Sangre en el pañal del bebé: Causas y qué hacer

Cuando somos padres, pocas cosas nos causan tanta angustia como encontrar sangre en el pañal de nuestros bebés. Es relativamente frecuente que los padres acudan por este motivo a las consultas de pediatría, creyendo que este color es debido a la presencia de sangre en la orina de su hijo.

Sangre en las heces, sangre con la deposición. Enfermedades asociadas | Medicina Clara

Por lo general, las manchas en el pañal en los primeros días de vida identificadas como sangre no lo son. Las manchas de sangre son de color rojo o marrón oscuro.

Uratos amorfos: Manchas anaranjadas en el pañal

Las machas que encontramos en el pañal del bebé más frecuentemente los primeros días de vida suelen tener un color anaranjado, al enfriarse adquieren aspecto de arenilla y se deben a la eliminación de cristales de urato en la orina. En la mayoría de los casos la excreción de estas sales de ácido úrico no indica enfermedad.

Pañal con restos de cristales de uratos.

¿Por qué se produce la eliminación de uratos?

La ingesta de calostro y leche materna los primeros días de vida genera una orina más acida, que favorece la precipitación del ácido úrico de la orina y la formación de los cristales de urato. Además, en los 2-3 primeros días de vida los recién nacidos suelen realizar un volumen de orina más elevado que su ingesta, lo que causa cierto estado de deshidratación y la aparición de orinas concentradas y oscuras.

¿Cuándo debemos preocuparnos por los uratos?

Únicamente en aquellas situaciones en las que el recién nacido presenta otros síntomas como: pérdida de peso, se encuentre muy irritable o muy dormido, rechace la ingesta, presente vómitos, haga menos pis o los uratos persistan más allá de la primera semana de vida; ya que en estos casos pueden orientar hacia estados de deshidratación.

¿Qué hacer ante la presencia de manchas anaranjadas en el pañal?

Ante la presencia de manchas anaranjadas en el pañal debemos por tanto mantener la calma y asegurar la adecuada ingesta del recién nacido, pues estos desaparecen cuando el bebé toma mayores volúmenes de leche.

Sangre en las heces del bebé

Si los papás detectan restos de sangre en las heces del bebé durante el cambio de pañal, es normal que se preocupen un poco.

Motivos de presencia de sangre en las heces

Si cuando cambias el pañal al bebé te das cuenta de que sus cacas tienen sangre, debes acudir al pediatra para que le examine y diagnostique a qué se debe. Los motivos pueden ser diversos, pero los más frecuentes son:

  • Grieta o fisura anal: Se trata de un pequeño corte en la mucosa del ano o del recto, en la mayoría de los casos, debida al estreñimiento. No es preocupante, pero si persiste, sería conveniente que el bebé ingiriera más líquidos, con el fin de ablandar las heces y evitar el sobreesfuerzo al defecar.
  • Intolerancia alimentaria: Suele deberse a una alergia a las proteínas de la leche de vaca. El pediatra es la figura de referencia para diagnosticar la presencia de un pólipo, tras efectuar los exámenes correspondientes. Asimismo, ofrecerá un tratamiento adecuado, en función del caso.
  • Colitis: Es una inflamación del intestino grueso que puede ser debida a una bacteria o a una inflamación genérica. Sus síntomas principales son diarrea, fiebre y dolor abdominal. Normalmente, una dieta blanda y equilibrada, así como beber mucha agua, es suficiente para atenuar la inflamación y evitar la deshidratación. En cualquier caso, debes acudir al pediatra para que realice una exploración al pequeño.
  • Divertículo de Meckel: Es una pequeña bolsa, o protuberancia, que se forma en la pared del intestino delgado y que en ocasiones está presente al nacer. Normalmente, no da síntomas, pero a veces se puede dar un sangrado rectal.
  • Defecto congénito de los vasos sanguíneos del intestino: Se trata de un caso que debe ser diagnosticado al nacer y valorarse por parte de especialistas, que darán a los padres las explicaciones pertinentes sobre el tratamiento y las medidas que se deben tomar.
  • Rozadura del pañal: La piel del bebé es muy delicada, y la zona del pañal suele estar siempre húmeda y en contacto con el pañal. Esto puede provocar rozaduras que puedan llegar a sangrar. En este caso, la sangre roja de la rozadura, mezclada con las heces, puede hacer pensar que las deposiciones del bebé contienen sangre, cuando no es así. Lo mejor es evitar el uso de toallitas y productor de limpieza, y limitarse a lavar la zona con una gasa de algodón y agua. A coninuación, se puede aplicar una capa de una pomada antiirritaciones. Si empeora o no se cura, es necesario consultar con el pediatra.
  • Grietas en los pezones de la madre: Si la lactancia materna ha provocado grietas en el pezón de la madre, estas pueden sangrar. En caso de que el bebé ingiera la leche materna con restos de sangre del pezón, las heces del bebé pueden cambiar de aspecto. No se trata de algo grave ni hay que hacer nada.

