Todo el mundo entiende la importancia de que un niño crezca bien y se preocuparía si su hijo no pudiera desarrollarse adecuadamente. El retraso de crecimiento intrauterino (CIR) o fetal, se produce cuando un feto no puede crecer todo lo que necesitaría porque no recibe todo el alimento y/o oxígeno que debería.
En la mayoría de casos, esto se debe a un mal funcionamiento de la placenta. La placenta es un órgano imprescindible en el embarazo. Ten en cuenta que sin ella es imposible que tu bebé pueda crecer. Desde la fecundación tu organismo fabrica la placenta, y en cuanto tu bebé nace en el parto, tu organismo la expulsa o alumbra. A veces, envejece antes de tiempo y no alimenta como debiera al bebé.
¿Qué es la placenta?
La placenta es un órgano temporal que se desarrolla dentro del útero cuando la mujer está embarazada. Se trata de un órgano unido a la pared del útero, normalmente a la parte superior, lateral, delantera o trasera del útero. Su función es otorgarle tanto oxígeno como nutrición al bebé. Además, también se encarga de deshacerse de los desechos.
Se podría comparar a un radiador: la sangre del bebé es enviada a la placenta, fluye a través de ella recogiendo nutrientes y vuelve al feto, que de esta forma obtiene alimentos y oxígeno.
¿Qué sucede cuando la placenta envejece?
En una proporción de embarazos la placenta no se desarrolla correctamente y no tiene las dimensiones suficientes como para nutrir al bebé de la forma necesaria. Esto hace que en un momento dado el bebé no obtenga todo lo que necesita, y como en cualquier otro ser vivo en la misma situación, su crecimiento se ve afectado.
Pero en algunas ocasiones, la placenta empieza a fallar y aparecen unas calcificaciones en los vasos sanguíneos que dificultan que al bebé le llegue la cantidad correcta de oxígeno y nutrientes, y que pueda crecer bien. “La placenta envejecida hace referencia a un término ecográfico en el que la placenta presenta un aspecto blanquecino sugestivo de depósitos de calcio.”, señala la Dra.
Las ecografías que te realizan a lo largo del embarazo sirven para comprobar el desarrollo óptimo de tu bebé y que crece bien. Pero además el médico comprueba, por ejemplo, que la cantidad de líquido amniótico y por supuesto, la placenta. En una placenta envejecida se ven unos puntos blanquecinos de depósitos de calcio.
Esta vigilancia ecográfica es muy importante: ten en cuenta que el fallo de la placenta no tiene unos signos evidentes para la embarazada. Si el fallo es muy importante, quizá deje de notar las pataditas de su bebé, porque deja de moverse.
Tipos de retraso de crecimiento intrauterino
Uno de cada diez casos de CIR es grave, aparece muy pronto en el embarazo y puede llegar a ser fatal para el feto. Afortunadamente, estos casos representan una pequeña fracción del total, y la gran mayoría de veces hablamos de CIR leve o moderado. Este aparece más tarde en el embarazo y permite llevarlo a término en la mayoría de casos.
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Existen varios tipos de crecimiento intrauterino retardado. Si se tiene en cuenta el origen del fallo, el retraso en el crecimiento intrauterino puede ser intrínseco o extrínseco. En relación al CIR extrínseco, este puede ser:
- Simétrico o tipo I: provocado por falta nutricional en la madre.
- Asimétrico o tipo II: causado por fallos en la placenta y/o patologías maternas.
Además, puede ocurrir un CIR mixto. Lo habitual es que este tipo de CIR tenga lugar entre la semana 17 y 32 de embarazo. Sin embargo, esta clasificación del CIR no se utiliza, sino que se tiene en cuenta los resultados de los controles ecográficos. De este modo, el CRI podría ser de perfil bajo o CIR con aplanamiento tardío en función de cuando se detecte.
Consecuencias del CIR leve o moderado
Durante muchos años, se pensó que el CIR leve o moderado tenía pocas consecuencias a largo plazo. Creíamos que la plasticidad del cerebro permitía al bebé recuperarse de la restricción pasado el nacimiento. Hoy en día sabemos que no es así; haber estado expuesto a restricciones de alimento y/o oxígeno durante el embarazo tiene un claro impacto en el desarrollo.
El feto debe adaptarse a esta situación modificando el desarrollo de sus órganos. La vida fetal es un momento de crucial importancia, ya que durante este período se da lo que llamamos programación, es decir, es el momento en que los genes determinan la forma en que nuestros diferentes órganos van a funcionar en función del ambiente que encuentran.
