La obstetricia es la especialidad médica de la ginecología que se focaliza en el ciclo del embarazo. Cuando la mujer se queda embarazada, inicia el proceso de gestación que dura aproximadamente entre 40 y 42 semanas y tiene que acudir a las diferentes revisiones y realizar las pertinentes ecografías que la profesional le indique.
Los avances ecográficos en los últimos años, tanto en el aumento de resolución como en la utilización de la sonda vaginal, nos han permitido la detección prenatal de un número mayor de anomalías fetales durante el primer trimestre de la gestación. Entre éstas se encuentran las alteraciones del cordón umbilical, como las masas y los quistes.
Su hallazgo en la ecografía de la semana 12 es un hecho relativamente frecuente, ya que pueden encontrarse quistes de pequeño tamaño en algunas revisiones hasta en un 3% de las gestaciones, y de éstos, hasta el 20% puede presentar defectos cromosómicos y/o estructurales. Los quistes umbilicales representan la segunda anomalía más frecuente del cordón umbilical.
¿Qué importancia tiene el cordón umbilical?
El cordón umbilical es una estructura tubular, helicoidal, flexible, que actúa como nexo entre la madre y el bebé durante el embarazo. Para ello, se extiende desde la placenta hasta el futuro ombligo del bebé. Su formación se inicia alrededor de las 4-5 semanas de gestación y suele medir unos 50-65 cm (aunque puede haber mucha variación en su longitud).
La principal función del cordón umbilical es la de aportar el oxígeno y los nutrientes necesarios al bebé, así como la de retirar los productos de desecho que el feto genera. Para realizar estas funciones, el cordón umbilical consta de tres vasos sanguíneos que se encuentran rodeados por la denominada gelatina de Wharton:
- Vena umbilical: para el transporte de oxígeno y nutrientes en sentido placenta-feto.
- Arterias umbilicales: son dos y se encargan de retirar las sustancias de desecho en sentido feto-placenta.
De este modo, debido a que el cordón umbilical tiene una función tan importante, una alteración que afecte al flujo de oxígeno y nutrientes podría causar problemas graves.
Tipos de Quistes en el Cordón Umbilical
Las imágenes quísticas del cordón umbilical se caracterizan por imágenes esféricas econegativas y bien definidas por un límite ecorrefringente. Éstas pueden deberse a:
Quistes verdaderos (revestidos de epitelio):
- Quistes del alantoides: remanente de la parte extraembrionaria del alantoides. Se resuelven solos, pero pueden acompañarse de onfalocele, uraco persistente y uropatía obstructiva.
- Quiste del conducto onfalomesentérico: por persistencia o dilatación de un segmento del conducto onfalomesentérico, revestido de epitelio de origen gastrointestinal. Se puede asociar con defectos de la pared abdominal y con el divertículo de Meckel.
Estos 2 tipos se localizan en el extremo fetal del cordón umbilical y pueden estar acompañados de anomalías de los tractos genitourinario y gastrointestinal porque están relacionados en su desarrollo.
- Quistes de inclusión amniótico (recubiertos por epitelio amniótico): por atrapamiento del amnios dentro del cordón umbilical.
Seudoquistes o quistes falsos (carecen de revestimiento epitelial; son los más frecuentes):
- Áreas de edema focal dentro de la gelatina de Wharton (licuefacción de la gelatina de Wharton).
- Ausencia focal de gelatina de Wharton secundaria a cambios degenerativos.
Los quistes verdaderos tienen una apariencia similar a la de los seudoquistes, por lo que su diferenciación prenatal suele ser difícil.
La causa de la formación de los quistes umbilicales es desconocida. Se piensa que se deben a una alteración del proceso de formación del cordón umbilical durante la embriogénesis (formación de la espiral de los vasos y de la hernia fisiológica del intestino delgado).
Los quistes se consideran 2 entidades distintas según el número y tamaño:
- Únicos y de un tamaño considerable (los más frecuentes) y asociados a una evolución favorable.
- Múltiples y pequeños que tienen un mayor riesgo de abortos y aneuploidía.
Diagnóstico y Seguimiento
Hoy en día no se entiende el control de un embarazo sin hacer alguna ecografía, dado la valiosa información que nos aporta. La vía de acceso es generalmente la abdominal, aunque en algunas ocasiones usaremos la vía vaginal para mejorar el rendimiento del estudio, como es el caso del inicio de la gestación, la valoración del cuello del útero, localización de la placenta o estudios del cerebro fetal.
