¿Qué hacer cuando un bebé tiene cólicos y gases? Remedios efectivos

Son las siete de la tarde y tu bebé vuelve a llorar desconsoladamente. Lo acunas, intentas darle de comer, le cambias el pañal… pero nada funciona. Las horas se hacen eternas y la angustia crece al no encontrar alivio para ese llanto que parece no tener fin. Si esta escena te resulta familiar, no estás solo: miles de familias viven lo mismo cada día.

El cólico del lactante puede poner a prueba la paciencia de cualquier familia, pero recuerda: no estás solo, y lo más importante es que este proceso es temporal y desaparecerá con el tiempo. Mientras tanto, tu serenidad y cariño son el mejor remedio para tu bebé.

¿Qué son los cólicos en los bebés? Síntomas y causas

Los cólicos en bebés son episodios de llanto intenso y persistente que suelen aparecer en las primeras semanas de vida y mejorar hacia los 3 o 4 meses. Aunque no siempre hay una causa única, se relacionan a menudo con la maduración del sistema digestivo y con una mayor sensibilidad del bebé a estímulos y cambios.

Síntomas habituales de cólicos en bebés

  • Llanto intenso que aparece a menudo por la tarde o noche y cuesta calmar.
  • Dificultad para tranquilizarse incluso tras comer, cambiar el pañal o mecerlo.
  • Cuerpo tenso, con piernas encogidas hacia el abdomen o puños cerrados.
  • Gases y barriga que parece más dura o distendida.
  • Expresión de incomodidad, como muecas o enrojecimiento.

Aunque es una etapa agotadora, en la mayoría de casos los cólicos son temporales y disminuyen progresivamente.

Causas de los gases en el bebé

La gran mayoría de los bebés sufren de gases durante los tres primeros meses de vida, así como de otro tipo de alteraciones gastrointestinales. En el caso de los gases, se trata de una dolencia normal, pero molesta para el lactante.

A diferencia de lo que sucede en los adultos, la acumulación de gases en el bebé suele deberse a la ingesta de aire. Esto es lo que se denomina como aerofagia. Por tanto, el bebé toma mucho aire durante la lactancia, independientemente de que sea lactancia artificial o materna. En cada una de las tomas, el lactante traga una cantidad de aire con la leche que es la que le produce los molestos gases.

Otra de las causas para los gases en el bebé puede ser que el orificio del biberón (por donde pasa la leche) no tenga el tamaño correcto. Esto provoca que se deje pasar una cantidad de aire superior. En ocasiones, la rapidez con la que coma el bebé puede ser un factor determinante para los gases, que aumentan si el pequeño come demasiado deprisa.

No obstante, el origen de los gases en el bebé no siempre está relacionado directamente con la alimentación del recién nacido. Hay veces que el llanto hace que el pequeño trague más aire de lo normal e incluso los gases pueden surgir cuando el bebé padece algún tipo de estrés. Además, hay bebés que sufren gases si son alérgicos a ciertos alimentos o intolerantes a la lactosa, por ejemplo.

Síntomas de gases en bebés

Reconocer los gases en el recién nacido no siempre es sencillo, ya que la sintomatología puede significar muchas otras cosas y puede incluso darse también en bebés sanos. Sin embargo, entre los indicadores más frecuentes de la presencia de gases en el recién nacido podemos encontrar:

  • Irritabilidad: el bebé llora constantemente con rabia y sin motivo aparente y muestra, además, una expresión de dolor en su rostro.
  • Tripa hinchada: los gases producen cierta hinchazón en el vientre del bebé.
  • Abdomen distendido.
  • Flexión de las piernas hacia el pecho. Esto es una señal de que el bebé, por sí mismo, está intentando expulsar los gases.

Todos estos síntomas muestran el malestar que los gases provocan en el bebé, pero también podrían ser indicativo de hambre, sueño, cambio de pañal, etc.

Otras manifestaciones de que el bebé puede tener gases es la expulsión de eructos y ventosidades, así como regurgitación o dificultad para tragar.

