Una de las dudas más frecuentes entre las madres que deciden dar el pecho a sus bebés es si lo estarán haciendo bien. Lo primero de todo es que la madre se sienta cómoda en la posición para amamantar al bebé. Además, el cuerpecito del bebé debe estar en todo momento en contacto con el de su madre durante el momento de lactancia.
Saber cómo se produce la leche y como se proporciona al bebé, además de conocer la postura más apropiada, ayudará a evitar la mayor parte de los problemas de lactancia. Colocar al bebé correctamente evitará muchos problemas, como grietas en el pezón, mastitis, baja producción de leche, gases en el bebé o dolor de espalda en la madre.
La lactancia materna es un proceso natural y beneficioso tanto para la madre como para el bebé. Si el bebé está bien posicionado, puede hacer un agarre profundo, estimulando así la producción de leche y evitando molestias a la madre, como dolor o grietas en los pezones.
Es importante ser paciente y flexible, y no sentirse culpable si el proceso no evoluciona como se esperaba. Aunque puede parecer instintivo, muchas madres necesitan un período de adaptación para encontrar las posiciones más cómodas y efectivas.
Nuestros profesionales médicos consideran que la postura en la lactancia es muy importante, ya que influye en la eficacia de la succión, el confort de la madre y la prevención de complicaciones.
¿Cómo amamantar? Posiciones de la madre y el bebé
Consejos Generales para una Lactancia Materna Exitosa
Para realizar un correcto amamantamiento se deben seguir las siguientes pautas:
- Lavarse siempre las manos.
- Colocar al bebé tripa con tripa, para que no tenga que girar la cabeza para llegar al pezón. Su cuello no ha de estar torcido.
- Colocar la boca del pequeño a la altura del pezón.
- El bebé debe coger el pecho por completo incluso por la parte de la aureola. Sino coge bien el pecho, no podrá vaciarlo por completo y se pueden tener problemas como grietas o mastitis.
- Cuando termine con un pecho, se ofrecerá el otro. En ocasiones, el bebé querrá cogerse del otro pecho, pero otras veces se quedará satisfecho con el primero.
Un buen cuidado personal es otro elemento clave para tener éxito durante el periodo de lactancia. La alimentación de la madre ha de ser nutritiva y debe intentar descansar adecuadamente.
Desde el punto de vista músculo-esquelético, mantener de forma repetida una mala postura puede provocar tensiones acumulativas en la madre, especialmente en la zona lumbar, cervical y dorsal. A largo plazo, esto puede desembocar en dolores crónicos que afectan al bienestar general de la mujer.
Con un buen agarre, el lactante vacía el pecho de forma eficiente, algo que es esencial para mantener la producción y prevenir obstrucciones o mastitis.
Por todo esto, las matronas y médicos recomiendan dedicar tiempo a aprender y probar diferentes posturas para dar el pecho, hasta encontrar aquellas que mejor se adaptan a la anatomía de la madre y del bebé, así como a sus necesidades físicas y emocionales.
Diferentes Posiciones para Amamantar al Bebé
Existen diferentes posiciones en las que la madre puede dar el pecho a su bebé, pero lo fundamental es que esté cómoda. Además, la postura escogida debe asegurar un correcto agarre por parte del pequeño.
Aquí te presentamos algunas de las posturas más recomendadas:
Postura en Crianza Biológica
Esta posición para dar el pecho al bebé consiste en que la madre se encuentre tumbada hacia arriba, pero con un ángulo de 45 grados aproximadamente y el bebé al revés. En todo momento hay contacto piel con piel entre la madre y su bebé.
El bebé intentará llegar al pecho para agarrarse a él, aunque la madre le puede ayudar. Gracias a esta postura, el bebé desarrollará sus reflejos para gatear y buscar lo que quiere.
La posición de crianza biológica para dar el pecho está especialmente indicada cuando el bebé no puede agarrase de manera correcta al pecho o durante los primeros días tras el nacimiento.
En estas circunstancias, la lactancia materna puede ser iniciada con éxito por las madres que adoptan una posición de lactancia materna más “relajada”, a veces llamada “biological nurturing” o crianza biológica. La crianza biológica ayuda al bebé a adaptarse a la vida fuera del útero.
Además de la familiaridad del olor de su madre, su calor y los latidos de su corazón, no hay presión en su columna vertebral ni en su cabeza. Para la nueva madre no hay reglas que recordar y no hay tensión en las manos, muñecas, hombros o espalda.
A diferencia de lo que sucede en las posiciones de cuna o acostado de lado, la gravedad no aleja al bebé de la madre. De hecho, con la gravedad a su favor, es más probable que el bebé logre un agarre profundo y una transferencia eficiente de leche, y es menos probable que la madre sienta dolor en los pezones.
Además, durante una hora o más, eleva los niveles de la hormona prolactina en la madre, que aumenta la producción de leche materna. Una alta proporción de las madres que se someten a cesáreas o a partos con medicamentos, pueden iniciar y continuar con éxito la lactancia materna mediante la crianza biológica. Puede ser usada en múltiples posiciones.
