¿Qué ocurre después de la ovulación? El papel crucial del cuerpo lúteo

La fase lútea es la última etapa del ciclo menstrual, y es esencial para preparar el útero y favorecer la implantación embrionaria. Identificar bien esta fase te ayudará a entender tu fertilidad y a diagnosticar problemas, como la fase lútea corta, para actuar a tiempo.

Infografía de las fases del ciclo menstrual.

¿Qué es la fase lútea?

El término fase lútea se refiere a una de las fases del ciclo menstrual de la mujer. El ciclo menstrual se divide en tres fases:

  • Fase folicular: Se produce el desarrollo de varios folículos ováricos, aunque solo uno, el folículo dominante, llegará a completarlo. La fase folicular dura desde el inicio de la menstruación (inicio del ciclo menstrual) hasta que se produce la ovulación.
  • Ovulación: El folículo dominante (que ha completado su desarrollo y ahora se denomina folículo de Graaf) libera el óvulo que contiene en su interior, el cual será recogido por las trompas de Falopio. La ovulación suele durar unas 10 horas. En ese tiempo, el ovario expulsa el óvulo del folículo donde ha madurado dentro de los ovarios.
  • Fase lútea: El folículo vacío que ha quedado en el ovario tras la ovulación da lugar al cuerpo lúteo, que da nombre a esta fase. La llamamos fase lútea porque después de la ovulación, el folículo vacío recibe el nombre de cuerpo lúteo. La fase lútea empieza una vez que ocurre la ovulación y se extiende hasta el momento en que se produce una nueva menstruación si la mujer no se ha quedado embarazada. La llegada de la regla supondrá el inicio de un nuevo ciclo menstrual.

Por tanto, la fase lútea se corresponde con el periodo postovulatorio del ciclo menstrual. En este periodo, el cuerpo de la mujer se prepara para un posible embarazo o, si este no sucede, para que se produzca la siguiente menstruación.

¿Qué sucede en la fase lútea?

A lo largo del ciclo menstrual no solo se producen cambios a nivel ovárico, sino también en el útero. El endometrio uterino (la capa que recubre el interior del útero) es el lugar donde debe implantar el embrión para dar lugar a una gestación y, por tanto, se prepara en cada ciclo por si esto ocurre.

Por ello, vamos a explicar qué eventos ocurren durante la fase lútea o postovulatoria del ciclo menstrual en cada uno de estos órganos.

En el ovario

Como hemos mencionado, los restos del folículo vacío después de la ovulación originan el cuerpo lúteo en el ovario. El cuerpo lúteo comienza a secretar estrógeno y, principalmente, progesterona. La formación del cuerpo lúteo comienza después de la ovulación.

El proceso se inicia cuando el hipotálamo secreta GnRH, estimulando a la hipófisis para liberar FSH, que activa la maduración del óvulo dentro del folículo en el ovario en cada ciclo ovulatorio. Solamente uno de los folículos que contiene el ovario se convierte en el dominante en respuesta a la FSH. El folículo va creciendo y de esta forma va madurando el óvulo en su interior para finalmente expulsarlo durante la ovulación, momento en el que entra en acción la hormona luteinizante (LH), que estimula el desarrollo del cuerpo lúteo a partir del folículo restante.

Si no se produce el embarazo, el cuerpo lúteo se mantiene únicamente durante 11-14 días tras la ovulación y degenera. Por este motivo, los niveles de progesterona y estrógenos descenderán. Al no tener que implantarse el óvulo fecundado, los niveles de estrógenos y progesterona van descendiendo.

La bajada en los niveles de progesterona al final de la fase lútea puede hacer que la mujer note ciertos síntomas, lo que se conoce como síndrome premenstrual. Estos síntomas pueden incluir cambios de humor, cansancio, dolor de cabeza, acné y sensibilidad mamaria. Cuando aumentan los valores de progesterona, también se eleva la temperatura del cuerpo.

Por el contrario, si la mujer se queda embarazada, el cuerpo lúteo permanece gracias a la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG o la "hormona del embarazo") secretada por el embrión. Así, el cuerpo lúteo se encargará de seguir produciendo progesterona para mantener el embarazo de manera temprana, hasta que la placenta se encargue de esta labor. En el caso de que el óvulo sea fecundado, el cuerpo lúteo tiene un papel fundamental en las primeras etapas del embarazo.

El embrión desde su inicio produce la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG) la cual estimula al cuerpo lúteo para que continúe produciendo progesterona y estrógenos permitiendo mantener un ambiente uterino favorable para el desarrollo del embarazo. Esta estimulación del cuerpo lúteo se mantiene hasta que la placenta se desarrolla lo suficiente para asumir la producción de hormonas, alrededor de la semana 10-12 del embarazo y en ese momento comienza su degeneración.

En el útero

En primer lugar, es importante recordar que el revestimiento uterino se ha desprendido al inicio del ciclo menstrual con la menstruación. No obstante, el endometrio pasa por una fase proliferativa y crece de nuevo a lo largo de la fase folicular ovárica.

