Encontrarse con manchas de sangre en la ropa interior después de una prueba de embarazo positiva puede generar preocupación y ansiedad. Es lógico que si una embarazada encuentra su ropa interior manchada de sangre, piense si debe acudir o no a Urgencias para someterse a una revisión. El sangrado vaginal durante la gestación, aunque no se considera normal, es un hecho relativamente frecuente, especialmente en los tres primeros meses del embarazo. Es importante que llames a tu médico siempre que experimentes sangrado o manchado durante el embarazo.
Según el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología (ACOG, por sus siglas en inglés), el sangrado o manchado en el primer trimestre se produce entre un 15 % y un 25 % de los embarazos. Algunas causas son graves, pero otras muchas no. Es importante saber distinguir entre el manchado y el sangrado vaginal, ya que esto puede ayudar a la mujer a no preocuparse en exceso.
La Dra. Carmen Martín Blanco, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Nuestra Señora del Rosario, explica: “No siempre que existe un sangrado quiere decir que la gestación se va a interrumpir. Según explica la especialista, tener un sangrado en las primeras semanas de la gestación es un hecho muy común, hasta el punto de que se produce una pérdida de sangre vaginal en una horquilla entre un 5% y un 25% de todos los embarazos.
A continuación, exploraremos las posibles causas del sangrado en la cuarta semana de embarazo y ofreceremos recomendaciones sobre cuándo buscar atención médica.
¿Qué Ocurre en la Semana 4 de Embarazo?
La cuarta semana de embarazo se corresponde con la cuarta y última semana del ciclo menstrual antes de la bajada de la menstruación. Debido a que las semanas de embarazo empiezan a contarse desde la fecha de la última regla (FUR), éstas no coinciden con la edad gestacional del feto. En la cuarta semana de embarazo, el embrión realmente tiene apenas 2 semanas desde su concepción. A pesar de ello, todos los profesionales de la reproducción toman la FUR como referencia para contar las semanas de embarazo en una gestación de 40 semanas en total.
Implantación Embrionaria
En la cuarta semana de embarazo, cuando el embrión llega al útero materno, éste se encuentra en estado de blastocisto. En este momento, el blastocisto cuenta con 2 estructuras diferenciadas: la masa celular interna (MCI), a partir de la cual se desarrollará el bebé, y el trofoblasto, que originará la placenta. Después de un par de días en la cavidad uterina aproximadamente, el embrión tiene que implantar en el endometrio para que tenga lugar un embarazo evolutivo.
La implantación embrionaria es un proceso complejo que consiste en la adhesión del embrión al endometrio para poder recibir la sangre con oxígeno y nutrientes necesarios para su posterior desarrollo por parte de la madre.
Formación de la Placenta
La placenta es el órgano que conecta al bebé con la madre y que se encarga de su nutrición durante los nueve meses de embarazo. Su formación se inicia con la implantación embrionaria y culmina en el cuarto mes de embarazo, cuando finalmente adquiere su total funcionalidad.
Para ello, el trofoblasto del blastocisto, también llamado trofoectodermo, se diferencia en las siguientes capas:
- Sincitiotrofoblasto (capa externa): sus células erosionan los capilares maternos del endometrio, la sangre fluye y se establece una circulación útero-placentaria.
- Citotrofoblasto (capa interna): sus células proliferan en el sincitiotrofoblasto formando las vellosidades coriónicas primarias. Las células migran, proliferan y forman el saco vitelino definitivo.
Con todo esto, se desarrollan los vasos sanguíneos y el volumen de sangre aumenta alrededor del 50% para afrontar la demanda de oxígeno del feto. Además, el fragmento de fijación del embrión al endometrio se convertirá en el cordón umbilical.
El Feto y la Cavidad Amniótica
Antes de la implantación, el blastocisto se desprende de la zona pelúcida que lo envuelve en el proceso denominado eclosión, lo cual le permitirá establecer las conexiones con el endometrio para adherirse e invadirlo.
Una vez ha tenido lugar la implantación, el embrión mide aproximadamente 1 mm y empieza a formarse la cavidad amniótica, una especie de saco limitado por una membrana denominada amnios y en cuyo interior se desarrollará el feto suspendido en el líquido amniótico.
Las funciones del líquido amniótico con respecto al feto durante el embarazo son las siguientes:
- Protegerle.
- Mantenerlo a una temperatura adecuada.
- Permitir que su crecimiento sea simétrico.
- Permitir que se mueva libremente.
