A lo largo del embarazo y la lactancia, el organismo de la madre sufre múltiples cambios fisiológicos. Los nutrientes que llegan al feto y, después, al recién nacido, lo hacen a través de la placenta y, posteriormente, a través de la leche materna. Por lo que la madre debe tener especial cuidado en estos periodos para no transmitir sustancias que resulten nocivas al organismo del feto y del recién nacido en formación y en crecimiento.
Hay algunas diferencias entre los alimentos recomendados y desaconsejados durante el embarazo y la lactancia. Nos vamos a centrar específicamente en la lactancia materna, y vamos a repasar las recomendaciones acerca del consumo de café e infusiones durante la misma, ya que genera muchas dudas a la nueva mamá. Pero, ¿qué pasa con las infusiones? ¿Son recomendables?
“Algunas de ellas podemos utilizarlas para facilitar digestiones, disminuir inflamación en ciertas alteraciones o patologías (como alteraciones digestivas, tiroideas, respiratorias, autoinmunes, hormonales, ...), como alternativa a otras opciones con mayor contenido de cafeína o teína. También, existe la creencia de que algunas de ellas pueden ayudar en la secreción de leche materna pero aún no tenemos datos que apoyen dicha afirmación.
La lactancia es una etapa en la que los cambios fisiológicos son muchos. Uno de los más evidentes es que, a través de la placenta, el feto recibe todos los nutrientes que ingiere la mamá y, después, durante la lactancia, ocurre lo mismo a través de la leche materna. Por este motivo, debemos tener especial cuidado con los alimentos y bebidas que consumimos tanto en el embarazo como durante el tiempo que dure la lactancia.
De hecho, también existen algunas restricciones básicas en la dieta una madre lactante, tal y como ocurre durante el embarazo como, por ejemplo, con el control de consumo de cafeína y teína diaria, evitar los refrescos azucarados, el consumo de alcohol…
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Precauciones al tomar infusiones durante la lactancia
Las infusiones tienen muchas cualidades y beneficios para nuestra salud, pero hay que tomar algunas precauciones al tomar infusiones durante la lactancia:
- Asegúrate que son de una fuente fiable, mejor si están envasados. Debemos asegurarnos de que provienen de una fuente fiable y leer el etiquetado.
- No tomar en exceso; los productos “naturales” no son buenos en cualquier cantidad: las plantas contienen sustancias activas de las que se ha obtenido gran parte de nuestra farmacopea tradicional y pueden provocar intoxicaciones o actuar como disruptores endocrinos (contienen fitoestrógenos: Powers 2015, Zava 1998) si se consumen en cantidad o tiempo exagerados. Debemos desterrar la idea generalizada de que todo lo natural es inocuo. Debemos tener presente que la mayoría de los medicamentos provienen de extractos de plantas, y también multitud de venenos.
Los efectos perjudiciales de una infusión, van a depender, además del tipo de planta que utilicemos en su preparación, de la cantidad consumida, y de la concentración de la misma.
Ante cualquier duda que os surja, os recomiendo consultar la página web de APILAM (Asociación para la Promoción e Investigación Científica y Cultural de la Lactancia Materna). Esta es la valiosa herramienta de referencia, tanto para los profesionales como para las madres.
En la base de datos de e-lactancia es posible conocer la compatibilidad de la lactancia materna con medicamentos, plantas, tóxicos y enfermedades.
El sitio clasifica las plantas o sustancia según el grado de toxicidad:
- Riesgo muy bajo. Compatible, sin riesgo para la lactancia y el lactante.
- Riesgo bajo. Bastante seguro, riesgo leve o poco probable.
- Riesgo alto. Poco seguro, valorar cuidadosamente. Evitar o emplear una alternativa más segura.
- Riesgo muy alto. Contraindicación. Uso de una alternativa o cese de la lactancia.
Infusiones recomendadas durante la lactancia
¡Cuidado! porque, aunque sean muchas las bondades que nos aportan las infusiones, ¡no todas son aptas durante la lactancia! Por eso, es conveniente saber cuáles están recomendadas. Según nos cuenta la experta: “Al igual que durante el embarazo, hay ciertas infusiones de las cuáles tenemos constancia sobre su seguridad durante la lactancia y que nos aportan ciertos beneficios.
Para este post dividiremos a las infusiones en muy bajo, bajo y alto riesgo para la lactancia y siempre siguiendo las precauciones anteriores.
Infusiones y plantas medicinales compatibles con la lactancia: Manzanilla, Tomillo, Escaramujo, Jengibre, Canela, Estevia, Menta, Cilantro… estas son algunas de las plantas compatibles consideradas de riesgo muy bajo durante la lactancia. Tomadas en dosis correctas no tienen contraindicaciones para mujeres con un estado de salud normal.
Las infusiones, especialmente durante el invierno, pueden ser una forma agradable de hidratarse y garantizar una buena producción de leche materno. Si sueles tomar infusiones de hierbas, puedes mantener esta costumbre también durante la lactancia.
A continuación, se detallan algunas infusiones recomendadas y sus propiedades:
- Tomillo: Planta ampliamente utilizada como condimento culinario y en infusión. Se usan las hojas desecadas de la planta herbácea y el aceite esencial que contiene mentol. Se le atribuyen propiedades como expectorante y antitusígeno, utilizándolo en las comidas o infusiones.