Remedios para aliviar los cólicos en bebés: masajes, calor y posturas

A continuación encontrarás remedios y técnicas que suelen utilizarse para aliviar los cólicos del bebé. No hay una única solución universal, pero muchas familias notan mejoría combinando varias de ellas.

Masajes para cólicos en bebés: cómo hacerlos

Los masajes cólicos bebés pueden ayudar a relajar el abdomen y favorecer la expulsión de gases.

Cómo hacerlo:

  1. Coloca al bebé boca arriba en una superficie cómoda y segura.
  2. Con manos templadas, realiza movimientos circulares suaves en el vientre en sentido horario.
  3. Mantén una presión mínima (más caricia que masaje profundo).

Puedes hacerlo durante unos minutos, varias veces al día, especialmente después del baño o cuando el bebé esté tranquilo.

Consejo: si el bebé se altera, prueba primero con contacto piel con piel o una postura calmante y vuelve al masaje cuando esté más relajado.

Calor suave en el abdomen (con precaución)

El calor suave puede ayudar a relajar la musculatura abdominal y reducir la incomodidad.

Cómo aplicarlo con seguridad:

  1. Usa una bolsa de agua caliente o saco térmico templado, siempre envuelto en una toalla.
  2. Colócalo unos minutos y observa la reacción del bebé.
  3. Evita temperaturas altas y nunca dejes el calor sin supervisión.

Posturas para aliviar gases y calmar al bebé

Algunas posturas ayudan a que el bebé se sienta más seguro y a liberar gases:

  • Vertical sobre tu hombro: favorece el eructo y alivia presión.
  • “Tigre en el árbol” (boca abajo sobre tu antebrazo): puede calmar en algunos bebés.
  • Boca abajo sobre tu pecho (siempre despierto y supervisado): el contacto y el calor corporal relajan.
  • Piernas flexionadas con suavidad: con el bebé boca arriba, puedes acercar las rodillas al abdomen lentamente y soltar, repitiendo varias veces.

Importante: el bebé debe dormir siempre boca arriba. Las posturas boca abajo son solo para momentos de vigilia y supervisión.

Movimiento, porteo y ambiente tranquilo

El movimiento rítmico y un entorno con menos estímulos pueden ser un “remedio” muy eficaz:

  • Mecerse suavemente o caminar con el bebé en brazos.
  • Porteo ergonómico (siempre con la vía respiratoria despejada y posición adecuada).
  • Ruido blanco suave o sonidos constantes (por ejemplo, ventilador o app de ruido blanco).
  • Luz tenue y reducir ruidos fuertes o visitas si está sobreestimulado.

Cambios en la alimentación: cuándo considerarlos

En algunos casos, revisar cómo se alimenta el bebé puede ayudar:

  • Si toma pecho: comprobar el agarre, evitar que trague aire, y consultar si hay dudas.
  • Si toma biberón: revisar la tetina (flujo adecuado) y el ritmo de la toma.
  • Si toma fórmula: comentar con el pediatra si conviene valorar otro tipo de fórmula (no cambiar por cuenta propia si hay dudas).

Recomendaciones para la alimentación

La forma en que alimentas a tu bebé puede tener un impacto significativo en la acumulación de gases en su estómago.

  • Posición adecuada: Asegúrate de que tu bebé esté en una posición vertical durante las tomas.
  • Tomar el biberón con calma: Si estás alimentando a tu bebé con biberón, asegúrate de que esté tomando el biberón con calma y no muy rápido.
  • Amamantar con cuidado: Si estás amamantando, presta atención a los alimentos que consumes. Algunos alimentos, como los lácteos o los alimentos flatulentos, pueden causar gases en tu bebé a través de la leche materna.
  • Evitar la sobrealimentación: Alimentar en exceso a tu bebé puede hacer que trague más aire y cause gases.

Eructos después de las comidas

Facilita el eructo de tu bebé después de las comidas. El eructo es una forma importante de liberar el exceso de aire que se ha acumulado en el estómago de tu bebé durante la alimentación.

