Problemas con la ovulación: causas y tratamientos

La infertilidad afecta a una proporción considerable de la población. Alrededor del 15-17% de las parejas españolas en edad reproductiva tienen problemas para concebir. Si llevas más de un año intentando quedarte embarazada sin éxito y tienes menos de 35 años, deberías hablar con tu médico para recibir asesoramiento profesional.

El síntoma principal y universal es, por supuesto, la imposibilidad de quedarse embarazada. Para las mujeres, otra señal puede ser tener ciclos menstruales demasiado largos, demasiado cortos, irregulares o no tener el periodo.

Fases del ciclo menstrual

Existen numerosas causas posibles de la infertilidad, que pueden afectar tanto a hombres como a mujeres. Afortunadamente, existen muchas opciones para las parejas que intentan quedarse embarazadas, como determinados tratamientos o incluso tecnología de reproducción asistida, que permiten tener bebés sanos y felices.

Causas de los problemas de ovulación

El factor ovulatorio está relacionado directamente con el funcionamiento de los ovarios y su estabilidad hormonal, y por lo tanto, con la menstruación y el ciclo de ovulación de la mujer. Nos referimos a este término cuando existe alguna alteración o impedimento que afecte a la ovulación natural.

La ovulación se produce gracias a una compleja maquinaria que se pone en marcha todos los meses, con el ciclo menstrual. Una parte del cerebro llamada hipotálamo da las órdenes para que otra parte, la glándula pituitaria, segregue dos hormonas: hormona estimuladora del folículo (FSH) y hormona luteinizante (LH). La FSH provoca el crecimiento de los folículos que se encuentran dentro del ovario de la mujer. La LH, por su parte desencadena que el óvulo ya maduro dentro del folículo se libere.

La ovulación está controlada por las hormonas de la fertilidad. Por tanto, si por cualquier razón se alteran los niveles hormonales, la ovulación puede verse afectada.

1. Anovulación

Anovulación es cuando el ovario de una mujer no produce, madura o libera un óvulo. La mayoría de las mujeres experimentarán ciclos menstruales anovulatorios en algún momento de su vida reproductiva. Si una mujer sana que menstrúa regularmente está usando pruebas de ovulación y detecta un ciclo anovulatorio ocasional, puede tener la seguridad de que es normal y no debería tener ningún efecto en su fertilidad.

La anovulación puede ser circunstancial o crónica. La falta de ovulación persistente en el tiempo se considera una de las causas más importantes de infertilidad femenina y, además, también puede dar lugar a otros problemas de salud a largo plazo, como la diabetes mellitus 2.

Las causas del factor ovulatorio son de origen hormonal. En ocasiones, unos elevados niveles de insulina en sangre tienen como consecuencia una estimulación elevada en los ovarios que los induce a producir una cantidad de andrógenos superior a la habitual.

Las alteraciones hormonales que afectan a la ovulación pueden deberse a numerosos factores. Los síntomas pueden incluir periodos irregulares o ausentes, aumento de peso, crecimiento excesivo de vello y problemas para concebir.

2. Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

Representación esquemática de un ovario poliquístico

Se estima que aproximadamente 1 de cada 10 mujeres en el Reino Unido tienen ovarios poliquísticos. El más común es el síndrome de ovario poliquístico (SOP), un desajuste por el que los ovarios producen más hormonas masculinas de lo habitual. Sin embargo, es posible que una mujer tenga múltiples quistes ováricos sin tener SOP.

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es el trastorno hormonal más frecuente en las mujeres jóvenes. Afecta al 10% de las mujeres en edad reproductiva. El SOP es la causa más común de alteración de la ovulación y una causa muy importante de infertilidad. En mujeres con este problema, los folículos se desarrollan, llegan a la superficie del ovario, alcanzan un diámetro similar al del folículo ovulatorio, pero no se rompen y se acumulan en la superficie del ovario. Por esta razón las mujeres con éste síndrome tienen ovarios de mayor tamaño, con muchos y pequeños folículos sin desarrollar (mal llamados «quistes»). Este síndrome a veces se asocia a obesidad y a alteraciones hormonales que pueden dificultar la concepción.

