Las emociones juegan un papel crucial en cada aspecto de nuestras vidas, siendo nuestras aliadas o enemigas. Identificar y expresar adecuadamente las emociones es fundamental para una correcta regulación emocional. Las habilidades de identificación y expresión de emociones se han de favorecer en la infancia para que los niños desarrollen un sistema emocional que les permita una adecuada gestión y manejo emocional.
En ocasiones, las personas con estas dificultades sólo pueden determinar si están “bien”, “regular” o “mal”, pero no saben identificar exactamente qué emoción están sintiendo. Sin embargo, estas habilidades a veces no se han desarrollado adecuadamente durante esa etapa de la vida y podemos encontrar adultos con dificultades para identificar, expresar y gestionar sus emociones.
A continuación, exploraremos la rueda de las emociones, una herramienta valiosa para desarrollar estas habilidades en niños y adultos.
La Rueda de las Emociones (Robert Plutchik)
¿Por Qué es Importante Identificar las Emociones?
Las emociones nos proporcionan información importante sobre lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, sobre cómo nos afectan los eventos externos y qué significado tienen para nosotros. Las emociones también nos informan sobre cómo nos afectan los eventos internos, ya sean pensamientos o reacciones fisiológicas. Si no sabemos identificar adecuadamente las emociones que sentimos, es muy probable que tengamos dificultades para gestionar nuestros sentimientos, reflexionar sobre porqué nos sentimos de esa manera y sobre qué tenemos que hacer para cambiar nuestro estado emocional.
Siempre pongo el ejemplo de una metáfora que usa Lisa Feldman en su magnífico libro y que recomiendo siempre «La vida secreta del cerebro» de Paidós, sobre una cámara de fotos. Imaginaros que cada una de nosotras, como personas, tenemos una cámara de fotos interna a través de la cuál vemos el mundo. No es lo mismo tener una cámara con 3.2 píxeles que una con 12 donde la nitidez es espectacular. Si tengo una cámara muy pobre, tendré dificultades para ver lo que ocurre a mi alrededor con nitidez y puede que mi reacción, movimientos o pensamientos sean, consecuentemente, pobres también. Pues eso mismo pasa con la forma en la que sentimos y percibimos las cosas. Si mi vocabulario se centra en: alegría, tristeza, enfado, miedo, asco, me estoy perdiendo muchos matices al generalizar tanto. Pero aún cuando se centra en BIEN O MAL. Por eso es tan importante ayudar a que nuestros chicos y chicas (y nosotros y nosotras) amplíen el vocabulario emocional a través de estas herramientas tan visibles.
Ante la pregunta de ¿Cómo estás? Una pregunta que siempre va detrás de identificar la emoción es ¿Y cómo sabes que estás… (enfadado, irascible, contento, en calma…)?Hay que invitar a que perciban sus sensaciones corporales para identificar qué sienten: «el corazón me late rápido, los puños se cierran, aprieto la mandíbula, los músculos se relajan, respiro despacio…».
Esta idea es fundamental: TODAS LAS EMOCIONES SON IMPORTANTES. NO EXISTEN EMOCIONES NEGATIVAS NI POSITIVAS. TODAS TIENEN UNA FUNCIÓN. Esto, las personas que os habéis formado conmigo, sabéis que soy pesada hasta la saciedad. Verás que hay emociones que no se asocian al 100% a la que le corresponde en el centro. Sobre cómo usarlo, recuerda que ampliar el vocabulario lingüístico de nuestro alumnado e hijos o hijas está siempre presente en nuestra educación. Les corregimos cuando se equivocan de palabras, les enseñamos juegos para aprenderlas, les mostramos sinónimos, antónimos… Así van aprendiendo a hablar con «más propiedad». Pues esto mismo os invito que hagáis, pero con el vocabulario emocional.
¿Qué es la Rueda de las Emociones?
La rueda de las emociones es una herramienta conceptual y visual que ayuda a entender mejor el amplio espectro emocional humano, así como las múltiples matizaciones y relaciones que se establecen entre diferentes emociones. A menudo, las personas tienden a clasificar sus sentimientos en categorías muy generales como “felicidad”, “tristeza”, “miedo” o “ira”. Sin embargo, la realidad de nuestro mundo interior es mucho más compleja. Emociones como la sorpresa, la confianza, la aceptación o la culpa se entrelazan entre sí, influyendo en cómo percibimos el mundo y en cómo reaccionamos ante las situaciones cotidianas. La rueda de las emociones se presenta entonces como un mapa que nos orienta, mostrando no solo las emociones básicas, sino también su relación con otras emociones derivadas o secundarias.
