El sangrado al ovular, sangrado intermenstrual o spotting ovulatorio es el sangrado que puede producirse entre las menstruaciones. Algunas mujeres lo experimentan casi todos los meses; otras, ocasionalmente. Aunque normalmente se trata de un proceso benigno relacionado con la ovulación, el sangrado también puede deberse a otras causas, como la utilización de algunos anticonceptivos, o ser un signo de algún problema de salud.
El sangrado entre reglas, también conocido como sangrado intermenstrual, es un fenómeno que puede preocupar a las mujeres que lo experimentan. El sangrado entre reglas, como su propio nombre indica, se refiere al sangrado vaginal que ocurre fuera del período menstrual regular de una persona. Este tipo de sangrado puede variar desde un goteo ligero hasta episodios de sangrado más abundante.
¿Qué es el sangrado intermenstrual?
El sangrado intermenstrual, también conocido como metrorragia (o spotting cuando es simplemente un ligero manchado o goteo), es la aparición de un sangrado que no se corresponde con la menstruación, sino que se produce entre una regla y la siguiente.
Lo habitual es que el sangrado intermenstrual tenga unos 2-3 días de duración y que no sea tan intenso como la regla, ni en cantidad ni en color. Sin embargo, debido a que no se trata de la menstruación, la mujer debe consultar con el especialista si presenta sangrados intermenstruales.
El motivo principal es que, pese a que suele ser leve y estar originado por causas menos graves, el sangrado intermenstrual puede estar causado, en algunas ocasiones, por patologías como el cáncer de cérvix.
Fases del ciclo menstrual
Para entender mejor el sangrado de ovulación, es útil conocer las fases del ciclo menstrual:
- Fase folicular: Dura desde el primer día del ciclo menstrual hasta la fase de ovulación, que suele ser sobre el día 14 del ciclo. Al inicio, los niveles de estrógenos y progesterona son bajos y como resultado se desprenden las capas superiores del revestimiento uterino o endometrio, sobreviniendo la menstruación. A su vez, la hipófisis aumenta la producción de una hormona encargada de estimular los folículos, unas pequeñas bolsas que forman parte de los ovarios donde se desarrollan los óvulos.
- Fase ovulatoria: Ocurre a mitad del ciclo menstrual. Durante este período, el cuello uterino se ablanda y se abre ligeramente para permitir el paso del esperma hacia el útero.
- Fase lútea: Es la fase que va desde la ovulación hasta el final del ciclo menstrual. El folículo roto se cierra y forma lo que se conoce como cuerpo lúteo que produce de forma progresiva un aumento de la producción de progesterona, hormona encargada de preparar el útero y engrosa el endometrio preparándolo para albergar al embrión.
Causas del sangrado de ovulación
El sangrado al ovular o spotting ovulatorio es el que puede ocurrir hacia la mitad del ciclo menstrual, justo antes de la ovulación, cuando caen los niveles de estrógenos y el cuerpo lúteo no logra mantener los niveles adecuados de progesterona para mantener el endometrio. Este tipo de sangrado se debe a cambios hormonales que ocurren durante el ciclo menstrual, especialmente al aumento de los niveles de estrógeno que preceden a la ovulación. La hipófisis anterior libera la hormona estimulante del folículo (FSH) durante la fase folicular del ciclo menstrual. La FSH luego actúa sobre las células de la granulosa provocando la producción de estrógenos. El exceso de producción de estrógenos estimula el crecimiento del endometrio.
Además del sangrado de ovulación existen otros motivos que pueden dar lugar al spotting ovulatorio:
- Desequilibrio hormonal: La menstruación puede ocurrir dos veces al mes debido a desequilibrios hormonales.
- Tomar antibióticos u otros medicamentos: Algunos medicamentos pueden interaccionar con los anticonceptivos hormonales. Los compuestos de ambos productos son metabolizados en el hígado. Este órgano prioriza uno por encima de otro y el anticonceptivo puede perder parte de su efectividad y dar lugar a un desajuste hormonal.
- Pólipos endometriales o miomas: Los pólipos endometriales son crecimientos anormales en el revestimiento interno del útero, conocido como endometrio.
- Infecciones vaginales.
- Problemas de tiroides.
- Estrés: Al mantener durante todo el día niveles elevados de hormonas de estrés pueden aparecer síntomas físicos como dolores de cabeza, contracturas, problemas intestinales o cardiacos, hasta una caída en el sistema inmunológico.