Postura en Cuna
Se trata de la postura más clásica para la lactancia. La mamá se sienta en posición vertical y coge al bebé en brazo. La cabeza del bebé debe estar apoyada en uno de los antebrazos de la madre. Además, es importante que la nariz del pequeño esté cerca del pezón para que con su boquita pueda succionar más fácilmente la leche.
Un consejo para llevar a cabo la posición de cuna para dar el pecho al bebé es colocar un cojín en la espalda para que la mamá tenga un punto de apoyo adicional.
Es la más intuitiva y tradicional, y da buenos resultados cuando el bebé ya tiene un agarre aprendido. Se reposa el cuerpo del niño sobre el antebrazo de la madre y su cabeza en la curva del codo. Para un buen agarre, es necesario que el cuerpo del bebé esté correctamente alineado, de manera que el abdomen del niño quede frente al de la madre.
Es importante sujetar el cuerpo de tu bebé firmemente contra ti para darle estabilidad, ya que su peso lo soportan principalmente tus brazos. Cambiar de posición para estar sentada sobre el coxis, en lugar de erguida, puede ayudar a la estabilidad y reducir la tensión en los brazos.
Puede ser difícil controlar la cabeza del bebé y mantenerlo lo suficientemente alto y cerca del pecho. Un bebé pequeño puede tender a hacerse un ovillo en esta posición si no se le acerca lo suficiente al cuerpo de su madre.
Postura en Cuna Cruzada
Como alternativa a esta posición, también es posible dar el pecho al bebé con la postura de cuna cruzada. Esta posición consiste en coger al bebé con el brazo contrario al pecho que se le va a dar.
En esta variante, el bebé se sostiene con el brazo contrario al pecho que se ofrece. Esto permite un mayor control de la cabeza y facilita la corrección del agarre. Por eso, es muy recomendada durante los primeros días de lactancia y también resulta de mucha utilidad en madres con pezones planos o invertidos.
La ventaja de la postura de cuna cruzada para dar el pecho es que permite un mejor control del bebé, así como ayuda para que se pueda agarrar al pezón. Por esta razón, esta postura es la más recomendable para los bebés recién nacidos y para aquellos que no son capaces de agarrarse por sí mismos.
Sostener al bebé con el brazo contrario al pecho que va a mamar y así la mano libre puede ayudar desde fuera. Sujetar el pecho con la mano por debajo, con el pulgar en un lado y el resto de los dedos en el otro. A continuación, desliza la mano hacia delante de forma que el pulgar y el índice adopten una forma de U justo en la parte delantera del pecho. Los otros tres dedos deben seguir sujetando el pecho por debajo.
Postura Recostada de Lado
La principal indicación para utilizar esta postura durante la lactancia es haber sufrido un parto por cesárea. Esto es debido a que, al estar la madre tumbada de lado, el bebé no ejerce presión sobre la zona abdominal.
Para ello, la madre se tumba con el bebé colocando su antebrazo sobre la espalda del bebé y la nariz del pequeño justo enfrente del pezón. La mamá puede utilizar la otra mano para sujetar su pecho y que el bebé pueda agarrarse al mismo correctamente.
Recomendada para las tomas nocturnas y para las madres que tienen movilidad reducida. En esta postura, tanto la madre como el bebé se recuestan quedando cara a cara. Es muy cómoda, pero en el caso de los recién nacidos hay que prestar especial atención al agarre para evitar el riesgo de asfixia o una mala transferencia de la leche.
Esta postura es a menudo un salvavidas para la madre lactante ya que te permite descansar mientras amamantas a tu bebé. Puede costar un poco cogerle el truco, pero merece la pena insistir porque puede facilitar mucho las tomas nocturnas.
Algunas madres deciden dormir con su bebé a su lado. A menudo es necesario mantener tu mano en su espalda, sosteniendo, para evitar que tu bebé se voltee y se coloque bocarriba con su cabeza girada.
Postura de Rugby (o Balón de Fútbol Americano)
La posición de Rugby durante la lactancia materna, también conocida como posición invertida, consiste en colocar al bebé por debajo de la axila con sus piernas orientadas hacia parte de atrás de la madre.
La madre pone su mano sobre la cabeza del pequeño para poder dirigirlo al pecho y, además, sujeta su cuerpo con el antebrazo. Esta posición es bastante útil en los casos de gemelos, bebés prematuros de pequeño tamaño o incluso si la madre presenta todavía la herida de la cesárea.
La postura rugby o de balón de fútbol americano está indicada para madres con pechos voluminosos, así como en los casos de bebés prematuros o tras una cesárea. En este caso, se coloca el bebé a un lado del cuerpo de la madre, con sus piernas apuntando hacia atrás, bajo el brazo.
Así puede tener bien apoyada la cabeza y la madre puede corregir el agarre fácilmente si es necesario. Se considera una de las mejores posturas para evitar los gases, porque el vientre del bebé está comprimido y alineado con el pecho, lo que reduce la entrada de aire.
Ayuda a mantener el peso del bebé alejado de la incisión. También es una buena posición para las madres de gemelos y para algunos bebés con problemas de agarre o de succión, ya que ofrece una buena visión del bebé y del pecho y el control de la cabeza del bebé.
