Pendientes para Bebé: Riesgos, Beneficios y Todo lo que Debes Saber

Una práctica con gran tradición en muchos países es la de hacer los agujeros de las orejas para poner los pendientes de bebé a la recién nacida. En España, durante muchos años ha sido una costumbre casi incuestionable, sin embargo, desde hace unos años son más los padres y madres que deciden esperar a que la bebé sea mayor y decida si quiere hacérselos. En este artículo, exploraremos las distintas etapas de la vida en las que los padres suelen considerar la posibilidad de poner pendientes a sus bebés, así como las recomendaciones de expertos y las experiencias de otros padres.

¿Cuándo es el Momento Adecuado para Poner Pendientes al Bebé?

Son muchos los padres y madres que se plantean si poner o no pendientes al bebé recién nacido. Este tema es sobre todo cultural, pero hemos querido saber si esta práctica implica riesgos y qué precauciones tomar para evitarlos. Suele ser la primera duda que se plantean las mamás y los papás. Científicamente, no hay ninguna certeza al respecto: los pendientes se pueden poner desde el mismo día del nacimiento.

La respuesta puede variar dependiendo de factores culturales, médicos y personales. La mayoría de los expertos recomiendan esperar hasta que el bebé tenga al menos seis meses de edad, ya que en este momento su sistema inmunológico está más desarrollado y puede manejar mejor cualquier posible infección. Además, a esta edad, los bebés suelen estar más tranquilos y es más fácil realizar el procedimiento.

La mayoría de los pediatras coinciden en que no existe una regla estricta sobre el mejor momento para poner pendientes a un bebé. Sin embargo, es común realizar la perforación entre los 2 y 6 meses de edad. Primero, el sistema inmunológico del bebé ya está algo más desarrollado a los 2 meses, lo que reduce el riesgo de infecciones en comparación con un recién nacido. Otro factor importante es la memoria del dolor. Se cree que los bebés más pequeños tienen una menor memoria del dolor, lo que podría hacer que el proceso sea menos traumático para ellos. Finalmente, los tejidos de un bebé suelen cicatrizar más rápidamente que los de un niño mayor o un adulto.

Según la Dra. Amparo Millán, pediatra del hospital Vithas Málaga, "El período neonatal es especialmente delicado, sobre todo frente a las infecciones, y aunque antes se ponían los pendientes de las niñas antes incluso de dar el alta hospitalaria, es una costumbre que se ha ido abandonando". Aunque poner los pendientes de bebé a los pocos días del nacimiento es una práctica muy extendida y que no suele provocar muchos problemas, es muy importante tener en cuenta las condiciones de higiene en las que debe hacerse, ya que, como dice la experta, en el periodo neonatal hay que tener especial cuidado con las infecciones.

En cuanto a si hay una edad aconsejable para hacer los agujeros de las orejas a bebés, la experta afirma que no hay una pauta consensuada para ello, pero sí recomendaciones: “No hay un consenso sobre la edad adecuada para hacerlo, pero es recomendable esperar a los 2-3 meses, y de ahí en adelante”, asegura Millán.

La época ideal para la puesta de los pendientes son los dos primeros meses (especialmente, el primer mes), ya que es una práctica que entraña más dificultad conforme avanza el tiempo.

Riesgos y Precauciones al Poner Pendientes a un Bebé

PRIMEROS ARETES DE TU BEBÉ

Los riesgos de hacer los agujeros de las orejas para los pendientes de bebé no son muy grandes y teniendo unas precauciones de higiene básicas será suficiente para evitar problemas: “No hay que olvidar que se realiza una pequeña herida y como tal hay que cuidar que no se infecte, bastará con un antiséptico como Clorhexidina, un par de veces al día”, explica la pediatra.

Rotundamente sí, al final, para colocar el pendiente se requiere una técnica invasiva, que deja una herida abierta. Esto aumenta el riesgo de infección, que es mayor cuanto más pequeña sea la bebé.

En el caso de que los padres quieran hacer los agujeros a la recién nacida, es necesario que sea bajo máximas condiciones de higiene y de seguridad para evitar el riesgo de posibles infecciones.

Como decíamos, la higiene y la seguridad es muy importante a la hora de hacer los agujeros de las orejas al bebé, por eso, es fundamental buscar un profesional experto y un lugar de confianza: “Lo recomendable es hacerlo en un establecimiento con garantías higiénicosanitarias, y por un profesional sanitario con experiencia”, matiza Millán.

