En los últimos meses, numerosas investigaciones han destacado los beneficios de la leche materna. Por ejemplo, se ha descubierto que ciertos lípidos en la leche materna podrían reducir la parálisis cerebral en los bebés, ya que algunas moléculas grasas estimulan a las células madre a generar las células que producen la materia blanca del cerebro.
Otro análisis de la Universidad de Tufts encontró que una molécula de azúcar en la leche materna es esencial para la salud del cerebro en desarrollo y durante el envejecimiento. Además, un estudio publicado en el Journal of Experimental Medicine reveló que la leche materna contiene anticuerpos únicos y sorprendentemente estables durante la lactancia y el embarazo.
Es evidente que la lactancia materna ha sido utilizada durante mucho tiempo como un método para ayudar a mantener a los recién nacidos sanos y protegidos contra una variedad de enfermedades. Y, como hemos visto, cada vez se descubren nuevas propiedades.
Un estudio publicado en ACS Central Science afirma que ciertos azúcares que se encuentran naturalmente en la leche materna también podrían ayudar a prevenir infecciones, incluso antes del nacimiento del bebé. Steven Townsend y Jennifer Gaddy, de la Universidad de Vanderbilt, descubrieron que estos azúcares pueden detener una infección prenatal común en tejidos humanos y ratones preñados, lo que podría evitar partos prematuros o complicaciones sin necesidad de antibióticos adicionales.
Una de las bacterias más comunes que pueden afectar los embarazos es el estreptococo del grupo B (GBS). Si no se tratan, las infecciones por GBS pueden provocar efectos adversos, como neumonía neonatal o parto prematuro. Aunque hay tratamientos disponibles, se basan principalmente en antibióticos, que pueden dar lugar a cepas resistentes. Sin embargo, muchos de los compuestos que ya están presentes en la leche materna humana, como los oligosacáridos de la leche humana (HMO), tienen efectos antibacterianos de forma natural.
El equipo de Townsend y Gaddy analizó los efectos antimicrobianos de los HMO y descubrió que podían inhibir el crecimiento de GBS in vitro y en ciertas células reproductivas. Cuando agregaron una mezcla de HMO diseñada para imitar la composición de azúcar en la leche materna, las bacterias no pudieron adherirse y formar colonias. Luego, la mezcla de HMO se probó en ratones preñados infectados con GBS. Los ratones tratados tenían un nivel de inflamación relativamente típico, un número reducido de bacterias en varios tejidos reproductivos y no experimentaron casos de partos prematuros, ruptura de membranas o muertes maternas.
En conjunto, estos resultados demuestran que los HMO pueden tener efectos antimicrobianos sin antibióticos adicionales.
Sin embargo, surge una pregunta importante: ¿qué sucede si una madre consume mucha azúcar durante la lactancia? Recientes investigaciones han alertado de una amenaza extra: las madres que consumen una dieta con alto contenido de azúcar durante el período de lactancia pueden influir en el desarrollo de sus hijos durante la infancia.
Influencia de la Dieta de la Madre
En este sentido, investigadores del Hospital Infantil de Los Ángeles (Estados Unidos) han llevado a cabo un estudio en el que demuestran que el consumo de bebidas azucaradas y zumos durante el período de lactancia puede llevar a un desarrollo cognitivo más deficiente en los niños casi dos años después.
En la investigación, liderada por Michael I. Goran, director del Programa de Diabetes y Obesidad del hospital estadounidense, se contó con los datos de 88 madres que informaron de su consumo diario de bebidas azucaradas y zumos durante el primer mes de lactancia. Las madres que informaron de un mayor consumo tuvieron hijos con peores resultados de desarrollo cognitivo cuando estos fueron evaluados a los 2 años de edad.
En el estudio, publicado en la revista científica 'American Journal of Clinical Nutrition', los investigadores sostienen que el azúcar añadido de la dieta de la madre se transmitía a su bebé a través de la leche materna y esta exposición podría interferir con el desarrollo del cerebro.
"La lactancia puede tener muchos beneficios", explica Goran, en declaraciones citadas por Neuroscience News, "pero estamos viendo que la leche materna está influenciada por lo que las madres comen y beben incluso más de lo que pensábamos".
