La desparasitación de tu can es una de las cosas más importantes a llevar a cabo durante toda su vida. Siempre se debe proteger a una perra ante parásitos internos antes de que quede preñada, ya que estos se pueden transmitir a los embriones. Esto sucede debido a que los gusanos y tenias son capaces de atravesar la placenta y llegar a los cachorros, infestándolos también. No obstante, si esto se desconocía o si la perra ha quedado gestante sin que su tutor o cuidador lo buscara expresamente y ahora tiene parásitos, entonces hay que actuar para cuidar de su salud y la de los cachorros. Cuando observas que la perra gestante tiene estos parásitos es normal que te preocupes si no eres conocedor de cómo proteger tanto a esta como a los futuros cachorros frente a esta situación.
Entonces, ¿se puede desparasitar a una perra embarazada? Con este artículo queremos velar por la seguridad tanto de tu fiel compañera como de sus cachorros y, por ello, te mostramos qué hacer frente a este problema tan frecuente en perros.
¿Se Puede Desparasitar a una Perra Embarazada?
La realidad es que SÍ se puede desparasitar a una perra embarazada, de hecho, no solo se puede sino que se debe realizar esto para evitar que los parásitos intestinales se transmitan a los embriones o causen daños en el organismo de la perra, lo cual también acabará afectando a los cachorros. Aunque la respuesta a tu pregunta sobre si se puede desparasitar a una perra preñada es afirmativa, bajo ningún concepto debes administrar un antiparasitario por tu cuenta a tu perra, ya que no todos los antiparasitarios actúan contra los mismos parásitos ni todos son recomendados para aplicarlos a una perra gestante, pues pueden causar daños tanto al proceso de embarazo como a los futuros cachorros. Además, si no se aplica el producto adecuado, habrá sido en vano y los parásitos no desparecerán.
Aunque se puede desparasitar a una perra embarazada, la administración de medicamentos no está recomendada en estos casos, ya que puede pasar a los cachorros y causar daños en estos. Sin embargo, debido a la importancia de evitar daños en el organismo de tu perra y que los parásitos internos de esta se transmitan a los hijos se puede administrar un antiparasitario al can, pero siempre con ciertas precauciones. Hay que tener en cuenta que antes de cruzar a una perra es necesario desparasitarla, es un paso previo a la monta, para evitar así este tipo de problemas.
¿Cuándo Desparasitar a Mi Perra Preñada?
Ahora, si te preguntas "¿cuándo desparasitar a mi perra preñada?", toma nota de estas situaciones:
- Cuando la gravedad de la infestación ponga en riesgo la vida de tu can es inevitable desparasitarla sea cual sea el momento de embarazo en el que se encuentre.
- El embarazo de una perra dura entre 63 y 67 días, cuyo momento más seguro para desparasitarla es durante la última fase de este período, ya que los cachorros están más formados y son capaces de soportar mejor los medicamentos, por lo que el riesgo a que sean dañados disminuye.
- Se recomienda también desparasitar a tu perra durante la lactancia, ya que los parásitos se pueden transmitir a los cachorros a través de la leche materna.
- Además de la desparasitación interna, nunca olvides desparasitar a tu perra externamente, consultando siempre con el veterinario para aplicar el producto adecuado, pues los riesgos son los mismos que en el caso de los parásitos internos.
- No solo es importante desparasitar a tu can embarazada o lactante, sino que tras el parto además será necesario desparasitar también a sus cachorros si estos ya muestran síntomas o aunque lo haga solo la madre. No obstante, no hay que hacerlo antes del primer mes de vida. Aunque existen spays para cachorros en casos de urgencia.