En toda técnica, se asume un riesgo, si bien es cierto que, con las técnicas actuales, este riesgo es mínimo. En caso de cualquier incidente, es factible solucionarlo sin retirar el pendiente.

La complicación más habitual es la infección local, fácilmente evitable con una rutina básica de limpieza y vigilancia. Los especialistas recomiendan limpiar la zona dos veces al día con solución salina o clorhexidina, girar suavemente el pendiente sin forzar y mantener la pieza al menos durante seis semanas, tiempo necesario para una cicatrización correcta.

Cuidados Posteriores a la Perforación

  • Limpieza diaria: las orejas deben limpiarse suavemente con una solución salina o un antiséptico suave dos veces al día.
  • No manipular en exceso: evita tocar los pendientes y las orejas del bebé con las manos sucias, ya que esto puede introducir bacterias y causar infecciones.
  • Observar signos de infección: si notas enrojecimiento, hinchazón, secreción o si el bebé parece estar incómodo o con dolor, consulta a un pediatra de inmediato.

¿Dónde y Cómo Realizar la Perforación?

Existen distintos lugares a los que acudir para poner los primeros pendientes a las bebés:

  • Clínicas y hospitales: En los hospitales públicos, no se ofrece este servicio. En algunos hospitales privados, sí, aunque, como comenté anteriormente, es recomendable esperar unos días para asegurarnos de que el bebé está sano.
  • Centros especializados: Las consultas especializadas en este servicio están a la orden del día. Son consultas dirigidas por matronas o enfermeras pediátricas que cuentan con una larga experiencia en la puesta de pendientes y en cuidados del bebé, y que garantizan un entorno tranquilo, seguro e higiénico para esta práctica. También es recomendable visitar lugares con prestigio reconocido, con buenas opiniones, que nos aporten confianza a la hora de tomar la decisión. Esta es la opción más recomendable
  • Farmacias: En muchas farmacias, se ofrece este servicio. Se utilizan materiales estándar (iguales para adultos y bebés) y los pendientes se ponen con pistola, una técnica más traumática para el bebé, tanto por el disparo como por el ruido que hace, que suele asustarle. No se utiliza ninguna técnica analgésica para minimizar el dolor.
  • Joyerías: Esta opción es cada vez más minoritaria. Es posible que, en la joyería donde compres los pendientes, te ofrezcan la posibilidad de realizar los agujeros en las orejas. Sin embargo, esta opción no es la más recomendable. Y es que las joyerías no disponen de las garantías sanitarias que ofrecen las consultas especializadas.

Métodos para Poner los Pendientes

Existen diferentes métodos para realizar los agujeros en las orejas del bebé, que os explicamos a continuación:

  • Pistola perforadora: Éste es un método muy utilizado en farmacias y joyerías. También es una opción rápida y económica (en el precio, están incluidos los pendientes). Sin embargo, como ya hemos dicho, el personal que realiza este método no siempre está cualificado. Por otro lado, perforar la oreja del bebé con esta pistola puede resultar una técnica algo brusca, pues los materiales no son específicos para bebés, y la técnica, además de ser más traumática, produce mayor dolor.
  • Aguja-abbocath: Perforar las orejas del bebé con aguja (abbocath) es la técnica más tradicional y la que se solía utilizar con frecuencia por el personal hasta hace poco tiempo.

Siempre es recomendable que la perforación sea realizada por un profesional con experiencia, como un pediatra o un especialista en perforaciones para bebés. Ellos pueden garantizar que se utilicen herramientas esterilizadas y técnicas adecuadas. Algunos expertos desaconsejan el uso de pistolas de perforación, ya que pueden causar un traumatismo mayor en el lóbulo de la oreja en comparación con una aguja esterilizada.

Características Ideales de los Pendientes para Bebés

Otra de las dudas más frecuentes a la hora de tomar esta decisión es cómo deben ser los pendientes para el bebé, qué características deben tener y en qué debemos fijarnos a la hora de elegirlos. En este caso, las orientaciones de la experta también son claras: “Los pendientes para bebés deben ser pequeños y redondeados para evitar molestias, y de un material hipoalergénico. Los primeros 10-15 días es recomendable girarlos para que el orificio no se cierre al cicatrizar, sin quitarlos”.

Ni adornos, ni colgantes, debemos tener en cuenta que hay que evitar el riesgo de que puedan tirar de ellos o engancharse. Es importante esperar a que pasen esos 10-15 días para poner otros pendientes al bebé y los que elijamos deben tener las mismas características que indicábamos antes.

