El Parlamento británico ha aprobado este martes una reforma al Proyecto de Ley sobre Delincuencia y Policía, con el que se despenaliza el aborto en Inglaterra y Gales en cualquier etapa de la gestación. De este modo, la mujer gestante deja de estar sujeta a una pena de cárcel.
La enmienda, calificada como histórica, ha sido debatida y sometida a votación en la Cámara de los Comunes, donde ha salido adelante con 379 votos a favor, frente a 137 en contra.
Al tratarse de una cuestión ética y de conciencia, los diputados pudieron ejercer su voto de acuerdo con sus creencias personales y no bajo la disciplina de voto de sus respectivas formaciones. La líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, ha votado en contra, así como otros diputados de su formación, que han asegurado que cuanto más tarde ocurre el aborto en el embarazo, más complicaciones médicas puede sufrir la mujer que se somete al procedimiento.
En una votación donde se permitió libertad de conciencia a los diputados, una inmensa mayoría (379 frente a 137) apoyó la enmienda presentada por la laborista Tonia Antoniazzi al Proyecto de Ley de Delincuencia y Policía, una medida gubernamental más centrada en otorgar a la Policía más poder para abordar el comportamiento antisocial, pero que, sin embargo, está derivando en sanciones penales a las mujeres que finalizan de forma voluntaria su embarazo.
Contexto Histórico y Legal
En el siglo XIX y a principios del siglo XX, se promulgaron una serie de leyes en Reino Unido para reducir el acceso al aborto legal. Finalmente, tras la presión de las asociaciones que se autonominaban pro-choice, en 1967 la “Ley del Aborto” se aprobó, legalizando el aborto dentro de las 24 semanas de embarazo bajo ciertas condiciones ampliadas respecto a la ley anterior: riesgo de vida o de daño a la salud física o mental de la mujer y riesgo considerable de discapacidad en el niño por nacer.
La ley entró en vigor el 27 de abril de 1968.
La ley de 1861 tipifica como delito en Inglaterra y Gales -donde el Gobierno central tiene competencias en la materia- que una mujer se provoque un aborto espontáneo. Sin embargo, el parlamento aprobó una ley de 1967 que permite el aborto hasta las 24 semanas de embarazo, siempre que se cumplan una serie de condiciones -si existe riesgo para la salud física o mental de la mujer- y que dos médicos lo autoricen.
Pero recientes cambios han permitido acceder a pastillas -que pueden recibirse por correo- para tomar en casa e interrumpir embarazos de menos de 10 semanas.
Implicaciones de la Enmienda
La enmienda introducida hace un mes en Inglaterra y Gales elimina la posibilidad de que las mujeres sean procesadas penalmente por haber abortado incluso fuera del marco legal actual, es decir, más allá de los límites previstos por la ley de 1967 (que, como hemos visto, permite el aborto hasta la semana 24 con el consentimiento de dos médicos).
La enmienda aprobada dejaría sin efecto «la legislación penal vigente relacionada con el aborto en mujeres que actúen en relación con su propio embarazo en cualquier momento de la gestación, eliminando así la amenaza de investigación, arresto, procesamiento o encarcelamiento».
La despenalización, sin embargo, se refiere exclusivamente a las mujeres que aborten, mientras que los profesionales sanitarios que realicen abortos fuera de la ley siguen siendo procesables. Se crea así una situación confusa a nivel legal entre la posibilidad de la mujer de abortar en cualquier momento y la persecución legal de los médicos que no cumplen con la ley.
En definitiva, la enmienda impedirá que las mujeres sean procesadas, pero mantendrá las sanciones para los médicos y las parejas violentas que interrumpan un embarazo fuera de la legislación vigente.
La enmienda surge en respuesta a casos judiciales recientes en los que varias mujeres fueron procesadas por abortos fuera de los límites legales. En los últimos tres años, seis mujeres han comparecido ante los tribunales en Inglaterra acusadas de interrumpir o intentar interrumpir su embarazo al margen de la ley. Una de ellas ha terminado en la cárcel.