Postura de Dancer (o de Caballito)
Esta postura para dar el pecho también recibe el nombre de posición de caballito. En este caso, la madre se sienta y pone al bebé sentado también sobre sus piernas con la cabeza orientada hacia ella.
La postura de Dancer o caballito está recomendada cuando la madre presenta grietas en los pezones y cuando los bebés tienen reflujo. Además, esta posición para alimentar al bebé también estaría indicada en caso de que el bebé presente hipotonía o problemas en el paladar como una fisura o labio leporino.
Otra postura que también se recomienda para evitar los gases, ideal para niños con reflujo gastroesofágico, fisura palatina o alteraciones neurológicas que dificultan la coordinación de succión-deglución-respiración. En esta posición, el bebé se sienta a horcajadas sobre una de las piernas de su madre o sobre un cojín.
Esto le permite mantener una postura erguida y tener la espalda apoyada, mejorando así la postura esofágica. Es conveniente que al introducir el pezón en la boca del bebé este apunte hacia arriba, en dirección a su paladar. De esta manera, una buena porción del pecho descansa sobre el labio inferior del niño, lo que le facilita el agarre.
En esta posición, la madre está sentada con la espalda recta, en una silla con respaldo, un sofá o una cama, y el bebé está sentado a horcajadas sobre ella, con el cuerpo mirando hacia la madre. Es importante asegurarse de que la espalda del bebé también esté bien apoyada.
Una vez más, una almohada de lactancia puede ayudar a brindar el apoyo adecuado. La posición de koala es una excelente opción, especialmente para los bebés con problemas de reflujo, ya que la lactancia materna en posición vertical ayuda a reducir la regurgitación y promueve una digestión más suave, con menos acumulación de gases. Por esta razón, también se considera una posición anticólica para la lactancia.
Posición de Gemelos o Doble Rugby
En caso de parto gemelar, esta postura permite amamantar a dos bebés a la vez, uno en cada brazo. Requiere un poco de práctica, pero puede mejorar mucho la calidad de vida de la madre si tiene que hacer frente a una lactancia múltiple.
Para ahorrar tiempo, la lactancia simultánea resulta muy práctica, ya que los bebés tienen hambre al mismo tiempo. Para ello, elige la postura de lactancia "balón de rugby", con los pequeños cara a cara. Este sistema requiere un poco de práctica, pero acaba resultando muy útil y eficaz.
Agarre al Pecho: Signos de un Buen Agarre
Los signos que nos indicarán un buen agarre son: el mentón del bebé toca el pecho, la boca está bien abierta y abarca gran parte de la areola, los labios están hacia fuera (evertidos) y las mejillas están redondas (no hundidas) cuando succiona. Si el bebé se coge bien al pecho, la lactancia no duele.
Una vez que hays identificado la posición preferida o mejor para la alimentación, es muy importante comprender si el bebé se agarra al pecho correctamente. Si el agarre es correcto, la madre no experimenta dolor en el pecho durante la lactancia.
Si no sientes ningún dolor agudo. El labio inferior de tu bebé está hacia afuera, mientras que el superior está normal. La parte inferior de tu areola está en la boca de tu bebé. La barbilla de tu bebé toca tu pecho. La nariz de tu bebé está inclinada hacia afuera de tu pecho.
Tabla Resumen de Posiciones de Lactancia
| Posición | Descripción | Beneficios |
|---|---|---|
| Cuna | Bebé en el antebrazo, cabeza en la curva del codo. | Intuitiva, buena para bebés con buen agarre. |
| Cuna Cruzada | Bebé sostenido con el brazo opuesto al pecho. | Mayor control de la cabeza, útil para pezones planos o invertidos. |
| Rugby | Bebé bajo el brazo, piernas hacia atrás. | Madres con pechos grandes, bebés prematuros, evita gases. |
| Acostada | Madre y bebé recostados cara a cara. | Tomas nocturnas, movilidad reducida. |
| Caballito | Bebé sentado a horcajadas sobre la pierna de la madre. | Bebés con reflujo, fisura palatina. |
| Gemelos | Un bebé en cada brazo. | Lactancia simultánea de gemelos. |
Consejos Adicionales
- Elegid las posturas en las que os sintáis más cómodos según la situación o el momento.
- Es fundamental cuidar la postura de la madre, manteniendo la espalda recta y los pies apoyados en el suelo.
- Utilizar cojines de lactancia puede marcar una gran diferencia, ya que ayudan a elevar al bebé a la altura del pecho, reduciendo la presión en los brazos y los hombros.
- Lactancia a demanda. El bebé tiene que mamar siempre que quiera. Si el bebé está contento y no parece enfermo, toma suficiente leche.
Conocer las posturas para dar el pecho en la lactancia puede ser un proceso desafiante, especialmente para madres primerizas. Contar con el apoyo de un profesional, como un consultor de lactancia, puede ser de gran ayuda para resolver problemas comunes y aprender técnicas efectivas. Cada lactancia es única y cada madre y bebé encuentran la forma en la que encajan mejor.
