Retraso de la Ovulación: Causas, Síntomas y Soluciones

Lo que llamamos “regla o menstruación” es el sangrado más o menos cíclico (25-35 días) que se produce por la acción compleja de múltiples hormonas y supone el final del ciclo menstrual para dar paso al comienzo del siguiente. Por lo tanto, requiere que todos los órganos implicados funcionen correctamente.

La orden de inicio parte de una zona del cerebro denominada hipotálamo que produce factores que actúan en determinadas células de la hipófisis (pequeña glándula situada en el cerebro) estimulando la producción de las gonadotropinas (FSH y LH). Estas, a su vez, enviarán la orden para la producción sucesiva de las hormonas ováricas, primero estradiol y, posteriormente, progesterona para que se ejecute la secuencia normal de: crecimiento de un folículo ovárico (que llamamos “folículo dominante”), rotura de dicho folículo con expulsión del óvulo (ovocito) produciéndose en ese momento la ovulación y formación del cuerpo lúteo (resto del folículo roto que ha ovulado).

La producción de todas estas hormonas actúa a la vez en el endometrio (mucosa que tapiza el interior del útero) que irá engrosándose a lo largo del ciclo.

Representación del ciclo menstrual y las fases hormonales.

¿Qué pasa cuando una mujer no ovula?

Muchas de nuestras pacientes se preguntan qué pasa cuando una mujer no ovula. Explicar qué pasa cuando una mujer no ovula es complicado, aunque la falta de menstruación (amenorrea) y los ciclos menstruales irregulares son dos síntomas evidentes que pueden alertarte sobre este problema.

Se calcula que alrededor de un 35% de las mujeres sufre algún tipo de anovulación a lo largo de su vida fértil, ya sea crónica o transitoria.

¿Qué es la anovulación crónica y cómo afecta la fertilidad? 🤔 – Gestar Responde

Según su origen, la ausencia de ovulación puede corregirse manteniendo hábitos de vida saludables a través del ejercicio, la nutrición, el control del peso o el manejo del estrés. En otros casos, la anovulación puede tratarse con medicamentos para inducir la ovulación.

Causas Comunes de Anovulación

  • Edades extremas: inicio de las reglas en la pubertad y, además, el periodo previo a la menopausia (pre/perimenopausia)
  • Mujeres con Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)
  • Mujeres jóvenes con fallo ovárico precoz primario (sin causa aparente) o secundario a alteración cromosómica
  • Alrededor de un 15%-30% de las mujeres con trastornos alimenticios como la anorexia o bulimia, con obesidad o con delgadez extrema sufre anovulación.
  • Otra de las causas de la anovulación por fallos en el hipotálamo y la hipófisis es el ejercicio excesivo.
  • Un 20% de las mujeres que realizan entrenamiento deportivo de alta intensidad presentan retraso en la menarquía, disfunción de la fase lútea y alteraciones menstruales.
  • El Síndrome de Ovario Poliquístico es una de las principales causas de infertilidad por anovulación (80% de los casos).
  • Otros motivos de anovulación por problemas hormonales son la hiperprolatinemia (aumento de la hormona prolactina) y los trastornos tiroideos (hipertiroidismo e hipotiroidismo).
  • El fallo ovárico prematuro (FOP) es la causa directa de un 4-5% de los trastornos ovulatorios.
  • Estrés.
  • Diabetes.

Diagnóstico de la Anovulación

Diagnosticar la anovulación puede ser complicado. Además del examen pélvico y del análisis de tus antecedentes médicos, para el diagnóstico de la anovulación tu ginecólog@ realizará pruebas de seguimiento de tu ciclo menstrual. El ultrasonido vaginal ginecológico es otra de las pruebas para saber qué pasa cuando una mujer no ovula.

