La estimulación ovárica es un paso previo necesario en muchos tratamientos de reproducción asistida. Generalmente se administra el tratamiento por la tarde, lo que permite hacer los cambios oportunos en función del resultado del control.
En España, la reproducción humana asistida está regulada por la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida.
¿Qué es la Estimulación Ovárica?
La estimulación ovárica consiste en administrar medicamentos que contienen hormonas que estimularán a los ovarios a seleccionar y desarrollar múltiples folículos. La finalidad es brindar un número adecuado de óvulos que permitan realizar el tratamiento de fecundación in vitro (FIV).
Durante los primeros días de la regla, en el ovario se pone marcha un complejo proceso cuyo primer paso es reclutar e iniciar el desarrollo de varios folículos conteniendo óvulos.
Duración y Proceso
En general, dura entre 8 y 14 días y no suele comportar ningún problema. Suele empezar el segundo o tercer día de la menstruación y acabar entorno al 14º en ciclos regulares.
En el curso de la estimulación ovárica se deben realizar controles ecográficos y en ocasiones hormonales (análisis sanguíneos), para medir la respuesta ovárica. Durante todo el proceso, el ginecólogo realizará controles regulares mediante ecografías y posibles análisis de sangre para controlar el crecimiento y madurez folicular y en caso de ser necesario, poder modular la dosis de medicación conforme su evolución.
Cuando se compruebe que los folículos han alcanzado un tamaño adecuado (más de 17 mm), se administra la hormona hCG para desencadenar la maduración final de los ovocitos y su ovulación.
Existe una variedad de fármacos disponibles para este fin, y asimismo, diversas maneras (protocolos de estimulación) y vías de administración; en general la vía más usada es la inyección subcutánea.
¿Es normal que el tratamiento provoque dolor?
Las inyecciones para administrar la medicación son subcutáneas y en general no duelen, aunque cada persona tiene una tolerancia distinta.
¿Es frecuente notar una sensación de hinchazón o molestias abdominales?
Sí, aunque no todo el mundo experimenta esta sensación. Se debe al aumento del tamaño de los ovarios y, si pasa, suele ocurrir al final del tratamiento. Si te sucede, coméntaselo a tu ginecólogo/a, pero no te preocupes, porque con las ecografías y analíticas que hacemos a lo largo del tratamiento controlamos la respuesta, y si esta es excesiva y vemos que hay riesgo de desarrollar un síndrome de hiperestimulación ovárica, tomaremos las medidas preventivas para que no suceda.
¿Es cierto que la dosis hormonal se ajusta a cada paciente?
Sí. La dosis de estimulación y el tipo de tratamiento se decide de forma individualizada, sobre todo en función de la reserva ovárica, el peso y la edad de la paciente.
¿Es verdad que la dosis es más baja si te haces una inseminación artificial (IA) que una Fecundación in vitro (FIV)?
En la IA el objetivo es que crezcan 1 o 2 folículos (si crecen más, hay riesgo de embarazo múltiple), mientras que en la FIV el objetivo es que se desarrollen el mayor número posible, dentro de un límite.
¿Es verdad que en el caso de una inseminación artificial no siempre es necesario el tratamiento?
Si eres joven y no tienes problemas de salud ni fertilidad, se puede realizar una inseminación en tu ciclo natural, controlando el momento de la ovulación con ecografías y valoración de la hormona LH.
| Tratamiento | Objetivo | Riesgo de Embarazo Múltiple |
|---|---|---|
| Inseminación Artificial (IA) | 1-2 folículos | Alto si crecen más folículos |
| Fecundación In Vitro (FIV) | Máximo número posible de folículos dentro de un límite | Menor control, pero limitado |
¿Y es cierto que no puedes mantener relaciones sexuales?
Sí puedes, aunque se aconseja utilizar el preservativo y abstenerse de mantener relaciones entre 3 y 5 días antes del día en el que tu pareja tenga que extraer la muestra seminal si va a proporcionar el esperma para IA o la FIV.
¿Es cierto que se puede prever la respuesta?