🐶 ¿Se puede DESPARASITAR una PERRA EMBARAZADA o que está amamantando? 💉🐶
Cómo Desparasitar a una Perra Embarazada
Ahora que ya sabes en qué situaciones puedes desparasitar a una perra gestante, te damos los mejores consejos sobre cómo desparasitar a una perra embarazada tanto de forma externa como interna:
Parásitos Externos
Desparasitar a una perra externamente durante el embarazo es realmente importante para prevenir que los cachorros al nacer se contagien de estos parásitos, como pueden ser pulgas, garrapatas o piojos. Antes de desparasitar tú mismo a tu can debes consultar con tu veterinario, ya que depende del parásito que presente tu peluda, el profesional te indicará la administración de un antiparasitario u otro. Normalmente para desparasitar a un perro externamente se utilizan pipetas o sprays que puede aplicar el veterinario o puedes hacerlo tú siguiendo estos consejos.
Uso de Pipetas
Si tu perra es de raza pequeña, retira el pelo en la zona de entre las escapulas con una mano, hasta que veas claramente la piel y con la otra mano aplica todo el contenido en esta zona.
Si tu perra es de raza grande, aplica la pipeta a lo largo del lomo. Para ello, primero retira todo el pelo desde la zona del cuello hasta casi la cola y aplica el contenido intentando repartirlo por toda la línea del lomo.
Para que te hagas una idea mejor sobre el tema de desparasitar a una perra preñada de parásitos externos, como las pulgas, aquí te ofrecemos más información sobre Cómo quitarle las pulgas a una perra embarazada.
Parásitos Internos
Como ya hemos mencionado antes, en los casos donde la perra está embarazada lo mejor es que este proceso lo realice un veterinario, ya que es muy importante que el tratamiento sea efectivo y los cachorros no sufran ningún daño. Consulta con tu veterinario cuál es el antiparasitario adecuado para tu perra y en caso de que tengas que administrárselo tú mismo, sigue estos consejos:
- Esconde la pastilla en un trozo de jamón york, queso o algún alimento similar que le guste a tu can y ofréceselo, ya que muchos perros no se tragan la pastilla si la ven.
- También puedes machacarla y mezclarla con agua.
- Utilizar el medicamento en spray también es una manera cómoda de administrar el medicamento.
Los áscaris son los helmintos más frecuentes de encontrar en las crías y en la madre. Entre el 10-20% de los perros están infestados y el porcentaje llega al 60% en los criaderos. Se trata de una zoonosis ya que el hombre, y más en concreto los niños, pueden ser infestados por la ingestión de huevos larvados de Toxocara canis.
Los áscaris no son hematófagos pero consumen grandes cantidades de glucosa, aminoácidos y vitaminas, y esta expoliación explica las alteraciones óseas constatadas en los individuos fuertemente parasitados, así como las crisis convulsivas que en ocasiones presentan (hipoglucemia). Si son muy abundantes pueden provocar obstrucción, oclusión o perforación intestinal.
Los huevos eliminados por las heces son extremadamente resistentes y sobreviven a temperaturas comprendidas entre los 10-45 °C, como también resisten la desecación o la humedad, y permanecen infestantes durante 5 años.
El ciclo del parásito en animales adultos explica las medidas necesarias que debemos tomar para evitar la infestación en cuanto al tratamiento de las hembras gestantes: cuando los huevos conteniendo una larva son ingeridos por un adulto, las larvas van a enquistarse en diversos órganos. En los machos morirán en pocos meses; en las hembras permanecerán vivas y se reactivarán durante el celo.
Cuando se reactiven llegarán a los pulmones y darán lugar a vermes adultos que van a infestar a los cachorros por vía placentaria o por el calostro y la leche. Como el ciclo evolutivo del parásito habrá empezado antes de nacer, los cachorros contaminados en la gestación serán infestados por áscaris adultos a partir de los 10 días.
El ciclo del parásito permite, por tanto, identificar tres modalidades de infestación de los animales jóvenes:
- La vía transplacentaria que puede provocar en ellos una ascaridiasis en los 10 días que siguen al nacimiento.
- Infestación por la leche (ascaridiasis a las 5 semanas).
- Infestación por los huevos presentes en el ambiente que se descubren hacia el mes de edad (ascaridiasis a las 8 o 9 semanas).
Síntomas de Infestación por Áscaris
Los síntomas que se observarán serán:
- Alteraciones respiratorias que se corresponden con el paso de las larvas por el pulmón.