La rueda de las emociones fue inicialmente propuesta por el psicólogo estadounidense Robert Plutchik. Su objetivo era plasmar la complejidad emocional en un diagrama intuitivo y fácil de entender. Plutchik identificó ocho emociones primarias: alegría, confianza, miedo, sorpresa, tristeza, asco, ira y anticipación.
La propuesta de Plutchik se fundamenta en la idea de que las emociones tienen un valor adaptativo. Es decir, cada emoción surge como respuesta a una necesidad de supervivencia, comunicación o relación con el entorno. Por ejemplo, el miedo nos alerta de un peligro, la ira nos lleva a actuar ante la injusticia, la sorpresa nos obliga a reevaluar la situación, la alegría nos motiva a repetir experiencias positivas y la tristeza nos invita a la introspección.
La rueda de las emociones de Plutchik, en su forma más clásica, se representa como una figura con forma de flor o rueda cromática, en la que las ocho emociones básicas aparecen alrededor de un círculo.
En primer lugar, Plutchik clasifica las emociones en dos niveles. Las básicas son las que considera que tienen una función concreta y adaptativa. No tienen por qué activarse de manera consciente, pero actúan como precedente de ciertos comportamientos que aseguran nuestra supervivencia. Para él son la alegría, la confianza, el miedo, la sorpresa, la tristeza, la aversión y la ira.
En segundo lugar, Plutchik habla de antagonismos. En este sentido, crea cuatro ejes de oposición, formados por las rivalidades entre alegría y tristeza, anticipación y sorpresa, asco y confianza, y miedo e ira. A su vez, la combinación de las emociones básicas da lugar a un total de veinticuatro emociones compuestas.
Como explica el psicólogo, las emociones no son buenas, ni malas. Simplemente, existen y hay que gestionarlas.
Emociones básicas según Plutchik:
- Alegría: Se asocia con sentimientos de placer, bienestar, satisfacción.
- Confianza (a veces llamada aceptación): Relacionada con la sensación de conexión, confort y seguridad hacia alguien o algo.
- Miedo: Surge ante la percepción de amenaza o peligro.
- Sorpresa: Aparece ante lo inesperado.
- Tristeza: Se activa ante pérdidas, fracasos o desilusiones.
- Asco: Surge ante lo que consideramos desagradable, inmoral o repulsivo.
- Ira: La experimentamos ante situaciones injustas, amenazas a nuestra integridad o frustración.
- Anticipación (o expectativa): Emoción orientada al futuro.
Cada una de estas emociones básicas se “mezcla” con las adyacentes, generando una gama rica y compleja de matices.
Ejemplo de combinaciones:
- Miedo + Sorpresa = Alarma
- Sorpresa + Tristeza = Decepción
- Tristeza + Asco = Remordimiento
Ejemplo de Emociones básicas (Plutchik), combinaciones, regiones cerebrales implicadas y aplicaciones clínicas:
| Emoción básica (Plutchik) | Ejemplo de combinaciones | Regiones cerebrales implicadas | Aplicaciones clínicas |
|---|---|---|---|
| Alegría (serenidad → éxtasis) | Alegría + Confianza = Amor | Estriado ventral (núcleo accumbens), corteza orbitofrontal, sistema dopaminérgico | Terapias de activación conductual en depresión; programas de gratitud y bienestar |
| Confianza (aceptación → admiración) | Confianza + Miedo = Sumisión | Corteza prefrontal medial, ínsula anterior | Trabajo en vínculos terapéuticos y relaciones interpersonales; apego seguro |
| Miedo (aprehensión → terror) | Miedo + Sorpresa = Alarma | Amígdala, hipocampo, sustancia gris periacueductal | Tratamiento de fobias, TEPT, ansiedad generalizada; exposición graduada |
| Sorpresa (distraído → asombro) | Sorpresa + Alegría = Deleite | Corteza parietal, hipocampo, corteza prefrontal dorsolateral | Reestructuración cognitiva; uso en mindfulness para potenciar curiosidad |
| Tristeza (pensativo → pesar) | Tristeza + Ira = Envidia | Corteza cingulada anterior, corteza subgenual, amígdala | Intervenciones en duelo, depresión; técnicas de regulación emocional |
| Aversión/Asco (aburrimiento → loathing) | Aversión + Tristeza = Remordimiento | Ínsula (especialmente anterior), corteza orbitofrontal | Tratamiento en TOC, fobias específicas |
Intensidad emocional: Plutchik propone que cada emoción existe en un continuo.
