezar a tomar precauciones en cuanto decidas intentar quedarte embarazada o descubras que lo estás.
Incluso pequeños cambios pueden ser útiles al principio del embarazo.
Aunque es importante consultar a tu médico para saber qué es lo mejor para ti, aquí recopilamos algunos cambios y precauciones recomendables:
- Comer de forma saludable
- Hidratarte
- Reducir el estrés
- Hacer ejercicio regularmente
Si estás intentando quedarte embarazada o ya lo estás, el ácido fólico es fundamental, ya que es una vitamina B que ayuda a disminuir el riesgo de ciertas malformaciones que afectan al cerebro y la columna del bebé. Tu médico o comadrona pueden recomendarte una vitamina para el embarazo que contenga al menos 400 microgramos de ácido fólico.
Antes de quedarte embarazada, es un buen momento para dejar atrás algunos hábitos poco saludables, como:
- Fumar
- Exposición al humo como fumador pasivo
- Beber alcohol
Además, tu médico puede recomendarte limitar el consumo diario de cafeína. Habla con tu profesional de la salud de referencia para descubrir cómo cuidar de tu salud y bienestar durante el embarazo.
Si os acabáis de enterar de que vais a tener un bebé o esperáis recibir esta emocionante noticia muy pronto, es un buen momento para adoptar hábitos saludables que contribuyan al buen desarrollo del bebé. Puedes apoyar a tu pareja durante el embarazo haciendo algunos cambios en el estilo de vida juntos, como cocinar comidas saludables, hacer ejercicio en pareja y reducir el consumo de tabaco y alcohol.
Tu médico calculará tu embarazo en 40 semanas, empezando desde el primer día de tu última menstruación. La información de este artículo se basa en los consejos de expertos y se extrae de fuentes médicas y gubernamentales fiables, como la American Academy of Pediatrics y el American College of Obstetricians and Gynecologists. El contenido de esta página no debe reemplazar el consejo médico de un profesional.
El embarazo es una etapa acompañada de cambios y síntomas que todas las mujeres experimentamos durante la gestación. Algunos de los signos durante mi embarazo fue: la necesidad de dormir, y sentir la faltaba de aire. Es algo muy habitual, debido a la necesidad de respirar profundamente para que al bebé le llegue abundante oxígeno. Son cosas algo molestas, pero que sea bueno para el bebé lo hace agradable y llevadero.
En la imagen anterior, compartida de la revista Reproducción Asistida ORG, podemos observar los diferentes síntomas de problemas en el embarazo.
Todos los síntomas anteriores son normales, pero si las náuseas fueran excesivas, que impiden a la mujer embarazada alimentarse e hidratarse, no pueden ignorarse. Si estás embarazada, te aconsejamos conocer las señales que te evitaran ponerte a ti y a tu bebe en peligro. Si los problemas gastrointestinales fueran acompañados de fiebre, diarrea y cólicos intensos, tendríamos que alertarnos y visitar a nuestro médico cuanto antes.
Uno de los signos más clásicos es la infección urinaria. La cistitis es una infección de la vejiga, que ocurre en aproximadamente 1 a 2% de las mujeres embarazadas. El peso de la mujer embarazada y los cambios del cuerpo aumenta la retención de líquidos, es un síntoma general en todos los embarazos. Pero, hay situaciones en las que la aparición de edema en los miembros inferiores debe alertarnos. Sobre todo cuando una pierna empieza a quedarse desproporcionadamente más hinchada que la otra.
Para la mayoría de los bebés los movimientos en el útero comienzan a partir de la 7ª u 8ª semana de embarazo. Sin embargo, en esta etapa, los movimientos son casi imperceptibles para la madre. Empezaremos a notarlos desde la semana 16ª . Para todas las personas la fiebre es una señal de que algo no está bien.
Como hemos mencionado al inicio del artículo, son raros los casos de mujeres que sufren complicaciones graves durante su embarazo. Nos referimos a complicaciones que pueden afectar la salud de la madre, del feto o de los dos. Incluso, las mujeres sanas antes del embarazo pueden vivir un embarazo de alto riesgo.
Cuando nos quedamos embarazadas nos invade un huracán de emociones disfrutando de los preparativos del nacimiento de nuestro bebé y de todos los cambios que experimenta nuestro cuerpo. Para ayudarte, hemos recopilado un listado de los signos de alarma más útiles durante la gestación.
- Un cuadro febril durante la gestación es un signo de que existe alguna infección.
- Estés en la semana de gestación de la que estés, el sangrado vaginal precisa revisión médica. En el primer trimestre de embarazo, el sangrado puede estar relacionado con una amenaza de aborto y que luego ésta ceda con el reposo y el embarazo continúe sin ningún problema. Es preciso realizar un diagnóstico diferencial con una gestación interrumpida, un aborto consumado completo o incompleto o un embarazo ectópico principalmente. También es importante conocer la localización de la placenta, puesto que a medida que avanzan las semanas, podemos encontrarnos con sangrados por placentas de inserción baja. Esto puede describirse en el tercer trimestre. Y si se produce un sangrado próximo al momento del parto, si es escaso puede venir relacionado con cambios cervicales o por contracciones uterinas. También en cualquier momento del embarazo, debido al incremento de la vascularización del cérvix uterino. El problema surge si el sangrado es más abundante y se asocia a un dolor abdominal intenso que no cede.
- Se trata de un picor que se localiza fundamentalmente en palmas de manos y pies, y que se exacerba por la noche.
