Las náuseas y los vómitos son síntomas comunes que experimentan muchas mujeres durante el embarazo. Hasta un 85% de las embarazadas sufren náuseas o vómitos que, en su peor expresión, pueden llegar a la hiperémesis gravídica, que precisa de hospitalización. Es uno de los síntomas más molestos, ya que empeora mucho la calidad de vida de las mujeres que los padecen, puede comprometer su balance nutricional, su descanso y muchos otros aspectos.
Las náuseas y los vómitos son unos de los síntomas más comunes durante el primer trimestre del embarazo. Suelen aparecer entre la semana 4 y la semana 9 del embarazo y alcanzan su punto álgido entre la semana 12 y la 14. Por lo general, son leves y suelen resolverse hacia la semana 20 de gestación. En el 0,5-2% de los casos pueden complicarse y derivar hacia una hiperémesis gravídica caracterizada por vómitos y náuseas en exceso, pérdida de peso, desequilibrio electrolítico, deshidratación y cetosis. La hiperémesis gravídica puede ser debilitante y dar lugar a complicaciones amenazantes para la vida, tanto de la madre como del feto.
En EGOM, nuestro equipo de ginecólogos y obstetras está comprometido con tu bienestar durante todas las etapas del embarazo. Las náuseas en el embarazo son un desafío común, pero en la mayoría de los casos pueden manejarse con cambios en la dieta y el estilo de vida.
NAUSEAS y VOMITOS en el EMBARAZO, por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Causas y Factores de Riesgo
La etiología de estos síntomas es multifactorial y se han planteado diferentes hipótesis. La más consistente establece que es una alteración hormonal, bien por aparición de niveles altos en sangre de hormona gonadotropa, bien por variaciones en estrógenos o progesterona, bien por la congruencia de diferentes relaciones endocrinas. Aumento de la hormona hCG (gonadotropina coriónica humana): Esta hormona es crucial en las primeras semanas del embarazo, ya que ayuda a mantener el cuerpo lúteo y favorece la producción de progesterona. Asimismo se deben considerar factores digestivos, inmunológicos, alimenticios e incluso psicológicos.
Se han descrito diferentes factores de riesgo que favorecen su aparición, como la raza (caucásica más frecuente), situaciones obstétricas como embarazo múltiple, malformación fetal, enfermedad trofoblástica… Por su lado, la HG suele darse con más frecuencia en mujeres obesas, nulíparas, adolescentes, de raza negra, portadoras de trisomías, con antecedentes previos de HG… Recientemente, se ha descubierto la posible implicación de la hormona GDF15 en esta patología.
Manejo Inicial y Cambios en el Estilo de Vida
Las náuseas matutinas son las más conocidas, pero la realidad es que pueden aparecer en cualquier momento del día. Algunas mujeres las experimentan de forma leve, mientras que otras pueden sufrir episodios intensos e incapacitantes.
Como medida inicial se recomienda ingerir la comida en pequeñas cantidades y frecuentemente, masticando bien, así como evitar desencadenantes como determinados olores, movimientos, etc, que puedan causar los vómitos. Deberemos aconsejar comer en cuanto tengan hambre para evitar el estómago vacío. Deben ser comidas de pequeñas cantidades y frecuentes (cada 2-3 horas). Está indicado y documentado con un nivel de evidencia bajo.
Aquí hay algunas recomendaciones adicionales:
- Come pequeñas cantidades de alimento con frecuencia: Evita las comidas copiosas y opta por ingerir pequeñas porciones cada 2-3 horas.
- Hidrátate correctamente: Bebe pequeños sorbos de agua a lo largo del día.
- Consume jengibre: El jengibre es conocido por sus propiedades antieméticas naturales. Un metaanálisis de ensayos aleatorios concluyó que el jengibre mejora las náuseas sin obtener mejoría significativa en los vómitos.
- Come algo antes de levantarte: Tener unas galletas saladas o un trozo de pan cerca de la cama puede ayudarte a combatir las náuseas matutinas.
- Descansa lo suficiente: La fatiga puede empeorar las náuseas.
Opciones Farmacológicas
En la hiperémesis gravídica persistente o severa la vía parenteral y rectal puede ser necesaria y más eficaz que otros regímenes. Piridoxina y diazepam no están recomendados. Antagonistas dopaminérgicos: metoclopramida.
El tratamiento con metoclopramida no debe prolongarse más de 5 días, a una dosis de 10 mg hasta tres veces al día. Las soluciones glucosadas no son apropiadas a menos que los niveles de sodio en suero sean normales y se haya administrado tiamina.
