En los últimos años, ha surgido un mercado negro en torno al consumo de leche materna entre adultos, dando lugar a situaciones sorprendentes. Algunas mujeres con abundante producción de leche venden su excedente, especialmente en países como Estados Unidos, donde esta práctica es común. Por otro lado, muchos adultos que dejaron atrás la lactancia consumen leche materna por diversas razones, desde paliar los efectos de la quimioterapia hasta buscar fortaleza y vitalidad, argumentando que es altamente nutritiva y mejora la piel y el sistema hormonal.
Para entender mejor esta situación, exploraremos los efectos del consumo de leche materna en adultos, el mercado que ha surgido a su alrededor y los beneficios reales de la lactancia materna.
Experiencia personal: Una semana consumiendo leche materna
Para comprobar si la leche materna es la fuente de la eterna juventud, una persona decidió consumirla durante una semana e investigar el mercado negro que ha surgido en torno a su consumo.
El experimento comenzó con la extracción de leche de una amiga, Marina, madre de una niña de dos años. La leche, de aspecto similar a la leche muy desnatada, fue consumida con cierta aprensión. El sabor era ligeramente dulce, como una horchata aguada, con un regusto animal. Durante la semana, se consumió leche congelada previamente guardada por Marina.
Los primeros días, la sensación fue de mayor energía y lucidez, atribuyéndolo al efecto placebo. Sin embargo, la asesora de lactancia Alba Padró, IBCLC, explicó que los beneficios de la leche materna son principalmente para los lactantes y que es poco probable que la sensación de mayor energía provenga de la leche, ya que la leche humana tiene menos proteínas que la de otros mamíferos.
A pesar de la decepción, se continuó con el plan de tomar un vaso de leche materna cada mañana.
Contexto histórico y cultural del consumo de leche materna
Antes de iniciar el experimento, se revisaron diversas situaciones históricas, literarias y cinematográficas en las que un adulto ha tomado leche humana.
- San Bernardo: Se dice que la Virgen le dio el don de la elocuencia al ponerle en la boca leche de su pecho.
- Cuadro de Caravaggio "Cimon y Pero": Se muestra cómo Pero da de mamar a su padre, condenado a muerte por hambre.
- "Las Uvas de la Ira" de Steinbeck: La hija mayor ofrece leche de su pecho a un hombre al borde de la muerte por inanición.
- "La teta y la luna" de Bigas Luna: Se muestra la relación erótica con la idea de una teta que echa leche.
Estas referencias culturales demuestran que el consumo de leche materna por adultos no es un fenómeno nuevo y ha estado presente en diversas formas a lo largo de la historia.
El mercado negro de la leche materna
Marga, una paciente de cáncer de mama, consumió leche materna durante su quimioterapia y experimentó una disminución de los efectos secundarios. Consiguió la leche a través de una amiga que conocía a alguien con excedente de leche, pagando 15 euros por dosis, lo que suponía un gasto de más de 300 euros al mes.
Alba Padró reconoció que el mercado libre de leche materna en España va en aumento, aunque es alegal. En Estados Unidos, la venta de leche materna es más común, pero existen estudios que señalan que las leches vendidas por internet pueden estar contaminadas o adulteradas.
Es importante tener en cuenta que la leche materna puede transmitir enfermedades como el VIH, la sífilis, la hepatitis o el virus linfotrófico de células T humanas. En España, existen bancos de leche legales que certifican que su leche está libre de enfermedades, pero el acceso está restringido a la alimentación de bebés.
Anuncios en Estados Unidos
En Estados Unidos, es común encontrar anuncios de venta de leche materna en internet. Algunos ejemplos incluyen:
“Produzco demasiada leche al día. Alimento con ella a mi bebé de tres meses y a mi niño de dos años, y aun así me sobra. No tomo drogas ni alcohol. Soy joven y estoy sana, como puede verse en mis análisis. Me gustaría poder vender a alguien que viva o pueda trasladarse a cualquier punto del metro de Denver. ABSTENERSE: Lactafílicos, fetichistas. No enviaré fotos, ni vídeos. Si no tienes un bebé y no puedes pagar vía Paypal, olvídate.”