- Si no cede, es continuo y no tipo cólico, es importante que el dolor abdominal sea valorado en un servicio obstétrico. Por un lado, si se asocia a náuseas y vómitos, con fiebre, puede ser desde una gastroenteritis aguda hasta una apendicitis. Si se da en el primer trimestre, podemos encontrarnos frente a una gestación ectópica o una torsión quística u ovárica, entre otras posibilidades. También se pueden asociar, durante el embarazo, cuadros de infección del tracto urinario, que se acompañan de síndrome miccional (ganas continuas de orinar) y que precisan tratamiento para evitar infecciones renales. Y un dolor intenso, asociado a la tripa muy dura, es decir una contracción mantenida, algo muy característico, asociado a sangrado es, como se ha descrito previamente, un probable desprendimiento de placenta.
- El tener contracciones uterinas es normal al final de la gestación, pero cuando se producen de forma precoz, pueden venir asociadas a un acortamiento del cuello uterino que desencadene una amenaza de parto prematuro.
- La bolsa rota es la sensación de pérdida de líquido por la vagina que no puedes frenar.
- El mayor signo de bienestar fetal es que tu bebé se mueva, con el mismo patrón de movimiento que ha seguido siempre, pero que se mueva o responda a los estímulos, como son la ingestión de algo dulce o la música. Todo ello va a hacer que tu feto se mueva.
- Si en los controles llevados a cabo por tu especialista o en tomas aisladas en tu domicilio o en una farmacia, tuvieses cifras de tensión arterial por encima de 140/90, sería conveniente acudir a tu centro de referencia, para llevar a cabo un estudio analítico y control de tensión arterial.
Estos son muchos de los signos de alarma que debes tener presente durante tu embarazo. Aunque que lo normal es que vaya todo bien y que tus días gestante sean los más felices de tu existencia. En el embarazo puedes notar síntomas de alarma que debes consultar cuanto antes a tu médico. Algunos se pueden confundir con síntomas comunes que no son peligrosos ni para tu embarazo ni para tu bebé.
Al principio del embarazo, no te tiene que alertar si la pérdida o sangrado “es pequeño, oscuro y se resuelve solo”, explica el doctor José Luis Prieto Alonso, ginecólogo del Hospital Nuestra Señora del Rosario, de Madrid. En los primeros días de vida del embrión, antes de saber que esperas un bebé, puedes notar una pequeña pérdida de sangre (se conoce como falsa regla) causada por la implantación del embrión en el útero. Esto puede producir “hematomas que tardan más tiempo en solucionarse”, añade el Dr. Prieto.
En cualquier caso, ante un sangrado vaginal siempre debes acudir al hospital. Allí los médicos con la ayuda de la ecografía confirmarán que todo va bien en el embarazo.
Si experimentas un abundante sangrado debes acudir inmediatamente al hospital.
Sangrados en el segundo y tercer trimestre: no solo son más llamativos, también más preocupantes y siempre hay que acudir a un servicio de urgencias. “En el tercer trimestre hay que descartar sobre todo un desprendimiento de placenta”, señala el Dr. Prieto Alonso.
Si la hinchazón es evidente en la cara, manos y pies, y además notas dolor de cabeza, un aumento de peso brusco, o dolor en el abdomen, acude inmediatamente a urgencias. Son síntomas de preeclampsia, una enfermedad grave del embarazo que se diagnóstica al descubrir tensión arterial alta y presencia de proteínas en la orina (se descubre con un análisis de orina). Por eso “ante una hinchazón de pies hay que tomar a tensión y pedir un análisis de orina”, comenta el Dr. Prieto.
Al principio del embarazo, aunque su tamaño apenas se modifica, sí que lo hace su posición, lo que provoca que la embarazada necesite ir más veces al baño. En el segundo y, sobre todo, en el tercer trimestre, la vejiga ve reducida su capacidad.
Cuando al hacer pis notas un pinchazo de dolor, y la sensación de no haber vaciado la vejiga, quizás sufras una cistitis.
“Una infección de orina se suele presentar con molestias al orinar o ganas de orinar muchas veces, poca cantidad y con sensación de ganas nada más terminar la micción. En el embarazo, a veces, los síntomas están más atenuados o se confunden con la presión que hace el útero sobre la vejiga.
Si el picor se extiende más allá de la barriga y se vuelve insoportable. “Hay que descartar una colestasis cuando los picores empiezan en palmas de manos y pies y luego se extienden al resto del cuerpo”, explica el Dr. Prieto Alonso. En este caso debes acudir al hospital. La colestasis es una enfermedad seria en el embarazo que se suele dar en el tercer trimestre del embarazo y que puede afectar al bebé y causar pérdida de bienestar fetal. Ocurre porque el hígado no funciona correctamente y no es capaz de excretar las sales biliares.
En el segundo trimestre, el útero materno empieza a “practicar” para el parto con unas contracciones llamadas de Braxton Hicks. Notarás que la tripa se pone dura. “En general, no son dolorosas o el dolor es muy leve. No suelen ser regulares, menos duraderas que las de parto y, simplemente, con un poco de reposo se suelen pasar”, dice el Dr. José Luis Prieto.
Si antes de la semana 36 notas contracciones fuertes y regulares acude al hospital.
Como nos dice el Dr. Prieto, "la diabetes en el embarazo no da sintomatología".
El citomegalovirus (CMV) es el virus que con más frecuencia se trasmite al bebé en el embarazo, y sus consecuencias pueden ser importantes. El problema es que no siempre presenta síntomas y por eso la mujer embarazada puede no saber que lo padece.
Así que, aunque en la mayoría de las veces el dolor de cabeza no es grave, sí puede ser muy incómodo.
El embarazo ectópico ocurre cuando el embrión en lugar de crecer dentro del útero, se implanta fuera, normalmente en las trompas de Falopios, lo que provoca que el embarazo se interrumpa.
