El posparto, también conocido como puerperio, es el período de tiempo que sigue al parto y en el que el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios para recuperar su estado previo al embarazo. Durante este tiempo, el organismo sufre una involución progresiva de los órganos y sistemas que se vieron modificados durante la gestación. Es un momento de cambios intensos, tanto físicos como emocionales, donde es crucial contar con el apoyo de la familia y, en especial, de las personas del entorno cercano.
Según la Organización Mundial de la Salud, el posparto dura de seis a ocho semanas, es decir, unos 45 días, que es el tiempo que tarda el útero en recuperar su forma y posición. Así pues, este periodo da comienzo cuando se expulsa la placenta y concluye con el primer día en que te vuelve la regla.
Sin embargo, algunos profesionales de la salud matizan la duración del posparto y la alargan. En su libro dedicado a este tema, la comadrona Anna Roy dice «El postparto dura tres años». Con este título, lo que pretende exponer es que la duración de esta fase puede variar.
Es importante tener en cuenta que todo lo que hagamos durante el embarazo, puede influir en el posparto. El posparto es un periodo de grandes cambios para la madre (físicos, psicológicos, sociales...), a los que habrá que ir adaptándose poco a poco. En esta metamorfosis, embarazo y posparto, la mujer y las personas que la rodean deben recordar que toda evolución tiene sus fases, y que no solo hay que preocuparse de la nueva personita recién llegada, la madre también necesita ayuda.
POSPARTO y POSTCESAREA, CUIDADOS, POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Etapas del Puerperio
Este intervalo de tiempo se puede dividir en tres etapas: puerperio inmediato, puerperio mediato y puerperio alejado.
Puerperio Inmediato
Ocupa las 24 horas después del nacimiento del bebé. La mujer se sentirá cansada por los esfuerzos del parto pero, al mismo tiempo, empezará a crear un vínculo con su hijo. Además, en este periodo hay que vigilar que no se produzca una hemorragia postparto.
El posparto inmediato comprende las primeras 24 horas, de las cuales las dos primeras representan un periodo de estrecha vigilancia, por el mayor riesgo de hemorragia posparto que existe.
En la sala de partos se llevará a cabo un control regular de las constantes vitales, como son la temperatura, la tensión arterial y frecuencia cardíaca. Se valorará el sangrado vaginal y el tamaño del útero, que después del parto debe ir recuperando su tamaño de antes del embarazo de manera progresiva.
Hay que verificar que no haya ninguna herida o laceración en la vagina que sangre activamente y, en el caso de que la mujer haya solicitado anestesia, comprobar la recuperación de la movilidad de las piernas.
Se iniciará el contacto inmediato piel con piel del bebé con la madre, bajo la adecuada supervisión de los profesionales sanitarios, así como el inicio precoz de la lactancia materna si la madre así lo desea. También se realizarán los cuidados pertinentes al recién nacido sin alterar el binomio madre-hijo, siempre que las circunstancias lo permitan.
Puerperio Mediato
Esta etapa va de los 2 a los 10 días después del parto. Durante este periodo empiezan a aparecer los loquios (secreción vaginal que contiene sangre, moco y tejido placentario) y a producirse la subida de la lactancia. A no ser que se produzca algún problema, la mamá podrá amamantar a su hijo sin problema.
Además, en este capítulo del postparto se da la regeneración del aparato reproductor (involución genital).
El denominado posparto precoz, mediato o clínico abarca desde las 24 horas hasta el décimo día del posparto y se considera el periodo involutivo más relevante.
En este periodo se debe prestar atención a las siguientes posibles complicaciones: Infección del endometrio, de la herida quirúrgica, de la episiotomía, de orina o de las mamas; problemas circulatorios como varices, hemorroides y dificultades relacionadas con la lactancia materna: dolor, grietas, inflamación y problemas de agarre del bebé.
Puerperio Alejado
Esta última etapa va desde el día 11 hasta el día 45 después del nacimiento. Durante esta largo periodo, la involución uterina llega a su fin y el útero recupera su peso de antes del embarazo (unos 60 gramos).
También, el cuerpo de la mamá querrá volver a ser como era antes de la gestación: modificaciones en el sistema hormonal, en la vagina, en la circulación, en el aparato urinario, en la piel, etc. Para ayudar al retorno podemos valernos de instrumentos como el láser.