Rueda de las emociones de Plutchik
¿Cómo Usar la Rueda de las Emociones con Niños?
La Rueda de las Emociones es una herramienta que nos ayuda a potencializar nuestra inteligencia emocional. Y os preguntareis ¿Cuándo empezamos a utilizarla? ¿Cuál es la edad ideal? Pues bien, para utilizar a esta poderosa herramienta previamente deberíamos de haber tenido un contacto con las emociones e identificación de las mismas. La adquisición de los conocimientos dependerá mucho del estado madurativo en el que se encuentren los menores. Cuando tenemos adquirida la base ya podremos comenzar a jugar con la ruleta, con ayuda de dados o con una flecha en el centro (opcional) elegir una emoción y haceros preguntas como “¿te has sentido así antes?, ¿Cuándo fue?, ¿Por qué crees que te sentiste así?, ¿Qué cosas te hacen sentirte así?”. También sería interesante crear dibujos (individuales o grupales) de cómo creéis que es esa emoción y/o momentos dónde la hayáis sentido.
Esta ruleta de las emociones es una herramienta muy útil en el trabajo con infancia, tanto para educar en emociones como para detectar situaciones que a los niños y niñas les pueden estar resultando difíciles de expresar.
Aquí hay algunas actividades prácticas:
- Rueda de emociones diaria: Dibujar una rueda con diferentes emociones básicas (alegría, tristeza, enfado, miedo, sorpresa…) y ponerla en un lugar visible de la clase o de la casa. Cada día, los niños y niñas pueden poner una flecha en la rueda que indique cómo se sienten.
- Juego de caras: En este juego, los niños y niñas deben dibujar diferentes caras que expresen diferentes sentimientos. Después, deben mostrar una de las caras sin decir nada, y los demás participantes deben deducir qué sentimiento están expresando.
- Cuentos emocionales: Esta actividad consiste en leer un cuento que trate sobre las emociones y, después de la lectura, discutir las distintas emociones que han surgido en la historia.
- Diario de emociones: Se trata de tener un diario donde los niños y niñas puedan anotar cómo se han sentido durante el día, qué emociones han experimentado y qué situaciones han provocado estas emociones.
- Árbol de gratitud: En este juego, cada día los niños y niñas deben decir algo por lo que se sienten agradecidos. Esto ayuda a centrar la atención en lo positivo de la vida ya desarrollar el optimismo. También puede dibujar un árbol en una hoja de papel y pide a los niños que escriban o dibujen cosas por las que están agradecidos y las pegan en las ramas del árbol.
- Caja de emociones: En una caja o bolsa, coloca diferentes tarjetas o fichas con imágenes de expresiones faciales que representen diferentes emociones (alegría, tristeza, enfado, miedo, etc.).
- Termómetro de emociones: Dibuja un termómetro en una hoja de papel, colocando diferentes emociones en la escalera, desde las emociones más bajas hasta las más altas. Pídele a los niños que identifiquen cómo se sienten en ese momento y que marquen el nivel de su emoción en el termómetro.
- Meditación: La meditación es una herramienta efectiva para enseñar a los niños a relajarse y controlar sus emociones.
- Tablero de emociones: Crea un tablero de juego con casillas que representen distintas emociones. Los niños pueden avanzar por el tablero y cada casilla, identificar y hablar sobre la emoción que está representada.
Beneficios de la Rueda de las Emociones
La rueda de las emociones es una poderosa herramienta para el desarrollo de la inteligencia emocional. Este concepto, popularizado por Daniel Goleman, hace referencia a la capacidad de reconocer, comprender y regular las propias emociones, así como de empatizar con las emociones de los demás.
Beneficios clave:
- Comprender el origen y la función de las emociones: Cada emoción tiene una función adaptativa. Saber qué nos quiere decir una emoción nos permite actuar de forma más asertiva.
