Después del embarazo, viene una etapa difícil: el posparto, y nadie te prepara para ella. Afortunadamente, aquí encontrarás una guía completa para entender y afrontar este período de transición.
¿Qué es el posparto o puerperio?
El postparto, también conocido como período posnatal o puerperio, es una fase de transición en la que la mujer se recupera física y emocionalmente del parto a la par que hace frente a su papel de madre. La cuarentena, posparto o puerperio es el periodo posterior al parto. El puerperio es el tiempo que pasa desde la expulsión de la placenta o alumbramiento hasta que tu aparato genital vuelve al estado anterior al embarazo.
Duración del posparto
Según la Organización Mundial de la Salud, el postparto dura de seis a ocho semanas, es decir, unos 45 días, que es el tiempo que tarda el útero en recuperar su forma y posición. Suele durar entre seis y ocho semanas, es decir, alrededor de unos 40 días. Así pues, este periodo da comienzo cuando se expulsa la placenta y concluye con el primer día en que te vuelve la regla.
Dicho esto, algunos profesionales de la salud matizan la duración del postparto y la alargan. En su libro dedicado a este tema, la comadrona Anna Roy dice «El postparto dura tres años». Con este título, lo que pretende exponer es que la duración de esta fase puede variar.
Cambios físicos durante el posparto
Después de todos los cambios (hormonales, vasculares, respiratorios, aparato reproductor…) experimentados por la mujer durante el embarazo, el cuerpo comienza a volver a su estado previo en el posparto o puerperio (coloquialmente conocido como la cuarentena). La mujer experimenta grandes cambios fisiológicos durante este período. Uno de los más importantes, volver a su estado normal: va a ir desapareciendo la transformación que se produjo durante el embarazo.
Durante este periodo, menos documentado que el embarazo, debes saber que también tendrás síntomas físicos (sangrados del postparto, cólicos agudos, cicatrización, cambios hormonales...), pero también emocionales.
Sangrado vaginal o loquios
Los sangrados del postparto, también llamados loquios o entuertos, son sangrados vaginales (compuestos principalmente por sangre, mucosidad y tejido uterino que se desprenden después del nacimiento del bebé) y forman parte del proceso de recuperación en el postparto. De hecho, permiten al útero contraerse y recuperar poco a poco su tamaño normal después del embarazo. Pueden durar de varios días a varias semanas, en función de cada mujer.
Conviene saber: los loquios comienzan, por lo general, con sangrados rojos y abundantes justo después del parto. A medida que transcurren los días, van volviéndose menos abundantes y más claros y ligeros.
Recuperación del cuerpo
El tiempo que tarda el cuerpo de una mujer en recuperar su estado más próximo a la normalidad tras el parto depende de cada caso. Lo más normal es que la barriga, que estaba redonda y tirante antes del parto, se te quede «flácida» o siga bastante inflada pese a que el bebé ya no esté dentro: es completamente normal. Concédele a tu cuerpo el tiempo necesario para recomponerse de todo el trabajo que ha hecho.
Al cabo de unas semanas podrás empezar la reeducación del perineo y, solo después, retomar la actividad física. Ten paciencia.
Cuidado de la vagina
Inmediatamente después del parto, la vagina puede estar inflamada, sensible y adolorida debido a su ensanchamiento y al paso del bebé. Necesitarás un cierto tiempo (por lo general, varias semanas) para que cicatricen los desgarros o cortes que hayas sufrido durante el parto, si te han hecho la episiotomía.
Aspectos emocionales en el posparto
De hecho, el inicio del postparto puede ser como una montaña rusa. Felicidad por ser madre, inquietud, descenso de las hormonas tras el alumbramiento, tensiones con la pareja, cansancio, frustración... El desánimo en las dos primeras semanas posteriores al parto es algo normal, conocido con un nombre que seguramente te suene: el baby blues.