"Nuestros hallazgos pueden ser usados para guiar futuras recomendaciones de nutrición para las mamás durante la lactancia, para asegurarnos mejor de que los bebés están recibiendo los elementos básicos adecuados para el desarrollo cognitivo", concluyen los investigadores.
La leche materna es el alimento más nutritivo para los bebés durante los primeros seis meses de vida. De hecho puede cubrir todas sus necesidades en este primer período. Su composición es muy variable a medida que pasan las semanas e incluso según el momento del día. Estos cambios están regulados por el cuerpo pero también son causados por la dieta materna.
En general no existe una “dieta tipo” para la lactancia. Lo que recomiendan los expertos es tener una alimentación saludable, equilibrada, variada y suficiente para las demandas energéticas y nutritivas de esta etapa.
Pero también hay que tener en cuenta algunos alimentos que sería recomendable evitar o limitar al máximo: el alcohol, la cafeína, los pescados azules de gran tamaño y también el azúcar. Los efectos de un exceso de este último en la salud se conocen desde hace tiempo y han sido objeto de numerosos estudios. Ahora también se ha puesto el foco en su papel e impacto durante la lactancia materna. Algunas de las posibles consecuencias negativas que se han ido descubriendo las comentamos a continuación.
Ingesta de Fructosa y Desarrollo Neurocognitivo
Según una investigación publicada en la revista The American Journal of Clinical Nutrition, la exposición de la madre a altos niveles de fructosa en la dieta puede condicionar de forma negativa el desarrollo cerebral del bebé. En dicho análisis se observó la puntuación en el desarrollo cognitivo de bebés de 24 meses cuyas madres habían consumido bebidas azucaradas y jugos en el primer mes de lactancia. La puntuación que presentaron fue baja. Los autores concluyeron que esto era debido a la presencia de fructosa en la dieta materna proveniente de las citadas bebidas.
Efecto en el Hígado y la Composición Corporal del Bebé
El primer año de desarrollo del los bebés es muy importante, por lo que los niveles más pequeños de fructosa en la leche materna pueden tener consecuencias. Así se comenta en un estudio publicado en la revista Nutrients del 2017. Sus autores destacan que, a diferencia de la glucosa, la fructosa se metaboliza a través del hígado.
Los autores de este mismo estudio de 2017 observaron que una elevada concentración de fructosa en la leche también ejercía un impacto sobre el peso corporal y la distribución de la la masa grasa, ósea y muscular en los niños a los 6 meses. En concreto, por cada microgramo más alto de fructosa en la leche materna aumentaba el peso y la masa grasa de los bebés. El estudio remarca que de estos datos no es posible extraer relaciones de causa-efecto si bien es un dato a tener en cuenta.
Al mismo tiempo, es importante recordar que los niveles de grasa subcutánea pueden influir de forma relevante sobre el estado de salud durante todas las etapas de la vida.
El Azúcar en la Lactancia También Perjudica a la Madre
Desde hace años las recomendaciones al respecto del consumo de azúcar añadido son claras. No solo en el caso de los niños y adolescentes (más vulnerables) sino para toda la población en general. Por este motivo un exceso de azúcar durante la lactancia, y en cualquier etapa, también es nocivo para la madre. Los efectos negativos tienen que ver con la incidencia de obesidad y diabetes. Pero también aumentan la inflamación, la acumulación de grasa en el hígado o la presión arterial y, a la larga, afectan el riesgo de padecer problemas cardiovasculares.
Dieta Saludable Durante la Lactancia Materna
Lo óptimo es que la dieta de la madre lactante se base en el consumo de alimentos frescos: frutas, verduras, granos integrales, legumbres, aceite de oliva, pescado, carne magra, lácteos o frutos secos. Hay que destacar que en todos los documentos citados acerca del exceso de azúcar y sus posibles efectos negativos (tanto en bebés como en adultos) no se hace referencia a los alimentos que tienen azúcar y carbohidratos de forma natural.
