El puerperio, también conocido como posparto, es un período de intensos cambios físicos y emocionales para la mujer. Si bien es común centrarse en las necesidades del recién nacido, es crucial prestar atención a la salud mental y emocional de la madre. El acompañamiento psicológico durante el embarazo y el posparto puede ser de gran ayuda, proporcionando apoyo emocional y herramientas para afrontar los retos y los cambios constantes.
La Relación Madre-Bebé Desde la Gestación
Para comprender mejor el puerperio, es esencial analizar la relación particular que la madre y el bebé van creando desde la gestación. Las vivencias y fantasías subjetivas experimentadas por la madre, en correlación con la evolución fetal, irán configurando en ella un nido mental en donde el bebé podrá ser sostenido. El bebé va ocupando un lugar en las ensoñaciones, pensamientos, anhelos y temores de su mamá.
Ella lo imagina, lo recrea en su cabeza, fantasea escenas, le busca un nombre y a su vez el bebé en desarrollo le genera sensaciones nunca antes experimentadas. Esta precoz relación sensorial interoceptiva de la mamá con el bebé se traduce psíquicamente en un vivenciar erógeno, en tanto circula entre emociones, percepciones, afectos y representaciones. Cada sensación, cada imagen captada en las ecografías, da lugar al despliegue del mundo fantasmático de la madre, donde lo corporal y lo psíquico se van entrecruzando.
El Parto: Un Acontecimiento de Gran Intensidad
Dar a luz a un bebé es uno de los acontecimientos de mayor intensidad en la vida de una mujer. No sólo porque se encuentra con un bebé aún por conocer sino también porque se verá confrontada ante sus propios aspectos desconocidos. Si bien es cierto que luego del parto podemos por fin ver y empezar a conocer a ese bebé imaginado, eso de que todo se aclare y se disipe no se yo… más bien encontramos claros entremezclados con sombras de diversa oscuridad. Estar de parto además de dar a luz puede expresar partir, tanto como quiebre o división como camino que se empieza a recorrer. Mamá y bebé no sólo cortan el cordón que los une sino que “parten” para dar lugar a dos seres con caminos separados aunque psíquicamente aún permanezcan en profunda fusión.
Algunas experiencias subjetivas y objetivas del parto pueden dar lugar a que esta separación sea vivida por la madre con violencia, reactivando la memoria del registro inconsciente de las separaciones primordiales, aquellas producidas en el contexto instintivo con el cuerpo de su propia madre (Julia Kristeva). Algunas mamás, durante el parto, pueden sentirse desestructuradas, otras tal vez pueden enfrentar esta situación a través de mecanismos obsesivos, donde el dolor y la ansiedad quedan controlados, o negados en los estados de mayor disociación.
Necesidades Frecuentes en el Posparto
Suele ser más frecuente que pensemos en las necesidades del bebé y no de la mamá en el postparto, con razones de peso. La gran invalidez con la que los seres humanos llegamos al mundo, y las necesidades abrumadoras de alguien que nos cuide y sostenga emocionalmente para sobrevivir nos llevan a ocuparnos principalmente del bebé. Pocos temas convocan a hablar más a una mamá que del día en que dio a luz. Siempre puede expresar algo más: que por cesárea, parto normal, largo y extenuante, corto y gratificante, doloroso, glorioso, que se sentía sola o acompañada, respetada o incomprendida. En fin, pero qué implica esta experiencia crucial para una madre. ¿Qué le demanda?
Los olores, el llanto, los gemidos, los roces se constituirán en intercambios capaces de evocar los aspectos más íntimos en la propia madre, que -cuando las cosas han ido bien- podrán ser guía en el encuentro y conocimiento de su bebé y sus necesidades. Y es que ella que está agotada, tal vez con sus puntos, sus pechos ardiendo y envuelta en un torbellino de emociones está expuesta a sus experiencias primitivas y a las que provienen de su bebé.
Para algunas madres esta fusión inicial con su bebé en donde ella debe pensar en él y por él (Michelena) puede despertar sensaciones de disfrute y gozo que la convocan a entregarse profunda e íntimamente como un modo de ir elaborando el dolor de la separación y la pérdida. Una vez pasados los primeros días de dolor, incomodidad y dudas, si la sintonia en la lactancia se consigue ayuda a la mamá reafirmándola en su nuevo rol y reduce su ansiedad lo que contribuye a que se encuentre más receptiva a su vez con su bebé.