Baby blues y depresión posparto
A veces dar a luz no es tan gratificante como se esperaba: entonces la madre entra en un estado de melancolía que puede derivar en un trastorno psiquiátrico más o menos grave. En España una de cada diez mujeres sufre depresión posparto. Sin embargo, si persiste más allá de este tiempo, habla con tu médico o matrona para que te hagan un seguimiento del postparto. Podría haber derivado en una depresión postparto a causa del cansancio, de una lactancia más complicada de lo previsto, etc.
Es completamente normal sentirse agotada, triste o incluso abrumada. Sin embargo, cuando estos sentimientos se vuelven persistentes y afectan el día a día, es importante hablar de depresión posparto. La tristeza, la ansiedad o el agotamiento son señales comunes, pero si estos sentimientos no desaparecen o empeoran, es fundamental buscar apoyo. Hablar con tu pareja, amigos cercanos o incluso con un profesional de la salud puede marcar la diferencia.
¿Cómo afrontar la depresión posparto?
Lactancia materna
Has decidido amamantar a tu hijo, posiblemente te hayas informado de cómo le va a beneficiar, pero ¿sabes hasta qué punto? Cada día, nuevas investigaciones descubren las innumerables e inimitables propiedades de la leche materna.
Lactancia a demanda
Lo habrás oído, lactancia a demanda… Pero, ¿qué significa exactamente esta expresión? Además de dar la postura más cómoda para que en la lactancia materna no surjan problemas, es fundamental que sea a demanda, es decir, cuando el niño lo pida.
Dificultades en la lactancia
En la lactancia materna a veces pueden surgir dificultades que pueden hacer fracasar que la madre amamante a su bebé, aunque todos tienen solución. La mastitis, el dolor al dar el pecho, las grietas del pezón o la ingurgitación son algunos de los problemas que pueden surgir.
Cuidados generales durante el posparto
La prioridad durante este periodo es la de cuidarte a ti misma y a tu bebé. Permítete tiempo para descansar cuando tu bebé descansa, come bien y bebe mucho agua (esto es especialmente importante si amamantas a tu bebé).
Entuertos
Son contracciones uterinas dolorosas (algunas mujeres las describen como contracciones de parto) que se producen sobre todo los primeros días después de haber parido, y con mayor frecuencia en mujeres multíparas, es decir que han tenido un parto múltiple. Si te han recetado analgésicos para paliar este dolor, tómalos siguiendo la pauta que te han dado, ya que no van a interferir con la lactancia materna.
Suelo pélvico
Es normal que tu suelo pélvico se quede debilitado tras el parto. Afortunadamente, cada vez son menos las mujeres con episiotomía (corte en el suelo pélvico en el momento del expulsivo), con lo que la recuperación del mismo tras el parto es mucho más sencilla y rápida. Las seis primeras semanas postparto el suelo pélvico no es evaluable, necesita ese tiempo para recuperarse antes de poder valorar el estado en el que ha quedado tras el embarazo y el parto. A partir de ahí, es importante comenzar a trabajarlo cuanto antes, sobre todo en aumentar su tono y su fuerza. Ejercicios sencillos como pequeños rebotes sobre la pelota de fitness mientras hacemos contracciones voluntarias de Kegel ayudan con estos dos aspectos. Tu matrona de dará cita para una primera valoración 6 u 8 semanas después del parto.
Cesárea
Tras un parto por cesárea, hay que cuidar la zona de la herida, manteniéndola bien seca. Una vez te hayan quitado las grapas, puedes utilizar esparadrapo quirúrgico de papel para facilitar la cicatrización y evitar queloides y granulomas, que son cicatrices y lesiones de pequeño tamaño.
Ten en cuenta que la recuperación tras una cesárea suele ser algo más dura físicamente. Para superarla, recuerda que es muy importante mantener una buena higiene postural, intentando siempre no levantar pesos mayores al peso de tu propio bebé.
Actividad física tras el parto
Por supuesto que es recomendable hacer ejercicio tras el parto. En principio, durante las 6-8 primeras semanas, será suficiente con pasear a diario una media hora. Pasado este tiempo, puedes empezar con un programa específico de recuperación postparto que te ayude a trabajar la zona de suelo pélvico, la diástasis abdominal, la fuerza en la cintura escapular… con ejercicios respetuosos con el cuerpo, sin impacto e hipopresivos.
