Conocer el ritmo y patrón del latido fetal es crucial durante todo el embarazo. Hoy te contamos todo lo que necesitas conocer acerca de la bradicardia fetal. Durante el parto, la monitorización de la frecuencia cardiaca tanto de la madre como del feto, permite conocer el estado de salud de ambos. La bradicardia es un tipo de arritmia del corazón.
Monitorización de la frecuencia cardíaca fetal durante el parto.
¿Qué es la Bradicardia Fetal?
La bradicardia fetal puede diagnosticarse en cualquier momento del embarazo y el parto. Cuando se detecta bradicardia fetal, hay que actuar de inmediato para encontrar la causa y recuperar la frecuencia cardiaca normal. La bradicardia fetal varía en causas y gravedad.
Tipos de Bradicardia Fetal
- Bradicardia de nuevo comienzo: Cuando se detecta la bradicardia en un primer momento.
- Bradicardia Sinusal: Se trata de una anomalía de corta duración. El corazón del feto reduce su velocidad, pero no presenta alteraciones concretas. Requiere monitorización, pero puede ser simplemente un signo fisiológico.
- Bloqueo aurioloventricular completo: Es el caso más grave porque la causa es una lesión en el tejido cardíaco que se produce antes de nacer.
Causas de la Bradicardia Fetal
La bradicardia fetal suele significar que hay problemas en la oxigenación -pudiendo provocar hipoxia fetal- y en el riego sanguíneo que puede tener causas diversas. Durante el primer trimestre de embarazo, puede significar que el bebé sufre trisomía 21 o alguna otra alteración genética.
Arritmias Cardiacas en Fetos
Entre el 1 el 2 por ciento de los fetos tienen algún tipo de arritmia cardiaca. Por lo general son benignas pero entre un 2 a 5 por ciento de éstas suele asociarse alguna alteración estructural del corazón. Las arritmias más frecuentes son las extrasístoles que suponen el 63 por ciento de todas ellas y dentro de éstas las extrasístoles supraventriculares son las más frecuentes (las que se producen en las aurículas), por lo general son benignas y desaparecen en las primeras semanas tras el nacimiento.
El otro 37 por ciento de arritmias se reparten entre las bradicardias (menos de 100 latidos por minuto-l/m-) y las taquicardias (más de 160 l/m). Las más frecuentes de estos dos grandes grupos son las taquicardias que pueden ser: transitorias, supraventriculares, ventriculares y "flutter" auricular.
Las taquicardias supraventriculares son las más frecuentes (60 a 70 por ciento) de este grupo y están producidas por una reentrada del impulso cardiaco por la existencia de una vía accesoria en las aurículas. En ocasiones provocan fallo cardiaco derecho y ocasionan retención de líquidos en todo el cuerpo ocasionando el llamado hidrops fetal, suelen aparecer entre las 28 y 32 semanas de gestación. El tratamiento puede ser expectante si no hay fallo cardiaco y con vigilancia estricta ecográfica del corazón fetal. Suelen observarse al final de la gestación y responden bastante bien a fármacos que disminuyen la velocidad de conducción como es el sotalol.
LO QUE NECESITAS SABER SOBRE LA FRECUENCIA CARDIACA FETAL, POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Sufrimiento Fetal
Entendemos por sufrimiento fetal cuando a través del monitor, la frecuencia cardiaca del feto se altera durante el seguimiento del parto. Cuando un médico sospecha la existencia de la pérdida del bienestar fetal, se toman medidas como, que la madre cambie de postura o bien administrarle oxígeno adicional, aunque si no hay resultados, entonces se debe extraer lo antes posible al bebé aunque en ocasiones sea demasiado tarde y se hayan producido ya lesiones al bebé ocasionadas por sufrimiento fetal.
Síntomas de Sufrimiento Fetal
- Cambios en la frecuencia cardíaca
- Disminución del movimiento fetal
- Presencia de sustancias anormales en el líquido amniótico
Tipos de Sufrimiento Fetal
- Sufrimiento fetal agudo
- Sufrimiento fetal crónico
Signos que indican posible sufrimiento fetal.
Sufrimiento Fetal Agudo
El sufrimiento fetal agudo (SFA) o distrés fetal se refiere a aquellas complicaciones surgidas previamente al alumbramiento o durante el mismo que provocan una falta de oxígeno en el bebé. Estos cuadros de hipoxia pueden producir lesiones importantes y permanentes en el neonato y, en los peores casos, incluso la muerte. Debido a que el sufrimiento fetal agudo es una complicación de emergencia, los profesionales médicos deben tratar y manejar inmediatamente para evitar la EHI (encefalopatía hipóxico-isquémica) y una lesión permanente. Por ello tiene una importancia una rápida intervención por parte del equipo médico.
Sufrimiento Fetal Crónico
El sufrimiento fetal crónico, tiene lugar a lo largo de la gestación y de manera progresiva. En este tipo de casos, lo único que se puede hacer es adelantar el parto siempre que sea posible. Éste no se considera una urgencia o emergencia, ya que al ocurrir de forma progresiva, el bebé se adapta a las condiciones en las que se encuentra.
Monitorización Anteparto
La monitorización anteparto consiste en el estudio de la respuesta de la Frecuencia Cardiaca Fetal a los movimientos fetales o a la actividad uterina anteparto (contracciones). Se colocará un transductor de ultrasonidos donde esté el dorso del bebé, y un tocodinamómetro a un tercio del fondo de útero para registrar la actividad uterina. Esta prueba tiene, como término medio, una duración entre 20 y 30 minutos. La paciente puede estar en decúbito supino (tumbada boca arriba) o en posición lateral.
Se basa en el hecho de que el monitoreo de la frecuencia cardiaca fetal es el reflejo más acertado de la oxigenación del bebé en un determinado momento. El promedio de latidos fetales oscila entre 120-180 por minuto. Así que una alteración significativa de este ritmo, inferior o superior delata que existe algún tipo de sufrimiento fetal, bien sea por falta de oxigeno, mala colocación o por cualquier otra causa.
Para realizar esta prueba el feto debe estar despierto, por lo que se recomienda haber desayunado o tomar alguna comida o bebida dulce para que el feto esté más activo en el momento de realizar esta prueba.
Consideraciones Finales
No vamos a mentir, en ocasiones puede ser fatal para el bebé. Sin embargo, una monitorización regular durante el embarazo y constante durante el parto, permiten una actuación rápida y que el ginecólogo y otros especialistas estén prevenidos. ¿Te has quedado con alguna duda sobre la bradicardia fetal?