- Regular las emociones: Identificar lo que sentimos es el primer paso para manejar nuestras reacciones.
- Reducción de conflictos: Ser capaz de reconocer y expresar con claridad qué se siente ayuda a prevenir malentendidos y explosiones emocionales.
- Aprender a poner nombre a lo que sienten: Identificar emociones como “tristeza” o “alegría” es sencillo, pero reconocer “frustración”, “culpa” o “nostalgia” en edades tempranas es más complejo.
- Prevenir problemas de disciplina: En muchos casos, el mal comportamiento surge de la incapacidad de expresar de forma adecuada una emoción.
Ejemplo de rueda de las emociones para niños
El Rincón Emocional
Un rincón emocional es un pequeño espacio al que los peques van a poder acudir cuando las emociones les sobrepasan, como, por ejemplo, cuando están enfadados, frustrados, nerviosos, tristes, etc. Es un lugar siempre disponible para retirarse siempre que lo necesiten, donde se sentirán seguros y donde encontrarán elementos que les ayudarán a auto-regularse y a volver a la calma. Este rincón nunca deberá sustituir el acompañamiento emocional del adulto, sino que será una herramienta más con la que aprender a regular sus emociones poco a poco. Por tanto, nunca se utilizará como un castigo o como un «rincón de pensar», sino todo lo contrario, será un sitio donde podrán dar espacio a todas esas emociones que les hacen sentir mal.
Este rincón deberá dejarse preparado para cuando haya que utilizarlo. No es conveniente montarlo justo cuando se necesita porque entonces no será efectivo. Lo ideal es crearlo con el peque. Buscad un tiempo de calma en el que elijáis de manera conjunta en qué lugar de la casa va a estar (en el salón, en el pasillo, en su habitación, etc.). Si deseáis situarlo en un rincón concreto de la casa, podéis utilizar elementos que inviten a generar un ambiente de seguridad. Para ello, se puede colocar algún cojín o similar (colchoneta, alfombra, manta en el suelo, etc.), con colores agradables (no chillones), e incluso, si os apetece, cubrirlo con un tipi o un dosel. Sea como sea, dicho rincón se quedará montado de manera permanente para que esté disponible para el peque siempre que lo necesite. También es buena idea que penséis un nombre para este rincón. Por ejemplo, «mi refugio», «mi espacio», «mi rincón», etc.
Es importante explicarle para qué va a servir ese rincón y cuándo se va a utilizar, poniendo incluso ejemplos de situaciones concretas donde su uso es recomendable. Dejad claro que es un espacio para ayudarle a gestionar sus emociones y no como un castigo, pues no lo es. Igualmente le aclararemos que es un rincón que se utilizará exclusivamente para esos momentos de saturación emocional y, por tanto, no podrá emplear nada que dejemos en ese espacio en otros momentos del día.
¿Qué Incluir en el Rincón Emocional?
En este rincón incluiremos objetos que faciliten la regulación emocional de vuestro peque. Por tanto, es probable que no haya dos rincones iguales, ya que a cada niño/a le funcionan cosas diferentes.
- Peluche o cojín.
- Cuento. Los cuentos sin texto son ideales para estos rincones, puesto que el hecho de que tengan sólo imágenes invitarán al niño a imaginar y a concentrarse. También son recomendables los cuentos respetuosos con la infancia que atiendan a la emoción desde el respeto y desde el acompañamiento.
- Unas poquitas piezas de construcción.
- Secuencia de números.
- Una botella sensorial. Son recipientes que, al agitarlas, se puede observar cómo se mueven los diferentes elementos que hay en su interior.
- Reloj de arena.
- Piedra. La utilizaremos para intercambiarla de mano mientras respiramos. Cogeremos la piedra con una mano mientras inspiramos, y la cambiaremos de mano cuando espiramos.
- Hojas de papel. Algunos peques se regulan cuando rasgan, doblan o arrugan papel. Podéis haceros con unas cuantas hojas de periódico, o de cualquier otro papel que queráis reciclar.
- Caja sensorial.
- Caja de música o similar.
- Objetos que giran.
- Una pelota anti-estrés. Son pelotas hechas con globos y harina (o similar) que se deforman al apretarlas.
- Elementos de juego desestructurado. Son objetos que no tienen un fin único a la hora de jugar.
- Plastilina.
- Ábaco.
- Pop-it.
