Antonio Burgos: Un Legado Periodístico y Cultural en Andalucía

El pasado mes de junio, el escritor y periodista Antonio Burgos acudió en Sevilla junto a su mujer, Isabel Herce, a la boda de Sol Medina, hija del duque de Segorbe. Saludaba educadamente a quien le mostraba sus respetos. Terminada la ceremonia, los invitados salieron de la iglesia de San Esteban y a pie se trasladaron a la Casa de Pilatos.

Mientras todo esto ocurría, Antonio Burgos iba despacito junto a su mujer hacia un taxi que lo esperaba. Subió y no acudió al banquete nupcial. Fue la última vez que se dejó ver en un acto público.

Antonio Burgos ha fallecido este miércoles en Sevilla a los 80 años de edad a causa de unas complicaciones de la enfermedad respiratoria crónica que padecía, a pocos días de que la Junta de Andalucía le fuera a entregar el Premio Andalucía de Periodismo, un galardón que recogió en 2022 María Teresa Campos.

El escritor nació en Sevilla un 30 de mayo, en 1943, el día de San Fernando, patrón de la capital andaluza.

Hijo Predilecto de Andalucía (2020) e Hijo Adoptivo de Cádiz (2002), escribió de todo, pero siempre tuvo una pluma crítica en sus artículos sobre las cosas de Sevilla, a la vez que sabía alabar a quien correspondiera cuando tocaba hacerlo así.

Era discreto y poco hablador, además de amigo de sus amigos. Entre su círculo más cercano estaba la Casa de Alba, sobre todo Cayetana, la duquesa; las hermanas Isabel y Carmen Cobo, Carmen Tello y Curro Romero. Porque además de amigo del Faraón de Camas, Antonio Burgos era currista.

Taurino de pro, siempre defendió la Fiesta Nacional y acudía a la Maestranza cuando podía para ver torear a sus matadores preferidos o amigos. También era muy del Betis.

Pilar y Fina eran sus hermanas; ambas se dedicaron al calzado, siguiendo los pasos de su madre, Pilar Belinchón, quien abrió en Sevilla la primera zapatería de calzado de niños. Pilar hija creó su propia firma, Pilar Burgos, que se convirtió en una de las más demandadas en Sevilla, sobre todo cuando llegaba la Feria por sus variadas opciones para vestir de flamenca como Dios manda. Por su parte, Fina abrió dos negocios también de calzado, bien conocidas en la ciudad, Pibe y Calzados Catedral. Su padre, Antonio, por su parte, era sastre. Y tenía un hijo, Fernando.

También era muy capillita, como se suele decir por Andalucía; apasionado de la Semana Santa de su ciudad y de las tradiciones, a las que defendía desde sus numerosos artículos publicados en medios como La Codorniz, Diario 16, Hola, ABC o EL MUNDO, entre otros, además de haber recibido un gran número de reconocimientos por su trayectoria profesional.

Una de sus composiciones más conocidas fueron esas Habaneras de Cádiz que interpretaron entre otros Carlos Cano y María Dolores Pradera, e incluso Pasión Vega las ha incluido algunas veces en los repertorios de sus conciertos.

Antonio Burgos estudió en el colegio Portaceli para años más tarde licenciarse en Filosofía y Letras en la Universidad de Sevilla y en Filología Románica en Madrid. Además, en 1966 se graduó en la Escuela Oficial de Periodismo.

Siempre destacó a su mujer como el pilar de su vida, en quien siempre encontró un gran apoyo. Era además discreta, como él.

Antonio Burgos junto a su viuda, Isabel.

También dedicó gran parte de su amor a sus gatos, Remo, Rómulo y Adriano, felinos callejeros a los que dio un hogar lleno de cariño. Con la absoluta convicción de que los animales "hacen mejores a los hombres", a los gatos, a los suyos y a estos animales en general, dedicó algunos de sus libros, como Gatos sin fronteras o Alegatos de los gatos (ambos, con La Esfera de los Libros).

Este viernes a las 11 de la mañana, tendrá lugar la misa funeral del escritor Antonio Burgos. Se celebrará en la capilla del Sagrario de la catedral de Sevilla, símbolo de sevillanía, adjetivo que acompañaba a los artículos de Burgos, gran defensor de las tradiciones y la cultura andaluza.

Periodista y escritor, fue todo un referente periodístico, y una persona que formó parte del círculo privado de muchos artistas y personas influyentes. Entre sus libros, destaca la primera biografía de Curro Romero, 'Curro Romero: La esencia'; la de Juanito Valderrama, 'Mi España querida'; o la de Rocío Jurado, 'Rocío, Ay, mi Rocío', publicada en 2007.

Burgos fue uno de los grandes amigos de la duquesa de Alba. Su heredero, el actual duque de Alba, recuerda esta relación especial: "Estaba muy unido a la Casa de Alba, primero con mi madre y después conmigo, he sentido mucho su pérdida", asegura.

Antonio Burgos con la duquesa de Alba.

