Aunque existen muchas fuentes de información sobre cómo tratar de tener un hijo, no siempre sabemos con seguridad cuáles son ciertas y cuáles no. Hay momentos del ciclo en los que el embarazo parece posible y otros en los que, según el calendario, no debería ocurrir. Pero cualquiera que haya vivido un susto o una sorpresa sabe que los “días imposibles” no siempre son tan imposibles.
La probabilidad de quedar embarazada es más baja en ciertos momentos del ciclo menstrual, especialmente fuera de los días fértiles. Por lo tanto, los días de baja probabilidad dependen directamente de un acontecimiento que no siempre ocurre en la misma fecha.
En este artículo, exploraremos las probabilidades de embarazo fuera de los días fértiles, los mitos comunes y cómo identificar tus días de mayor fertilidad.
Mitos y realidades sobre la fertilidad
Es un mito bastante extendido que no es posible quedarse embarazada la primera vez que se mantienen relaciones sexuales sin protección. Sencillamente, no es cierto. Siempre existen probabilidades de quedarse embarazada si se mantienen relaciones sexuales sin protección, incluso la primera vez.
Si mantienes relaciones sexuales sin protección y no deseas quedarte embarazada, deberás elegir un método anticonceptivo que se ajuste a tus necesidades.
¿Es posible quedar embarazada en los días previos a la menstruación?
Es improbable que te quedes embarazada, pero no imposible. Eres fértil tanto en los días que preceden a la ovulación como en el momento de la ovulación -debido a la vida del esperma- y, si tu ciclo es corto, es posible que ovules justo después del periodo. Por lo tanto, puedes ser fértil en la fase más temprana del ciclo, cuando aún sangres.
La probabilidad de embarazo coincide con el día anterior a la ovulación y el día de la ovulación, pero esto varía según una serie de parámetros. Para quedarte embarazada, debes mantener relaciones sexuales en los días anteriores a la ovulación o próximos a esta. El día antes de la ovulación y el mismo día de la ovulación son los más fértiles.
Cuando el óvulo ya no está (normalmente un día después de la ovulación), no podrás quedarte embarazada hasta después de que empiece tu próximo ciclo menstrual.
¿Es posible quedar embarazada durante la menstruación?
En la mayoría de los casos el riesgo es bajo, pero no nulo. En mujeres con ciclos cortos, ovulación temprana o una fase folicular muy breve, los espermatozoides pueden sobrevivir hasta el momento en que ocurra una ovulación adelantada. Aunque no es lo más habitual, puede suceder.
¿Es posible quedar embarazada si no he usado anticonceptivos hormonales?
Sí, es posible quedarse embarazada. Una de las formas en la que actúa la píldora es impidiendo la ovulación. El mero hecho de no haber utilizado anticonceptivos hormonales que afecten a las hormonas no implica tenerlo más fácil. Es posible que tu cuerpo pueda regularse mejor, pero eso no significa que puedas quedarte embarazada más fácilmente.
¿Cuándo realizar una prueba de embarazo?
Deben transcurrir aproximadamente seis o siete días una vez fecundado el óvulo (después de haber mantenido relaciones sexuales) antes de que tu cuerpo comience a segregar la hormona del embarazo (hCG) y algunos días más para que el nivel sea lo suficientemente alto como para detectarse en una prueba de embarazo.
Las pruebas de embarazo Clearblue pueden utilizarse hasta 6 días antes de la ausencia del periodo (5 días antes de la fecha en la que debería iniciarse), aunque los niveles de la hormona del embarazo presente en la orina pueden no ser lo suficientemente altos para que se detecten. Para averiguar cuándo debería iniciarse tu periodo, calcula la duración habitual de tu ciclo.
Las pruebas de embarazo Clearblue ofrecen una precisión superior al 99 % a partir de la fecha en la que debería iniciarse el periodo. De hecho, puedes utilizar la prueba de embarazo Clearblue Ultratemprana digital hasta 6 días antes de la ausencia del periodo (5 días antes del día en el que debería iniciarse). Si realizas una prueba de forma anticipada y el resultado concluye que estás embarazada, puedes confiar en él.
No obstante, si realizas una prueba de forma anticipada y el resultado concluye que no estás embarazada, te recomendamos que la repitas en la fecha en la que debería iniciarse el periodo.
Factores que influyen en la fertilidad
Puede resultar algo difícil saber cuáles son los días fértiles en tu caso personal, debido a que los ciclos menstruales varían entre mujeres. Aunque el estrés nunca es bueno para la salud, no impedirá que te quedes embarazada, a menos que interrumpas tus periodos o afecte a tu vida sexual.
A medida que pasen los años, puede que no seas tan espontánea como antes en tu vida sexual e incluso puedes cambiar de pareja. Estos factores influyen en las probabilidades de quedarte embarazada.
Recuerda también que es normal que el sexo empiece a resultar rutinario si se lleva mucho tiempo intentando tener un hijo. A muchas parejas les sucede esto y no significa que algo vaya mal en la relación.