Por lo tanto no hablamos de frutas, cereales integrales o yogures sino de productos con azúcar añadido o alto contenido en fructosa: yogures edulcorados, bollería, chocolate, siropes, zumos de frutas o refrescos. Es importante que se reduzcan al máximo todos estos ultraprocesados ya que además pueden contener dosis excesivas de grasas poco saludables o sal. Asimismo, la glucosa o la fructosa administradas por un medio líquido impactan de forma más directa sobre el metabolismo.
Es cierto que durante la lactancia las necesidades energéticas siguen aumentadas. No solo hay que satisfacer los requerimientos de la madre, sino que también es preciso asegurar la producción de una leche materna de calidad para que el bebé se nutra de forma correcta. Sin embargo, esto no quiere decir que todos los alimentos sean bienvenidos en la dieta de la mujer. Al contrario. Es óptimo que predominen los frescos, mientras que la ingesta de ultraprocesados y de productos con elevado contenido en azúcares simples ha de mantenerse muy limitada.
Por otra parte, sigue siendo necesario tener cuidado con los elementos tóxicos como el alcohol y las drogas. Cuando una madre opta por la lactancia materna, es importante que durante este periodo cuide su alimentación puesto que el bebé recibe todos los nutrientes necesarios para su desarrollo a través de la leche materna. Por ello, se recomienda que la mujer siga una dieta sana y equilibrada durante el periodo de lactancia. No es necesario seguir una pauta de alimentación específica, pero sí prestar atención a algunos alimentos beneficiosos y otros que pueden ser perjudiciales.
Es fundamental que sea una dieta variada y haya aporte nutricional de las frutas, verduras, cereales, legumbres, carnes, pescados, huevos y lácteos.
Alimentos Adecuados para la Lactancia
Una dieta saludable durante la lactancia materna debe ser variada y equilibrada. Por ello, debe incluir una mezcla adecuada de hidratos de carbono, proteínas y grasas. Esto no solo va a aportar energía para producir leche, sino que también promueve que el cuerpo reciba los nutrientes esenciales para su correcto funcionamiento.
Entre los alimentos más aconsejados durante la lactancia se encuentran los siguientes:
- Cereales y legumbres: El pan integral, el arroz y las lentejas son muy beneficiosos debido a su aporte en proteínas, calcio y hierro. Por ello, se aconseja incluir una pequeña cantidad de estos tipos de alimentos en cada comida principal.
- Frutas y verduras: Deben consumirse siempre frescos. Los alimentos frescos tienen más nutrientes que los procesados. Además, las frutas y las verduras frescas son la principal fuente de vitaminas y minerales. Al igual que sucede con los cereales y las legumbres, las frutas y las verduras también se deben consumir diariamente.
- Carne: La de vacuno tiene un alto contenido en proteínas, lo cual cubre las necesidades energéticas de la madre lactante. Además, la carne de vaca contiene ácido fólico o vitamina B9 que intervienen en la formación de varios tejidos, como los músculos, los nervios y la sangre. Por todo ello, la cantidad semanal recomendada de carne roja es de 2 o 3 veces; mientras que las carnes blancas y los huevos pueden consumirse con más frecuencia.
- Pescado: Es una fuente clave de proteínas cuando se está amamantando. El pescado azul contiene ácidos omega-3 como el ácido decosahexanoico (DHA) que juega un papel crucial en el desarrollo del sistema nervioso (principalmente del cerebro). Está científicamente demostrado que el ácido omega-3 que consume la madre llega al niño a través de la leche materna. Además, el DHA también mejora la salud de la madre, ya que las mujeres que presentan una menor cantidad de DHA son más propensas a la depresión postparto.
- Lácteos: Es fundamental incrementar el consumo de lácteos durante la lactancia. Así se garantizará un aporte adecuado de calcio. Si la madre no ingiere el suficiente calcio para producir la leche, lo extraerá de sus reservas en los huesos. En cualquier caso, es preferible tomar los lácteos desnatados para poder gozar de sus beneficios sin un exceso de grasa.
- Grasas saludables: El consumo de grasas de origen variado, como el aceite de oliva, el aceite de girasol, la mantequilla o la margarina también es importante. Algunas de ellas aportan omega-3 y omega-6, indispensables para el desarrollo neurológico del bebé, y también otras vitaminas importantes como la A y la D.