Tratamientos para la Anovulación

Si sufres este síndrome, la falta de ovulación también puede corregirse con una intervención quirúrgica conocida como drilling ovárico. El drilling ovárico consiste en realizar varias perforaciones en la superficie del ovario para disminuir su volumen y favorecer la selección de un folículo ovulatorio. Además de facilitar la liberación del óvulo, el drilling también te ayudará a disminuir los síntomas del SOP.

Cuándo se Ovula

Toda mujer nace con unos 400.000 óvulos, de los que a los 35 años van a quedarle unos 25.000 por término medio. Cada día se van perdiendo unos 1.500 óvulos debido al proceso natural de envejecimiento del ovario y, a partir de dicha edad, la pérdida es mucho más acusada.

La ovulación es el proceso por el cual el ovario libera un óvulo maduro. Este óvulo puede ser fertilizado entre las 12 y las 36 horas posteriores a su liberación. Los espermatozoides permanecen en las glándulas del cuello del útero hasta cinco días después haber ocurrido la eyaculación en las relaciones sexuales.

De ahí que lo ideal es que cuando el óvulo sea expulsado del ovario, haya espermatozoides en las trompas de Falopio, que son las que, gracias a sus fimbrias, envuelven al ovario y atrapan al ovulo recién expulsado para favorecer el encuentro de ambos gametos en su interior. De ahí nace la vida.

Para complicar un poco las cosas, hoy sabemos que puede existir más de una ovulación en el mismo ciclo de la mujer. En un ciclo menstrual de unos 28 días por término medio, la ovulación suele producirse aproximadamente 14 días antes del inicio del siguiente período menstrual; pero en la mayoría de las mujeres, la ovulación no tiene lugar exactamente así, sino que puede producirse desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la mitad del ciclo menstrual.

Síntomas de la Ovulación

Los signos y síntomas de la ovulación más comunes son:

  • Cambio en la calidad del flujo vaginal. Justo antes de la ovulación, el flujo vaginal es transparente, mucoso, filante y en la segunda fase de ciclo menstrual, el moco es más espeso, pastoso y menos abundante.
  • Alteración en la temperatura corporal basal. La temperatura corporal en reposo (temperatura corporal basal) aumenta levemente durante la ovulación.
  • Incremento de la hormona LH. Puede detectarse en la orina mediante los kits de ovulación.

Todo esto que acabas de leer puede dar lugar a una observación exagerada de las variaciones que ocurren en cada ciclo. Es importante conocer nuestro cuerpo y sus cambios, pero la observación exhaustiva de cada signo o síntoma de la ovulación puede afectar negativamente a nuestra vida y, por ende, a las relaciones en la pareja.

Ovulación y Fertilidad

Partiendo de la variabilidad en el momento de la ovulación, en cada mujer y en cada ciclo, es aconsejable buscar la gestación sin atender exhaustivamente a los cambios de nuestro cuerpo.

Hay mujeres que tienen ciclos muy irregulares, como las que tienen síndrome de ovarios poliquísticos. Precisamente en estos casos, en los que hay ciclos muy largos a veces de más de 40 días, es evidente que controlar la temperatura basal o usar los kits para detectar el momento del pico de la hormona LH es una tarea muy ardua e improductiva, y lo único que conseguimos es estar pendientes de algo que no podemos controlar. Por ello, lo importante es que haya relaciones sexuales con frecuencia, del orden de 2-3 veces por semana.

Si como se ha señalado, el espermatozoide permanece cerca de cinco días por término medio en las criptas glandulares del cuello de útero, las posibilidades de que haya espermatozoides en las trompas en el momento de la ovulación serán bastantes altas.

En función de la edad de la mujer y de otras causas de infertilidad, si no ha habido embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales sin protección (en las menores de 35 años) o tras 6 meses (en las mayores de 35 años o en las que tienen algún tipo de patología: endometriosis, por ejemplo), hay que acudir al especialista para iniciar un estudio básico de fertilidad. Si es tu caso, no dudes en contactar con profesionales de Ginecología para que te ayuden a concebir un hijo tras detectar estas anomalías.