El doctor Jonathan Lord, director médico de los servicios proveedores de aborto, cree que el número sin precedentes de mujeres investigadas podría estar relacionado con la mayor concienciación de la Policía sobre la disponibilidad del programa de «píldoras por correo».
La medida, propuesta por la diputada laborista Tonia Antoniazzi, fue incluida en el Crime and Policing Bill y representa el mayor deterioro en relación con los supuestos “derechos reproductivos” de los últimos sesenta años en el Reino Unido.
El texto, impulsado por la diputada laborista Tonia Antoniazzi, especifica que la legislación penal vigente, en vigor desde 1861, quedará derogada en materia de aborto para “las mujeres que actúen en relación con su propio embarazo en cualquier etapa de gestación, eliminando la amenaza de investigación, detención, enjuiciamiento o encarcelamiento”.
La cláusula aclara, sin embargo, que “no se modifica ninguna ley relativa a la prestación de servicios de aborto en el ámbito sanitario”, en referencia a la Ley del Aborto de 1967, que estipula un plazo máximo de 24 semanas para practicar el aborto dentro de los marcos legales -excepto en los casos que la vida de la madre esté en riesgo- y requiere que la interrupción del embarazo sea aprobada por dos médicos, entre otros requisitos.
“Algunas mujeres en circunstancias de desesperación toman decisiones que a muchos nos cuesta entender. Esta enmienda reconoce que estas mujeres necesitan cuidados y apoyo, no criminalización”, ha asegurado Antoniazzi en el debate de este martes en la Cámara de los Comunes. La diputada ha aclarado que el fin de la criminalización se aplica exclusivamente a las mujeres embarazadas y ha recalcado que cualquier otra persona que ayude a interrumpir la gestación fuera de los plazos legales, incluidos los médicos, sí podrá ser perseguida por la ley. El número de abortos realizados fuera de los límites fijados representa menos del 1% del total.
Antoniazzi ha expresado que casi el 99% de los abortos ocurren antes de las 20 semanas, por lo que dejaba al 1% restante de las mujeres "en circunstancias desesperadas".
Del mismo modo, ha calificado de "farsa" los tres casos en los que algunas de las mujeres habían sido arrestadas bajo delitos de aborto ilegal entre 1861 y 2022 y ha añadido que estas "necesitan atención y apoyo, no criminalización".
En ese sentido, ha aseverado que la legislación hasta ahora vigente, proveniente de la época victoriana y aprobada en un Parlamento compuesto exclusivamente por hombres, estaba "obsoleta" y se utilizaba cada vez más contra mujeres y niñas "vulnerables".
Reacciones y Consecuencias
Por su parte, la Sociedad para la Protección de los Niños No Nacidos ha indicado que se trata de una reforma "extrema y peligrosa" que "despenalizaría efectivamente los abortos".
En el caso del niño por nacer, hemos de subrayar el aspecto más grave e importante de la nueva ley inglesa: si permitir el aborto dentro de cualquier marco temporal es gravemente inmoral, por eliminar una vida humana vulnerable e indefensa, en el caso de la ley inglesa, que despenaliza el aborto hasta el momento del parto en determinados casos, es todavía más grave porque despenaliza algo equiparable al infanticidio, ya que permite la eliminación de un ser humano que podría sobrevivir sin problemas fuera del útero materno. Se vulnera su derecho a la vida y a la protección de la infancia, se legitima la eliminación de un bebé de 9 meses.
En nombre de la defensa de los llamados “derechos reproductivos” se están restableciendo aquellas prácticas infanticidas presentes en diversas culturas que habían sido eliminadas con el progreso de las sociedades.
En el caso de la mujer, la ley no define claramente la noción de “riesgo” para su salud física y psíquica, por lo tanto, en realidad, el acceso al aborto es posible para todas las mujeres que lo pidan. Y si realmente fuera el caso de que un embarazo “amenazara” la salud de una mujer, cabe preguntarse si es justo y deseable conducirla a una amenaza aún mayor para su salud, reproductiva y mental, como es el aborto o la eliminación de su propio hijo.
