El Primer País en Legalizar el Aborto: Un Siglo de Historia y Debate

La legalización del aborto sigue siendo, en pleno siglo XXI, una cuestión de actualidad global. Recientemente, movimientos de mujeres en países como Colombia y Argentina han logrado que sus parlamentos despenalicen la interrupción voluntaria del embarazo, tras multitudinarias manifestaciones. En julio de 2021, el Parlamento Europeo aprobó una resolución instando a sus Estados miembros a garantizar el acceso universal a una práctica segura y legal del aborto.

Pero, ¿cuál fue el primer país en el mundo en legalizar el aborto? Para responder a esta pregunta, debemos remontarnos a principios del siglo XX.

La Unión Soviética: Pionera en la Legalización del Aborto

Hace justo un siglo, el 18 de noviembre de 1920, la Unión Soviética se convirtió en el primer estado en legalizar el aborto. Lo hacía una dictadura comunista encabezada por Lenin, asesino de masas, que años atrás ya había reivindicado el aborto como un derecho de la mujer.

La legalización del aborto en la Unión Soviética fue un acontecimiento histórico que marcó un avance significativo en los derechos de las mujeres y en la política de salud pública. La legalización del aborto en la Rusia revolucionaria se produjo en un contexto de transformaciones sociales radicales impulsadas por el gobierno bolchevique tras la Revolución de Octubre de 1917.

El decreto en el que se confirmaba la legalización decía: “Durante los últimos 10 años, el número de mujeres que se realizan abortos ha estado creciendo en nuestro país y en el mundo entero. La legislación de todos los países lucha contra ese mal mediante el castigo a las mujeres que se deciden por el aborto y a los médicos que lo practican. Este método de lucha no logra ningún resultado positivo. Esto significaba además que “bajo la ley soviética el feto no era considerado una persona con derechos. Una mujer que abortara en cualquier etapa del embarazo estaba exenta de procesamiento”. (Wendy Goldman, La mujer, el Estado y la revolución, Ediciones IPS, 2010).

El decreto de 1920 anuló la penalización criminal del aborto, permitiendo que se realizara de manera gratuita en los hospitales del estado, donde las mujeres podían gozar de la máxima seguridad en la operación. Sin embargo, la implementación enfrentó desafíos significativos debido a la escasez de recursos y la falta de instalaciones adecuadas, especialmente en áreas rurales.

En estos primeros años de la URSS, los comunistas quisieron transformar la sociedad y para ellos la institución familiar tradicional era algo burgués, por lo que además de legalizar el aborto se tomaron en esos años otras medidas como la supresión del matrimonio religioso o el divorcio libre.

La experiencia soviética en la legalización del aborto demuestra la importancia de considerar los derechos reproductivos como parte integral de una política de salud pública y de igualdad de género.

Mujeres en la Rusia de principios del siglo XX.

El Legado de Lenin y el Aborto en Occidente

Algunos argumentan que considerar el aborto como un “derecho” no tiene su origen en la Declaración de Derechos Humanos sino que no es otra cosa que una práctica leninista. Ya en el poder, el 18 de noviembre de 1920 Lenin firmó el decreto que permitía abortar. A partir de ese instante todas las mujeres podían acabar con la vida de su hijo durante los primeros tres meses de embarazo.

Sin embargo, hay una resistencia cada vez más organizada que se resiste a que el aborto sea un derecho. En la reciente Declaración de Consenso de Ginebra, hasta 33 países, entre los que están EEUU, Brasil, Polonia o Hungría, defendían la familia y se oponían al aborto como derecho.

El resultado es que un siglo después, Rusia, el país más grande del mundo, con extensiones infinitas sin poblar y vecina de la pobladísima China, está perdiendo población, cada mujer rusa de cierta edad ha sufrido entre 3 y 6 abortos provocados, y los niños rusos que se educan con su padre en casa son una minoría.

El gran legado de Lenin para Occidente ha sido el aborto. La URSS ya se fue. El aborto legal se ha quedado.

Avance del Aborto en el Mundo

Hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, el aborto legal se limitó a Rusia y los países controlados por la URSS. Luego, Suecia y Japón siguieron su ejemplo. En las décadas de 1960 y 1970, muchas democracias europeas aprobaron leyes similares. En 1973, la Corte Suprema impuso el aborto en Estados Unidos. En España se despenalizó en 1985, y desde entonces han sido abortados de manera legal 2,5 millones de bebés, sin contar muchos miles más mediante métodos químicos y píldoras abortivas.

Hoy, según la OMS, se abortan cada año de manera legal más de 50 millones de bebés en todo el mundo, y en la gran mayoría de países el aborto está despenalizado. Sólo un minúsculo grupo de naciones prohíben el aborto completamente, mientras que otros pocos tienen leyes restrictivas. En la inmensa mayoría de Occidente las leyes abortistas son muy permisivas y en algunos lugares se permite abortar hasta el momento del parto.

Historia Universal Legislativa del Aborto 1869 - 1935

Leyes sobre el aborto en el mundo.