- Folios y pinturas. Se recomienda poner unas pocas pinturas nada más. No se trata de confundir el rincón emocional con un espacio artístico, pero es cierto que a algunos peques les ayuda expresar sus emociones a través del dibujo y coloreo.
- Bote aromático. Podéis preparar un bote en el que en su interior coloquéis un algodón impregnado en un olor que le resulte relajante al peque.
En ningún momento ofreceremos pantallas (tablets, televisión, móvil, etc.) en el rincón emocional puesto que generalmente activan la corteza cerebral y pueden alterarle todavía más. Es fundamental no llenar el rincón de muchos objetos, puesto que esto únicamente logrará saturarlo. Es mejor seleccionar cuidadosamente unos pocos que le pueden ayudar a tu peque a sentirse mejor.
Las primeras veces hay que invitarle a acudir al mismo cuando vosotros notéis que lo necesita. Podéis aprovechar la ocasión para validar sus emociones, ayudarle a identificarlas y a darse cuenta de las señales que le manda su cuerpo (sus sensaciones físicas, sus pensamientos, etc.). Es importante sugerírselo siempre desde el respeto, y no obligar ni dar sermones en esos momentos. A medida que va aprendiendo a identificar lo que siente y va utilizando el rincón emocional, irá viendo los efectos positivos que este le produce y poco a poco irá acudiendo él/ella solito/a. Es recomendable que lo utilice acompañado por un adulto, a no ser que sea el propio niño/a que, por petición expresa, desee permanecer solo. Sentir que no está solo le ayuda a regular mejor sus emociones, al tiempo que siente que no se trata de un castigo, sino de un espacio para ayudarle a calmarse.
Durante vuestro acompañamiento puede ser positivo no hablarle, sino simplemente permanecer presente. En caso de querer mantener algún tipo de comunicación con el peque, lo mejor es emplear el afecto físico (caricias, abrazo, etc.). Es normal si las primeras veces necesitáis orientarle un poco de manera verbal, indicándole que puede emplear los diferentes elementos, o sugiriéndole respirar, contar, etc. Permaneceremos en el rincón el tiempo que sea necesario hasta que el niño/a recobre su bienestar, y solo alargaremos la estancia dos-tres minutos tras ello; si es necesario, podéis apoyaros de un reloj de arena para controlar visualmente el tiempo de juego “extra”.
Recordad que los elementos que hay en dicho espacio los emplearemos únicamente en estas situaciones concretas. En caso de que quiera continuar jugando con estos objetos, le facilitaremos algunos similares, pero en otra zona de la casa. Posteriormente no es estrictamente necesario hablar de lo que le ha llevado a ir al rincón, ya que esta herramienta se utiliza para ayudarle a recuperar el equilibrio emocional y a redirigir su comportamiento, y no para resolver conflictos allí.
Se puede crear un rincón emocional desde que queráis, pero recordad que lo ideal es prepararlo con la ayuda de vuestro peque. Lo ideal es crear un rincón independiente para cada uno de ellos con elementos elegidos por cada niño/a. Si nosotros utilizamos técnicas de «tiempo fuera» para coger aire y recuperar la calma cuando, por ejemplo, hemos perdido los nervios, será más fácil que vuestros peques aprendan a hacerlo también.
Conclusión
Poner nombre a nuestros sentimientos, no solo nos dota de inteligencia emocional útil para muchos de los ámbitos de nuestro día a día, sino que además nos permite aprender a autogestionar nuestros sentimientos y, a su vez, entender los de los demás.
La rueda de las emociones no se limita al material impreso. Existen aplicaciones móviles, plataformas interactivas y recursos digitales que permiten a las personas identificar y gestionar sus emociones de forma lúdica e interactiva. A medida que crece la conciencia sobre la salud mental y la importancia de la inteligencia emocional, la rueda de las emociones ha ido ganando presencia en diferentes ámbitos de la vida cultural. Es un recurso que se menciona en podcasts, conferencias, charlas TED y webs de divulgación psicológica.
La rueda de las emociones es mucho más que una representación gráfica o una teoría psicológica. Es una invitación a sumergirse en el universo interno de cada persona, a reconocer que somos seres complejos, únicos y llenos de matices. Al integrar la rueda de las emociones en la vida cotidiana, abrimos una puerta hacia la autoconciencia, la empatía y la madurez emocional.