- Favorecer el desarrollo de los pulmones.
Además de la cavidad amniótica, también se forma el saco vitelino o vesícula vitelina, un anexo embrionario que cumple la función de nutrición del feto antes de la formación completa de la placenta.
En la semana 5 ya es posible ver el saco vitelino dentro del saco gestacional por ecografía, incluso antes que al embrión, y suele desaparecer al final del primer trimestre.
Causas del Sangrado en el Primer Trimestre
El sangrado o las pérdidas vaginales suelen producirse en el primer trimestre de embarazo, aunque también es posible que ocurran hemorragias o sangrado en el segundo y tercer trimestre de gestación. Durante el primer trimestre de gestación, un manchado o sangrado puede producirse por los siguientes motivos:
Sangrado de Implantación
El sangrado de implantación puede producirse más o menos en el mismo momento en que muchas mujeres esperan su siguiente periodo, pero existen algunas diferencias clave. Se trata de un sangrado escaso y leve al principio del embarazo, en las primera semanas cuando el embrión se fija a la pared del útero para dar comienzo al desarrollo embrionario. La mujer puede sangrar levemente durante un corto periodo (de unas horas a unos 2-3 días de manera intermitente) y el sangrado suele ser amarronado o rosado y de aspecto más ligero que la menstruación.
Generalmente un sangrado en pequeña cantidad y autolimitado no es motivo de preocupación, es considerado normal. Esto sucede alrededor de 10 días después de la fecundación, aunque este sangrado no siempre se produce. Y todavía se debate si la implantación es siquiera el mecanismo de sangrado en las primeras etapas del embarazo. Este sangrado no supone un riesgo para el embarazo. A veces la mujer nota dolor abdominal o lumbar.
Embarazo Ectópico
A veces, un óvulo fecundado crece fuera del útero. Esto se denomina “embarazo ectópico”. La mayoría de estos embarazos se producen en una trompa de Falopio. Este tipo de gestación se produce cuando el embrión implanta en un lugar diferente del útero materno, como, por ejemplo, en una trompa de Falopio. Este embarazo no es viable y puede producir síntomas en la mujer como sangrado.
El sangrado suele ser escaso y generalmente se acompaña de dolor abdominal punzante muy intenso. Un embarazo ectópico es siempre una urgencia, ya que puede poner en peligro la vida de la mujer. Si la embarazada experimenta una fuerte hemorragia y un dolor intenso debe acudir de inmediato a un hospital.
Aborto Espontáneo
Supone la pérdida del embarazo. Es la pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Normalmente, en este caso el sangrado cursa con un dolor abdominal intenso. Es una de las causas más importantes de los sangrados al comienzo del embarazo.
El sangrado en una amenaza de aborto puede variar pero lo que más nos debe llamar la atención es un manchado en cantidad similar a la menstruación. Si además de manchar, dejas de experimentar de forma brusca los síntomas de embarazo que hasta entonces percibías debes acudir a tu médico o a un servicio de urgencias.
Hematomas Intrauterinos
Se trata de un acúmulo de sangre de forma localizada entre el corion y las capas superficiales del endometrio. Son más frecuentes en el primer trimestre de gestación y, en ocasiones, se diagnostican porque la paciente acude a consulta a raíz de un sangrado vaginal. Son coágulos de sangre que a menudo están causados por la lesión que a veces la implantación del embrión provoca en el endometrio.
Si se localizan cerca del cuello del útero con frecuencia producen sangrado vaginal. La evolución es variable. Los hematomas intrauterinos pueden tener una evolución favorable e irse reabsorbiendo de forma progresiva o pueden ir aumentando de tamaño, lo cual es signo de mal pronóstico aunque no quiere decir necesariamente que se vaya a producir un aborto. Ante el diagnóstico de un hematoma es necesario seguir las instrucción dadas por el profesional, en función del tipo de hematoma y el tamaño del mismo pueden variar.
Cambios en el Cuello Uterino
A lo largo del embarazo y por acción hormonal y vascular, el cuello uterino o cérvix sufre una serie de cambios que lo hace más sensible y con mayor facilidad para el sangrado , esto suele ocurrir tras relaciones sexuales o en el caso de actividad o ejercicio severo o contínuo. También es frecuente debido a la acción hormonal la aparición/formación de pólipos cervicales que también pueden sangrar en cantidad variada.