Alimentos Prohibidos o Desaconsejados
Al igual que hay ciertos alimentos recomendados durante la lactancia por los beneficios que aportan, también hay ciertos alimentos que se deben evitar o reducir su consumo puesto que pueden ser perjudiciales para la salud del bebé.
Algunos de los alimentos desaconsejados durante la lactancia son los siguientes:
- Pescados de gran tamaño: El atún o el pez espada pueden tener un alto contenido de mercurio. La OMS no los recomienda para mujeres embarazadas, madres lactantes o niños menores de un año.
- Bollería y azúcar: El chocolate, la mermelada y los dulces en general están permitidos, pero no deben consumirse con una frecuencia mayor a dos veces por semana.
- Cafeína: Puede llegar al bebé por medio de la leche materna y causarle insomnio, nerviosismo e irritabilidad. Se recomienda moderar su consumo y no tomar más de un vaso diario de café, tés, refrescos, etc. Lo más adecuado es optar por el café descafeinado.
- Alcohol: Es perjudicial para el desarrollo neurológico del bebé y, por tanto, no se recomienda tomarlo durante la lactancia. En caso de tomar alguna copa de alcohol, se debe esperar unas 4 horas para que disminuya el alcohol tanto en la sangre como en la leche y poder amamantar.
Por último, también hay que tener especial cuidado con los medicamentos, en especial los antitusivos, los corticoides y algunos antibióticos. Estos tipos de fármacos pueden pasar a la leche y provocar efectos nocivos sobre el recién nacido. Si fuera necesario tomar algún fármaco durante la lactancia, lo mejor sería consultar con el médico para seguir sus indicaciones y evitar la automedicación.
Bebidas Recomendadas Durante la Lactancia
Mantener una correcta y adecuada hidratación durante el periodo de lactancia es crucial, ya que asegura la producción de leche diaria. La leche materna está compuesta por un 85-90% de agua. Por este motivo, se aconseja tomar al menos 2 litros (8 vasos) de agua diarios, además de la cantidad de agua que se obtiene del consumo de frutas y verduras.
Se puede variar el consumo de agua diario con otras bebidas como las infusiones, los zumos naturales, los caldos y las sopas. De este modo, también se garantizaría la ingesta de líquido recomendado.
Suplementos Vitamínicos Durante la Lactancia
A pesar de que se consuman grandes cantidades de frutas y verduras, la mayoría de médicos recomiendan tomar suplementos vitamínicos durante la lactancia. En función de cada mujer y sus necesidades, es posible seguir con las vitaminas prenatales o que el médico recete otros complejos multivitamínicos.
A continuación, se enumeran las vitaminas y los minerales que son esenciales durante la lactancia por norma general:
- Calcio: La madre deberá consumir al menos 3 o 4 porciones diarias de alimentos ricos en calcio (leche, yogur, sardinas, almendras, espinacas o tofu) para conseguir el aporte necesario, unos 1.000 mg diarios. Para asegurarse que esto se consigue, lo mejor es tomar un suplemento de calcio.
- Vitamina D: Es importante para el crecimiento de los huesos porque ayuda a absorber mejor el calcio. No es posible conseguir la cantidad de vitamina D necesaria durante la lactancia con la alimentación y, por tanto, será necesario un aporte externo.
- DHA: Como hemos dicho, esta vitamina se consigue a través de la ingesta de pescados, mariscos y huevos.
🤱¿Qué COMER en la LACTANCIA?🥦🍎🍗 | Reina Madre
| Alimento | Recomendación |
|---|---|
| Cereales y legumbres | Incluir en cada comida principal |
| Frutas y verduras | Consumir diariamente, preferiblemente frescos |
| Carne | Vacuno 2-3 veces por semana, blancas y huevos más frecuente |
| Pescado | Fuente clave de proteínas y omega-3 |
| Lácteos | Incrementar el consumo para asegurar aporte de calcio |
| Grasas saludables | Variar el origen para asegurar omega-3 y omega-6 |
| Pescados de gran tamaño (atún, pez espada) | Evitar por su contenido de mercurio |
| Bollería y azúcar | Consumo moderado (máximo 2 veces por semana) |
| Cafeína | Moderar el consumo (máximo 1 vaso diario) |
| Alcohol | Evitar completamente |
