La diarrea es un trastorno digestivo muy común que puede tener múltiples causas, desde infecciones víricas hasta intolerancias alimentarias o efectos secundarios de ciertos medicamentos. Aquellos que tenemos hijos sabemos que los vómitos en niños y niñas son más frecuentes de lo que nos gustaría. De hecho, es uno de los principales motivos de consulta pediátrica. Y, aunque la mayoría de las veces no tienen por qué estar asociados a problemas graves, es importante tratarlos a tiempo y saber cómo actuar para evitar que nuestros pequeños se deshidraten. A continuación, te ofrecemos una guía completa sobre cómo abordar estos problemas de salud en casa, cuándo buscar atención médica y qué medidas preventivas puedes tomar.
Cómo preparar SUERO CASERO para NIÑOS | Suero de rehidratación oral infantil | Nutrición infantil
Suero oral casero para niños
¿Qué es la Gastroenteritis y Cómo Afecta a los Niños?
La gastroenteritis consiste en la inflamación de la pared o revestimiento que cubre el estómago y de los intestinos. Esta hinchazón se traduce en la aparición de diarrea, normalmente de inicio brusco, y que puede ir acompañada de vómitos, fiebre o dolor abdominal. Se trata del trastorno digestivo más frecuente en niños y, según la Asociación Española de Pediatría (AEP), causa de muchos ingresos hospitalarios y de pérdida de días de colegio.
Causas Comunes de la Gastroenteritis
La causa de la gastroenteritis suele ser una infección, ya sea bacteriana, vírica o, en menos ocasiones, por un parásito intestinal. Los rotavirus son los principales causantes de la gastroenteritis en niños menores de dos años y la primera causa de hospitalización en menores de cinco años. Otras causas, como las infecciones fuera del aparato digestivo (otitis o infecciones del tracto urinario en los primeros meses de vida) u otras de origen no infeccioso (intolerancias alimentarias, tóxicos u otras enfermedades), también pueden provocar diarrea, pero son mucho menos frecuentes.
Síntomas de la Gastroenteritis Infantil
- Diarrea: deposiciones blandas, acuosas o líquidas, y en un número mayor de lo habitual. A veces, puede aparecer mucosidad e incluso sangre en las heces.
- Vómitos.
- Inapetencia.
- Dolor abdominal en forma de retortijones.
- Fiebre.
El Peligro de la Deshidratación
El mayor peligro para los niños afectados por la gastroenteritis es que la diarrea líquida y los vómitos frecuentes desemboquen en un cuadro de deshidratación. Este puede producirse cuando el intestino no es capaz de tolerar o retener los líquidos y las sales durante días. Ciertos signos de fácil identificación pueden alertarnos de que un niño está deshidratado: boca seca, llanto sin lágrimas, ojos hundidos, menor cantidad de orina…
Signos de deshidratación en niños
Remedios Caseros para el Vómito y la Diarrea
Cuando alguien tiene un cuadro de gastroenteritis o diarrea, lo primero que debe hacer es reponer los líquidos perdidos. Lo más recomendable es optar por agua, infusiones suaves como la manzanilla o bebidas con electrolitos y glucosa. Es común que algunas personas recurran a bebidas como los refrescos o zumos industriales. Aunque durante años se ha pensado que podía ayudar, lo cierto es que contiene mucho azúcar, y gases, lo cual puede irritar aún más el intestino y agravar el cuadro.
Soluciones de Rehidratación Oral (SRO)
Durante este tiempo tomar preparados de rehidratación, limonada alcalina, té frío con limón y azúcar, en muy pequeñas cantidades y de forma repetida.
Cómo Administrar Líquidos a Niños Según la Edad
Bebés y Lactantes
- Suspender el biberón durante 4 a 6 horas, pero continuar con la lactancia materna.
- Ofrecer solución rehidratante fría (se vende en farmacias): 1 cucharada cada 5-10 minutos u 8 a 10 ml cada 10 minutos (se puede usar una jeringuilla).
- Dar poca cantidad, muy frecuentemente.
- Aumentar gradualmente la cantidad de solución rehidratante si el niño la tolera durante más de un par de horas sin vomitar.
- Volver a la alimentación habitual a las 6 horas, manteniendo la solución rehidratante. Comenzar a reintroducir la alimentación complementaria, como papilla de arroz.
Niños Menores de 8 Años
- Suspender la alimentación al menos 4-6 horas.
- Tomar solución rehidratante muy fría, a cucharadas, en pequeñas cantidades y muy frecuentemente.
- Aumentar gradualmente la cantidad de solución rehidratante si el niño la tolera durante más de un par de horas sin vomitar.
- Antes de volver a una alimentación normal, comenzar poco a poco con una dieta astringente en tomas frecuentes y pequeñas, sin forzarle a comer.
- Mantener la solución rehidratante si se mantienen las pérdidas.
Niños Mayores de 8 Años
- Suspender la alimentación durante 12 horas.