- Crecimiento más lento, adelgazamiento, apetito irregular, deformaciones óseas en las razas grandes, crisis convulsivas (hipoglucemias) sobre todo en razas pequeñas. Estas alteraciones se deben al expolio por parte del parásito.
- Alteraciones digestivas: vómitos (con posible eliminación de gusanos), alternancia de estreñimiento y diarrea, y abombamiento del abdomen.
Sin tratamiento, la evolución hacia una infestación masiva será fatal para el cachorro (oclusión, perforación, peritonitis)
Profilaxis Médica
Así pues, teniendo en cuenta el ciclo parasitario, se hace necesario prevenir la infestación con la siguiente profilaxis médica:
Vermifugación de las hembras:
- Al principio del celo, para luchar contra la reactivación larvaria.
- El día 40 de gestación para evitar la transmisión transplacentaria que se inicia en este preciso momento.
- En el parto para evitar la transmisión por la leche.
- Cada 15 días hasta el destete de la camada para luchar contra la reinfestación a través del ambiente.
Vermifugación de los cachorros:
- Primera desparasitación a los 15 días en ambiente de riesgo (criadero) y a las 3 semanas en una camada aislada.
- Desparasitaciones repetidas cada 15 días hasta el destete, y luego 1 vez al mes hasta los 6 meses.
Profilaxis sanitaria:
- Limitar la contaminación del ambiente.
- Evitar la superpoblación.
- Preferir el suelo de grava o cemento que el de tierra.
- Limpieza a presión (Karcher) con cepillados de los rincones y recovecos.
Tratamiento
Todos los antihelmínticos clásicos destruyen los áscaris, pero únicamente el fenbendazol (Panacur), flubendazol, oxfendazol y levamisol destruyen las larvas acantonadas o en migración. Por tanto son estos vermífugos vermicidas los más recomendables. La dosis adecuada para hembras gestantes es de 50mg/kg/día de fenbendazol (Panacur) durante 3 días o 20mg/kg/día en 5 días, administrado, tal y como se ha indicado anteriormente, al principio del celo, a los 40 días de gestación, en el parto y cada 15 días hasta el destete.
El Fenbendazol es un antihelmíntico oral de amplio espectro de acción ovicida, larvicida y vermicida. Es totalmente inocuo en animales débiles y caquécticos y hembras en cualquier etapa de la gestación. Puede administrarse en perros a partir de las 2 semanas de edad. No presenta período de retiro en leche. Se administra por vía oral mediante una jeringa.
Desparasitación en Cachorros
Los parásitos son una causa común de enfermedad entre los cachorros. Uno de los pilares fundamentales de su cuidado, además de las vacunas, es una desparasitación eficaz. Los parásitos intestinales como lombrices intestinales, anquilostomas, tenias y tricocéfalos son frecuentes entre los cachorros y gatitos jóvenes. Debido a que los cachorros son pequeños y aún están creciendo, son mucho más vulnerables a enfermedades, parásitos e infecciones.
Los gusanos intestinales como los anquilostomas, las tenias y los gusanos redondos roban los nutrientes que tanto necesitan los cachorros para crecer, además de causar dolor, malestar e incluso pérdida de sangre. Si no se trata de manera efectiva, un cachorro podría incluso morir.
A los 15 días de vida se realiza una desparasitación interna, aunque si la madre está sana y desparasitada, y están en un entorno higiénico y controlado, podría hacerse a los 21-30 días. La madre debe estar desparasitada, ya que los parásitos internos pueden ser transmitidos a los cachorros incluso antes de nacer o por la leche materna durante la lactancia.
La desparasitación externa se hace normalmente a partir de los 2 meses, pero puede adelantarse en el caso de que se observe la presencia de pulgas o garrapatas.
Espray antiparasitario: se puede usar a partir de los dos días de vida y es el producto más inmediato, eliminando al instante los parásitos externos.
Pipeta antiparasitaria: se puede usar a partir de los dos meses de edad y contiene un líquido que se debe aplicar en la piel de la zona interescapular o de la nuca, donde penetrará para acabar con los parásitos externos y en algunas también con los internos.