El ciclo menstrual y la ovulación
El ciclo menstrual está formado por varias fases que se suceden en una secuencia que, en teoría, es estable. La primera parte es la fase folicular, en la que un conjunto de folículos empieza a desarrollarse en los ovarios. Solo uno se hará dominante y liberará el óvulo. Esta parte del ciclo es la más variable y puede durar muy pocos días o alargarse mucho más de lo previsto.
Luego llega la ovulación, ese momento tan pequeño pero decisivo en el que el óvulo abandona el ovario y se dirige hacia la trompa. Después de ovular se inicia la fase lútea, mucho más estable, que suele durar entre doce y dieciséis días independientemente del tipo de ciclo.
La clave está en que la fase que cambia no es la lútea, sino la folicular, que puede adelantarse, retrasarse o incluso no completarse en un ciclo. Esto significa que la ovulación puede caer en días muy diferentes de un mes a otro.
Hay muchas razones por las que la ovulación puede desplazarse. Un periodo de estrés sostenido, un viaje, un cambio drástico en los horarios de sueño, una pérdida o ganancia importante de peso, una infección reciente, el ejercicio muy intenso o un ciclo especialmente largo o corto pueden hacer que la ovulación se mueva varios días sin que tú lo notes.
La única parte del ciclo que puede considerarse realmente infértil es aquella que ocurre después de que el óvulo haya sido liberado y ya no pueda fecundarse. El problema es que, a menos que se utilicen métodos que confirmen la ovulación, esa comprobación es difícil.
Muchas mujeres dan por hecho que ovulan “siempre en el mismo día”, pero la realidad es que incluso los ciclos considerados regulares pueden variar.
Los embarazos que suceden “en días imposibles” no lo son por un fallo biológico, sino por un error en la estimación de la ovulación. Para saber cuándo estás en días de baja probabilidad, primero tienes que identificar cuándo ha ocurrido la ovulación.
Cómo identificar tus días fértiles
Para saber cuándo estás en días de baja probabilidad, primero tienes que identificar cuándo ha ocurrido la ovulación. Aquí hay algunos métodos para ayudarte:
- Temperatura basal: La temperatura basal aumenta ligeramente después de ovular. No predice la ovulación, pero confirma que ya ha tenido lugar.
- Tests de ovulación: Los test detectan el pico de LH, que precede a la ovulación unas horas.
- Depende de la longitud de tu ciclo: En ciclos largos o estables, el riesgo es muy bajo. En ciclos cortos, donde la ovulación puede aparecer alrededor del día diez o incluso antes, el final de la menstruación puede coincidir con espermatozoides aún viables en el tracto reproductivo.
Hay mujeres que confunden el dolor premenstrual con el dolor ovulatorio, o que interpretan un sangrado diferente como menstruación cuando en realidad era una ovulación tardía. Pequeños detalles como estos cambian toda la aritmética del ciclo.
Prestar atención al moco cervical, a las sensaciones internas del cuerpo o a pequeños cambios en la libido y la energía suele dar más pistas que contar días en un calendario.
Registrar esta información durante varios ciclos permite ver patrones que, de otro modo, pasarían desapercibidos. No se trata de buscar señales perfectas, sino de identificar tendencias: meses en los que aparece moco fértil antes de tiempo, ciclos en los que la temperatura basal sube más tarde o momentos de estrés que retrasan la ovulación sin que una lo relacione.
Cuando hay una búsqueda activa de embarazo o existen diagnósticos como síndrome de ovario poliquístico, ciclos muy largos o dudas sobre si se está ovulando realmente, una ecografía de control puede ser de gran ayuda. Permite ver de forma directa el desarrollo del folículo y estimar con precisión cuándo se producirá la ovulación, lo que reduce la incertidumbre y facilita planificar las relaciones en los días con mayor probabilidad de concepción.
Para que se produzca un embarazo tiene que haber ovulación; sin un óvulo disponible, la fecundación no es posible. Sin embargo, lo que sí ocurre con mucha frecuencia es que la ovulación pase desapercibida. No todas las mujeres sienten dolor ovulatorio, ni todas perciben cambios evidentes en el moco cervical, y muchas veces esos signos quedan enmascarados por estrés, cansancio, ejercicio, medicación o simplemente por variaciones naturales del ciclo.
La ovulación puede moverse uno o varios días sin que haya señales llamativas, y ese cambio es suficiente para que relaciones mantenidas en supuestos días “seguros” coincidan con la ventana fértil.
Cuando los ciclos son muy irregulares, cuando hay dolor muy marcado en mitad del ciclo, cuando las ventanas fértiles parecen impredecibles o cuando pasan varios meses intentando concebir sin éxito, consultar con un especialista en fertilidad puede evitar frustraciones.
Cada cuerpo tiene su propio ritmo y eso hace que existan preguntas que se repiten una y otra vez en consulta. Estas son las más habituales y las que mejor ayudan a aclarar lo que realmente puede considerarse un día seguro y lo que no.