Estos anuncios suelen recalcar la decisión de no vender leche a fetichistas de la lactancia y algunos se niegan a vender a cocineros o restaurantes.
A pesar de los peligros de ser estafado con leche falsa, adulterada o infectada, el mercado negro del "oro líquido" va en aumento. En algunos gimnasios se habla de ello como una nueva moda, aunque la especialista Alba Padró indica que la leche materna permite, como mucho, una recuperación en sales minerales, pero no es nada que no pueda hacer un preparado específico para deportistas.
¿Es saludable la leche materna para los adultos?
Beneficios reales de la lactancia materna para el bebé y la madre
La lactancia materna exclusiva es la alimentación del lactante mediante leche materna sin ningún otro suplemento sólido o líquido, incluyendo el agua, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La leche materna es especial porque se adapta a las necesidades del bebé. Esta adaptación se intenta imitar con las leches artificiales. A los 6 meses de edad, las necesidades del bebé cambian y precisa la complementación con otros alimentos sólidos y líquidos. La alimentación no será con leche materna de forma exclusiva, sino que precisará de complementos alimenticios. Hay que tener en cuenta que a pesar de introducir nuevos alimentos en la dieta del lactante, la leche sigue siendo su principal nutriente.
Lamentablemente se estima que menos del 40% de los lactantes en todo el mundo reciben leche materna como alimento exclusivo.
Beneficios para el bebé
- Permite el paso de inmunoglobulinas (o defensas) a través de la leche materna.
- Mejora la protección frente a enfermedades gastrointestinales, de vías respiratorias altas como la otitis media, las de vías respiratorias bajas, como la neumonía o la bronquitis.
- Los niños de pecho tienen menos alergias, menos gastroenteritis, menos otitis, menos ingresos hospitalarios, más coeficiente intelectual que los niños de biberón.
- De adulto, hay menos riesgo de padecer enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, diabetes...
Beneficios para la madre
- En el postparto inmediato, el comienzo de la lactancia materna precoz favorece la secreción de oxitocina, hormona que facilita la contracción uterina tras el parto, disminuyendo por lo tanto el sangrado fisiológico tras el alumbramiento.
- Gracias al mecanismo fisiológico del amamantamiento, aumenta la secreción de la hormona oxitocina, lo que genera una sensación placentera y de tranquilidad.
- La lactancia materna influye favorablemente en la recuperación del peso materno que se tenía antes de la gestación. El mantenimiento de la lactancia supone un esfuerzo metabólico al organismo materno, aumentando por tanto su consumo calórico.
- Aunque no se considera un método anticonceptivo eficaz al cien por ciento, muchas mujeres lo emplean para su planificación familiar. Cuando se produce la lactancia, aumenta la hormona prolactina, la cual es una potente inhibidora de la ovulación. De este modo se ejerce el efecto anticonceptivo.
- Hay estudios que sustentan que las mujeres que han lactado se ven protegidas frente al desarrollo de un cáncer de mama y de ovario durante su vida.
Es importante recordar que la decisión del tipo de lactancia que se va a seguir es una de las decisiones que se deben tomar, antes incluso de que nazca el bebé. Aunque los expertos consideran que la leche materna es la mejor opción nutricional para los bebés, la lactancia materna no siempre es posible.
Todas las recomendaciones médicas coinciden en afirmar que lo ideal es mantener una lactancia materna exclusiva hasta que el bebé tenga seis meses. Aporta todos los nutrientes que necesita el bebé para desarrollarse de manera sana y correcta. Libera oxitocina, lo que ayuda a que el cuerpo se recupere más rápido después del parto.
Alternativas a la lactancia materna directa
En el caso de que la madre no pueda darle el pecho por motivos personales o laborales, existen opciones alternativas para poder seguir una lactancia materna exclusiva almacenando la leche materna. Si este es tu caso, puedes extraer tú misma tu leche con ayuda de un sacaleches y guardarla, tanto en el frigorífico (no en la puerta) como en el congelador, para usarla cuando sea necesaria.
Si esta es tu opción personal, estate tranquila, con las leches artificiales comercializadas, podrás tener la seguridad de que las necesidades nutricionales del pequeño estarán colmadas.