El Aborto en España

España fue el país número 21 de los actuales 27 Estados miembro de la Unión Europea en legalizar el aborto. En España, la ley del aborto aprobada en 2010 permite que una mujer pueda abortar hasta las 14 semanas de gestación (22 semanas en algunos casos por enfermedad), independientemente del motivo. La ley impulsada en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero legalizaba el aborto para jóvenes de 16 y 17 años, si bien el Partido Popular la modificó en 2015 para requerir consentimiento parental.

Sin embargo, de la ley al hecho todavía hay un trecho. En España, aunque la ley sobre el acceso al aborto señala que la prestación sanitaria de la interrupción voluntaria del embarazo se realizará en centros de la red sanitaria pública o vinculados a la misma, en la realidad esto es excepcional, ya que la mayoría de los abortos se realizan en centros privados (8 de cada 10), produciéndose una barrera de acceso al aborto muy importante. Esto se debe, en gran parte, a la falta de un mecanismo efectivo que garantice el acceso al aborto en casos de objeción de conciencia por parte de personal médico.

La Ley Orgánica 1/2023 introdujo la obligación de que cada hospital cuente con un registro de personal sanitario objetor y poder así planificar la garantía de la prestación, mayoritariamente en la sanidad pública y, por tanto, cerca de los domicilios de las mujeres. Sin embargo, en 2024, un año después de su entrada en vigor, solo cinco comunidades autónomas contaban con un registro.

Situación Actual del Aborto en el Mundo

A día de hoy, quedan tres Estados de la UE sin un acceso libre a la interrupción voluntaria del embarazo por solicitud de la persona gestante: Polonia, Malta y Finlandia.

En años recientes se han visto importantes avances hacia este derecho. Destaca el importante logro de las mujeres en México, pero también en Argentina, Colombia o Ecuador han legislado recientemente hacia un mayor acceso al aborto. En 2024, Francia se convirtió en el primer país del mundo en incluir explícitamente el aborto como libertad garantizada en su Constitución; otros países apoyaron medidas de protección para pacientes y profesionales de la salud a la entrada de las clínicas con servicios de aborto, sometidos frecuentemente a criminalización y hostigamiento.

Sin embargo, todavía existen países como Nicaragua, El Salvador, República Dominicana, Malta, Andorra, Polonia o Marruecos en los que el aborto continúa estando penado o limitado a circunstancias muy específicas. Esto supone que 700 millones de mujeres en edad reproductiva no tienen acceso a servicios de aborto legales y seguros.

Algunos de los obstáculos con los que las mujeres pueden encontrarse además de una legislación restrictiva, son la poca disponibilidad de servicios, los costes elevados, la estigmatización, la objeción de conciencia del personal sanitario -recientemente se han hecho públicos varios casos en España o Chile-, o la exigencia de requisitos innecesarios como el suministro de información engañosa. Muchas mujeres que quieren ejercer su derecho a decidir sobre su embarazo y maternidad se ven obligadas a desplazarse a otros países (o a otros estados en el caso de Estados Unidos o México). Una posibilidad a la que no todas pueden acceder porque la desigualdad socioeconómica también cuenta negativamente en el acceso a un derecho al aborto seguro.

En 2024, Afganistán, Argentina, Chile, Puerto Rico y Rusia pusieron en marcha leyes o políticas que reducen el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva. Esto ha permitido que algunos estados impongan penas de cárcel a las mujeres acusadas de abortar, así como a quienes las asisten, o establezcan restricciones tan severas que, en la práctica, imposibilitan el acceso al aborto.

El hecho de imponer restricciones en el acceso a un aborto seguro, no desemboca en un menor número de abortos, sino en un mayor número de mujeres y niñas que tienen que poner su vida en riesgo para que se les practique un aborto en unas condiciones que no cumplen los mínimos sanitarios.

En 2024, la OMS afirmaba que seis de cada diez embarazos no deseados terminan en aborto, lo que representa aproximadamente el 30% del total de embarazos a nivel mundial. La tasa de aborto no es tan diferente entre los países en los que está prohibido y los que no, siendo 36 por 1000 en el primer caso y 39 por 1000 en el segundo.

Obligar a una mujer a continuar con su embarazo o buscar un método de aborto inseguro constituye una violación de sus derechos humanos. Por eso, no podemos permitir que se dé marcha atrás en los avances conseguidos en derechos sexuales y reproductivos.

Tabla: Legislación sobre el Aborto en Diversos Países

País Legislación sobre el Aborto
Unión Soviética (1920) Primer país en legalizar el aborto por cualquier motivo.
España (2010) Legal hasta las 14 semanas (22 semanas en casos específicos).
Polonia Acceso restringido, solo permitido en casos de violación, incesto o riesgo para la salud de la madre.
Malta Prohibido en casi todas las circunstancias.
Francia (2024) Incluido como libertad garantizada en la Constitución.
Estados Unidos (2024) Prohibido total o casi totalmente en 19 estados, protegido en 7 estados.

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