Sangrado en el Segundo o Tercer Trimestre
En el segundo y tercer trimestre de embarazo la mujer puede tener sangrado por diferentes motivos, entre los que se encuentran los siguientes:
- Insuficiencia cervical: en este caso, el cuello del útero se abre de manera precoz y puede dar lugar a un aborto espontáneo o parto prematuro.
- Placenta previa: se suele producir un sangrado sin dolor y de color brillante. La placenta está demasiado baja en el útero, por lo que tapa parcial o totalmente la vía de parto.
- Desprendimiento prematuro de placenta: puede cursar con sangrado oscuro y es más frecuente que ocurra en el último trimestre de embarazo.
- Parto prematuro con sangrado.
Por tanto, ante un manchado o sangrado en el segundo o tercer trimestre de gestación, la paciente debe asistir lo antes posible a ser evaluada por un especialista.
Por otro lado, un flujo con sangre en el periodo final del embarazo puede ser la expulsión del tapón mucoso. Se trata de una secreción que se localiza en el cérvix y que impide la entrada de microorganismos desde la vagina al útero durante el embarazo. Su expulsión puede tener hilos de sangre, un color amarronado o rosáceo y es indicativa de que el embarazo está llegando a su fin. Por tanto, perder el tapón mucoso no es motivo de preocupación, siempre que la expulsión no se produzca acompañada de otros síntomas como sangrado o demasiado pronto (cuando el embarazo no ha llegado a término). En este caso, la mujer debe acudir cuanto antes al especialista.
No obstante, el tapón mucoso también puede expulsarse antes de tiempo tras una revisión ginecológica o si se mantienen relaciones sexuales. Esto, en principio, no supone ningún riesgo para el bebé, ya que seguiría protegido por la bolsa amniótica.
Sangrado en Cualquier Momento del Embarazo
De igual modo, al comienzo, a la mitad y al final del embarazo pueden aparecer sangrados debidos a un traumatismo en el cuello del útero, a raíz de relaciones sexuales o después de un examen ginecológico. En estos casos, la cantidad de sangrado suele ser pequeña.
Por otro lado, otra posible causa de sangrado durante el embarazo es una infección en el cuello uterino.
¿Manchado o Sangrado?
Es importante saber distinguir entre el manchado y el sangrado vaginal, ya que esto puede ayudar a la mujer a no preocuparse en exceso.
El manchado vaginal se presenta como unas gotas de sangre liberadas ocasionalmente por la vagina, de forma que aparecen unas manchas en la ropa interior. La intensidad de color suele ser leve, así como la cantidad (no llega a empapar una compresa).
A diferencia de ello, hablamos de sangrado cuando hay mayor cantidad de sangre, de color rojo, en cantidad similar o superior a una menstruación y llegando a manchar la ropa interior. En caso de tener un sangrado, será necesario que la mujer utilice una compresa para que la sangre no empape su ropa.
Además, en este punto es importante decir que un manchado o sangrado durante el embarazo no siempre significa que existe un problema para la embarazada o su bebé.
¿Qué Hacer Ante un Sangrado en el Embarazo?
Ante cualquier sangrado o manchado en el embarazo, la mujer debe comunicárselo al especialista que esté llevando su gestación. No obstante, en el momento en que se produzca sangrado vaginal intenso, dolores fuertes, dolor agudo en el abdomen, mareo, etc. se debe acudir al médico rápidamente.
Es importante observar las características del sangrado: duración, si este es leve o abundante, color, olor, si se presenta con otros síntomas, etc. Toda esta información ayudará al especialista a indagar en las posibles causas del sangrado.
De esta manera, una vez realizado el diagnóstico, el ginecólogo podrá proponer un tratamiento en función de cada situación particular. En cualquier caso, la mujer deberá evitar las relaciones sexuales hasta que se conozcan las causas del sangrado. Del mismo modo, la embarazada tampoco deberá utilizar tampones mientras tiene un sangrado.
Según la Dra. Martín Blanco, “si el manchado es leve y autolimitado, sin otros síntomas, no sería necesario acudir al médico urgentemente y podría realizar su seguimiento de manera habitual”.
Si una mujer comienza a manchar, ¿debe hacer reposo absoluto (solo se puede levantar de la cama para ir al baño, a asearse y poco más) o reposo relativo (se puede levantar de la cama, dar paseos muy cortos, pero no realizar esfuerzos físicos o levantar peso)?
Recomendaciones en la Semana 4
En el momento en que la mujer descubre que está embarazada debe cambiar sus hábitos y adaptar la rutina diaria a este nuevo estado.