- Menta: Tiene propiedades calmantes, antieméticas, espasmolíticas para alteraciones digestivas. Tiene propiedades calmantes, antieméticas, espasmolíticas para alteraciones digestivas.
- Canela de Ceylán: Se le atribuyen propiedades carminativas, espasmolíticas y ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en sangre.
- Salvia: Se le atribuyen propiedades digestivas y disminución de la inflamación.
- Manzanilla: Dada su falta de toxicidad a dosis habituales, el consumo moderado se considera compatible con la lactancia (Briggs 2017, The Royal 2013, Amir 2011). Se sabe que alguno de sus componentes se difunde bien en leche materna, pues los lactantes amamantados por madres que tomaban manzanilla, reconocieron después el olor de la manzanilla (Delaunay 2010 y 2006).
- Tila: Se usan las inflorescencias y brácteas del árbol. Contiene flavonoides, aceites esenciales y taninos. Es una planta ampliamente utilizada, incluso para tratar cólicos infantiles. Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, el consumo moderado durante la lactancia tendría escaso o nulo riesgo.
- Jengibre: Se utiliza la raíz de esta planta herbácea. Contiene oleoresina con aceite esencial (con hidrocarburos sesquiterpénicos) y sustancias picantes (gingeroles y sogaoles). Propiedades atribuidas: digestivo, carminativo, antiemético y antiinflamatorio. Su consumo se puede considerar compatible con la lactancia (Dennehy 2011).
- Roibos: Arbusto que contiene flavonoides antioxidantes (aspalatina, quercetina, rutina, notofagina, luteolina, orientina, … algunas con propiedades estrogénicas), ácidos fenólicos, poco tanino y ninguna xantina estimulante como la cafeína. Utilizar dosis moderadas y ocasionales si se emplea durante la lactancia.
Infusiones no recomendadas durante la lactancia
Sin embargo, encontramos diversas infusiones a evitar durante el periodo de lactancia, ya que “de algunas de ellas tenemos referencias científicas sobre su toxicidad durante dicha etapa, y de otras, no tenemos suficientes datos para afirmar su seguridad, por lo que optamos por la prevención al evitarlas”, explica la experta.
A continuación, se enumeran algunas infusiones que se deben evitar durante la lactancia:
- Poleo menta: Dada su toxicidad, fundamentalmente hepática, y su falta de acciones farmacológicas documentadas, es prudente evitarla durante la lactancia o hacer un consumo muy esporádico de la infusión, nunca del aceite esencial. Las que no se recomiendan durante la lactancia: Poleo-menta (por el poleo, la menta se puede tomar, como hemos visto anteriormente), hinojo y anís.
- Regaliz: Contiene glicirricina que pasa a la leche materna y puede llegar a producir letargia en los lactantes.
- Valeriana: Su consumo muy moderado puede considerarse compatible con la lactancia, pero debido a sus posibles efectos sedantes sobre el lactante conviene evitarla en caso de prematuridad y durante el periodo neonatal. Vigilar efectos sedantes sobre el lactante.
- Anís estrellado: Se usan los frutos del árbol. Contiene aceite esencial (rico en trans-anetol, -85%-, anisatina y estragol), flavonoides y taninos (de Groot 2016, Mathon 2013, Alós 2006). El anetol es neurotóxico (Mathon 2013, Alós 2006, Ize 2004) y se elimina por la leche (Hausner 2008).
- Hinojo: Se usan los frutos de la planta. Contiene aceite esencial (70% anetol, 10% estragol, 7% fenchona), cumarinas y flavonoides. El anetol, a dosis elevadas, es neurotóxico y convulsivante. Se excreta en leche materna en pequeña cantidad (Hausner 2008).
¿Qué hacer con aquellas que contengan cafeína o teína?
Si eres de las que no puede evitar tomar una taza de café al día o te encanta tomarte tu té para relajarte, debes saber que también hay una serie de restricciones para el consumo de cafeína y teína, pero, ¿podemos estar tranquilas de consumirlas durante la lactancia materna?
Según nos indica la dietista: “Sí, podemos incluirlas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) podemos tomarlos, pero de forma limitada. Se recomienda no superar los 300 mg al día. Las fuentes de cafeína son el café, el té, el chocolate, el mate y ciertos refrescos. Debemos contabilizar según el tipo de alimento o producto la cantidad de cafeína que estamos ingiriendo diariamente e intentar buscar opciones libres de cafeína o que la contengan en menor cantidad.
Grandes dosis de cafeína (más de 300 mg al día) pueden producir irritabilidad, temblores, hipertonía e insomnio en el lactante. También hay lactantes que con menos dosis tienen irritabilidad: la madre valorará la conveniencia de disminuir o no la ingestión de café si esto sucede. Como sabemos, el té también contiene cafeína, la recomendación es similar: se puede consumir, pero con moderación.
A continuación, se presenta una tabla con el contenido aproximado de cafeína en diferentes bebidas:
| Bebida | Contenido aproximado de cafeína |
|---|---|
| Taza de café | 103 mg |
| Café descafeinado | 1-7 mg |
| Refresco de cola | 41 mg |
| Té negro | 40 mg |
Recuerda que, aunque algunas plantas se consideran seguras, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud antes de consumir cualquier infusión durante la lactancia.