La elección de los pendientes para un bebé es un paso crucial para asegurar tanto la seguridad como la comodidad del pequeño. Los materiales de los pendientes deben ser cuidadosamente seleccionados para evitar reacciones alérgicas, y los pediatras suelen recomendar opciones como el oro de 14 o 18 quilates, que es hipoalergénico y seguro siempre que sea puro y libre de otros metales irritantes. Otra opción popular es la plata esterlina, que debe ser de alta calidad (925) para minimizar el riesgo de alergias. El titanio, conocido por ser extremadamente biocompatible, es ideal para bebés con piel muy sensible debido a su baja probabilidad de causar reacciones alérgicas.

Además del material, el tamaño y el diseño de los pendientes también son factores clave a considerar, por lo que deben ser pequeños y livianos para evitar incomodidades, siendo recomendado un tamaño de aproximadamente 3-4 mm de diámetro. Es crucial que tengan un diseño redondeado y suave para evitar que se enganchen en la ropa u otros objetos, y es preferible evitar aquellos con piezas colgantes o formas puntiagudas.

En el universo de las joyas infantiles, los pendientes tipo Dormilonas destacan por su diseño sencillo, tamaño reducido y cierre seguro. Fabricados habitualmente en oro de 14 o 18 quilates, se adaptan perfectamente al lóbulo de los más pequeños y minimizan el riesgo de enganches o molestias durante el sueño.

También es importante que los pendientes sean especiales para recién nacidos y han de tener el palito muy fino, ya que es la parte del pendiente que perfora el lóbulo. De este modo, resultará mucho menos doloroso para la niña. Hoy en día, contamos con pendientes perforadores de máxima calidad y seguridad, terminados en punta y con cierre de seguridad, para evitar cualquier riesgo de caída o pérdida.

Cuando le cambiemos estos pendientes por otros (mínimo, a las seis semanas de la primera puesta), deben ser de punta redondeada y con la rosca también redondeada, para evitar molestias. Por seguridad, no deben tener adornos que cuelguen, ni argollas ni figuras que sobresalgan.

El cierre del pendiente y su extremo final: El mejor cierre para el pendiente del bebé es la tuerca a rosca. Existen otros cierres como el plástico o la tuerca a presión con plástico.

Tamaño del pendiente: Intenta que el pendiente vaya en proporción con la carita de la pequeña.

El peso del pendiente: Ten en cuenta que el pendiente para el bebé no sea demasiado pesado, si este pesa demasiado, la oreja de la niña puede resentirse.

Tabla Resumen de Recomendaciones

Aspecto Recomendación
Edad Ideal Después de la primera revisión pediátrica (aprox. 2 meses)
Material Oro de 14 o 18 quilates, plata esterlina (925), titanio o acero quirúrgico
Diseño Pequeños, redondeados y sin adornos colgantes
Cierre Tuerca a rosca
Limpieza Solución salina o clorhexidina dos veces al día

Consideraciones Finales

La decisión de cuándo perforar las orejas de una niña también puede estar influenciada por tradiciones familiares o culturales. Algunos padres prefieren esperar hasta que la niña sea mayor y pueda decidir por sí misma si quiere usar pendientes. Esta opción permite a la niña participar en la elección y el diseño de los pendientes, lo que puede hacer que la experiencia sea más significativa para ella.

Poner o no los pendientes al bebé es una decisión completamente personal. Se trata de un tema muy influido por la cultura: así como en algunos países del norte de Europa no es una práctica común, en España, se trata de una costumbre muy arraigada. En todo caso, la decisión que tomen los padres ha de ser respetada por el resto de miembros de la familia y de la comunidad.

La intención de este artículo es resolver todas las dudas que podáis tener, para que, en caso de decidiros a poner los pendientes a vuestro bebé, lo hagáis con las mayores garantías y con la certeza de estar haciendo las cosas de la mejor manera posible.

Si finalmente no los ponéis, es una decisión totalmente válida. Son muchos los padres y madres que se plantean si poner o no pendientes al bebé recién nacido. Este tema es sobre todo cultural, pero hemos querido saber si esta práctica implica riesgos y qué precauciones tomar para evitarlos.

Poner pendientes a un bebé es una decisión personal que requiere una cuidadosa consideración y planificación. Al seguir las recomendaciones de expertos y proporcionar los cuidados adecuados antes y después de la perforación, puedes asegurarte de que este proceso sea seguro y cómodo para tu pequeño.

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