Esta etapa se da por finalizada tras la aparición de la primera menstruación.
Finalmente, la tercera fase, que corresponde al posparto tardío, está comprendida entre el 11.º y el 42.º día después del parto (6 semanas). En este periodo, los cambios físicos acontecidos durante el embarazo en la madre han desaparecido, la lactancia materna suele estar instaurada y aparece la primera menstruación en madres que no amamantan.
Cuidados y Recuperación en el Posparto
Podemos decir que el posparto es el tiempo que transcurre entre el parto y la vuelta al estado previo al embarazo. Comienza en el momento de la expulsión del bebé y la placenta. Este periodo puede ser muy diferente según la mujer, el embarazo y el parto.
A nivel físico, las vísceras tienen que volver a situarse en su sitio, el útero tiene que disminuir de tamaño, la circulación sanguínea tiene que adaptarse a las necesidades de la madre igual que hizo en el embarazo... Los lapsus de memoria, la falta de capacidad de concentración y los cambios emocionales pueden ser comunes también.
Durante esas semanas, aparecerán los loquios (sangrado posparto), entuertos (contracciones del útero que ayudan a recuperar su tamaño) y la lactancia materna se instaura.
Si lo entendemos así, la duración de este periodo varía. En nuestra clínica de fisioterapia de Madrid podemos orientarte durante tu embarazo y tu posparto. Nuestro objetivo es ayudarte a tener un embarazo saludable y llegar en las mejores condiciones posibles al parto.
Estos consejos son para partos vaginales en los que no haya habido daños en el suelo pélvico. Es aconsejable mantenerse boca arriba durante las 12 primeras horas después del parto.
Pedir ayuda para lo que necesitemos, hacer nuestras necesidades o atender al bebé. Para no tener problemas circulatorios, realizar movimientos con los pies/tobillos cada hora (círculos con los pies por ejemplo) y si alguien te puede ayudar haciéndote una pequeña resistencia, mejor.
Cinchar tu pelvis por encima del trocánter (sobre la cadera, no la cintura). Se puede utilizar una sábana, un pañuelo grande de unos 20cm de alto. Se pone justo donde empieza el surco glúteo, se cruza por delante y se ata (esta parte la tiene que hacer alguien por ti y vas indicándole para que haya presión, pero NO DOLOR).
Durante las 3 primeras semanas es muy importante guardar reposo el mayor tiempo posible, tumbada boca arriba y de lado. Podemos hacer respiraciones en estas posiciones y trabajar el suelo pélvico.
Tras la cuarentena, debemos tener en cuenta que nuestro suelo pélvico y nuestro abdomen aún no se han recuperado. Las vísceras no se han recolocado, aunque el útero haya reducido su tamaño. El diafragma puede que no haya recuperado su movilidad normal, creando presiones que no son las soportables por el suelo pélvico y la zona abdominal. La columna no es totalmente estable aún.
Es importante quitarnos ideas preconcebidas de la cabeza. El cuerpo ha tardado meses en llegar a este punto y necesita tiempo para volver a estar como antes. Las imágenes que nos ofrece la prensa sobre famosas que parece que no han dado a luz, no son reales y crean muchos complejos a todas la madres. Cuida tu cuerpo, mímalo, no te exijas más de lo debido.
En el plano físico, el posparto se caracteriza por un proceso involutivo y de regresión de las zonas y órganos corporales que han sufrido cambios, a excepción de la glándula mamaria, que en este momento cobra mayor importancia para la alimentación del bebé.
Además de los cambios fisiológicos, se producen también cambios en la madre en el plano psicológico, en la estructura familiar y en el rol social.
Un periodo en el que aparecen tantos cambios puede traducirse en una compleja o difícil adaptación, por lo que es importante que los cuidados proporcionados por los profesionales sanitarios se lleven a cabo desde un abordaje biopsicosocial y holístico y es recomendable que sean coordinados por una comadrona.
