Tener cálculos renales es algo bastante común y, en la mayoría de los casos, el problema suele resolverse siguiendo algunas pautas sencillas. Sin embargo, no todos los cálculos en los riñones son iguales y a veces pueden producir dolor extremo. Este trastorno se conoce también con los términos médicos urolitiasis y nefrolitiasis para indicar los depósitos de material sólido en los riñones.
Causas y Tipos de Cálculos Renales
Como hemos mencionado anteriormente hay varios factores que pueden causar esta dolencia común. Los motivos del aumento en la densidad de la orina pueden ser varios. La dieta y algunos medicamentos, por ejemplo, pueden contribuir a que la orina sea más concentrada. Además, los cálculos que se forman en los riñones no son todos iguales.
Tipos de cálculos renales:
- Cálculos de calcio: Son los más frecuentes, representando entre un 60% y 80% de todos los casos. Estos cálculos se forman cuando el calcio que no es utilizado por el cuerpo se acumula en los riñones. Pueden combinarse con oxalato, fosfato o carbonato, siendo el oxalato una sustancia presente en varios alimentos. Oxalato, esta sustancia se encuentra en vegetales de hoja verde y en algunos suplementos.
- Cálculos de estruvita: Constituyen entre un 5% y 15% de los cálculos renales. Son más comunes en mujeres y suelen estar asociados a infecciones urinarias repetidas o crónicas.
- Cálculos de ácido úrico: Representan del 5% al 10% de los cálculos. Son más habituales en personas con dietas ricas en carne, mariscos y pescado.
- Cálculos de cistina: Aunque sólo representan el 1% de los cálculos renales, son de gran interés debido a su origen genético.
Tanto el tipo de cálculo como la intensidad de los síntomas inciden sobre el tipo de tratamiento.
Remedios caseros para expulsar las piedras de los riñones
Síntomas de Cálculos Renales
Normalmente, una persona que tiene cálculos en los riñones no padece síntomas a no ser que el cálculo empiece a desplazarse. Este movimiento dentro del riñón o el paso desde el riñón hacia el uréter puede obstruir el paso de la orina. Tal condición puede causar la inflamación del riñón y la aparición de espasmos en el conducto que lo conecta con la vejiga.
Los síntomas asociados a las piedras en el riñón pueden variar dependiendo del tamaño y la ubicación de la piedra. Es importante mencionar que algunas personas con piedras en el riñón pueden no experimentar síntomas, especialmente si las piedras son pequeñas y pasan sin problemas a través del tracto urinario.
Síntomas comunes de arenilla en el riñón:
- Dolor o molestias en la zona lumbar o abdominal: Un síntoma frecuente que puede variar en intensidad, desde un leve malestar hasta un dolor agudo y punzante.
- Cambio en el aspecto de la orina: La presencia de arena en el riñon puede hacer que la orina se vea turbia, rojiza o con un color más oscuro de lo normal, indicando la presencia de sangre o cristales.
- Necesidad de orinar con más frecuencia por tener arenilla en el riñón: Un aumento en la urgencia o la frecuencia de la micción, a menudo acompañado de un volumen bajo de orina.
- Dolor al orinar: La arenilla en el riñón puede causar una sensación de ardor o dolor durante la micción.
- Náuseas y vómitos: Síntomas que pueden acompañar a los episodios de dolor intenso.
- Fiebre y escalofríos: Indicativos de que la situación podría estar complicándose, posiblemente debido a una infección.
Remedios Caseros y Tratamientos Naturales
Para favorecer la eliminación puede ser de ayuda aumentar la ingesta de agua diaria (al menos 8 vasos). Algunas infusiones pueden facilitar esta tarea. La infusión con cola de caballo, por ejemplo, es indicada para prevenir la retención de líquidos y contribuir a la eliminación de las toxinas a través de la orina.
Existen varios extractos vegetales y suplementos naturales que pueden ayudar a prevenir y eliminar los cálculos y cuidar nuestro sistema renal. De todas formas, antes de tomar cualquier producto que te ayude a eliminar los cálculos renales es clave conocer qué tipo de cálculos padeces. Para ello es posible que tu médico te prescriba algunas pruebas y una vez obtenidos los resultados te indicará las pautas más efectivas para solucionar el problema y evitar un empeoramiento.
Alimentos beneficiosos para la salud renal:
- Agua: Aunque técnicamente no es un alimento, el agua es esencial para la salud renal. Mantener una adecuada hidratación ayuda a los riñones a filtrar y expulsar desechos del cuerpo de manera eficiente.
- Frutas y Verduras Ricas en Antioxidantes: Alimentos como arándanos, fresas, manzanas, cerezas, y vegetales como espinacas, col rizada y pimientos rojos, son ricos en antioxidantes y vitaminas que pueden ayudar a reducir el daño celular y apoyar la función renal.
- Pescados Grasos: Los pescados ricos en omega-3, como el salmón, la caballa y el arenque, pueden reducir la inflamación y mejorar la salud cardiovascular, lo cual es beneficioso para los riñones.
- Cítricos: Frutas como naranjas, limones y pomelos son ricas en vitamina C, un antioxidante que puede proteger los riñones del daño oxidativo y promover su función.