Normalmente, se decide tener hijos en un momento determinado de la vida, que muchas veces no coincide con el mejor momento desde el punto de vista biológico (entre los 18 y los 35 años).

Teniendo en cuenta que la fertilidad natural mensual de la mujer es de un 20% a los 20 años y de un 5% a los 40, no es difícil adivinar que en los primeros meses de búsqueda de gestación no se consiga el embarazo, incluso en las parejas que no poseen ningún problema de fertilidad y mucho menos conforme aumenta la edad de la mujer. De hecho, el 80% de las mujeres jóvenes quedará gestante en el primer año y el 90% a los 2 años.

Es por esa razón que se aconseja estudiar a la pareja a partir del primer año de relaciones frecuentes y sin protección y, a mayor edad, hay que consultar antes si no hay embarazo.

Relación de la ovulación con el embarazo

Estar pendiente de los síntomas relacionados con la ovulación supone dedicar un exceso de atención y desviarla de los asuntos cotidianos de la vida conllevando, en muchos casos, a una ansiedad que deteriora enormemente la calidad de vida de la mujer y de su pareja.

Otra situación muy común es la opuesta es despreocuparse y esperar durante muchos años a conseguir el embarazo deseado, sin solicitar consulta a un profesional.

En una sociedad que recibe continuamente información exhaustiva por los diferentes medios de comunicación, los ginecólogos seguimos atendiendo a pacientes que desconocen su momento más fértil, no solo en el ciclo sino en su propia vida.

Es frecuente asociar fertilidad a tener la regla, hasta el punto de que algunas mujeres de más de 45 años consultan para realizar algún tipo de tratamiento para embarazarse con sus propios óvulos.

Para explicar un poco mejor a qué se debe que a determinadas edades tener reglas no es sinónimo de fertilidad, hay que señalar que en las primeras etapas de la vida de la mujer que ya ha tenido su desarrollo sexual (11-15 años) lo mismo que en las últimas etapas de la perimenopausia (desde los 45 a los 50 años), no se producen ovulaciones óptimas para la consecución de un embarazo.

En el primer caso, por inmadurez del eje hipotálamo hipófiso gonadal y en la perimenopausia, por un agotamiento de la reserva y un envejecimiento de los ovocitos presentes en la mujer.

Tristemente, conforme aumenta la edad de la mujer, los óvulos presentan anomalías genéticas y aunque dieran lugar a un embarazo, las probabilidades de que el embrión tenga una cromosomopatía (Síndrome de Down, por ejemplo) son muy altas.

Los óvulos de una chica de 20 años pueden presentar anomalías cromosómicas en un 2%, y un 20% cuando tienen 40 años. Igualmente, las posibilidades de abortar son muy altas conforme aumenta la edad de la mujer: del orden de más del 40% de las gestaciones cuando la mujer tiene más de 40 años.

Todo ello nos lleva a insistir en que toda mujer debe consultar a su ginecólogo para que la asesore sobre cuándo es el momento de buscar un embarazo y a las opciones para retrasar la maternidad, a través de la congelación de óvulos, por ejemplo.

Un control del momento de la ovulación, en muchos casos, no ayuda y es contraproducente, así que relájate en tu búsqueda de hijos y cuéntale tu caso a tu ginecólogo de confianza.

Retraso del Periodo: Causas

La ausencia del periodo puede ser algo estresante. Te preocupas por si estás embarazada o no, o por si te pasa alguna cosa. Aunque el embarazo y las enfermedades pueden provocar que el periodo se retrase o se ausente por completo, hay también otros factores como el estrés o la variación natural en tu ciclo menstrual que pueden ser la causa de que se retrase el periodo.