Es el tratamiento farmacológico de elección en las diferentes guías de tratamiento de náuseas y los vómitos en el embarazo. Ha sido ampliamente estudiado. Generalmente, se presenta en dosis fijas (10/10 mg) de la combinación.
Varios ensayos aleatorizados controlados con placebo, así como estudios observacionales, han demostrado su eficacia temprana y sostenida 10/10 mg en la reducción de las náuseas y los vómitos. Acorde a su ficha técnica, la dosis máxima recomendada son 2 cápsulas al acostarse, una cápsula al desayuno y otra en la comida; esta dosis 1-1-2 es la que proporciona los niveles más constantes, pues evita fluctuaciones y picos plasmáticos a lo largo de todo el día.
Esta posología no ha mostrado mayor riesgo de efectos adversos y ha sido bien tolerada por las mujeres embarazadas. Las guías de práctica clínica más relevantes, como la de la Sociedad Española Ginecología y Obstetricia, la Sociedad Canadiense de Obstetras y Ginecólogos y el American College of Obstetric and Gynecology corroboran su elección.
Se han publicado algunos ensayos en donde aparecen algunos riesgos de malformaciones con el uso de metoclopramida y de malformaciones orales y cardiovasculares con ondansetrón, por lo que deberán restringirse en lo posible, ya que estos efectos adversos pueden complicar el embarazo. Pueden utilizarse tanto dimenhidrinato como difenhidramina. Ambos cuentan con algún ensayo clínico que demuestra su eficacia y seguridad. Se pueden utilizar antiácidos tanto para el posible reflujo como para la acidez que provocan los vómitos.
Doxilamina y Piridoxina: Una Combinación Segura y Efectiva
El nuevo medicamento tiene un efecto antiemético, esto es, actúa sobre el centro del vómito, pero de un modo diferente a como se venía haciendo hasta ahora. Se trata de una combinación de doxilamina y piridoxina, que se vienen empleando durante décadas (40 años) con seguridad para tratar náuseas y vómitos en la gestación, pero reformulada.
Así, ahora la dosis es de 20 mg de doxilamina y 20 mg de pirixidona que llegan y alivian a la embarazada de la siguiente manera: “El comprimido tiene una capa externa gastrosensible que libera 10 mg/10 mg de doxilamina-piridoxina en media hora y después tiene una capa interna gastrorresistente que libera una nueva dosis de doxilamina-piridoxina a nivel intestinal a las 4-6 horas de haberse ingerido”, explica la experta.
El resultado es que los efectos son más sostenidos y durante más tiempo. Se logra así mantener concentraciones estables de los fármacos en el organismo, lo que facilita ese control de los síntomas en un periodo más prolongado. Por eso, “no debe tomarse a demanda, sino de manera continua y tampoco debe partirse ni macharse”, apunta la Dra. Ana Rosa Lucena.
El nuevo medicamento está indicado para “cualquier embarazada con náuseas y vómitos, menos para las que estén tomando fármacos que depriman el sistema nervioso central”, indica la especialista. Al ser de liberación prolongada, se toma solo por la noche, o bien por la mañana y por la noche. El número máximo de comprimidos al día es de dos. “De esta forma, reduciendo el número de comprimidos diarios se consigue mejor adherencia al tratamiento”, insiste.
Como sucede con cualquier otro fármaco, y mucho más en el embarazo, debe ser prescrito por el especialista, tras valorar y asesorar a la gestante.
“Probablemente sea así, porque lo que sabemos es que un tratamiento precoz y efectivo de las náuseas y los vómitos en el embarazo reduce las posibilidades de llegar a hiperemesis gravídica y las hospitalizaciones por ella”, comenta la obstetra.
Resultados de una Encuesta a Médicos de Familia
Una encuesta realizada a 251 especialistas reveló que las náuseas y los vómitos son relevantes para el profesional (73,3 %). Cursa con náuseas solamente 52,2 % de las embarazadas; con náuseas y vómitos (46,7 %), y a lo largo de todo el día (55,6 %). Se tratan principalmente con medidas higiénico-dietéticas (86,7 %) o tratamiento farmacológico (84,4 %); la combinación doxilamina/piridoxina (Cariban®) es el tratamiento mayoritario (93,3 %). Los factores para esta elección son la experiencia clínica, la experiencia de seguridad y la indicación aprobada en embarazo.