Aunque la mayoría de los quistes diagnosticados durante el primer trimestre de gestación carecen de significación patológica, el 13% puede presentar alteraciones estructurales, y si persisten durante el embarazo aumenta el porcentaje. También es más frecuente que presenten anomalías si tienen una de estas características morfológicas: a) si se sitúan cerca de la inserción fetal o placentaria; b) son excéntricos en relación con su eje longitudinal, y c) son múltiples.
Los diagnosticados en el segundo y tercer trimestre pueden llegar a asociarse hasta en un 50% de anomalías fetales y aneuploidía. Por tanto, la detección de un quiste durante el segundo trimestre exige la realización de un cariotipo fetal.
Los tipos de anomalías a las que se han asociado los quistes de cordón umbilical son: a) estructurales, sobre todo gastrointestinales (onfalocele) y genitourinarias (uropatía obstructiva), y b) cromosómicas, fundamentalmente trisomía 18 (cromosomopatía más frecuente), trisomía 21 y trisomía 13. Hay una mayor asociación de anomalías cromosómicas fetales en los seudoquistes.
Su diagnóstico exige una evaluación de los vasos fetales porque, si los quistes son persistentes y progresivos en su tamaño, pueden ocasionar una afección vascular fetal intraútero por dificultar el flujo sanguíneo a través del cordón umbilical (secundaria a compresión o trombosis).
En conclusión, y tras la revisión de la bibliografía, la visualización de quistes del cordón umbilical en la ecografía del primer trimestre no puede considerarse un hallazgo ecográfico sin significado patológico. Se debe efectuar una evaluación de los vasos fetales y sopesar la realización de un cariotipo fetal, sobre todo si son quistes persistentes y múltiples, puesto que pueden asociarse con anomalías fetales estructurales y alteraciones cromosómicas. En los casos de quistes transitorios del primer trimestre, la realización de un cariotipo sistemático no estaría indicado. Por tanto, su detección en el primer trimestre es clínicamente controvertida.
Es frecuente que mujeres embarazadas presenten preocupación por el diagnóstico ecográfico de un quiste de ovario y esta preocupación es mayor cuando se produce el diagnóstico justo durante el embarazo. Los llamados quistes ováricos son colecciones de líquido o de otras sustancias que se ven durante la realización de una ecografía.
Estos quistes pueden ser muy variados ya que pueden estar rellenos de líquido o sangre, de pelos, grasa y (incluso dientes en el caso de los teratomas). Pueden ser sólidos o pueden ser simplemente funcionales. Estos últimos llamados habitualmente quistes funcionales se refieren a toda imagen que se ve ecográficamente y que es una correspondencia con un proceso fisiológico normal.
Durante el periodo fértil de una mujer el ciclo ovárico permite cada mes, que de un grupo de folículos que están presentes en el ovario desde el nacimiento, crezca de forma selectiva uno de ellos, que se transforme en el folículo prioritario y finalmente acabe rompiéndose para expulsar un ovocito susceptible de ser fecundado.
Éste proceso es el que corresponde con la ovulación y habitualmente se realiza a mitad de ciclo. Si una mujer que acude a una revisión ginecológica o se realiza una ecografía por cualquier otra causa, pueden objetivarse que presenta una imagen quística en el ovario en los momentos cercanos a la ovulación. Dicha imagen no es responsable de ninguna patología. Cuando una mujer queda embarazada, esa imagen quística tras la ovulación se transforma en el denominado cuerpo amarillo o cuerpo lúteo.
Su función es la secreción de progesterona que permite que el endometrio se transforme en un nido perfecto para la llegada del embrión y que permita su nutrición adecuada hasta que la placenta esté completamente formada y madura. La función del cuerpo lúteo se mantiene durante todo el primer trimestre y es a partir del segundo trimestre cuando la importancia de esta función disminuye.
El problema se presenta cuando la mujer siente dolor o molestias en la zona en la cual se encuentra este cuerpo lúteo. Por último existe la posibilidad de que este quiste se torsione, es decir, gire sobre sí mismo, produciendo una estrangulación de los vasos que le irrigan y producir dolor más intenso que habitualmente es de carácter intermitente.
En resumen, toda mujer embarazada tiene un quiste en el ovario durante el primer trimestre. Habitualmente desaparece durante el segundo, y en este tramo temporal su visualización sería completamente normal. No obstante, hay ocasiones en las que los quistes pueden complicarse.