Finalmente, la nueva enmienda a ley inglesa resalta aún más la negación del deber del médico. Como exprime bien el Prof. David Jones, director del Anscombe Centre, el observatorio de Bioética de referencia en el Reino Unido: “provocar deliberadamente un aborto espontáneo se considera la antítesis de la ética médica”.
La decisión del Parlamento británico de despenalizar el aborto en Inglaterra y Gales nos duele profundamente, porque creemos que cada vida, desde su inicio, merece ser vivida. Sabemos que muchas mujeres atraviesan situaciones difíciles, dolorosas y llenas de incertidumbre. La verdadera solución no está en suprimir el problema, sino en transformar la realidad que lo provoca.
En tender la mano a quien se siente sola. En crear esperanza donde hoy solo hay miedo. Por eso, aunque hoy se haya dado un paso atrás, no dejamos de mirar al futuro con esperanza. Seguiremos defendiendo con firmeza y respeto lo que de verdad importa: la vida desde su concepción hasta su muerte natural. Porque creemos que toda vida merece una oportunidad. Y porque no dejaremos de alzar la voz, con amor, por los que no pueden hacerlo. Sin rendirnos. Sin cansarnos.
El debate tiene lugar en un momento en que la administración estadounidense de Donald Trump está endureciendo las restricciones al aborto y siguiendo muy de cerca la política británica. El pasado mes de febrero, durante la Conferencia de Seguridad de Munich, el vicepresidente J.D.
Irlanda: ley de aborto polariza | Enfoque Europa
Casos Mediáticos
La iniciativa tiene por objetivo poner fin a casos polémicos que han tenido una fuerte repercusión mediática en los últimos meses. Uno de ellos es el de Carla Foster, una mujer de 44 años que fue condenada a 28 meses de prisión por tomar píldoras abortivas estando embarazada de ocho meses, un plazo muy superior al límite de 10 semanas establecido por la ley en el caso de los abortos con medicamentos.
Foster se quedó embarazada durante el confinamiento de un hombre que no era su pareja y mintió sobre su estado de gestación en una consulta telemática -permitida en el Reino Unido desde 2020- para obtener la medicación.
Otro caso sonado ha sido el de Nicola Packer, una mujer de 41 años que obtuvo pastillas abortivas a través del servicio telemático pensando que estaba embarazada de menos de 10 semanas, cuando en realidad su estado de gestación era de 26. “Si hubiera sabido que estaba tan avanzada, no lo habría hecho. No habría sometido al bebé ni a mí misma a eso”, aseguró ante el tribunal, que la declaró finalmente inocente.
El caso de Packer recibió el apoyo de varias organizaciones médicas, entre ellas el Colegio de Obstetras y Ginecólogos, que calificó las leyes vigentes de “anticuadas y perjudiciales”.
Datos Estadísticos
Tanto el número de abortos como de investigaciones policiales por exceder los límites legales han alcanzado cifras récord en los últimos años en Inglaterra y Gales. Según los datos más recientes, de 2022, el número de interrupciones anuales superó las 250.000, mientras que las autoridades han reclamado cerca de un centenar de historiales médicos a los servicios médicos para investigar presuntos delitos de aborto en los últimos cinco años.
| Año | Número de abortos en Inglaterra y Gales |
|---|---|
| 2022 | Más de 250.000 |
En 2022, según los datos externos más recientes disponibles, se registraron 252.122 abortos en Inglaterra y Gales, la cifra más alta desde que se tienen registros. Los proveedores de servicios de aborto han informado haber recibido 100 solicitudes de historiales médicos de la policía en relación con presuntos delitos de aborto en los últimos cinco años.
Según los últimos datos oficiales, más de 250.000 abortos se practicaron en Inglaterra y Gales en 2022.
«Cada uno de estos casos es una farsa propiciada por nuestra anticuada ley del aborto. Originalmente aprobada por un parlamento exclusivamente masculino elegido solo por hombres, esta ley victoriana se utiliza cada vez más contra mujeres y niñas vulnerables», señaló la diputada.
«Las mujeres afectadas suelen ser víctimas extremadamente vulnerables de abuso y violencia doméstica, trata de personas y explotación sexual, niñas menores de 18 años y mujeres que han sufrido un aborto espontáneo», añadió.