El SOP es el causante del 80% de los casos de infertilidad anovulatoria. Las mujeres con SOP presentan unos ovarios aumentados de tamaño con varios folículos en la periferia que nunca llegan a madurar. Además, estas mujeres también muestran signos de hiperandrogenismo, como la aparición de pelo en la cara o el acné.

El SOP es un cuadro clínico muy heterogéneo en el que confluyen factores genéticos, metabólicos y ambientales que conducen a una alteración en la secreción de las gonadotrofinas hipofisarias (FSH y LH), imprescindibles para el desarrollo del ciclo ovárico, con un aumento de la secreción de andrógenos por parte del ovario, lo que condiciona una disfunción ovulatoria que puede llegar a la ausencia de ciclo menstrual en los casos más severos.

3. Alteraciones hormonales

Para que una ovulación se produzca de forma normal y cíclica, es imprescindible una armonía perfecta entre el eje Hipotálamo-Hipófisis-Ovario. Una causa muy común de amenorrea, se debe a alteraciones a nivel hipofisario como son las tumoraciones de dicha glándula (micro y macro adenomas), que pueden producir elevaciones de la hormona prolactina, cuya alteración es causa de anovulación. También mencionar el sind. De silla turca vacía, donde hay una agenesia de la glándula tiroidea.

A veces existe un mal funcionamiento de las señales que, desde el hipotálamo y la hipófisis, controlan la ovulación. Las mujeres que padecen este trastorno suelen tener pérdidas de peso y/o sufrir estrés. Así mismo pueden ser mujeres atléticas o que realizan mucho ejercicio.

Por otra parte, la hiperprolactinemia (aumento de la hormona prolactina) y los trastornos tiroideos (hipertiroidismo y hipotiroidismo) también son causa de anovulación. Cuando la mujer tiene una baja producción de hormonas tiroideas, la ovulación también se puede ver afectada. Se da “un aumento secundario de los niveles de prolactina [una hormona], que, a su vez, interfiere el mecanismo normal de la ovulación.

4. Fallo ovárico

La insuficiencia ovárica precoz (IOP), anteriormente llamado fallo ovárico prematuro (FOP). supone el 4-5% de los trastornos ovulatorios. Ocurre cuando la reserva ovárica de la mujer se agota antes de los 40 años de edad y, por lo tanto, tiene la menopausia antes de esa edad.

Los ovarios de las mujeres con FOP dejan de funcionar antes de los 40 años, sin haber alcanzado todavía la edad media de la menopausia. En estos casos, será necesario acudir a un centro de fertilidad si la mujer desea concebir. Los niveles de hormonas hipofisiarias son elevados, pero los ovarios no son capaces de responder y, por tanto, dejan de producir óvulos maduros. Además, hay una falta de estrógenos.

5. Otros factores

En general los trastornos alimentarios pueden producir problemas de Anovulación, debido a alteraciones endocrinas. La diabetes se relaciona con tasas de fertilidad más bajas por diferentes motivos. La diabetes puede afectar a la ovulación, sobre todo si no está controlada.

La fertilidad de hombres y mujeres puede verse afectada por un consumo excesivo de alcohol. Reducir tu consumo de alcohol puede ayudarte a quedarte embarazada. En comparación con los no fumadores, los hombres que fuman pueden tener menos espermatozoides o un número más elevado de espermatozoides con anomalías. En las mujeres, fumar puede afectar a la fertilidad y provocar una menopausia precoz. También puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro.

Si tú o tu pareja tomáis cualquier medicamento, deberéis consultar al médico para que os informe sobre si este puede reducir la fertilidad. Estar demasiado delgada o tener sobrepeso puede alterar el ciclo menstrual y reducir las probabilidades de quedarse embarazada.

Diagnóstico de los problemas de ovulación

El diagnóstico de factor ovulatorio y de síndrome de ovario poliquístico se realiza a través de diferentes pruebas físicas.