  • Estrés: esta puede ser una de las principales razones del retraso o la ausencia de periodos.
  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP): los ovarios poliquísticos tienen muchas bolsas subdesarrolladas en las que se desarrollan los ovarios y, a menudo, estas no pueden liberarlos, por lo que no ovulas.
  • Alcanzar la menopausia o la perimenopausia: a medida que te acerques a la menopausia, normalmente entre las edades de los 45 y los 55 años, tus niveles de estrógenos empezarán a disminuir y puede que ovules con menos frecuencia. Algunas mujeres, alrededor de 1 de cada 100, tienen menopausia precoz, que se produce antes de los 40.

Puedes pensar que el periodo va con retraso, pero simplemente podría tratarse de una variación natural del ciclo habitual. Muchas mujeres experimentan alguna variación de un mes a otro en su ciclo, normalmente de dos o tres días, por lo que puede que tengas el periodo el día 27 de un mes y el día 33 del siguiente. Cada mujer tiene un ciclo diferente y, a medida que envejeces y te acercas a la menopausia, puedes notar que tus ciclos también se vuelven más irregulares.

Si no lo estás haciendo, controlar tus ciclos mensuales puede ayudarte a descubrir lo que es normal para ti y cuánta variación hay. Un ciclo menstrual normal oscila entre 21 y 35 días, para muchas mujeres. Sin embargo, entre el 14 y el 25% de las mujeres presenta ciclos menstruales irregulares. Esto significa que sus ciclos son más cortos o más largos, más abundantes o menos intensos de lo que se considera normal.

Tu ciclo menstrual puede verse alterado y alargar o acortar sus tiempos. Si estás por encima o por debajo de tu Índice de Masa Corporal (IMC) es posible que tu cuerpo sufra trastornos hormonales que influyen en tu ciclo menstrual.

  • Fallo ovárico precoz. El ovario deja de funcionar. Suele ocurrir en mujeres menores de 40 años.
  • Adolescencia y premenopausia. En ambas etapas hay desajustes hormonales.
  • Medicamentos. Como por ejemplo los ansiolíticos. Todo debería volver a la normalidad una vez finalizado el tratamiento.
  • Diabetes. Puede afectar a la salud reproductiva.
  • Síndrome de Ovarios Poliquísticos. Este trastorno hormonal se caracteriza por un exceso de andrógenos producidos por los ovarios y puede provocar tanto amenorrea como oligomenorrea (reglas irregulares).

Métodos para Detectar la Ovulación

  • Temperatura basal. Justo después de la ovulación la temperatura corporal aumenta entre 0,3 y 0,5 grados por la secreción de progesterona del ovario y se mantiene elevada hasta el siguiente periodo menstrual.
  • Se basa en la observación de los cambios del moco cervical a lo largo del ciclo: alrededor de la ovulación el volumen de moco aumenta y se vuelve transparente y viscoso, este periodo dura uno o dos días. Tras la ovulación disminuye el volumen de moco y es mucho más compacto y espeso.
  • Método Ogino. La ovulación suele ocurrir entre los días 14 y 16 del ciclo en mujeres regulares y/o unos 12 días antes de la regla en las irregulares. Se calcula que el óvulo es fecundable desde ese día hasta 72 horas después (tres días). Y por ello, este método se basa en la identificación del día del ciclo en el que ovula la mujer, para que pueda conocer y comprender sus ritmos biológicos para buscar o evitar el embarazo.
  • Test de ovulación para detectar pico de hormona luteinizante (LH) en orina. En las siguientes 12 -36 horas después de que el nivel de hormona LH aumente, el folículo se rompe, un óvulo se libera y se produce la ovulación.

La duración de los ciclos puede variar entre ellos, pero hay que tener en cuenta que aquellos que duren entre 25 y 35 días se consideran ovulatorios. Si estás intentando quedar embarazada, observar la evolución de tu período y realizar un test de ovulación puede ser útil para saber tus días más fértiles. Conocer tu propio cuerpo, sus ritmos y necesidades, es algo muy importante que te permite vigilar cambios y ayudar a tu ginecólogo a detectar eventuales causas de infertilidad.