Ahora, durante la fase lútea y gracias a la progesterona liberada por el cuerpo lúteo, el endometrio se hace secretor (fase secretora) y produce ciertas sustancias para prepararse para una posible implantación. La fase lútea es importante porque es cuando el revestimiento del útero tiene la oportunidad de espesarse en preparación para la implantación de un óvulo fecundado.

Si la mujer no se queda embarazada, la bajada de los niveles de estrógenos y progesterona (por la desintegración del cuerpo lúteo) desencadenará que el endometrio se desprenda al final de la fase lútea. Las paredes del útero van perdiendo su engrosamiento y se van desprendiendo.

Por tanto, llegará la menstruación y, con ella, el inicio del siguiente ciclo menstrual.

No obstante, como hemos mencionado, si la mujer se queda embarazada, el cuerpo lúteo se mantiene gracias a la hCG producida por el embrión y secretará progesterona para dar soporte al embarazo temprano. Debido a esto, los niveles de progesterona no decaen y, por ello, la menstruación no se produce y los ciclos menstruales cesan durante el embarazo.

A nivel de útero, los cambios hormonales que ocurren en estos días van a dar lugar a una serie de modificaciones en el endometrio, preparándolo para la posible implantación embrionaria.

¿Cuánto dura la fase lútea?

Normalmente, la fase lútea dura unos 14 días de media (entre 12 y 16 días) y tiene una duración más estable que la fase folicular. Es importante tener en cuenta que la duración de la fase lútea puede ser diferente de una mujer a otra y también de un ciclo a otro.

Como la fase lútea se extiende desde la ovulación a la siguiente menstruación, en un ciclo menstrual típico de 28 días, la fase lútea abarcaría desde el día 14 al 28. No obstante, el comienzo de la fase lútea dependerá del momento en el que se produzca la ovulación, el cual puede variar, incluso, entre ciclos menstruales en una misma mujer.

Sin embargo, existen diferentes métodos para poder estimar cuándo se produce la ovulación y, por tanto, cuándo la mujer entra en la fase lútea del ciclo menstrual.

Entre ellos, se encuentra la observación de las características del moco cervical (similar a la clara de huevo cruda en el momento de la ovulación), la medición de la temperatura basal corporal (la cual aumenta 0,5 oC por efecto de la progesterona tras la ovulación y durante la fase lútea) o los test de ovulación que detectan la hormona LH en orina.

¿Cómo saber cuándo comienza la fase lútea?

  • Observación del moco cervical: El moco cervical se vuelve más abundante, claro y elástico (similar a la clara de huevo cruda) justo antes de la ovulación. Una vez que la ovulación ha ocurrido, el moco cervical disminuye y se vuelve más espeso.
  • Medición de la temperatura basal corporal: La temperatura basal corporal (TCB) es la temperatura del cuerpo en reposo. La TCB aumenta ligeramente (entre 0,3 y 0,6 grados Celsius) después de la ovulación debido al aumento de la progesterona. Medir la TCB diariamente puede ayudar a identificar el momento de la ovulación y, por lo tanto, el inicio de la fase lútea.
  • Test de ovulación: Los test de ovulación detectan la hormona luteinizante (LH) en la orina. La LH aumenta bruscamente justo antes de la ovulación. Un resultado positivo en un test de ovulación indica que la ovulación está a punto de ocurrir, lo que significa que la fase lútea comenzará en breve. Si usas un test de ovulación, cuando veas un aumento de la LH sabrás que vas a ovular en las próximas 24 a 36 horas. Esto significa que entrarás en la fase lútea en un plazo de 24 a 36 horas aproximadamente.

Es posible que entres en la fase lútea del ciclo y que no notes ningún síntoma. Sin embargo, después de ovular, tu cuerpo experimenta un cambio en los niveles hormonales, ya que el cuerpo lúteo libera progesterona hasta que se marchita y muere (si no se produce la concepción). La progesterona producida por el cuerpo lúteo después de la ovulación hace que la temperatura corporal basal (TCB) de una mujer aumente ligeramente entre 0,3 y 0,6 grados Celsius (0,5 y 1 grados Fahrenheit) y permanecerá elevada hasta que se produzca el periodo, momento en el que el cuerpo volverá a su temperatura habitual. Es posible que te encuentres en la fase lútea y no notes nada diferente, aunque no es raro sentir los síntomas del síndrome premenstrual durante las últimas etapas de la fase lútea a medida que disminuyen los niveles de progesterona.

Insuficiencia de fase lútea

La insuficiencia de fase lútea se refiere a una alteración en la que los niveles de progesterona no son los adecuados durante la fase lútea o hay resistencia endometrial a la progesterona y, por ello, puede que el endometrio no adquiera las condiciones óptimas para la implantación. Esto podría llevar a problemas para conseguir el embarazo o para que este se desarrolle normalmente.

