Rotura Prematura de Membranas: Causas, Diagnóstico y Manejo

Las membranas ovulares son estructuras fundamentales durante el desarrollo embrionario y fetal. Estas membranas forman parte del saco gestacional y desempeñan funciones esenciales en la protección, nutrición y desarrollo del embrión y el feto. Las membranas ovulares son capas de tejido que envuelven al embrión y al líquido amniótico en el útero materno. Estas membranas tienen un papel crucial en el mantenimiento de un ambiente adecuado para el desarrollo fetal.

Las membranas ovulares pueden sufrir alteraciones que afectan el curso normal del embarazo. Es vital para la embarazada saber si se ha producido una rotura de la bolsa amniótica para poner en marcha una serie de indicaciones importantísimas tanto para la madre como para su bebé.

Es la pesadilla de toda embarazada - una rotura de aguas en público. Normalmente la bolsa amniótica se rompe poco antes o durante el parto, pero, en ocasiones, se adelanta y, en ocasiones, más de lo normal. Por eso, que se rompan antes de tiempo implica un aumento en el riesgo de padecer alguna infección.

Cuando por la vagina se detecta un líquido caliente y abundante existe una rotura prematura de membranas. La rotura prematura de membranas se manifiesta cuando la bolsa amniótica se rompe aunque no se haya iniciado las contracciones del parto.

La rotura prematura de membranas (RPM) se da entre el 5 y el 10 por ciento de todos los embarazos. El 80% aprox. de las roturas prematuras de bolsa amniótica (RPM) se producen en embarazos a término y el parto se desencadenará, en más de la mitad de los casos de forma espontánea, en las siguientes 24 h. En torno al 20% de las RPM se producen en embarazos pretérmino y representan el 10% de los partos prematuros.

Si sucede antes de la 34a semana, y si el futuro bebé es viable, se recomienda reposo absoluto a la cama, además de antibióticos y medicación para hacer madurar el pulmón del niño o niña porque el bebé pueda continuar desarrollarse. A veces también se prescribe medicación para debilitar las contracciones prematuras.

Si se les dejase evolucionar espontáneamente, más del 30 por ciento de las gestantes no se pondrían de parto en las primeras 24 horas, con el consiguiente peligro de infección materno-fetal. Por lo general aconsejamos reposo y esperar el parto espontáneo entre 12 a 24 horas con tratamiento antibiótico. Esto sucederá en el 70 por ciento de Los casos. Después de una rotura prematura de la bolsa amniótica, es necesario un tratamiento con antibióticos para evitar infecciones.

La rotura prematura de membranas pasa en el 15% de los embarazos, normalmente pasada la semana 37, una vez el feto está maduro.

Rotura prematura de membranas (RPM) - Dr. Ricardo Lacruz Lobo

Que la rotura se produzca antes de tiempo va a depender del momento del embarazo en el que se produzca. “Si es a término, es decir, más de 37 semanas de gestación, puede ser a causa de un debilitamiento fisiológico y normal. En cambio, en la mayoría de los casos de ruptura prematura de membranas pretérmino (antes de las 37 semanas), la causa se desconoce.

Cuando la bolsa se rompe en embarazos pretérmino que no han alcanzado la semana 34, se intenta detener la aparición de contracciones para evitar un parto prematuro, pues el feto no tiene suficiente madurez pulmonar lo que puede comprometerle.

RPMAlgunas de las causas de la rotura prematura de membranas (RPM) pueden ser haber estado embarazada previamente y tener una RPM o una RPMP, las infecciones del útero, cuello uterino o la vagina, demasiado estiramiento del saco amniótico (esto puede ocurrir si hay demasiado líquido o más de un bebé ejerciendo presión sobre las membranas), fumar o si se ha pasado por alguna cirugía o biopsias del cuello uterino.

Las causas por las que se rompen las membranas amnióticas son muy variadas y excepto en los casos de una agresión mecánica, como la amniocentesis o la amnioscopia, el origen exacto de la rotura de membranas es desconocido en la actualidad.