Sí. La respuesta al tratamiento se puede predecir con las pruebas de reserva ovárica que hacemos antes de programar el ciclo. La individualización del tratamiento ayuda a disminuir el riesgo de tener respuestas inesperadamente altas o bajas. En términos generales, se considera respuesta normal recuperar entre 10-14 óvulos; respuesta alta a partir de 15; subóptima entre 4 y 9, y baja por debajo de 4.
¿Es cierto que haber hecho este tratamiento puede adelantar la menopausia?
Absolutamente falso. Durante el tratamiento de estimulación ovárica estimulamos los folículos (estructura en cuyo interior se encuentra el óvulo) que tienes disponibles en ese ciclo. De forma natural, de todos los folículos que se preparan en un ciclo menstrual concreto, se selecciona uno para ovular y el resto se pierden. Con el tratamiento hormonal lo que conseguimos es “rescatar” a los folículos que, de forma natural, se hubieran perdido. Así que no es cierto que la estimulación agote antes la reserva y adelante la menopausia.
Riesgos Asociados a la Estimulación Ovárica
Con la estimulación ovárica el ovario aumentará de tamaño debido al desarrollo de múltiples folículos en su interior. El tamaño de un ovario es similar al de una almendra, tras la estimulación ovárica en algunos casos puede alcanzar el tamaño de una naranja; por lo que muchas mujeres puedan experimentar molestias abdominales como discreta hinchazón y pesadez en el bajo vientre.
Este crecimiento puede también predisponer a que el ovario gire sobre sí mismo, ocasionando una torsión ovárica, fenómeno que es considerado una urgencia médica.
De entre los riesgos más destacados que conlleva la auto-inseminación artificial con una muestra de semen de origen incierto, se incluye la posibilidad de transmisión de alteraciones genéticas y cromosómicas a la descendencia, que pueden derivar en la generación de nacidos que sean sujeto de malformaciones o enfermedades congénitas, o sean portadores de las mismas.
El síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO)
Otros riesgos incluyen:
- Embarazo múltiple.
- Embarazo ectópico.
- Infección del aparato genital de la mujer.
Síndrome de Hiperestimulación Ovárica (SHO)
Es una complicación iatrogénica que puede amenazar la vida de las pacientes sometidas a tratamientos de estimulación ovárica. Puede precisar hospitalización y tratamiento médico-quirúrgico y sólo excepcionalmente se hace aconsejable la interrupción del embarazo.
El principal inconveniente que puede surgir de la medicación hormonal en una IA es el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO). El SHO se produce cuando los ovarios responden de manera anormalmente elevada a las hormonas utilizadas en la estimulación.
Esto puede provocar un aumento de la permeabilidad de los vasos sanguíneos y favorecer la acumulación de líquido en la cavidad peritoneal del abdomen (ascitis), lo cual produce un gran dolor. El riesgo de padecer este síntoma en un tratamiento de inseminación artificial es bajo puesto que la estimulación es muy suave.
Además, la monitorización y el control realizado permite prever una elevada respuesta y, por tanto, detener la pauta de medicación antes de que tenga lugar esta alteración.
Consideraciones Adicionales
La práctica de las técnicas de reproducción asistida por las clínicas españolas o extranjeras debidamente autorizadas, está sometida a diferentes controles, entre los que se incluyen el seguimiento de las gestaciones conseguidas que, asociado al sistema de trazabilidad obligatorio para todas las donaciones, permite en un momento dado retirar las muestras de los donantes causantes de cualquiera de los riesgos ya mencionados.
Es normal estar confundida con algunos conceptos relacionados con los tratamientos de reproducción asistida. Para ayudarte a enfrentar este procedimiento hemos preparado este artículo. A lo largo del mismo queremos responder todas las preguntas que puedas tener antes de comenzar con tu tratamiento.
En el Instituto Bernabeu siempre individualizamos la pauta de tratamiento estableciéndola a partir de diversos factores de la paciente, como su edad, la morfología de los ovarios, la masa corporal, la analítica hormonal y la respuesta a la estimulación en ciclos previos, entre otros. Además, aplicamos tests genéticos (IBgen FIV para personalizar casos de baja reserva ovárica o IBgen RIF para casos de fallo de implantación).
Si un día me olvido o se me pasa la hora de administrarme la dosis, te recomendamos que te pongas en contacto con tu centro.