Síntomas de la insuficiencia de fase lútea

  • Spotting o menstruación irregular.
  • Fase lútea corta, de 10 días o menos. Una fase lútea corta se define como 11 días o menos desde el día de la ovulación hasta el primer día del siguiente periodo.
  • Temperatura basal que tarda en subir o no sube mucho.
  • Dificultades para conseguir el embarazo.
  • Aborto espontáneo.

Por ello, es frecuente que el diagnóstico se realice cuando la pareja acude a una clínica de fertilidad por problemas para concebir o por haber sufrido varios abortos.

Sin embargo, hay cierta controversia en cuanto a la insuficiencia de fase lútea y el diagnóstico puede ser difícil. Este se basa, en muchos casos, en analíticas para determinar los niveles de progesterona en día 21 del ciclo menstrual (si esta es inferior a 10 ng/ml) y en la biopsia endometrial.

En cuanto al tratamiento, a veces supone únicamente cambios en el estilo de vida, por ejemplo, para reducir el estrés. El tratamiento médico puede consistir en la administración exógena de progesterona, hCG o gonadotropinas, según la situación particular. Si tienes insuficiencia luteínica, el tratamiento realmente dependerá de tu situación específica y solo tu médico podrá aconsejarte acerca de las medidas adecuadas que debes tomar. Recetar progesterona adicional (mediante inyección, por vía oral u óvulos vaginales) después de la ovulación.

Problema Consecuencias
Endometrio no apto para la implantación Mayor riesgo de abortos bioquímicos o espontáneos tempranos
Deficiencia de progesterona Ciclos menstruales irregulares o muy cortos tras la ovulación.

El cuerpo lúteo y su función hormonal

El principal aporte del cuerpo lúteo es hormonal, siendo la progesterona su producto estrella. La principal tarea del cuerpo lúteo es la producción de progesterona. Esta hormona es fundamental para mantener el endometrio receptivo, de manera que el embrión pueda implantarse y desarrollarse si se produce la gestación. Si no se produce la fecundación, el cuerpo lúteo entra en fase de luteólisis descomponiéndose, disminuyendo la producción hormonal y finalmente degenerando.

Durante la segunda mitad del ciclo menstrual (fase lútea), estas hormonas crean el entorno ideal para que un embarazo pueda comenzar. Si no hay fecundación, el cuerpo lúteo se degenera, cae la progesterona y comienza la menstruación.

Función hormonal del cuerpo lúteo en el ciclo menstrual

  • Progesterona: Transforma el endometrio (revestimiento uterino), lo hace receptivo al embrión y evita contracciones uterinas que podrían dificultar la implantación.
  • Estrógenos: Aunque en menor medida, también se producen para ayudar al mantenimiento del ciclo.

La concentración de progesterona en sangre unos 7 días después de la ovulación es un buen indicador de si el cuerpo lúteo está funcionando correctamente. Unos niveles bajos pueden indicar una fase lútea deficiente, incluso en mujeres con ciclos regulares.

Este tipo de análisis también se realiza durante los tratamientos de fertilidad para:

  • Verificar si es necesario suplementar.
  • Ajustar las dosis de progesterona.
  • Monitorizar la evolución en las primeras semanas del embarazo.

Soporte de la fase lútea en tratamientos de fertilidad

En los ciclos de Inseminación Artificial (IA) y de Fecundación in vitro (FIV) es importante realizar un soporte de la fase lútea suplementando progesterona exógena por vía vaginal o subcutánea para asegurar unos niveles séricos adecuados. En el caso de los ciclos de FIV con punción ovárica, las hormonas utilizadas, así como el propio proceso de la aspiración folicular pueden hacer que los niveles de progesterona producidos por el ovario sean insuficientes.

No existe un protocolo único para la suplementación de progesterona, por lo que puede ser diferente entre diferentes clínicas. En Ginemed, recomiendan suplementar con 400 UI de progesterona vaginal repartidas en dos tomas (200 cada 12 horas), tras realizar la Inseminación Artificial. En algunos casos es necesario aumentar la dosis para alcanzar los niveles séricos recomendados.

En los tratamientos de reproducción asistida, como la inseminación artificial (IA) o la fecundación in vitro (FIV), es frecuente que se administre progesterona de forma externa para asegurar una fase lútea adecuada, sobre todo en ciclos estimulados donde la función del cuerpo lúteo puede estar comprometida.

Opciones terapéuticas comunes:

  • Suplementos de progesterona vaginal o subcutánea.
  • Ajustes en la estimulación ovárica para favorecer una mejor función lútea.

¿Qué sucede en la fase lútea?

Glosario

  • Hipotálamo: Es una región del cerebro que regula muchas funciones del cuerpo, incluida la producción de hormonas reproductivas.
  • Hipotálamo: Una pequeña glándula situada en la base del cerebro que, bajo la influencia del hipotálamo, produce la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH).
  • Ovarios: Los ovarios son los órganos reproductivos de la mujer. Contienen folículos que son las estructuras anatómicas donde se desarrollan y maduran los óvulos. Los ovarios también producen hormonas como los estrógenos y la progesterona.
  • FIV: Fecundación In Vitro

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