Comprimidos orales: en estos casos, el fármaco se encuentra en forma de pastillas para su liberación en el aparato digestivo. Esta forma se suele realizar cuando los cachorros ya comen sólidos, siendo muchas veces mezclada con la comida para camuflarla. En otros casos, estos comprimidos presentan un sabor agradable que los perros ingieren sin problema.
Tipos de Desparasitación
En base a las causas más comunes de parasitación en perros, existen dos tipos de desparasitación que atienden al tipo de parásitos: internos y externos.
Desparasitación Interna
Los nematodos son el tipo de parásito interno más común aunque también el más fácil de eliminar. Denominados cestodos, se alimenta y reproduce en el intestino del animal aunque tiende a intentar colonizar otros órganos como el corazón. Este tipo de parásito es más complejo de eliminar que los gusanos redondos o planos.
Para combatir los parásitos internos existen diferentes opciones. Con este producto se protege al perro de parásitos externos e internos en una única toma.
Desparasitación Externa
Su efecto es inmediato pero de escasa durabilidad. Elimina los invasores indeseados que tenga tu perro, pero no los que lo invadan después. Se aplica en la nuca en forma de líquido para que el can no pueda lamerlo y su durabilidad es de aproximadamente un mes.
Importancia de la Desparasitación
Desparasitar a tu perro es sumamente importante. Un tratamiento adecuado contra parásitos internos y externos es fundamental para su salud... Los parásitos que pueden alojarse en nuestros amigos de cuatro patas afectan negativamente en su salud y, en algunos casos, pueden transmitirse a los humanos.
Que tu perro esté infestado de parásitos no solo puede significar que esté cubierto de pulgas o garrapatas. Especialmente agresivos en cuanto a transmisiones de enfermedades muy graves con desenlace de muerte.
La salud de tu perro pasa por la prevención y el tratamiento antiparasitarios. Tener a ralla a los parásitos evitará problemas de salud de nuestra mascota y contagios con los humanos.
La desparasitación en las mascotas es sumamente importante para prevenir los parásitos tanto externos como internos que, además de producir daños directos por acción mecánico-irritativa, pueden transmitir enfermedades infecciosas.
Cuidados Postparto de una Perra
La llegada de cachorritos a una familia siempre supone una gran alegría. Sin embargo, para asegurarnos de que todo sale bien, es necesario atender correctamente a la reciente mamá. Las perras tienen un gran instinto maternal, por lo que saben cómo actuar tras el parto. Por este motivo, nuestro papel se reduce a asegurar su tranquilidad.
La camita o mantas sobre los que descansa la camada deben estar siempre limpias. Es la mejor manera de prevenir infecciones. Otro de los principales cuidados postparto de una perra es su alimentación. Durante la lactancia, las perras necesitan una gran cantidad de energía. Por ello, se recomienda darles un pienso especial para embarazadas o un pienso para cachorros.
Cuando una perra acaba de tener cachorros es muy importante observar si su comportamiento es normal. Una perra recién parida pasa unas dos semanas sin separarse de sus cachorros. Durante este tiempo, se dedica a limpiar el nido, lamer a los bebés y darles de mamar. También debemos vigilar sus secreciones vaginales y sus mamas. Estas secreciones deben ser de color rojo, o marrón en las fases finales, y nunca deben ser muy abundantes ni prolongarse más de una semana.
En cuanto a las mamas, debemos comprobar que la leche sale sin dificultad y sin dolor. Si aparecen problemas durante el parto, lo que suele ser común en ciertas razas, puede que sea necesario practicar una cesárea. Esta operación deja una cicatriz en el vientre de la perra.
Puede que el veterinario nos recomiende que la perra no dé de mamar a sus cachorros, por lo que deberemos darles leche artificial. Si observamos cualquier problema o anormalidad en la perra recién parida, debemos acudir lo antes posible a un veterinario.
En las Clínicas Veterinarias contamos con la mejor tecnología para el seguimiento del embarazo en perras, incluyendo la exploración tras el parto.