La falta temporal de nutrientes afecta a esta programación, ya que nuestros genes desconocen la duración de esta restricción. Por tanto, se “programan” para funcionar como si la situación fuera permanente, “asumen” que esa es la cantidad de nutrientes y oxígeno con la que tendrán que funcionar, y se adaptan a ello para permitir la supervivencia.
En definitiva, el embarazo representa el periodo de creación de un ser humano, por lo que lógicamente es un momento muy delicado, y cualquier alteración, especialmente la falta de alimento y oxígeno, puede tener serias consecuencias.
En ese sentido hay tres ejemplos claros de las consecuencias del retraso de crecimiento fetal:
- En el caso del cerebro, se priorizan las zonas responsables de funciones más básicas, relacionadas con la supervivencia, por encima de las superiores, más relacionadas con la inteligencia. Esto explica el incremento de trastornos del desarrollo neurológico en los niños.
- Por otro lado, el corazón también se adapta dilatándose más con tal de bombear más sangre con menos energía. Esto tiene como consecuencia el deterioro de las arterias y un mayor riesgo de hipertensión y otros problemas cardiovasculares en la vida adulta.
¿Qué hacer ante esta situación?
Estos hallazgos podrían ser susceptibles de generar un cierto alarmismo, pero sin embargo deberían ser considerados como una gran oportunidad. Así pues, hay que entender la importancia de esta situación, no tan solo a nivel diagnóstico, sino como punto de partida para establecer soluciones.
La identificación de problemas en la etapa fetal nos abre pues una ventana de oportunidad: sabemos mucho más acerca de lo que pasa que sobre cómo arreglarlo. Pero avanzamos día a día. Sabemos que la programación no se acaba con la vida fetal, si no que continúa durante años, especialmente los dos primeros años de vida.
Por tanto, podemos aprovechar este período, esta “ventana de oportunidad”, para intervenir y mejorar los problemas que se produjeron en vida fetal. Como ejemplo, un estudio de nuestro grupo ha demostrado que la introducción de ácidos grasos poliinsaturados en la dieta de niños en riesgo mejora muchísimo su presión arterial a los cinco años.
En resumen, el retraso de crecimiento intrauterino debe considerarse como problema, pero afortunadamente puede ser un problema leve si se detecta a tiempo. Pequeñas intervenciones en el momento oportuno pueden minimizar sus efectos. Es por tanto realmente importante detectarlo.
La utilización correcta de la ecografía y pequeñas acciones como el control de los movimientos fetales en el tercer trimestre, permiten detectar gran parte de los casos.
¿Cómo mimar la placenta?
Si estás sana, para mimar tu placenta no vas a tener que hacer nada extraordinario. Tu placenta te va a exigir los mismos cuidados que tu bebé: "buena alimentación, ejercicio físico moderado, nada de alcohol, tabaco u otras drogas y correcta vigilancia del ginecólogo u obstetra", señala la Dra.
Preguntas de los usuarios
A continuación, respondemos algunas preguntas frecuentes sobre el crecimiento intrauterino retardado:
¿Si mi bebé es más pequeño de lo que debería, tiene crecimiento intrauterino retardado?
No tiene por qué. A veces los bebés tienen menor tamaño en relación a la media, pero no significa que presenten un retraso en el crecimiento intrauterino. Al igual que ocurre en los adultos, los bebés también pueden ser de diferentes tamaños.
¿El crecimiento intrauterino retardado es una causa de muerte fetal?
Sí. Cuando el feto no crece al ritmo que debería puede conllevar a la pérdida gestacional. Por tanto, el CIR es considerado una causa en el feto para el aborto espontáneo.
¿Siempre se hace cesárea si existe crecimiento intrauterino retardado?
No. La cesárea se suele indicar en aquellos casos donde se produce un parto prematuro o existe muy bajo peso en el nacimiento.
Otra de las indicaciones para proceder a un parto por cesárea en estas situaciones es cuando existen alteraciones placentarias que dificultan el parto vaginal.
¿Puedo volver a tener un embarazo con crecimiento intrauterino retardado otra vez?
Si. El hecho de haber tenido crecimiento intrauterino retardado previamente es un factor de riesgo para próximos embarazos.
Sin embargo, es simplemente un factor de riesgo. Por tanto, es posible que no se repita, ya que cada embarazo es diferente. En cualquier caso, será necesario un buen control médico a lo largo de la gestación.