Ciclo Menstrual y Ovulación Tardía

Para contestar a esta pregunta es necesario primero conocer cómo es el ciclo menstrual y cuáles son las características de un ciclo regular.

  • Fase lútea: el folículo que ya ha ovulado se transforma en el cuerpo lúteo y produce hormonas para facilitar la implantación del embrión.

Estas tres fases se producen como consecuencia de los cambios hormonales en el cuerpo de la mujer. En la fase de ovulación, la subida de los niveles de la hormona luteinizante (LH) suele indicar el momento de máxima fertilidad. El retraso en la ovulación puede ser una excepción o la norma y las hormonas, como has visto, tiene un papel fundamental en la liberación del óvulo.

En las mujeres que tienen ciclos más largos, por ejemplo de 35 días, lo que suele ocurrir es que la fase ovulatoria se prolonga. Sin embargo, la fase lútea normalmente sigue durando unos 14 días. Lo que pasa más frecuentemente en mujeres con ciclos no regulares es que la fase lútea se mantenga en 14 días y que la fase previa, la ovulatoria, se alargue o se acorte.

En caso de ovulación tardía puntual, existen métodos como la medición de la temperatura basal o el uso de test de ovulación para poder averiguar el momento de máxima fertilidad.

Recomendaciones

  • Registro del Ciclo: Lleva un registro detallado de tus ciclos menstruales, incluyendo la duración, síntomas asociados, y cualquier otro cambio que notes.
  • Consulta Médica: Es importante hablar con un ginecólogo o un especialista en salud reproductiva.
  • Relaciones Sexuales Programadas: Asegúrate de tener relaciones sexuales durante los días fértiles.

Anovulación: Ausencia de Ovulación

Cuando la mujer no ovula, el embarazo es imposible. La anovulación es una de las causas más frecuentes de infertilidad. La mujer por el motivo que sea no ovula, aunque pueda tener la regla. Y si no hay ovulación es imposible que la mujer se pueda quedar embarazada.

La ovulación consiste en la selección, preparación y expulsión de un ovocito maduro del ovario de la mujer, que debe producirse de manera natural una vez al mes aproximadamente. La ovulación no es un proceso fácil. Este precioso mecanismo que debería de producirse de manera fisiológica y natural cada mes puede fallar y hablamos de anovulación o falta de ovulación.

✅ Puede ser circunstancial. Es curioso saber que todas las chicas podemos tener algún ciclo anovulatorio, sin que notemos nada o como mucho algún retraso en la regla o alguna molestia leve. Si es algo puntual, no tiene repercusión.

✅ Pero en ocasiones es crónico y la mujer no ovula nunca. Una de las causas es un mal funcionamiento en la sincronización entre la hipófisis, una glándula que se encuentra en la base del cerebro, el hipotálamo, y los ovarios. Estas dos partes del cerebro se encargan de regular la secreción de las hormonas. Es tan importante esta sincronización que los ginecólogos lo denominamos ‘eje hipotálamo-hipofisario-ovárico’. Cada una de estas partes manda señales a las demás en forma de hormonas para comunicarse y poder completar el proceso de ovulación. Si no funcionan correctamente, puede producirse una falta de hormona luteizante y la Gonadotropina Coriónica Humana (HCG). Son hormonas que controlan el ciclo menstrual y “animan” a que el folículo madure y se convierta en un óvulo.

Síntomas de la Anovulación

Tener la regla no quiere decir que tus ovulaciones sean normales. Es decir, puedes tener tu menstruación, pero no ovular Son dos procesos relacionados y sincronizados en diferentes momentos del ciclo ovárico y uterino, pero que pueden ocurrir el uno sin el otro. Entonces, ¿cuáles son los síntomas?

  • Ciclos muy largos, de más de 35 días.
  • Sangrados uterinos excesivos.
  • Infertilidad.