Sangrado vaginal en bebés niña

En el caso de las niñas recién nacidas o de pocos días de vida, se puede llegar a producir un fenómeno bastante llamativo, que puede alertar a los papás. Se trata de una especie de “menstruación”, es decir, un ligero sangrado a través de la vagina de la niña.

Si tu bebé niña presenta síntomas como ligero sangrado vaginal, acompañado o no de una pequeña tumefacción de las mamas (mamas hichadas), no debes preocuparte. Es normal en los recién nacidos, ya que a través de la toma de leche materna, la mamá transmite sus hormonas al bebé.

El nivel de estrógenos de la madre aumenta tras el parto y, al ser transmitidos al bebé, puede que el bebé reaccione con una hinchazón de las mamas o, en el caso de las niñas, una leve menstruación. En cualquier caso, esta situación está destinada a desaparecer en breve.

Rectorragia en bebés

¿Qué es la rectorragia?

Rectorragia es el término que describe la presencia de sangre en heces. Esta sangre suele ser de color rojo claro y aparecer en pequeña cantidad. Es algo frecuente en pediatría, ya que procesos como que el niño trague sangre en el parto, las fisuras anales o las diarreas pueden provocarla. Excepcionalmente, el sangrado puede ser abundante o indicativo de un proceso más severo, y por eso siempre han de ser valorados.

¿Por qué se produce la rectorragia?

En los recién nacidos es fácil ver sangre en heces que ha deglutido durante el parto. Cuadros como déficit de vitamina K u otros son menos frecuentes. Los niños con lactancia materna también pueden ingerir sangre procedente de fisuras en el pecho de la madre. También puede verse rectorragia en las diarreas o cuadros menos frecuentes como las invaginaciones intestinales. En los niños mayores de dos y tres años puede aparecer rectorragia en diarreas, fisuras anales, u otros cuadros menos frecuentes como hemorroides o pólipos.

¿Qué síntomas produce la rectorragia?

Lo más llamativo de las rectorragias es que en muchos casos no son evidentes. En otros casos lo que sucede es que las heces se vuelven muy oscuras, casi negras, y en otros el niño sí que puede presentar anemia e incluso cansancio o palidez. En estos últimos lo que sucede es que el sangrado o bien es abundante, o es de larga evolución. Por eso hay que valorar todos los casos.

¿Cómo se estudia la rectorragia en los niños?

Tras valorar el estado general del niño, lo primero es confirmar la existencia de sangre ya que la ingesta de alimentos con hierro, u otros como espinacas o chocolate negro pueden producir coloración oscura de las heces. Tras preguntar sobre posibles causas y explorar al lactante o al niño, se pueden pedir pruebas como analíticas, pruebas de imagen o de heces, o incluso una endoscopia. Algunos casos muy concretos pueden requerir incluso ingreso para estudio, pero no es lo habitual.

¿Cómo se trata la rectorragia en los niños?

Si el sangrado repercute en el estado general del niño, el tratamiento es urgente y hospitalario. Si el niño está estable, pero tiene anemia o el sangrado es prolongado, puede que también requiera ingreso. En los casos leves, que son la mayoría, tanto el estudio como el tratamiento y el seguimiento se realizan en consulta, manteniendo vigilado al niño. Lo que se hace en todos los casos es tratar la causa del sangrado.

Otros problemas comunes en recién nacidos

El cuidado de un recién nacido presenta varios desafíos para los progenitores, especialmente para aquellos que enfrentan la crianza por primera vez. Entre estos retos, algunos de los problemas de salud más comunes incluyen la dermatitis del pañal, la ictericia neonatal y el reflujo gastroesofágico.

Dermatitis del pañal

La dermatitis del pañal es una infección causada por un tipo de hongo llamado Cándida y es muy común en los niños. La cándida prolifera en lugares calientes y húmedos, como dentro de un pañal, esto hace que la dermatitis del pañal sea común en bebés de 4 a 15 meses de edad, y tiende a ser más notable en bebés que empiezan a comer alimentos sólidos. La mejor prevención para la dermatitis del pañal es mantener la piel limpia y seca.

Dermatitis del pañal.

A continuación, vamos a describir una serie de prácticas higiénicas y de cuidado para tratar la dermatitis y prevenir futuras irritaciones.