Pero a veces, esta profunda fusión entre mamá y bebé puede despertar amenazas por la confusión y pérdida de identidad llevándolas -no necesariamente de un modo consciente- a distanciarse de su bebé y desconocer sus necesidades. En éstos últimos casos el llanto del bebé puede evocar en la madre sensaciones arcaicas de dolor y desamparo. Y es que no se si hay algo que angustie más que escuchar el llanto de un recién nacido y no lograr calmarlo. Para la mamá, el papá, la abuela, los tíos, y hasta para el vecino, ese llanto paraliza y todos prueban modos con la ilusión de que sirvan de consuelo.
La mamá parturienta para poder contactar y conocer el mundo de su bebé necesita poder replegarse de sus actividades cotidianas. Se trata de una entrega que no entiende de horarios y la centra en comprender a su bebé, interactuar con él, alimentarlo y calmarlo. Y esta tarea lleva mucho tiempo de interacción y paciencia.
Recomendaciones básicas de supervivencia en el posparto:
- Contar con alguien que se ocupe del estado de la casa, del cuidado de hermanitos mayores cuando los hay, de poner lavadoras, acercarse a la farmacia, estar al tanto de las obligaciones de la vida cotidiana, pagar la hipoteca, preparar comida, etc.
- Dar el baño al bebé, cambiarle los pañales, cogerlo en brazos o darle algún biberón, pero cuando la madre lo solicita explícitamente.
- Ante el agotamiento o frustración de la mamá la tendencia de las personas que la rodean es a coger al bebé, cuando no en todos los casos puede ser lo que realmente la reciente mamá esta necesitando en el postparto.
- No me refiero a dar una ayuda, a poder ofrecer: ”duerme una siesta descansa y yo me encargo unas horitas”, que en momentos pueden ser de gran necesidad para recuperarse luego de noches sin dormir o llantos prolongados del bebé.
- Y fundamentalmente durante el postparto necesita de un gran soporte afectivo y emocional que le brinde seguridad que por añadidura le trasmitirá a su bebé.
- Suele necesitar comprensión de parte de su pareja también en el plano sexual. Ya que el deseo por el parteneir suele verse profundamente afectado por un tiempo.
DEPRESIÓN POSTPARTO: tristeza, causas, diagnóstico, tratamiento... - Ginecología y Obstetricia
Etapas Emocionales del Posparto
Todas las mamás pasan por una serie de etapas, en cuanto al aspecto psicológico, en los primeros días después del parto descritas por los expertos en Psicología y que a veces son más o menos intensas o duraderas:
- Fase "de conducta dependiente": La mamá vive el primer día después del parto caracterizado por agotamiento. Necesita descansar, comer y dormir, y hablar de su experiencia. Se siente dependiente y deja que los demás tomen las decisiones.
- Fase de independencia: Suele ser el segundo día. La mamá pasa de la dependencia a sentirse independiente. Está recuperada, con más energía, y empieza a preocuparse por su recuperación y a tomar decisiones respecto al bebé.
- Fase de aceptación de las nuevas responsabilidades: Vuelta a casa, la mamá se siente en su entorno y gana seguridad, asumiendo el papel de madre y tomando el control de la situación.
El Rol del Padre en el Posparto
Es importante que el papá asuma también su nuevo papel y que entienda los cambios que va a sufrir su pareja. Después del parto la mamá suele volcarse en el cuidado del bebé, olvidándose de sí misma y dejando a un lado la relación de pareja. El padre desempeña un papel fundamental en esta etapa. Es la figura en la que se va a apoyar la mamá y es una pieza clave para que la transición en este momento se realice de forma tranquila y positiva. El padre debe estar preparado para encontrarse con una mujer en una etapa difícil y compleja. Debe gestionar las visitas y a los agentes externos, ayudar a la madre a mitigar el cansancio y el aislamiento, procurar que descanse y ayudarla a encontrar momentos para relacionarse con otras personas.
Depresión Posparto: Causas, Síntomas y Tratamiento
La depresión después del parto es una situación que se da en las mujeres después de haber dado a luz y que se caracteriza por experimentar una profunda tristeza. Normalmente, la depresión posparto es un trastorno pasajero que suele ocurrir en el 10% de las mujeres a pesar de que el parto haya ido bien. Estas mujeres tienen sentimientos contradictorios después del nacimiento del bebé: felicidad por la llegada de su hijo, pero tristeza, melancolía y ganas de llorar por encontrarse emocionalmente débiles.
