¿Qué comer en el VIPS durante el embarazo? Guía completa para futuras mamás

Para muchas embarazadas, el tema de la alimentación puede ser un verdadero quebradero de cabeza. Desde el inicio del embarazo, es común escuchar numerosas historias sobre alimentos prohibidos y peligrosos para el bebé. Sin embargo, es posible disfrutar de la comida durante esta etapa con un poco de sentido común y medidas de prevención básicas.

Este artículo tiene como objetivo compartir una perspectiva personal sobre cómo abordar la alimentación durante el embarazo, sin caer en paranoias ni restricciones extremas. No soy nutricionista, por lo que no pretendo ofrecer un balance nutricional detallado, sino más bien compartir mi experiencia y consejos prácticos.

Índice de contenidos

¿Cada cuánto comer durante el embarazo?

Desde el primer momento, decidí tomarme la alimentación con calma, escuchando a mi cuerpo. Durante el primer trimestre, mi cuerpo pedía comer a todas horas. Afortunadamente, a partir de la semana 11, esto se reguló un poco. No obstante, mi cuerpo sigue pidiendo "algo" cada 3 horas aproximadamente.

Además de las tres comidas principales, satisfago este deseo con fruta (como el melón) o con verduras (como zanahorias o pepino). Pero si alguna vez me apetece un sándwich o un caprichito dulce, ¡bienvenido sea!

Antojos en el embarazo

Los antojos existen, y mi primer antojo lo tuve incluso antes de hacerme la prueba de embarazo. Era una sensación tan distinta al simple "me apetece esto" que resultó sospechosa.

No todas las mujeres embarazadas tienen antojos. La ciencia no tiene una explicación clara sobre este fenómeno, pero existen teorías que lo atribuyen a los cambios hormonales que afectan los sentidos del gusto y del olfato, o a un mecanismo para cubrir posibles carencias nutritivas.

¿Por qué se provocan los antojos durante mi embarazo?

¿Qué se puede comer durante el embarazo?

La lista de alimentos prohibidos y peligrosos durante el embarazo es extensa, pero yo he optado por comer de todo, utilizando el sentido común y tomando medidas de prevención básicas. A continuación, comparto mi información y decisiones sobre algunos alimentos específicos:

Café

Yo no he dejado de tomar café (con cafeína). Es cierto que solo tomo el de la mañana, y hay días (fines de semana o días tranquilos) que lo tomo sin cafeína, "por si acaso". Un café al día no es peligroso. Mi sentido común me lo decía y mi doctora lo confirmó. Así que, futuras mamás adictas a la cafeína, ¡podéis seguir consumiendo, pero con moderación (máximo 1 al día)!

Embutido y carne

Solo he consumido jamón con muchos meses de curación. El congelado elimina el toxoplasma, pero no la listeriosis. Sin embargo, la listeriosis no es común en países con altos niveles de controles alimenticios. Aún así, es arriesgado, por lo que he reducido al máximo la frecuencia. Pero no hay que preocuparse si se ha cocinado de algún modo, como el pepperoni de la pizza al horno.

En cuanto a la carne, tanto en casa como en restaurantes, debemos asegurarnos de que esté bien hecha.

Frutas y verduras

Es fundamental lavar muy bien las frutas y verduras antes de consumirlas, ya que pueden estar contaminadas con listeria, no con toxoplasma como se suele pensar. Esta bacteria puede estar presente en alimentos que han estado en contacto con la tierra, como las fresas o el melón.

No hay que entrar en pánico, basta con lavar bien la fruta y la verdura antes de consumirla.

Sushi

El pescado crudo no debe consumirse durante el embarazo. Aunque congelar el pescado puede eliminar el anisakis, no elimina la listeria, una bacteria que solo muere con el cocinado. La listeria es peligrosa en el embarazo, ya que puede provocar contracciones y está relacionada con riesgos como aborto o parto prematuro.

Si te apetece sushi, puedes optar por piezas que no contengan pescado crudo, como los que llevan vegetales o pescado cocido.

Queso

Si buscas en internet sobre el tema, encontrarás listas sobre quesos permitidos y quesos prohibidos. Pero lo importante es saber si la leche es pasteurizada o no. Hay quesos que aparecen en las listas como prohibidos y que se pueden encontrar en el supermercado indicando que están hechos con leche pasteurizada (frescos, mozzarella, feta, blandos o crema de untar, parmesano, cheddar, manchego, gouda, edam…). Así que, básicamente, es lo que debes tener en cuenta.

La inmensa mayoría de quesos envasados del súper están hechos de leche pasteurizada.

Además, el queso en la pizza, cocinado al horno, ¡no es peligroso! El calor del horno mata a la bacteria de la listeria que pueda tener un queso.

En resumen, es posible disfrutar de la comida durante el embarazo sin caer en restricciones extremas. Con un poco de sentido común y tomando medidas de prevención básicas, se puede llevar una alimentación variada y placentera.

Espero que este artículo te haya sido útil y te haya transmitido el mensaje de que no dejes de disfrutar de la comida durante esta maravillosa etapa.

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