  1. Tiempo suficiente para eructar: Asegúrate de darle a tu bebé tiempo suficiente para eructar después de las comidas.
  2. Sostén en posición vertical: Sostén a tu bebé en posición vertical mientras intentas hacerlo eructar.
  3. Palmaditas suaves: Dale suaves palmaditas en la espalda para estimular el eructo.
  4. Movimientos de balanceo: Realiza suaves movimientos de balanceo mientras sostienes a tu bebé en posición vertical.
  5. Cambios de posición: Si tu bebé no eructa después de unos minutos, intenta cambiar su posición.

Trucos adicionales para aliviar los gases en el bebé

Además de las recomendaciones en relación a la postura, existen otras técnicas que pueden servir para ayudar a que el bebé expulse los gases. A continuación, se enumeran algunas de ellas:

  • Realizar masajes suaves con movimientos circulares sobre su tripa.
  • Aplicar calor local para reducir el dolor causado por los gases y facilitar su expulsión.
  • Bañar al bebé con agua tibia.
  • Porteo.

Remedios naturales para aliviar los gases

Además de tomar medidas preventivas, existen algunos remedios naturales que pueden ayudar a aliviar los gases en los bebés.

  • Masaje en el abdomen: Realiza suaves masajes en el abdomen de tu bebé para estimular el movimiento intestinal y aliviar los gases.
  • Movimientos de piernas: Realiza suaves movimientos de las piernas de tu bebé.
  • Baño tibio: Darle un baño tibio a tu bebé puede ayudar a relajar los músculos y aliviar el malestar causado por los gases.
  • Infusiones de hierbas: Algunas infusiones de hierbas suaves, como la manzanilla o el hinojo, pueden ayudar a aliviar los gases en los bebés.

Precaución: No se aconseja el uso de infusiones de anís estrellado en los bebés puesto que podría tener efectos negativos sobre el mismo y provocarle daños neurológicos. Siempre consulta con un especialista antes de administrar cualquier infusión a tu bebé.

Masajes para favorecer la expulsión de gases del bebé.

¿Qué medicamentos pueden utilizarse para el cólico del lactante?

Realmente, medicamentos como tales hay pocos. Los bebés pueden utilizar la simeticona, que ayuda a disgregar los gases en el medio líquido del intestino evitando la hinchazón y el dolor producido al moverse el gas por la panza del bebé. La simeticona no se absorbe por el intestino, por lo que se considera seguro para niños y lactantes. Puede causar más gases, ya que ayuda a eliminar el aire, pero no suele causar otros efectos adversos. Eso sí, ayudará sólo en el caso que los cólicos se deban a gases: si se deben a cualquier otra razón este medicamento no será efectivo.

Otra posibilidad es utilizar Eupeptin Kids®, un complemento alimentario que combina una enzima digestiva llamada pepsina con sales de sodio y magnesio. La pepsina facilita la digestión de las proteínas de la leche y otros alimentos, mientras que las sales favorecen una evacuación normal y sin molestias. La combinación facilita la evacuación normal y sin molestias, aliviando el estreñimiento y cólicos asociados en lactantes y en niños.

¿Cuándo consultar al pediatra?

En la mayoría de los casos, los gases en los bebés son normales y pueden ser aliviados con medidas preventivas y remedios caseros. Sin embargo, en algunos casos, los gases pueden ser un síntoma de un problema más grave.

Si el llanto es inconsolable, hay fiebre, vómitos, diarrea, sangre en heces, falta de apetito o notas algo fuera de lo habitual, consulta con tu pediatra para descartar otras causas.

Si tienes alguna preocupación sobre los gases de tu bebé, siempre es mejor consultar con un profesional para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Recuerda que los cólicos del lactante pasarán, ya que se resuelven cuando el sistema digestivo del bebé madura y no afectan el desarrollo posterior del niño. Mientras tanto muchos mimos, muchos masajitos… ¡y mucha paciencia!

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