A lo largo del embarazo son muchas las infecciones tanto bacterianas como víricas que se pueden adquirir: urinarias, las odontológicas, faríngeas, digestivas...

Acortamiento cervical: por debajo de 25 milímetros se triplica el riesgo de parto prematuro asociado a RPM. Esta medida del cuello uterino se realiza por ecografía.

Diagnóstico de la Rotura Prematura de Membranas

El diagnóstico de rotura prematura de membranas debe realizarse de un modo rápido y preciso. Ante una gestante con signos o síntomas sospechosos, se deben considerar siempre dos puntos importantes: diagnóstico rápido y específico y determinación de la edad gestacional”, afirma Miguel Ángel Herraiz Martínez.

La clave está en saberlo cuanto antes. “El diagnóstico es clínico y se realiza mediante la visualización de líquido amniótico en la exploración vaginal”, informa la matrona.

Se recomienda el examen con espéculo, que muestra la presencia de líquido amniótico en el fondo de saco vaginal posterior y su salida por el orificio cervical, permitiendo confirmar el diagnóstico en el 80 por ciento de los casos. Asimismo la exploración con espéculo puede proporcionarnos una estimación de la dilatación del cuello y descarta la presencia de cordón umbilical en el cérvix o la vagina, o el prolapso de un miembro fetal. En cualquier caso, siempre es necesario reducir al mínimo el número de tactos vaginales.

Otras técnicas de las que disponemos son la determinación de sustancias que están en el líquido amniótico y no en la vagina. Solo se utilizarán en los casos en los que no hayamos observado claramente su salida. La concentración de ambas proteínas en el líquido amniótico es entre 100 y 1.000 veces superior a la hallada en las secreciones cérvido-vaginales, en casos de membranas íntegras.

El test (Amnisure) emplea anticuerpos monoclonales altamente sensibles capaces de detectar incluso cantidades mínimas de dicha proteína y alcanza una precisión diagnóstica cercana al 99 por ciento. Es por ello el método no invasivo de elección en los casos no evidentes por la clínica.

En casos extremos se puede inyectar índigo carmín o fluoresceína en la cavidad amniótica (punción ecoguiada transabdominal) y observar si sale por vagina unos minutos más tarde. Esta prueba puede considerarse el patrón de oro para el diagnóstico de la rotura prematura de membranas.

En este caso, si el médico determina que tiene una RPM, necesitará permanecer en el hospital hasta que nazca el bebé.

Como veis, es importantísimo que acudáis a los servicios de urgencias obstétricas cuando observéis que fluye líquido a través de la vagina, aunque tras las pruebas necesarias no se corrobore y volváis a casa por una falsa alarma.

Estudio sobre la Rotura Prematura de Membranas Inadvertida

Un estudio reciente ha investigado la tasa de RPM inadvertida en el momento del parto. Se define la rotura prematura de membranas (RPM) como aquella situación clínica en la que existe una pérdida en la solución de continuidad de las membranas amnióticas previamente al inicio del trabajo de parto. De etiología multifactorial, su importancia clínica radica en ser responsable de una alta tasa de complicaciones infecciosas, tanto maternas como fetoneonatales.

El objetivo de la investigación fue establecer la tasa de RPM inadvertida en el momento del parto en un centro médico específico. Se realizó un análisis descriptivo transversal de una muestra de 228 pacientes en proceso de parto, seleccionadas aleatoriamente. Se determinó la presencia de proteína de unión al factor de crecimiento similar a insulina tipo 1 (IGFBP-1) en el canal del parto, en ausencia de signos y síntomas que sugirieran una RPM.

Los resultados mostraron que la prevalencia de RPM inadvertida en el momento del parto fue del 2,63%. El estudio concluyó que las trascendentes implicaciones para el devenir puerperal y perinatal de una RPM inadvertida aconsejan profundizar en el estudio de esta compleja entidad.

Recomendaciones Finales

Como conclusión, el experto en Obstetricia y Ginecología concluye que es importantísimo acudir a los servicios de urgencias obstétricas cuando se observe que fluye líquido a través de la vagina, “aunque tras las pruebas necesarias no se corrobore y se regresa a casa por una falsa alarma.

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