Para diagnosticarla, el ginecólogo primero realizará una exploración física y una historia clínica exhaustiva. También se practican analíticas hormonales y ecografías, en diferentes fases del ciclo para comprobar si ocurren los cambios que deben de producirse.

Para intentar enmendar esa falta de ovulación, lo primero es “corregir el eslabón que provoca que toda la cadena falle”. Pero a veces no es posible llegar a descubrir porqué motivo se produce la anovulación o no se puede corregir lo que lo provoca.

En función del resultado de las pruebas y de la historia clínica de la paciente y su pareja se propondrá el tratamiento de reproducción asistida que requiera, de más sencillo a más complejo.

  • Inducción de la ovulación con medicación oral o mediante inyecciones y coitos programados. Esta sería la solución para mujeres con el síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una de las causas más frecuentes de infertilidad en parejas jóvenes.
  • Inseminación artificial.
  • En los casos de fallo ovárico, donación de ovocitos.

Existen varios métodos o pruebas para conocer cuándo se produce la ovulación en la mujer. Desde el calendario o calculadora de ovulación hasta los test caseros que se basan en la detección del incremento en los niveles de determinadas hormonas.

Los problemas de ovulación pueden ser causa habitual de infertilidad es mujeres jóvenes, especialmente debido al síndrome de ovario poliquístico (SOP).

El Misterio de la Fecundación

Para que se produzca un nuevo ser, es necesario que el óvulo y el espermatozoide se fusionen. A este proceso de le denomina fecundación. Un momento mágico y lleno de misterio.

Una vez que la pareja ha decidido acudir a la consulta de un especialista en reproducción y se ha realizado el estudio de esterilidad, se enfrentarán posiblemente a alguno de los tratamientos de los que disponemos en las unidades de Reproducción Humana.

Ovarios Vagos: ¿Qué Significa?

El término «ovario vago» no es una terminología estándar en Medicina. La irregularidad menstrual es una señal del síndrome de ovarios vagos.

El moco cervical (en el cuello del útero) es una sustancia viscosa que cambia en textura y consistencia a lo largo del ciclo menstrual para favorecer la progresión del espermatozoide hacia la trompa. Las alteraciones de ese moco cervical, tanto en la cantidad como en la textura, pueden señalar problemas de ovulación. Un síndrome premenstrual más intenso y prolongado de lo habitual podría ser una señal de anomalías en la ovulación o incluso anovulación.

La irregularidad del ovario al liberar óvulos puede dificultar la concepción y aumentar los desafíos en la búsqueda de un embarazo.

Las causas del síndrome de ovarios vagos pueden ser variadas, pero en muchos casos difíciles de detectar. El estrés prolongado y crónico puede afectar dicha regulación hormonal y contribuir al síndrome de ovarios vagos.

Cuando existen problemas en la irregularidad de los ciclos menstruales o dificultad para concebir o un SPM muy doloroso, lo habitual es hacer un estudio de por qué ocurren. En ese estudio, podemos descubrir que los ovarios no están trabajando de manera adecuada.

El tratamiento tiene que ver con la causa, ya sea anovulación (cuando la mujer no ovula) o cuando hablamos de ovulación de mala calidad u óvulos perezosos, y con las necesidades de cada paciente en concreto.

En resumen, lo que se ha llamado «ovarios vagos», sea cual sea la causa de su «pereza», merece atención y comprensión en el ámbito de la salud femenina por las repercusiones que puede tener.

Calculando los días fértiles para la concepción.
Factor Descripción
Edad La fertilidad disminuye con la edad, especialmente después de los 35 años.
Estrés El estrés crónico puede afectar la regulación hormonal y la ovulación.
Peso El bajo peso o el sobrepeso pueden alterar los ciclos menstruales y la ovulación.
Condiciones Médicas SOP, trastornos tiroideos y otras condiciones pueden causar anovulación.

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