  • Ecografía vaginal o ultrasonidos: para comprobar la fisonomía de los ovarios.
  • Test de ovulación: para medir, con un análisis de orina, la cantidad de hormona luteizante (LH). Esta hormona estimula al ovario para que se produzca la ovulación, así que será fundamental para establecer tus días fértiles. El pico de LH en el cuerpo femenino se produce entre 24 y 36 horas antes de la expulsión del óvulo.
  • Dosaje o medición hormonal: para controlar de forma exacta tu ciclo de ovulación y establecer un calendario menstrual, o bien para detectar posibles problemas y alteraciones que dificultan el hecho de conseguir el embarazo.

Tu médico puede ofrecer una variedad de pruebas para ayudar a determinar la infertilidad o problemas de fertilidad:

  • Análisis de sangre: Un análisis de sangre puede determinar los niveles de una hormona llamada progesterona y tu médico puede usar esta prueba para verificar si estás ovulando. Si tienes periodos irregulares, es posible que te ofrezcan otra prueba para medir tus hormonas gonadotropinas, que estimulan a los ovarios para que produzcan óvulos.
  • Prueba de clamidia.
  • Ecografía.
  • Radiografía.
  • Laparoscopia: Este es un tipo de cirugía mínimamente invasiva en la que se inserta un tubo delgado con una cámara para examinar el útero, las trompas de Falopio y los ovarios.

Tratamientos para los problemas de ovulación

El posible tratamiento para la infertilidad realmente depende de la causa. Tu médico determinará si tu infertilidad puede tratarse en función de tu situación personal.

En muchos casos los problemas de ovulación se pueden tratar y corregir. A veces basta con mantener hábitos de vida saludables a través del ejercicio, el control del peso y el manejo del estrés. En otras, se pueden tratar con medicamentos adecuados para favorecer la ovulación.

El tratamiento de la anovulación va a depender del origen de la misma. Si la ausencia de ovulación se debe a otras alteraciones hormonales, como el hipotiroidismo, será necesario tratar este trastorno para que pueda producirse la ovulación.

Si a pesar de haber establecido un calendario de ovulación, o encontrado y tratado la alteración hormonal causante de los problemas de ovulación, el embarazo no se produce, el médico puede aconsejar una inducción controlada de la ovulación a través de la estimulación ovárica.

En los casos más severos de anovulación crónica, el médico tendrá que prescribir fármacos hormonales para inducir la ovulación. El citrato de clomifeno o las gonadotropinas son el tratamiento más indicado para que las mujeres con SOP puedan ovular. Hay ocasiones en las que incluso es necesario realizar una intervención quirúrgica para restablecer la ovulación, como el drilling ovárico para pacientes con SOP.

Además de tratamientos farmacológicos, a veces es necesario realizar una cirugía. También es importante adoptar algunos cambios en el estilo de vida. La obesidad y resistencia a la insulina son dos condiciones que se relacionan claramente con el SOP y que juegan un rol importante en el desarrollo de la alteración en el ritmo ovulatorio. De hecho, en el tratamiento siempre está presente la dieta, el ejercicio físico regular y frecuentemente el tratamiento médico de la resistencia a la insulina con el cometido de conseguir una pérdida ponderal que tienda a normalizar el índice de masa corporal (IMC) para intentar recuperar el ritmo ovulatorio.

Tratamiento Descripción
Corrección de la obesidad La pérdida de un 5% del peso puede restaurar la ovulación, mejorar la fertilidad y reducir el riesgo de aborto.
Tratamientos hormonales Muchos trastornos endocrinos se pueden controlar con tratamientos hormonales y no impiden tener hijos, pero en estos casos es importante hacer un diagnóstico temprano y no retrasar la maternidad.
Estimulación ovárica Si los tratamientos anteriores no funcionan, el médico puede aconsejar una inducción controlada de la ovulación a través de la estimulación ovárica.

Ciclo anovulatorio: síntomas y detección

El diagnóstico del factor ovulatorio puede generar angustia en algunas parejas. Recuerda que someterse a un tratamiento de reproducción asistida es un proceso largo y emocionalmente duro, pero también es un nuevo proyecto común para unir a la pareja.

Tratamientos de reproducción asistida

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