- Tomar preparados de rehidratación, limonada alcalina, té frío con limón y azúcar, en muy pequeñas cantidades y de forma repetida.
Preparación Casera de Suero Oral
El suero oral es el mejor líquido que pueden consumir niños y adultos para rehidratarse. Aquí te contamos cómo prepararlo en casa:
Ingredientes:
- 1 litro de agua hervida.
- 1 cucharada sopera colmada de azúcar.
- 1 cucharada de postre de sal.
- 1 cucharadita de café de bicarbonato.
- El zumo de un limón.
Preparación:
- Hervir el agua durante 15-20 minutos.
- Cuando el agua esté templada, pasarla a una botella limpia, preferentemente de vidrio.
- Añadir todos los ingredientes mezclando bien hasta que se disuelvan completamente.
- Dejarlo enfriar.
- Meter en la nevera para mejor conservación.
- Ofrecerlo una vez esté frío.
El suero debe tomarse el mismo día de la preparación y desecharse cada 24 horas desde su elaboración. Deben ingerirse pequeños sorbos a lo largo del día. Para los niños más pequeños puede ofrecerse con una jeringuilla o a cucharadas.
Dieta Adecuada Durante la Diarrea
Elegir los alimentos idóneos cuando se tiene gastroenteritis es tan importante como hidratarse. Durante los primeros días, es recomendable seguir una dieta blanda que incluya alimentos como arroz blanco, pan tostado, zanahoria cocida, patata hervida y plátano maduro y pescados o carnes blancas al horno o a la plancha. Otro clásico en estos casos es la manzana rallada o asada, ya que contiene pectina, una fibra soluble que ayuda a retener agua en el intestino y aporta una textura más consistente a las heces. Y para el desayuno, se puede optar por una infusión suave con pan tostado y un poco de plátano maduro o fiambre de pavo de calidad.
Alimentos Recomendados
- Arroz blanco.
- Pan tostado.
- Zanahoria cocida.
- Patata hervida.
- Plátano maduro.
- Pescados o carnes blancas al horno o a la plancha.
- Manzana rallada o asada.
Alimentos a Evitar
Así como hay alimentos recomendados, también existen comidas que pueden empeorar la diarrea y deben evitarse. También conviene evitar productos lácteos enteros, fritos, salsas, embutidos y bebidas alcohólicas. Estos alimentos son más difíciles de digerir y pueden aumentar la irritación intestinal.
- Productos lácteos enteros.
- Fritos.
- Salsas.
- Embutidos.
- Bebidas alcohólicas.
Probióticos y Suplementos Minerales
Los probióticos son microorganismos vivos que, al ser ingeridos en cantidades adecuadas, ayudan a equilibrar la flora intestinal. Están presentes en algunos alimentos fermentados y también se pueden tomar en forma de cápsulas, sobres o ampollas. En algunos casos, puede ser útil tomar complementos con sales minerales, sobre todo si la diarrea es intensa o si se acompaña de vómitos.
Remedios Naturales Adicionales
Existen productos naturales que te ayudan a “pasar mejor” los episodios de diarrea, pero hay veces que es necesario recurrir al médico. Te explicamos en este artículo cuáles son productos naturales que pueden ayudarte con un cuadro de diarrea, qué puedes hacer para acortar el cuadro y cuándo es importante ver al médico.
- Carbón activado: Adsorbente intestinal que captura toxinas y microorganismos.
- Arcilla: Captura agua, toxinas, virus y otras partículas.
- Mucílagos: Absorben agua y bajan la fluidez de la materia fecal (zaragatona, ispágula, algarrobo).
- Taninos: Astringentes que impiden la secreción de agua (Tanagel®, harina de algarrobo, té negro).
Medidas Preventivas Contra la Gastroenteritis
La gastroenteritis vírica se contagia con gran facilidad y de persona a persona. Generalmente, se propaga de la mano a la boca, pero también puede propagarse al estornudar y al escupir. Por todo ello, la mejor medida de prevención es extremar la higiene y sobre todo, lavarse bien las manos tras ir al baño, antes y después de comer y después de cambiar un pañal.
Cuándo Consultar al Médico
No obstante, acudiremos al pediatra o a urgencias si el niño no consigue tolerar líquidos pasado este tiempo, si orina poco, llora sin lágrimas, tiene los ojos hundidos o está muy decaído e irritable.
Es importante que ciertos pacientes sean valorados por un médico. No lo decimos por “tener poca fe en los productos naturales”, sino porque hay casos en los que la diarrea es un síntoma de algo más serio que requieren medicación (antibióticos, antiinflamatorios intestinales, etc) o la diarrea puede hacer estragos rápidamente y los productos naturales se quedarían “muy cortos”. Entre estos casos encontramos:
- Más de 8 evacuaciones en 24 horas.
- Persona mayor con patologías asociadas, particularmente por encima de los 75 años.