Si te han realizado una cesárea, la recuperación posparto será más lenta y requerirá mayor cuidado, pero no tiene por qué ser traumática. Es normal sentir decepción si el parto no fue como esperabas, pero lo importante es que tu bebé ha llegado de la manera más segura para ambos. Si la cesárea fue programada, probablemente ya estabas preparada psicológicamente. Durante las primeras horas, no podrás moverte por los efectos de la anestesia, pero puedes pedir que te acerquen al bebé para darle el pecho. Cuando empieces a moverte, ten cuidado con la herida, evitando esfuerzos y levantamientos, ya que puede doler.
Aspectos Clave del Posparto
El posparto es un viaje maravilloso porque implica que ya tienes contigo a tu bebe. Pero como todo viaje, tiene luces y sombras y se trata de una etapa de incertidumbre por todos los cambios que procesa nuestro cuerpo y mente.
- Los loquios: Es importante diferenciar los loquios de una hemorragia posparto. Los sangrados del postparto, también llamados loquios o entuertos, son sangrados vaginales (compuestos principalmente por sangre, mucosidad y tejido uterino que se desprenden después del nacimiento del bebé) y forman parte del proceso de recuperación en el postparto. De hecho, permiten al útero contraerse y recuperar poco a poco su tamaño normal después del embarazo. Pueden durar de varios días a varias semanas, en función de cada mujer. Conviene saber: los loquios comienzan, por lo general, con sangrados rojos y abundantes justo después del parto. A medida que transcurren los días, van volviéndose menos abundantes y más claros y ligeros.
- Cambios Hormonales: Tras la fase hospitalaria transcurren entre 6 y 8 semanas donde la mamá vive un proceso de revolución hormonal que le ayudará en su recuperación. Por un lado la oxitocina promueve la regeneración de todo su organismo materno y la prolactina será la encargada del desarrollo de la lactancia materna. Por ello, las mamás y su entorno deben estar preparados para todos los cambios emocionales que esta lluvia de hormonas puedan generar.
- Cuidado Físico: El cuidado físico tras el parto es esencial para una recuperación completa. Dependiendo de cómo haya sido el nacimiento, algunas mamás pueden necesitar cuidados específicos, como es el caso de la episiotomía o una cesárea.
- Apoyo Emocional: Las emociones tras el parto pueden ser un torbellino. Es completamente normal sentirse agotada, triste o incluso abrumada. Sin embargo, cuando estos sentimientos se vuelven persistentes y afectan el día a día, es importante hablar de depresión posparto. La tristeza, la ansiedad o el agotamiento son señales comunes, pero si estos sentimientos no desaparecen o empeoran, es fundamental buscar apoyo. Hablar con tu pareja, amigos cercanos o incluso con un profesional de la salud puede marcar la diferencia.
- Lactancia Materna: Si has decidido amamantar a tu hijo, posiblemente te hayas informado de cómo le va a beneficiar, pero ¿sabes hasta qué punto? Cada día, nuevas investigaciones descubren las innumerables e inimitables propiedades de la leche materna. Además de dar la postura más cómoda para que en la lactancia materna no surjan problemas, es fundamental que sea a demanda, es decir, cuando el niño lo pida.
Complicaciones Comunes
Este periodo se caracteriza por la predisposición a cualquier infección (mastitis, cistitis, endometritis, etc.). El útero, que pesa al final del embarazo casi 1 kilogramo, va a recuperar en 10 días su tamaño y peso habitual (70 gramos). Durante la primera semana se perderán de 6 a 8 kilogramos. La alimentación ha de seguir siendo lo más equilibrada que se pueda. Si la madre no lacta, se puede empezar un régimen progresivo de adelgazamiento. Las madres adoptivas también sufren la depresión del tercer día y las madres de prematuros cuando el bebé ya está en casa. La depresión del tercer día es la más frecuente, y el 80% de las mujeres la presentan.
| Complicación | Descripción |
|---|---|
| Hemorragias Posparto | Suelen acontecer en el posparto inmediato y generalmente pueden resolverse mediante la administración de fármacos. En ocasiones requieren de tratamiento quirúrgico y en contados casos incluso pueden requerir la extirpación del útero. |
| Infecciones | Suelen presentarse a los 4 o 5 días del parto o cesárea y pueden afectar a las heridas, ya sea la episiotomía o la herida de cesárea, al útero (metritis), las mamas (mastitis) o la orina (cistitis o pielonefritis). |
| Tromboembolismo Venoso | Otra complicación menos frecuente pero que puede poner en peligro la vida materna. |