  • Como primera medida, conviene lavarse las manos siempre antes y después de cambiar un pañal.
  • Asimismo, es importante cambiar el pañal del bebé a menudo, especialmente justo después de que orine o defeque.
  • Durante el cambio, usa agua y una tela suave o algodón para limpiar suavemente la zona del pañal, evitando frotar o restregar. También puede ser útil utilizar una botella de agua o un pulverizador para limpiar las zonas más sensibles sin causar irritación.
  • Después de la limpieza, seca la zona con palmaditas o deja que se seque al aire para minimizar la fricción.
  • Al colocar el pañal, asegúrate de que está suficientemente flojo para permitir la circulación de aire y evitar que roce e irrite la cintura o los muslos del bebé.

La nistatina, el miconazol, el clotrimazol y el ketoconazol son medicamentos comúnmente utilizados para la dermatitis del pañal por cándida. A menudo, los productos a base de óxido de zinc o vaselina son efectivos para mantener la humedad lejos de la piel del bebé cuando se aplican sobre piel completamente limpia y seca. Evita usar paños, telas o toallitas que contengan alcohol o perfume, ya que estos pueden secar o irritar aún más la piel.

Ictericia neonatal

La ictericia neonatal tiene lugar cuando un bebé presenta un alto nivel de bilirrubina en la sangre. Usualmente empieza en la cara y luego baja hasta el pecho, la zona ventral (abdomen), las piernas y las plantas de los pies.

Ictericia neonatal.

  • Ictericia fisiológica: es la forma más común y generalmente inofensiva.
  • La ictericia de la leche materna: es diferente de la ictericia por la lactancia y puede aparecer en algunos lactantes saludables después del 7º día de vida.

En los recién nacidos, cierto grado de ictericia es normal y no puede prevenirse. El riesgo de ictericia grave a menudo puede reducirse alimentando a los bebés al menos de 8 a 12 veces al día durante los primeros días e identificando cuidadosamente a los bebés con mayor riesgo.

En el caso de que el médico especialista determine que sí se requiere tratamiento estos son los más habituales:

  • Fototerapia: es el tratamiento más común para la ictericia severa.
  • Suplementación de líquidos: un bebé con ictericia necesita ingerir muchos líquidos.
  • Exanguinotransfusión: en este procedimiento, que se planteará únicamente en los casos más graves, se reemplaza la sangre del bebé con sangre fresca.

Es muy importante llevar a cabo una vigilancia constante y seguir de cerca los niveles de bilirrubina para constatar que no alcancen un nivel que no derive en complicaciones importantes. En la mayoría de los casos la ictericia se resuelve sola, pero es esencial que los padres estén atentos a los signos y síntomas y consulten siempre a su pediatra para un diagnóstico adecuado y la implementación de un plan de tratamiento apropiado, asegurando el bienestar y salud del recién nacido.

Reflujo gastroesofágico

El reflujo gastroesofágico en el bebé ocurre cuando el contenido del estómago se devuelve hacia el esófago y, en ocasiones, sale de la boca. Es frecuente en los primeros meses de vida y generalmente se resuelve por sí solo a medida que el niño crece y su sistema digestivo madura. Por otra parte, la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es un tipo de reflujo más grave y duradero. Las causas del reflujo gastroesofágico suelen estar relacionadas con la inmadurez de su sistema digestivo.

Reflujo gastroesofágico.

Existen varios enfoques prácticos y no farmacológicos que pueden ser efectivos a la hora de abordar el reflujo. Algo tan sencillo como llevar una rutina de alimentación puede marcar la diferencia: alimentar al bebé con cantidades más pequeñas, pero más frecuentes ayuda a prevenir el reflujo, ya que reduce la presión en el estómago. Asegurarse de que el bebé eructe adecuadamente durante y después de cada toma para eliminar el exceso de aire o mantener al bebé en posición vertical durante las tomas y en los 30 minutos inmediatamente posteriores también disminuye la incidencia de reflujo. En algunos casos, puede plantearse cambiar la leche fórmula que se le está ofreciendo o incluso revisar la dieta de la madre lactante por si el origen del problema estuviera ahí. Por último, podemos recurrir al pediatra para que nos recomiende medicamentos que reduzcan la cantidad de ácido en el estómago.

Caca del bebé: ¿Qué es normal?

Probablemente, la caca de bebé es algo con lo que esperas tener que enfrentarte como padre, pero ¿alguien te ha dicho lo variado que puede ser el contenido del pañal de tu pequeño? Los cambios de pañal son una parte importante de la rutina diaria de cualquier padre, pero también pueden ser una excelente forma de vigilar la salud del bebé.

Caca del bebé.

Esta es una breve guía sobre lo que es probable que encuentres en el pañal de tu pequeño durante los primeros días, las primeras semanas y los primeros meses.