- Fiebre que ha durado más de dos días o es superior a 38ºC.
- Niños menores de tres años. A veces en la farmacia damos algún tratamiento para comenzar a actuar pero igualmente hay que consultar al pediatra.
- Diarrea con pus, sangre o moco.
- Dolor abdominal intenso y que no mejora con las deposiciones.
- Los síntomas no remiten después de 3-4 días de tratamiento (2 días en el caso de los niños).
- Embarazo.
- Inmunosupresión.
Pautas para Tratar la Gastroenteritis en los Niños
- Hidrátale en cantidad adecuada, pero poco a poco. Durante los episodios más agudos de la enfermedad, asegúrate de que tu hijo repone los líquidos y sales que está perdiendo, pero no le hagas beber demasiado de golpe, pues puede provocarle nuevos vómitos.
- Apuesta por las soluciones de rehidratación y evita las bebidas isotónicas. Tomar sueros de rehidratación oral cada poco tiempo constituye una buena opción para evitar la deshidratación del niño. En cambio, las bebidas isotónicas están pensadas únicamente para adultos durante la práctica deportiva, por lo que no son recomendables en casos de gastroenteritis infantil.
- Inicia su alimentación habitual en cuanto sea posible. El niño debe comer en cuanto tenga apetito, no es necesario ningún periodo de pausa o ayuno ni una dieta astringente. Por eso, ofrécele alimentos de su dieta habitual que le resulten apetecibles e irá pidiendo más comida a medida que se vaya sintiendo mejor. Los únicos alimentos desaconsejados son los que contienen demasiada grasa o azúcares. No olvides continuar con la hidratación entre las comidas o tomas.
- No dejes de darle el pecho o el biberón. Si el niño todavía es lactante, debe seguir tomando el pecho; incluso puedes aumentar la frecuencia de las tomas y hacerlas más cortas. Si toma biberón, no necesitas cambiar la fórmula ni rebajar su concentración. Y si toma papillas y purés, puedes seguir con su alimentación habitual.
- Vigila ciertas señales de deshidratación. Sabrás si tu hijo está deshidratado si tiene los labios y la boca secos, lleva mucho tiempo sin orinar y tiene los ojos hundidos. En bebés pequeños, que la parte blanda que tiene en la parte superior de la cabeza esté hundida también es un signo de deshidratación. Además, pueden mostrarse faltos de energía, como aletargados.
- Consulta a tu farmacéutico sobre los probióticos. Tu médico o farmacéutico pueden recomendarte probióticos para ayudar a repoblar la flora intestinal y acortar algo la duración de la diarrea, de forma que el niño se recupere antes.
- Evita las medicinas, a no ser que te lo indique el pediatra. No existe medicación específica para la gastroenteritis vírica; los antibióticos no son efectivos y pueden alargar la duración de la diarrea. Siguiendo las indicaciones de tu médico, puedes dar a tu hijo antipiréticos para aliviar la fiebre. Pero no es necesario, salvo indicación específica, el empleo de antieméticos (fármacos para controlar el vómito) y antidiarreicos.
- Máxima higiene para prevenir el contagio. Enseña a tu hijo a lavarse las manos cuidadosamente con agua tibia y jabón, durante, al menos quince segundos, después de ir al baño y antes de comer. Por tu parte, procura predicar con el ejemplo y hacer lo mismo frecuentemente, sobre todo después de ir al servicio, tras cambiar los pañales o asear a tu pequeño y antes de cocinar y comer. Y tras un episodio de vómitos o diarrea dentro del hogar, limpia y desinfecta inmediatamente las superficies que se hayan podido contaminar, pues el contacto directo puede producir el contagio.
- No lo lleves a la escuela hasta que esté mejor. Aunque es mejor no limitar la actividad del niño y, pese a la mayoría de las gastroenteritis en nuestro entorno son leves, espera a que se encuentre mejor para llevarlo al colegio o la guardería, pues hasta entonces puede contagiar a sus compañeros.
- Acude al pediatra si observas ciertos síntomas. Pese a que la mayoría de los casos de gastroenteritis infantil ceden por sí solos a los pocos días, si aprecias signos de deshidratación en el niño, si presenta fiebre alta o no cede o si ves sangre en sus deposiciones, debes acudir inmediatamente al médico con tu hijo.
Ejemplo de Dieta Blanda para un Día
Aquí tienes un ejemplo de dieta blanda que puedes seguir durante un día para ayudar a la recuperación:
| Comida | Alimentos Recomendados |
|---|---|
| Desayuno | Infusión suave, pan tostado, plátano maduro |
| Almuerzo | Arroz blanco, pollo hervido sin piel |
| Merienda | Yogur natural, compota de manzana |
| Cena | Puré de zanahoria, tortilla francesa |
Recuerda que es fundamental adaptar la dieta a la tolerancia del niño y reintroducir los alimentos gradualmente a medida que mejoren los síntomas.
