La historia de Pepín Fernández, el fundador de Galerías Preciados, está intrínsecamente ligada a la de César Rodríguez y Ramón Areces, los visionarios detrás de El Corte Inglés. Estos tres familiares, formados en Cuba, revolucionaron el comercio en España, aunque solo uno de sus imperios perdura hasta nuestros días.
Fachada de Galerías Preciados en sus inicios
Los Años de Formación en Cuba
José Fernández Rodríguez, conocido como Pepín, nació en Asturias en 1891. Su familia, aunque no rica, tenía un comercio y tierras. A pesar de la oposición de sus padres, Pepín emigró a Cuba, siguiendo la tradición familiar. Allí, su primo César Rodríguez le ayudó a encontrar trabajo en los almacenes El Encanto.
Inicialmente, Pepín fue contratado como "cañonero", un chico para todo. Sin embargo, su dedicación y habilidades le permitieron ascender rápidamente, convirtiéndose en dependiente mayor, socio industrial y, finalmente, gerente. En El Encanto, Pepín no solo adquirió el capital necesario para emprender en España, sino que también aprendió un oficio desconocido en su país.
La época en Cuba fue dorada para Pepín. Allí conoció a su esposa, Carmela Menéndez, con quien tuvo tres hijos: José Manuel, Carmina y Jorge. Exprimidos los conocimientos que El Encanto podía darles, César y Pepín deciden dar un salto en sus carreras. El primero, en Cuba, donde emprendió su propio negocio, y el segundo, regresando a España.
Almacenes El Encanto en La Habana, Cuba
El Regreso a España y el Nacimiento de Sederías Carretas
En 1934, Pepín regresó a España y, con la ayuda de César Rodríguez y otros socios, adquirió la tienda textil Nuevas Pañerías, fundando Sederías Carretas en la calle Carretas de Madrid. En este nuevo negocio, Pepín aplicó todo lo aprendido en El Encanto, implementando una forma moderna de atender a los clientes, aunque con las dificultades propias de la España de la época.
Sederías Carretas se destacó por su innovadora forma de hacer comercio y sus técnicas publicitarias sin precedentes. Anuncios en periódicos ofrecían devoluciones por pagos en exceso o informaban sobre objetos olvidados en la tienda, generando confianza y fidelidad en los clientes.
Mientras Sederías Carretas se iba a afianzando, Pepín tenía claro que el objetivo era construir unos grandes almacenes en Madrid, organizados por departamentos, a la americana. Para ello adquirió un edificio en la calle Preciados.
La Inauguración de Galerías Preciados
En 1943, Pepín Fernández inauguró Galerías Preciados, marcando un hito en la historia del comercio en España. Madrid nunca había visto nada igual. Aunque los primeros años fueron difíciles, el negocio despegó y se convirtió en un referente. Galerías Preciados era un hecho.
Durante los años 40 y buena parte de los 50 el liderato de Galerías Preciados era indiscutible, El Corte Inglés fue creciendo y haciéndose cada vez más fuerte. En 1953 un sobrino segundo de Ramón Areces se sumó a la empresa, Isidoro Álvarez, y su valía lo convirtió en poco tiempo en mano derecha del empresario.
La rivalidad entre Galerías Preciados y El Corte Inglés iba en aumento. A partir de 1953, está documentado, Pepín ordenó contratar a mujeres "maduras" para que recorrieran otros comercios, y uno en especial, para hacer compras y para informarle puntualmente de las técnicas de venta que empleaba la competencia. Quería saberlo todo. Y, si podía, mejorar a sus rivales en precio y servicio.
En 1948 Pepín vivió uno de sus éxitos más dulces. No fue el más grande, pero sí muy celebrado en su interior. Y es que Samuel Venero, el escaparatista tránsfuga, volvió a Galerías Preciados tras apenas cuatro años en El Corte Inglés. Tan contento estaba Pepín que lo nombró jefe de ventas y le dio una participación. El hijo pródigo había vuelto.
Fueron años de dura rivalidad, pero también de colaboración y de buenas formas. En 1950, por ejemplo, Pepín telefoneó a Ramón Areces para que tanto Galerías como El Corte Inglés hicieran una campaña para celebrar San Valentín, el día de los enamorados, tras el éxito que había tenido la instauración del Día de la Madre. También hablaron para coordinar las rebajas de julio. Ante todo, los dos eran empresarios con buen olfato.
A partir de 1947 Galerías empezó a diseñar su expansión a otras ciudades. Había dos modelos: uno que replicaba el de Madrid, con tiendas departamentadas pero de tamaño acorde a la ciudad en la que se abrían; y otro modelo, de agencia, con uno o dos trabajadores que buscaban clientes y vendían el catálogo de Galerías.
El Declive y la Desaparición
Una gran diferencia entre Pepín y Ramón Areces fue financiera. La expansión y las ampliaciones del negocio del primero se hicieron tirando de créditos y recursos ajenos. El segundo acudió a los bancos en contadas ocasiones.
La crisis de mediados de los 60 afectó con fuerza a Galerías Preciados. Su expansión había sido costosa y generado importantes compromisos con acreedores. Pepín, además, ya no era el mismo, los años le iban pesando, pero todavía no se decidía a designar a uno de sus hijos como sucesor. La rivalidad entre ellos, especialmente entre los varones, era más que evidente. La muerte de su esposa, Carmela, en julio de 1970, le dejó muy tocado y precipitó su declive. Se fue apartando poco a poco.
La compañía intentó lidiar con la crisis diversificando el negocio y a pesar de la falta de liquidez, compró la cadena Sarma en 1971 para entrar en el segmento de los almacenes populares. Pero casi nada salió como esperaba y acabó en una espiral perversa de cambio de manos al no poder hacer frente a su deudas.
En 1979 tomó el control de Galerías Preciados el Banco Urquijo, uno de sus acreedores, que acabó colocando su paquete accionarial al Grupo Rumasa de José María Ruiz-Mateos en 1981. Dos años después se produjo la expropiación -que te pego, leche...-, y en 1984 acabó en manos de un grupo venezolano, Cisneros, que ofreció 1.000 millones de pesetas en la subasta. Se quedó poco, en 1987 acabó vendiendo la empresa a la firma británica Mountleigh, que la mantuvo hasta 1992, sin conseguir sacarla de pérdidas. La adquirió un grupo de inversores españoles liderado por Justo López Tello, antiguo empleado de Galerías; y Fernando Sada, cuñado de Mario Conde, pero las deudas se dispararon y se declaró en suspensión de pagos apenas dos años después. Debía 28.000 millones.
Todas las tiendas de Galerías Preciados bajaron la persiana definitivamente el 3 de julio de 1995, hasta que pasaron a manos de un viejo conocido: El Corte Inglés.
Pepín no lo vio. Falleció en su casa un año después de que su imperio fuera comprado por Rumasa, el 16 de diciembre de 1982, a los 91 años.
La historia paralela de El Corte Inglés y Galerías Preciados - El Curiosólogo en RNE
Tabla Comparativa: Galerías Preciados vs. El Corte Inglés
| Característica | Galerías Preciados | El Corte Inglés |
|---|---|---|
| Fundador | Pepín Fernández | Ramón Areces |
| Origen | Sederías Carretas | Pequeña sastrería "El Corte Inglés" |
| Expansión | Rápida, con créditos y recursos ajenos | Gradual, con recursos propios |
| Supervivencia | Desapareció en 1995, absorbida por El Corte Inglés | Continúa operando hasta la actualidad |
El Corte Inglés en la actualidad