Meconio

Es probable que los primeros pañales de tu bebé contengan una sustancia pegajosa, de color verde oscuro y parecida al alquitrán, que apenas huele. Se llama meconio. Este tipo de caca especial está formado por cosas como células cutáneas, moco, lanugo y otras partículas que se ha tragado el bebé junto con el líquido amniótico cuando estaba en el útero. El bebé tarda unos días en eliminar todo el meconio, pero, mientras esto sucede, empieza a hacer caca de forma normal. En este momento, las cacas pasarán de ser casi negras a tener un color verde amarillento. Informa al pediatra si la primera defecación de tu bebé no se produce en las primeras 24 horas siguientes al nacimiento.

Caca normal de bebé

Cuando el meconio esté fuera del sistema de tu bebé, sus cacas normales pueden variar mucho, en función de su alimentación. Esto es lo que, probablemente, te encontrarás en sus pañales:

  • Bebés lactantes: Si le das el pecho a tu hijo, sus cacas de los primeros meses pueden parecerse un poco a la mostaza de Dijon, con una consistencia ligeramente blanda y, quizá, con partículas de grasa blancuzcas parecidas a semillas. El color de las cacas de tu bebé también puede cambiar en función de lo que comas tú. Por ejemplo, si comes verduras de hoja verde, como las espinacas, el contenido del pañal de tu bebé puede tener un tono verde.
  • Bebés alimentados con biberón: Si tu bebé toma biberón, normalmente, sus cacas no serán tan blandas como las de un bebé lactante. Tendrán una consistencia más pastosa (aunque no deben ser más duras que la mantequilla de cacahuete) y serán de un amarillo más oscuro o color cuero.
  • Bebés en fase de destete: Cuando empieces a introducir alimentos sólidos en la dieta de tu bebé, lo cual se recomienda a partir de los 6 meses aproximadamente, empezarás a ver (¡y a oler!) cambios importantes en el contenido del pañal. Sus cacas serán más duras y de un color más variado. Si el niño pica entre comidas, es posible que veas pedazos de comida sin digerir, como la piel de los guisantes o del tomate. Esto se debe a que el aparato digestivo del niño aún está aprendiendo a procesar todos estos nuevos alimentos. El destete también es la fase en la que las cacas del bebé empezarán a oler más fuerte, debido a la cantidad adicional de grasas y azúcares en su dieta.

Verde, gris, rojo: lo que puede significar el color de las cacas del bebé

El cambio de color de la caca de tu bebé puede sorprenderte; puedes ver desde los tonos mostaza de la caca del bebé lactante y el amarillo bronceado de los bebés alimentados con biberón hasta otros tonos de amarillo, marrón e incluso verde. Por lo general, todos los tonos tierra (desde el amarillo hasta el verde y el marrón) son normales, pero si tienes dudas sobre el color de las cacas del bebé, no dudes en consultar al pediatra.

Colores de advertencia

Determinados colores de las heces pueden ser un signo de un problema de salud. Consulta siempre a tu pediatra si la caca de tu bebé es:

  • Roja: Las trazas de color rojo pueden deberse a que haya sangre en las heces de tu bebé, por lo que es importante que el pediatra averigüe cuál es la causa.
  • Negra: El color negro de las heces puede deberse, en algunos casos, a la sangre.
  • Blanca o gris: Las heces de un blanco muy pálido o del color de la arcilla son muy raras, pero, si las ves en el pañal de tu bebé, consulta al pediatra, pues pueden ser signo de algún problema del hígado que necesite tratamiento.

¿Con qué frecuencia debe hacer caca el bebé?

La frecuencia con la que el bebé hace caca cambiará a medida que crezca y su aparato digestivo se desarrolle, pero también se ve afectada por el método de alimentación que uses.

  • Si das el pecho: En general, si le das el pecho a tu bebé es probable que haga caca con más frecuencia que los niños alimentados con biberón. Por norma general, después de los primeros días, el bebé puede defecar entre 2 y 5 veces al día, hasta cumplir las 6 semanas, aproximadamente.
  • Si das biberón: Si el biberón es todo o casi todo lo que toma tu bebé, tras los primeros días es posible que haga caca una vez al día como mínimo, pero no es raro que, a veces, se pase uno o dos días sin defecar. Esto es normal, siempre que sus heces sean blandas.

¿Es posible que el bebé haga demasiada caca?

La cantidad de caca que hace el bebé cada vez puede variar. Mientras aumente de peso según lo previsto y las heces sean blandas, lo más probable es que todo vaya bien.

Estreñimiento

El estreñimiento en bebés es más frecuente después de la introducción de alimentos sólidos, pero también puede darse en bebés más pequeños. Si crees que tu hijo está estreñido, consulta al pediatra.

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