- Cebada: Este cereal es una buena fuente de fibra y tiene un efecto diurético natural, lo que puede ayudar a limpiar los riñones y mejorar su funcionamiento.
- Ajo y Cebolla: Ambos tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, ayudando a reducir la presión arterial y el colesterol, lo cual puede beneficiar la salud renal.
Infección de Orina y Remedios Naturales
Existen remedios naturales para reducir las molestias de la infección de orina, pero ¿qué es exactamente la infección de orina? Una “infección de orina” es el nombre que se le da coloquialmente a una infección que puede estar presente a lo largo del aparato urinario, desde la parte baja (vejiga) hasta la parte alta (riñón). La mayoría de las veces que decimos “infección de orina” nos referimos a la cistitis, que es la infección de orina de la vejiga.
Síntomas de la infección de orina:
- Necesidad de orinar varias veces al día más que lo habitual.
- Molestias o ardor al orinar.
- Sensación de vejiga sin vaciar después de orinar.
- Dolor en el bajo vientre.
- Puede haber incluso presencia de sangre en la orina.
Es necesario consultar al médico cuando se presentan los síntomas de infección de orina en los siguientes casos:
- Si tienes aparatos genitales masculinos.
- Estas embarazada.
- Cuidas a un niño o a una persona mayor con síntomas de cistitis.
- Tienes aparatos genitales femeninos y nunca has tenido estos síntomas antes.
- Tienes sangre en la orina.
- Estos síntomas no mejoran con un par de días de tratamiento.
- Estos síntomas vuelven después de que se haya finalizado un tratamiento médico.
En casos de que seas una mujer sana no embarazada, que ya conoce la cistitis y que no tiene otros problemas de salud previos, una cistitis que aparece como molestias urinarias leves puede resolverse sola en unos días.
Remedios naturales para la infección de orina:
- Gayuba: Hay productos a base de gayuba que son considerados medicamentos tradicionales a base de plantas. Los preparados a base de gayuba tienen actividad antiséptica en el tracto urinario inferior gracias a un activo llamado “arbutósido”.
- D-manosa: Ayudará a orinar, eliminando más bacterias.
- Arándano rojo: La evidencia científica todavía no es contundente, pero muchas mujeres lo utilizan para evitar cistitis de repetición. Puede tomarse en pastillas, jarabe, o polvo, pero como mínimo tienen que tener 36 mg de proantocianidinas (el activo del arándano rojo).
Si sientes dolor, puedes utilizar algún analgésico suave como por ejemplo el paracetamol o ibuprofeno. También ayuda a aliviar el dolor aplicar calor en la zona para mejorar los síntomas.
Tratamientos Médicos para Eliminar Cálculos Renales
Una cuestión que hay que tener en cuenta es que cuando las piedras son pequeñas, no suele ser necesario recurrir a ningún tratamiento para eliminar piedras del riñón. Si no se expulsan, a menudo se opta en primer lugar por un tratamiento conservador, en el que se administran medicamentos que alivien el dolor y otros síntomas hasta que la piedra sea expulsada de forma espontánea.
Cuando se trata de piedras renales de tamaño considerable o que se encuentran obstruyendo las vías urinarias, sí es necesario un tratamiento médico para su eliminación. Siempre que sea posible, la litiasis renal suele empezar a tratarse con las técnicas menos invasivas. Si estas no dan resultado, se recurre a opciones más agresivas, como la litotricia por ondas de choque.
Técnicas para eliminar piedras del riñón:
- Litotricia por ondas de choque: En este procedimiento, las ondas se generan en el exterior del cuerpo, por lo que no hay invasión de tejidos y se realiza con bastante rapidez (entre 45 minutos y 1 hora). A pesar de que es una de las técnicas más utilizadas por sus características y su efectividad, la litotricia por ondas de choque no es válida en todos los casos.
- Ureteroscopia: Otra opción que puede utilizarse para eliminar piedras del riñón, si las anteriores no funcionan, es una técnica endoscópica, como la ureteroscopia.
- Nefrolitotomía percutánea: Para extraer o romper las piedras del riñón también se puede aplicar la nefrolitotomía percutánea, una técnica más invasiva que la ureteroscopia. Eliminar piedras del riñón mediante nefrolitotomía percutánea requiere un pequeño corte en la espalda para insertar un nefroscopio y pueden ser necesarios varios días de hospitalización. Por ello se suele recurrir a esta técnica cuando otros tratamientos menos invasivos, como la litotricia o la ureteroscopia, no han dado resultado.
- Cirugía abierta: La cirugía abierta es la última alternativa, así como la más invasiva.
Prevención de Cálculos Renales
Como suele decirse, prevenir vale más que curar.
Medidas preventivas:
- Reducir el consumo de sal: la sal en exceso puede aumentar el riesgo de formación de cálculos renales, especialmente aquellos de calcio.
- Moderar el consumo de proteínas animales: las dietas altas en proteínas animales, como la carne roja, el pollo, los huevos y el pescado, pueden aumentar el riesgo de formación de cálculos renales.
Ahora ya sabes que la litiasis renal, aunque es un problema de salud común, se puede tratar de manera eficaz. Es importante recordar que cada persona es diferente y algunos pueden ser más propensos a desarrollar cálculos renales que otros.