La decisión de no amamantar suele tomarse antes de dar a luz y cada mujer tiene sus propias razones sobre las que los demás no tenemos derecho a opinar. En el caso de decidir que no queremos amamantar, también es mejor conocer lo que puede suceder durante las primeras horas y días después del parto en relación a nuestro pecho.
Nuestro cuerpo está preparado para poner en marcha el mecanismo de lactancia justo después del parto. El mecanismo es automático y puede ser difícil de frenar.
Una opción a valorar es tomar una medicación que impide que la prolactina aumente después de la separación de la placenta del útero. Es importante tener en cuenta que, como cualquier medicación, puede tener efectos secundarios no deseados y, por lo tanto, un facultativo la deberá prescribir. Esta medicación administrada en el posparto inmediato puede ayudar a que no se produzca la subida de leche. A pesar de ello, el contacto con el bebé puede ser un estímulo muy potente y la subida de leche puede aparecer en los días posteriores al parto.
Cada madre elige qué quiere hacer con la alimentación de su bebé, pero nuestros bebés nacen diseñados para buscar el pecho y mamar. Esto hace que en cualquier contacto piel con piel, el bebé, de manera automática, busque el pecho. Es algo que harán y que sabiendo que va a ser así, debes valorar qué quieres hacer.
Cómo disminuir la producción de leche materna
Para disminuir la producción de leche, existen diversos métodos. Como hemos comentado, las pastillas tienen mayor posibilidad de funcionar si se toman justo después del nacimiento. En el caso de que no lo hayas hecho en ese momento, tiene poco sentido tomarlas, ya que deberás seguir las medidas fisiológicas para reducir la producción de leche.
La lactancia materna funciona mediante la oferta y la demanda. A más leche sacas, más leche tienes. Si se queda leche dentro del pecho, nuestro cuerpo se regula solo gracias a una enzima el FIL (Factor Inhibidor de la Lactancia), que se encarga de gestionar la producción. Cuanta más cantidad de esta hormona sale con la leche cuando el bebé mama o cuando extraemos leche con el sacaleches, más leche se produce.
Se trata de que cada vez saques menos leche del pecho, de forma progresiva. Cuando te moleste el pecho, saca un poco de leche pero deja un poco dentro. Tienes que ir sacando la cantidad mínima que te sirva para no tener dolor pero que a la vez permita a la glándula entender que debe reducir la producción. Es un proceso bastante intuitivo y cada madre encuentra por sí misma cuánta leche necesita sacarse para encontrarse bien mientras sigue disminuyendo la producción.
Habrá un momento en que será evidente que el pecho ya no necesita este vaciado continuo y será el momento de parar. El resto de opciones para disminuir o eliminar la leche materna no tienen tanta efectividad, pueden ser peligrosas o incluso traumáticas.
Para conseguir un destete sin complicaciones, será necesario ir extrayendo leche del pecho. Existe un miedo a usar el sacaleches, ya que se dice que al usarlo se estimula la producción de leche. Es cierto que el sacaleches puede ayudar a estimular la producción de leche, pero solo cuando se siguen unas pautas determinadas.
Cuando se usa el sacaleches para disminuir la producción, lo que hacemos es usarlo de manera moderada. El sacaleches permite extraer un poco de leche del pecho, dejando aún leche dentro, para que, de esta manera, la glándula entienda que debe reducir la producción de leche. La cantidad que hay que sacar es algo que descubre cada madre, ya que se basa en la observación del pecho antes y después de la extracción.
En este caso, se saca un poco de leche, dejando aún el pecho “lleno” para que vaya disminuyendo la producción. Si no quieres usar el sacaleches, la extracción manual también es una buena opción. Una vez aprendida la técnica, debes hacer lo mismo que harías con el sacaleches, eliminar un poco de la leche del pecho, dejando aún leche dentro y, de esta manera, la producción día a día irá disminuyendo.
Conclusión
En definitiva, el destete forma parte de la lactancia, se inicie cuando se inicie. ¡Lo único válido es lo que tú decidas, lo que tú consideres y lo que tú quieras! Y como hemos dicho en algunas líneas anteriores: con la lactancia puedes hacer lo que quieras, dar calostro y punto, dar teta hasta que tu quieras, dar teta hasta que tu bebé decida destetarse, no dar teta, … ¡lo que tú decidas estará bien!