Relaciones sexuales después del parto
En realidad, no existe una fecha concreta para reanudar las relaciones sexuales tras el parto. Hay parejas comienzan nada más terminar el sangrado, otros esperan más meses… Lo importante es hablarlo y tomárselo con calma y humor.
Algunas hormonas sexuales se encuentran alteradas durante la lactancia, haciendo que la vagina no consiga su lubricación natural y que la libido esté algo más baja. Este es un motivo común para esperar a reanudarlas ya que le hecho de que la vagina se encuentre menos lubricada, es causa de molestias. En estos casos, siempre podemos usar algún gel lubricante apto para las relaciones.
Decálogo de consejos para disfrutar de tu posparto
- Confía en ti. Tu cuerpo está preparado para cubrir todas las necesidades básicas de tu bebé, así que ten confianza en él y en ti misma como madre.
- Dedica tiempo al vínculo madre-hijo. Conoceos mutuamente y descubre la nueva dinámica que formáis como familia. Todos los miembros tienen nuevos roles con la llegada de un bebé y lleva su tiempo descubrirlos y aceptarlos.
- Ponte a ti, a tu bebé y a tu familia en primer lugar. Si te sientes cansada o desbordada, reduce a un mínimo las visitas para conocer al recién nacido. Ambos necesitáis intimidad y descanso.
- Pide ayuda antes de que te supere la situación. No te calles, expresa tus preocupaciones y necesidades tanto a tu pareja o familia cercana como a nivel profesional. No olvides que tienes ayuda especializada a través de tu matrona de Atención Primaria.
- Si es lo que quieres, amamanta. Infórmate con tu matrona, que te apoye durante toda la lactancia materna y que te dé conocimientos actuales basados en la evidencia científica. Si tú así lo quieres, hazlo, siempre sabiendo que tu leche es perfecta para tu bebé, que no hay leches aguadas y que a mayor estimulación, más producción.
- Olvídate del reloj. No hay mayor libertad que alimentar a tu bebé cuando él quiera; tu ritmo es el de tu bebé. Si puedes permitírtelo, busca una lactancia sin horarios ni restricciones.
- Acepta que tu hijo tiene su ritmo. Estés dándole de mamar o no, descansa siempre que puedas. Desde el principio, procura adaptarte al ritmo del bebé, pero sacando tiempo para descansar durante el día en lugar de intentando que el bebé duerma más horas seguidas durante la noche. Si lo deseas, puedes practicar el colecho con tu bebé, así no se despertará tanto ni tú te desvelarás cuando te pida el pecho por la noche.
- Socialízate con otras madres en tu situación. Participar en grupos de apoyo o de crianza es una buena forma de compartir inquietudes y de encontrar soporte emocional en otras madres/padres que están en la misma situación que tú.
- No tengas miedo del llanto de tu bebé. Si aceptas que es su forma de comunicarse contigo, de identificar lo que necesita y pedirlo, aprenderás pronto a entender sus mensajes y a diferenciar su forma de llorar.
- Haz lo que tú sientas, no lo que te digan. Quizás es el consejo más importante y el que mejor te va a funcionar. La opinión de los demás nunca debe ser tu guía porque no están en tu lugar. Usa tu sentido común, y haz lo que tu instinto te dice que debes hacer.
Tabla resumen de cambios y cuidados en el posparto
| Cambio/Cuidado | Descripción | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Loquios | Sangrado vaginal postparto | Usar compresas tocológicas, evitar tampones, higiene adecuada. |
| Entuertos | Contracciones uterinas | Analgésicos si es necesario, calor local. |
| Suelo pélvico | Debilitamiento muscular | Ejercicios de Kegel, valoración por matrona. |
| Lactancia | Establecimiento de la lactancia materna | Lactancia a demanda, apoyo de profesionales, cuidar la alimentación e hidratación. |
| Estado emocional | Baby blues, depresión posparto | Buscar apoyo emocional, hablar con profesionales si es necesario. |