Entre la multitud de consejos y pautas que pueden dar los especialistas para llevar un embarazo saludable, destacamos los siguientes en cuanto a la alimentación y el deporte:
- Tomar ácido fólico: ayuda a prevenir la aparición de defectos congénitos en el cerebro y médula espinal en el bebé. Normalmente se aconseja un suplemento diario de 400 mg al día.
- Aumentar el consumo de lácteos: la leche y yogures desnatados o semidesnatados, así como el queso semicurado, ofrecen el aporte de calcio necesario para el desarrollo del sistema nervioso y muscular del bebé.
- Amoldar el ejercicio físico: reducir la intensidad de la actividad física o, en caso de no practicar ningún deporte, empezar a realizar ejercicio físico suave para mejorar el tono muscular, la fuerza y la resistencia, lo cual será beneficioso a lo largo del embarazo y en el parto.
- Alimentos que deben consumir: verduras, frutas y hortalizas con aporte de fibra. También la carne y el pescado que aporten la cantidad necesaria de hierro y ácidos omega-3.
- Sustancias que deben evitar: café, tabaco, alcohol u otras drogas.
En el momento en que la mujer sabe que está embarazada, lo primero que debe hacer es llamar a su ginecólogo/a para concertar una cita y hacerse una primera ecografía.
Síntomas en la Madre en la Semana 4
El principal síntoma que siente la mujer durante esta cuarta semana de embarazo es el sangrado de la implantación. Esto se corresponde con un manchado marrón o ligero sangrado que se produce como consecuencia de la rotura de unas pequeñas venas en el endometrio al unirse el embrión.
Es importante poder diferenciar este sangrado con la menstruación, pues si se tratara de la regla indicaría no haber conseguido el embarazo durante este ciclo menstrual.
Además de esto, la mujer también puede empezar a experimentar otros cambios en su cuerpo, aunque la mayoría no sienten síntomas durante la cuarta semana.
Algunos de estos signos y síntomas pueden confundirse con los premenstruales, los cuales pueden ser muy cambiantes entre las mujeres. No obstante, lo más común en esta etapa es notar lo siguiente:
- Mayor cansancio o sueño.
- Retención de líquidos.
- Muchas ganas de orinar.
- Dolores en el bajo vientre.
- Tensión en el pecho.
- Cambios olfativos y en algunos sabores.
- Primeras náuseas matutinas.
El Test de Embarazo
Al final de esta cuarta semana de gestación tendrá lugar el retraso menstrual que hará sospechar a la mujer de la posibilidad de embarazo. Es entonces el momento adecuado para hacer un test de embarazo que resuelva la duda.
Los test de embarazo caseros miden el nivel de la hormona beta-hCG, también conocida como hormona del embarazo, en la orina. Por tanto, son una prueba muy sencilla, económica y rápida que la mujer puede conseguir en la farmacia.
Cabe destacar que si se realiza antes del retraso menstrual, es posible que el test no detecte la hormona beta-hCG todavía y dé lugar a un falso negativo.
La hormona hCG o gonadotropina coriónica humana es una hormona liberada por el embrión únicamente cuando se produce la implantación en el endometrio. A continuación, se continúa secretando por parte de la placenta.
Por otra parte, las mujeres que intentan conseguir un embarazo a través de un tratamiento de fertilidad como la fecundación in vitro (FIV) suelen hacerse una prueba de embarazo en sangre. Su sensibilidad para detectar la hormona beta-hCG es mayor y, por tanto, su fiabilidad también.
Además, la prueba en sangre puede ser cuantitativa, de manera que es posible saber el valor exacto de la hormona beta-hCG y compararlo con los niveles de referencia para la semana 4.
Tabla Resumen de Causas y Acciones Recomendadas
| Causa del Sangrado | Características del Sangrado | Acción Recomendada |
|---|---|---|
| Sangrado de Implantación | Escaso, leve, amarronado o rosado | Informar al especialista, generalmente no es preocupante |
| Embarazo Ectópico | Escaso, acompañado de dolor abdominal intenso | Acudir al médico urgentemente |
| Aborto Espontáneo | Dolor abdominal intenso, sangrado similar a la menstruación | Acudir al médico o servicio de urgencias |
| Hematomas Intrauterinos | Variable, puede ser leve o abundante | Seguir las instrucciones del profesional |
| Cambios en el Cuello Uterino | Puede ser leve, relacionado con actividad sexual o ejercicio | Informar al especialista |
Espero haber resuelto algunas dudas sobre los sangrados que pueden ocurrir a lo largo de la gestación.