Antonio Burgos también tuvo una gran amistad con Rocío Jurado, para la que escribió varias canciones. Una de ellas, el pasodoble dedicado a José Ortega Cano, 'Va por usted'. Gloria Mohedano, hermana de la cantante, recuerda que “formaba parte del club de los Antonios de mi hermana, 'mis Antonios', como ella los llamaba.

Este club lo formaban, junto a Burgos, Antonio Gala, Antonio Mingote, el diseñador Antonio Ardón, el comparsista Antonio Martín y el autor Antonio Murciano. Ella los llamaba 'los seis magníficos', había una relación de amistad y de mucho cariño".

Durante la grabación de 'Como las alas al viento', Antonio Burgos y su mujer, Isabel, se marcharon a Los Ángeles con ella y estuvieron conviviendo como una familia en una casa durante casi un mes. "Formaba una pareja especial con Isabel, siempre juntos y muy unidos. Ellos nunca dejaron de estar con nosotros y visitaron a Rocío varias veces durante su enfermedad, formaban parte de su círculo íntimo, eran de los amigos de verdad".

"La amistad de Rocío también se extendió a sus hermanas, Pilar y Fina. Tengo presentes muchas Semanas Santas en Sevilla, en casa de ambas, en los balcones de Pilar en la Campana para ver a la Macarena y esperar el paso de la Hermandad de los Gitanos. Rocío cantó varias canciones de Antonio, además del pasodoble de José, como 'Tus mentiras' o la que dedicó a Lola Flores, 'Lola de España".

Antonio Burgos, junto a Rocío Jurado, Ortega Cano y Curro Romero.

Juan Antonio Valderrama, hijo de Juanito, también tiene hacia él palabras de cariño: "Era un gran aficionado al flamenco y un gran entendido. Siempre le estaré agradecido por reivindicar la figura artística de mi padre, durante unos años en los que no estuvo suficientemente valorada. Escribió su biografía 'Mi España querida' en el 2000. Recuerdo que yo acababa de terminar la carrera de periodismo y me ofrecieron hacerla, pero me parecía una osadía y dije que debía hacerlo alguien con prestigio", nos dice.

"A partir de ese trabajo nació una gran amistad entre ambos -continúa-. Mi padre le grababa en cintas de cassette episodios de su vida y luego se las entregaba para que él trabajara. Tenía una memoria prodigiosa y era un gran narrador. Antonio conservaba esas cintas y hablamos de la posibilidad de dármelas. Sentimentalmente para mí son muy valiosas, pero no tuvimos oportunidad de vernos".

Musicalmente, Burgos es autor del himno oficioso de Cádiz, que grabó Carlos Cano y que compusieron ambos. Las 'Habaneras de Cádiz' se grabaron en 1985 en el disco 'Cuaderno de coplas' y en 1988 el escritor y el cantante se convirtieron en pregoneros del Carnaval de Cádiz. En el año 2002, Burgos fue nombrado Hijo Adoptivo de la ciudad.

Pablo Cano, el hijo menor de Carlos y músico e intérprete como su padre, recuerda para Vanitatis: "La canción fue un antes y un después en la música andaluza. Tendieron un puente de ida y vuelta desde la Caleta al malecón, que a día de hoy sigue trayendo hasta Cádiz aquel son del que tanto hablaba mi padre, quizás por eso pudo transmitirlo tan bien a la hora de poner música a aquel poema que compuso junto a Antonio Burgos. Creo que el éxito de las 'Habaneras' vino de la mano de transmitir con sencillez y música lo que sintió mi padre al ver reflejada La Habana en aquel espejo brillante de la Caleta".

Una canción que se convirtió en un clásico del repertorio de Carlos, pero que también han versionado posteriormente otros artistas, como María Dolores Pradera o Pasión Vega. Para Pablo sigue siendo un tema muy especial: "El significado de esta canción para mí se bifurca. Por un lado, la parte emocional como hijo. Me enorgullece y emociona haber tenido un padre tan sensible y que supiera enlazar dos mundos tan distintos y tan iguales de forma tan bella. Y como cantautor y músico, me fascina la capacidad emocional, poética y transparente de conseguir a través de una canción hacerme sentir de Cádiz y de La Habana a la vez, sin haber nacido en ninguna de las dos".

Otro de los momentos más significativos de la vida de Burgos fue el pregón de la Semana Santa de Sevilla en el 2008 y el nombramiento de Hijo Predilecto de Andalucía en el 2020 junto a su querido y admirado Curro Romero, quien este mismo mes celebraba su 90 cumpleaños.

Para Curro ha sido un golpe emocional muy fuerte: "Ha sido mi amigo del alma, un hombre valiente y muy sabio, y como escritor único”, declaraba con la voz entrecortada. Tanto él como su mujer, Carmen Tello, tenían una unión familiar con Antonio y su esposa, Isabel Herce. La última vez que estuvieron juntos en público fue el pasado 3 de junio, hace seis meses, en la boda de la hija de los duques de Segorbe, Sol, en Sevilla. La delicada salud del escritor hizo que se retirara tras la boda religiosa y no compartió el almuerzo con sus amigos en el Palacio Casa Pilatos.

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