Causas de la depresión posparto:
- Cambios hormonales
- Cambios en el cuerpo
- Cambios en las relaciones sociales y/o laborales
- Falta de sueño
- Falta de tiempo para sí misma
- Preocupación por el bebé
Síntomas comunes de la depresión posparto:
- Ansiedad
- Irritación
- Tristeza con llanto
- Inquietud
Consejos para afrontar la depresión posparto:
- Hablar de los sentimientos con alguien de confianza
- Pedir ayuda cuando se sienta sobrepasada
- Salir a pasear o realizar actividades al aire libre
- Reservar tiempo para relajarse
- No quedarse sola todo el día con el bebé
- Cuidar el físico
- Buscar tiempo para la intimidad con la pareja
- Relacionarse con otras madres
Neuroplasticidad Cerebral Durante el Periparto
Una reciente investigación liderada por la neurocientífica Susanna Carmona revela cambios en el cerebro de mujeres durante el embarazo, parto y posparto. El equipo observó que los cambios que suceden entre el tercer trimestre de embarazo y el primer mes de posparto son diferentes en función del tipo de parto. Las mujeres que tuvieron una cesárea programada mostraban unos cambios cerebrales diferentes a los observados en mujeres que tuvieron un parto vaginal o una cesárea de emergencia tras trabajo de parto.
También encontraron que cuanto más cambiaba el cerebro, mejor era el vínculo entre la madre y el hijo.
Psicología Perinatal: Un Enfoque Integral
La psicología perinatal es una disciplina integral que busca asegurar el bienestar emocional y psicológico de las familias y los bebés desde la preconcepción hasta los primeros años de vida. Su objetivo general es promover la salud psíquica de madres, padres y bebés, asegurando que todos cuenten con el apoyo necesario para afrontar los desafíos que surgen en este período.
Objetivos específicos de la psicología perinatal:
- Asistir en las dificultades en la concepción.
- Atender la psicopatología propia del período perinatal.
- Prestar atención a familias con antecedentes de salud mental.
- Dar soporte a mujeres en situación o riesgo de exclusión.
- Apoyar en los duelos gestacionales.
- Acompañar experiencias de partos traumáticos.
- Sostener en casos de prematuridad.
- Respaldar dificultades al asumir el nuevo rol de maternidad/paternidad.
- Ayudar en las dificultades para establecer el vínculo con el bebé.
- Atender síntomas y trastornos psicosomáticos del infante (0-3 años).
Ámbitos de actuación de la psicología perinatal:
- Prevención: Implementación de estrategias para evitar problemas emocionales y psicológicos durante el período perinatal.
- Detección: Identificación temprana de problemas emocionales y psicológicos en madres, padres y bebés.
- Diagnóstico: Evaluación profesional para determinar la naturaleza y extensión de los problemas de salud mental, facilitando el tratamiento adecuado.
- Intervención: Implementación de estrategias y terapias para abordar los problemas identificados, ofreciendo apoyo emocional y psicológico.
Mitos y Estereotipos de la Maternidad
La maternidad está rodeada de numerosos mitos y estereotipos que influyen en la percepción y expectativas sociales sobre las madres. Algunos mitos comunes incluyen:
- La existencia de un flechazo inmediato con el recién nacido.
- La maternidad como símbolo de realización personal o de “estar completa”.
- La maternidad como destino inevitable y natural de todas las mujeres.
Estos mitos pueden limitar y condicionar las elecciones de vida de las mujeres, generando sentimientos de culpa y presión social.
Estereotipos y Roles de Género en la Maternidad
La maternidad está cargada de estereotipos y roles de género que moldean la percepción y las expectativas de las mujeres. La sociedad frecuentemente presenta la maternidad como una experiencia que completa y hace feliz a la mujer. Sin embargo, esta visión idealizada obliga a muchas madres a hacer renuncias importantes y enfrentar desafíos significativos, lo que contradice la noción de que la maternidad es pura felicidad. Otro estereotipo común es que las mujeres deben mantener su belleza durante el embarazo y recuperar rápidamente su figura después del parto. Esta expectativa niega la realidad de que la maternidad afecta profundamente al cuerpo de la mujer, que cambia y puede tardar en recuperarse.
Es importante reconocer y aceptar estos cambios como parte natural del proceso de ser madre.
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Cambios Hormonales | Fluctuaciones significativas que afectan el estado de ánimo. |
| Apoyo Emocional | Necesidad de comprensión y acompañamiento durante el posparto. |
| Rol del Padre | Importancia de la participación activa en el cuidado del bebé y apoyo a la madre. |
| Psicología Perinatal | Enfoque integral para el bienestar emocional y psicológico de la familia. |
| Mitos de la Maternidad | Creencias idealizadas que pueden generar presión y culpa en las madres. |