Las náuseas y los vómitos en el embarazo suponen un reto para el médico de familia. Existen divergencias en el abordaje terapéutico farmacológico. La combinación de doxilamina/piridoxina (10/10 mg) es la más utilizada.
Otros Medicamentos y Enfermedades Crónicas
El uso de medicamentos a lo largo del embarazo requiere un control, ya que podría afectar a la salud fetal. Los cambios típicos del embarazo a nivel fisiológico pueden causar modificaciones en la eficacia y la seguridad de los fármacos. Además, muchos de los medicamentos son capaces de atravesar la barrera placentaria y llegar hasta el feto.
La situación ideal sería que las mujeres no tomaran ningún tipo de medicamento durante todo el embarazo. Sin embargo, las estadísticas muestran que la mayoría de las embarazadas consumen algún fármaco durante el periodo de gestación.
Si fuera necesario administrar algún medicamento durante la gestación, es fundamental estudiar su seguridad tanto para la madre como para el feto. De esta forma, se minimizan los posibles riesgos y se asegura el bienestar.
Clasificación de Medicamentos según la FDA:
- Categoría A: fármacos seguros durante el primer trimestre de embarazo (hierro, calcio, potasio).
- Categoría B: medicamentos sin estudios en embarazadas, pero sí en animales (amoxicilina, insulina).
- Categoría C: estudios en animales indican efectos adversos, pero su uso está permitido si los beneficios superan los riesgos (tramadol, albuterol).
- Categoría D: evidencia de riesgo fetal, pero beneficio importante para la salud materna (tetraciclina, fenitoína).
- Categoría X: causan anomalías fetales (estradiol, atorvastatina).
Durante el embarazo, es preferible usar medicamentos de la categoría A y evitar los de la categoría X.
Fármacos No Recomendados en el Embarazo:
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINES): ibuprofeno, aspirina.
- Antihipertensivos: IECAs, antagonistas del receptor de angiotensina II.
- Estatinas.
- Antibióticos: doxiciclina, tetraciclina.
- Ansiolíticos: diazepam, flurazepam.
En cualquier caso, únicamente se deben tomar medicamentos bajo prescripción médica y siguiendo sus instrucciones independientemente de si se está embarazada o no.
Manejo de Enfermedades en Embarazadas:
- Diabetes: insulina (categoría B).
- Hipertensión: metildopa.
- Epilepsia: consultar con el especialista, evitar ácido valproico y carbamazepina.
En el caso de que la embarazada sufra náuseas, vómitos o sea diagnosticada de hiperémesis gravídica, se recomienda en primer lugar optar por un tratamiento no farmacológico. Si fuera necesario, se podría administrar de manera combinada doxilamina y piridoxina para reducir las náuseas y los vómitos durante el embarazo.
Alternativas No Farmacológicas
Como el uso de medicamentos durante el embarazo puede resultar de riesgo para la salud materna y fetal, siempre y cuando la situación lo permita, la primera vía de abordaje va a ser recurrir a alternativas no farmacológicas durante la gestación.
Existen condiciones de salud que pueden notar una mejoría con un simple cambio de estilo de vida y llevando una dieta balanceada rica en frutas, verduras, etc.
Otras de las alternativas no farmacológicas durante el embarazo serían las terapias naturales basadas en practicar yoga prenatal, salir a caminar, hacer ejercicio, etc. De este modo, se reducirá el riesgo de hipertensión arterial y mejorará el estado de ánimo de la embarazada.
Tabla Resumen de Medicamentos y Alternativas
| Opción | Medicamento/Alternativa | Categoría FDA | Consideraciones |
|---|---|---|---|
| Primera línea | Doxilamina y Piridoxina | - | Combinación segura y efectiva para náuseas y vómitos. |
| Alternativas Farmacológicas | Metoclopramida | - | Uso limitado a 5 días, evaluar riesgos de malformaciones. |
| Dimenhidrinato y Difenhidramina | - | Eficaces y seguros según ensayos clínicos. | |
| Antiácidos | - | Para reflujo y acidez estomacal. | |
| Enfermedades Crónicas | Insulina (Diabetes) | B | Considerada segura para el embarazo. |
| Metildopa (Hipertensión) | - | Alternativa para hipertensión. | |
| Alternativas No Farmacológicas | Cambio de Estilo de Vida | - | Dieta balanceada rica en frutas y verduras. |
| Terapias Naturales | - | Yoga prenatal, caminar, ejercicio. |