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Otras Anomalías del Cordón Umbilical
Pese a que en muchos embarazos pasa desapercibido y no se le da importancia, en el cordón umbilical pueden producirse varias anomalías. A continuación se listan algunas de ellas:
- Vuelta del cordón o cordón umbilical nucal
- Nudo verdadero en el cordón umbilical
- Cordón umbilical corto
- Prolapso del cordón umbilical
- Arteria umbilical única
- Vasa previa
Arteria umbilical única:
El cordón umbilical del feto contiene en su interior 3 vasos, 2 arterias y una vena, rodeados y protegidos por la gelatina de Wharton. El feto recibe los nutrientes y el oxígeno provenientes de la madre a través de la vena umbilical. A su vez, los desechos producto del metabolismo fetal son transportados a través de las arterias hasta la placenta, desde donde el organismo materno los recoge para eliminarlos.
Nuestra metodología de examen incluye la evaluación del cordón umbilical para contar el número de vasos. El hallazgo de 2 vasos en vez de 3 es para nosotros un signo de alerta, ya que algunas veces, existe algún defecto fetal mayor o menor. La arteria umbilical única se puede asociar a malformaciones músculo-esqueléticas, renales, del tubo digestivo, cardíacas y cerebrales, dentro de las más relevantes y en algunos casos de alteraciones cromosómicas.
Actualmente, no hay datos que indiquen que la presencia de una AUU aislada sea un factor de riesgo de alteración cromosómica. Si existe la sospecha de AUU, el feto debe ser sometido a una minuciosa evaluación ecográfica. Esta puede efectuarse al momento de la sospecha, pero es ideal en la ecografía de alta resolución del 2º trimestre de gestación.
En esta anomalía, el cordón umbilical presenta una vena y una única arteria (en lugar de una vena y dos arterias). La arteria umbilical única ocurre en el 1% de embarazos únicos y en el 5% de embarazos múltiples.
Es posible que la arteria umbilical única esté presente junto a otros problemas como malformaciones renales o cardiacas o alteraciones genéticas. Por ello, si el especialista detecta arteria umbilical única en una ecografía de control del embarazo, es posible que se soliciten algunas pruebas para comprobar estos aspectos.
Además, la arteria umbilical única estaría relacionada con el bajo peso al nacer y el parto prematuro, por lo que las revisiones pueden ser más frecuentes.
Vasa previa:
La vasa previa es una alteración en la que los vasos sanguíneos no unen de manera directa el cordón umbilical y la placenta. En la vasa previa, estos vasos sanguíneos escapan del cordón umbilical y, desprotegidos, atraviesan sobre el cérvix o muy cerca de él por las membranas que rodean al bebé.
De este modo, cuando la mujer rompe aguas, puede producirse una hemorragia por la rotura de estos vasos sanguíneos. El bebé puede perder gran cantidad de sangre, lo que puede llegar a ser mortal, y la mujer experimentará un sangrado sin dolor tras la rotura de membranas.
Dada su importancia, la embarazada con vasa previa acudirá a revisiones frecuentes de la frecuencia cardíaca fetal. Incluso, la mujer puede ser hospitalizada en la etapa final del embarazo para vigilar de manera más exhaustiva al bebé.
Además, lo más habitual es que se administren corticosteroides para acelerar la maduración pulmonar fetal y que se programe una cesárea alrededor de la semana 35 de gestación (o antes si existe algún riesgo).
Tabla Resumen de Anomalías del Cordón Umbilical
| Anomalía | Descripción | Posibles Complicaciones | Manejo |
|---|---|---|---|
| Quistes del Cordón Umbilical | Presencia de quistes, verdaderos o pseudoquistes, en el cordón. | Asociación con anomalías estructurales y cromosómicas. | Evaluación fetal detallada, cariotipo fetal en ciertos casos. |
| Arteria Umbilical Única | Presencia de una sola arteria en el cordón umbilical. | Malformaciones congénitas, bajo peso al nacer, parto prematuro. | Evaluación ecográfica detallada, seguimiento del crecimiento fetal. |
| Vasa Previa | Vasos sanguíneos fetales desprotegidos sobre el cérvix. | Hemorragia fetal y materna durante el parto, riesgo de muerte fetal. | Cesárea programada alrededor de la semana 35. |