Consejos para aumentar las probabilidades de embarazo
Buscar un embarazo es un proyecto único e ilusionante en el que, con frecuencia, surgen dudas sobre la fertilidad si tras los primeros meses no se consigue la gestación. Es conveniente recordar que se trata de un proceso muy complejo y que la probabilidad de lograr un embarazo en un ciclo menstrual es de aproximadamente un 20-25 % entre los 20 y los 30 años (y que este porcentaje se reduce rápidamente con la edad). Por este motivo, antes de plantearte acudir a un especialista de reproducción asistida, te recomendamos que sigas algunos consejos para mejorar las posibilidades de embarazo.
- Mantener relaciones sexuales de forma regular: Sabiendo que los espermatozoides pueden sobrevivir dentro de una mujer durante varios días, si una pareja tiene relaciones sexuales con regularidad (dos a tres veces por semana) incrementará la probabilidad de que haya espermatozoides en el momento de la ovulación.
- Evitar lubricantes y duchas vaginales: No han de utilizarse cremas o lubricantes vaginales durante las relaciones sexuales, ya que puede poner en peligro la supervivencia de los espermatozoides en la vagina. Después de la relación sexual, no deben realizarse duchas vaginales.
Asimismo, Ginefiv pone a tu disposición la aplicación gratuita para móviles «Quédate Embarazada», para ayudar a maximizar las probabilidades de lograr un embarazo por medios naturales a través de un sencillo calendario de fertilidad. También puedes aprender a calcular tus días fértiles y conocer cuándo estás en periodo de ovulación.
Métodos para conocer tus días fértiles
Los métodos y consejos que te ofrecemos a continuación van encaminados en su mayoría a determinar de manera natural los días más fértiles de tu ciclo menstrual (el día de la ovulación) y, por tanto, más propicios para que ocurra un embarazo.
- Test de ovulación: Consiste en la utilización de un test de ovulación (que se vende en farmacias) para detectar el aumento de la hormona de la ovulación LH entre 24 y 36 horas antes de la ovulación. Identifica los mejores dos días para concebir en un ciclo determinado. Mantener relaciones el día del test positivo y el día siguiente, te ofrece las máximas posibilidades de concebir.
- Medición de la temperatura basal: Este método consiste en determinar la temperatura basal corporal a lo largo del ciclo menstrual. En un ciclo menstrual normal de 28 días, la ovulación tiene lugar, por regla general, el día 14 del ciclo. Pero es posible tener ciclos más cortos o más largos. La mecánica es sencilla. Cada día, al levantarte, te medirás la temperatura basal corporal y la irás apuntando en una gráfica o en tu calendario de fertilidad. Siempre te medirás la temperatura basal en el mismo sitio y con el mismo termómetro. De este modo detectarás el pico de temperatura que provoca la ovulación. Este pico se basa en el hecho de que la hormona progesterona aumenta la temperatura basal corporal de 0,2 a 0,5 grados centígrados antes de la ovulación. Dos o tres días posteriores a la ovulación, la temperatura basal puede elevarse entre 1 y 1,5 grados centígrados, y se mantendrá de esta manera hasta el próximo periodo menstrual. Si en esta etapa te quedas embarazada, esa temperatura basal se mantendrá durante todo el embarazo. Los días fértiles abarcan unos días antes y después de la ovulación. Este es un método efectivo, aunque hay varios factores que pueden alterar su medición exacta. Además, es importante tener en cuenta que las curvas de temperatura basal en algunas mujeres son difíciles de interpretar, sobre todo en tiempos de estrés o enfermedad.
- Método del moco cervical: Otro método natural para determinar los días fértiles de la mujer es la determinación del moco cervical. Aproximadamente seis días antes de la ovulación, las células del cuello uterino producen moco cervical con determinadas características: acuoso, elástico, parecido a la clara del huevo cruda y, si lo sitúas entre el pulgar y el dedo índice, podrás estirarlo hasta formar un hilo delgado antes de romperse. El último día en que tienes sensación de lubricación es el día más fértil del ciclo, y es en esta fecha cuando hay más posibilidades de embarazo. La sensación de lubricación puede durar uno o dos días más, indicando que todavía tienes altas posibilidades de quedarte embarazada. Después de la ovulación (el óvulo permanece viable unas 48 horas), tendrás una menor sensación de lubricación vulvar, que se caracteriza por un moco adherente y seco. Conoce las fases del flujo cervical.
- Calendario coital o sexual: Una mujer normalmente ovula 14 días antes de que le llegue el periodo. Si una mujer tiene un ciclo regular de 28 días, la ovulación tendrá lugar hacia la mitad del ciclo (14 días después del primer día de su período). Si el ciclo es más largo, digamos 34 días, la ovulación se produce alrededor de día 20 (no la mitad del ciclo) como regla general la fórmula sería duración del ciclo menstrual menos 14. Puede ser de gran ayuda registrar en un gráfico, durante un par de ciclos, para poder establecer con mayor aproximación los días fértiles en su ciclo menstrual: Día de inicio de la regla Días con relaciones sexuales Días y cambios en las características del moco cervical
Cuándo buscar ayuda profesional
Se recomienda acudir a una clínica de reproducción asistida cuando:
- Mujer menor de 35 años: Tras 1 año de relaciones no protegidas con ausencia de gestación.
- Mujer mayor de 35 años: Tras 6 meses de relaciones no protegidas con ausencia de gestación.