- Otras patologías más graves: Lesiones precancerosas o cáncer uterino, en el cuello del útero o, incluso, en las trompas de Falopio.
El sangrado entre reglas puede tener diversas causas, que van desde cambios hormonales hasta condiciones médicas subyacentes.
Sangrado de implantación
Este tipo de sangrado se produce cuando el óvulo fecundado se adhiere al revestimiento del útero, lo que puede causar un ligero sangrado vaginal. Por lo general, ocurre alrededor de una semana antes de la fecha esperada para la menstruación.
Cuando la mujer se queda embarazada, es posible que tenga un sangrado de implantación, pese a que no todas las embarazadas lo presentan. Este sangrado se produce unos 10 días después de la concepción.
El sangrado de implantación aparece tan solo unos días antes de la fecha en la que hubiera bajado la regla. Por este motivo, puede ser frecuente confundir el sangrado de implantación con un pequeño adelanto en la menstruación. Sin embargo, el sangrado de implantación suele ser más ligero que la menstruación, amarronado o rosado y solo dura unas horas o, como máximo y de manera intermitente, 2-3 días.
El sangrado de implantación no significa que el embarazo vaya mal, sino que se produce, como su nombre indica, cuando el embrión implanta en el útero materno. Por ello, es frecuente que este sangrado se produzca junto a otros síntomas de embarazo como son náuseas y vómitos, sensibilidad mamaria y, por supuesto, luego habrá un retraso menstrual.
¿Cómo diferenciar el sangrado de ovulación de otras causas?
Es importante diferenciar el sangrado de ovulación de otras causas de sangrado intermenstrual. Aquí hay algunas características clave:
- Duración y cantidad: El sangrado ovulatorio es generalmente ligero y de corta duración, típicamente entre uno y tres días. A diferencia del período menstrual, este sangrado de ovulación o los sangrados intermenstruales no implican una pérdida significativa de sangre.
- Momento en el ciclo: El sangrado ovulatorio ocurre aproximadamente a la mitad del ciclo menstrual, alrededor de 10 a 14 días antes del inicio del próximo período menstrual.
- Síntomas asociados: Dolor pélvico. Muchas mujeres experimentan un ligero dolor o molestia en el abdomen bajo o la región pélvica durante la ovulación. Cambios en el moco cervical. Durante la ovulación, el moco cervical puede volverse más claro, elástico y resbaladizo, similar a la clara de huevo.
¿Cuándo consultar a un médico?
En principio, el sangrado al ovular no debería constituir un motivo de preocupación. No obstante, si este sangrado es inusual o va acompañado de dolor, hay que descartar que la causa sea un problema de salud.
Uno de los principales motivos para consultar a un profesional de la salud es si el sangrado es abundante o prolongado. Además, es importante prestar atención a cualquier dolor asociado. Si el sangrado entre reglas va acompañado de dolor abdominal intenso, calambres persistentes u otro malestar significativo, es fundamental buscar atención médica.
Otro aspecto a considerar es cualquier cambio notable en el patrón de sangrado. Si experimentas cambios repentinos en la frecuencia, intensidad o duración del sangrado entre reglas, es recomendable buscar orientación médica.
En caso de padecer sangrado vaginal intermenstrual se aconseja consultar al ginecólogo y no dejarlo pasar. Además, se deberá acudir cuanto antes al especialista si el sangrado entre menstruaciones es abundante, prolongado, si se repite o si se presenta junto a otros síntomas como dolor.
Diagnóstico y tratamiento
El médico revisará la historia clínica de la paciente y preguntará acerca del tipo y la frecuencia de sangrado (cada cuanto tiempo es necesario cambiar una compresa). Además, podrá realizar un examen físico y varias pruebas para intentar determinar la causa y poder dar el mejor tratamiento.
Entre las diferentes pruebas que el especialista puede considerar oportuno realizar, se encuentra:
- Ecografía.
- Análisis de sangre.
- Prueba de embarazo.
- Cultivo cervical.
- Citología.
- Biopsia endometrial o de cérvix.
- Histerosonografía o histeroscopia.
De este modo, en función de la causa del sangrado intermenstrual, se dará un tratamiento u otro.
El tratamiento del sangrado intermenstrual puede ser muy variable y puede incluir un cambio de anticonceptivos, antibióticos para tratar una ETS, o, incluso, la cirugía para el tratamiento de miomas.
Además, si la mujer tiene anemia por los sangrados frecuentes, el especialista puede indicarle que tome suplementos de hierro.
