Este artículo explora la vida y obra de dos figuras destacadas en sus respectivos ámbitos culturales: Miguel García Maldonado, conocido como "Niño Candiota", un renombrado trovero de la Alpujarra, y Padre Nino Ramos, un influyente promotor del folclore canario.
Miguel García Maldonado "Niño Candiota" (1936-2007)
Miguel García Maldonado, nacido en Albuñol, Granada, en 1936 y fallecido en la misma ciudad en 2007, fue un trovero de gran renombre. Su apodo artístico, "Niño Candiota", proviene del cortijo "Candiota" donde trabajaban sus padres durante su infancia.
Orígenes y Primeros Años
Nacido en La Contraviesa, el corazón del trovo, desde niño se sintió atraído por esta forma de expresión artística. A los siete años, comenzó a trovar en quintillas, acompañado de música de fandango cortijero interpretada con violín, bandurria y guitarra. Siempre reconoció la influencia de Eduardo Garbín como maestro en su etapa de aprendizaje.
Ascenso a la Fama
Pronto, "Niño Candiota" conquistó al público con su audacia al enfrentarse a los adultos y su intrepidez en la controversia. Su origen humilde limitó su formación académica, pero durante el servicio militar obligatorio en 1958 aprendió a leer y escribir, lo que impulsó su afán de formación a través de la lectura.
Contribuciones e Innovaciones
Autor de un trovo de reacción rápida y brillante, perfeccionista y lleno de metáforas, se convirtió en el principal revitalizador del trovo en el Poniente almeriense. José Criado destaca varias innovaciones en su trayectoria poética:
- Estableció una relación continua con los troveros murcianos, superando los límites comarcales.
- Extendió el uso de la décima espinela en el trovo alpujarreño, experimentando con la décima irregular de 12 versos.
- Popularizó el trovo hasta el punto de que los troveros participaban como atracción especial en las fiestas patronales.
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Reconocimiento Internacional
A partir de 1990, Candiota elevó el trovo a nivel internacional participando en festivales y congresos en Europa e Iberoamérica, aportando nuevo vigor al género con el conocimiento de diversas expresiones de la improvisación mundial.
Compromiso Social y Político
Fue una persona afectuosa, con una pizca de vanidad justificada por su posición en la cima del trovo, y un defensor de la justicia social, el buen gobierno y el progreso político. De ideas avanzadas, participó en política como concejal en el Ayuntamiento de Dalías por el Partido Comunista de España entre 1979 y 1983.
Legado
En sus últimos años, sufrió un malestar vital y problemas de visión, aunque falleció por problemas cardíacos. Tras su muerte, la Asociación de Troveros de La Alpujarra adoptó su nombre en señal de admiración, dejando al trovo como uno de los valores culturales que definen la idiosincrasia almeriense.
Padre Nino Ramos: Un Legado en el Folclore Canario
Padre Nino Ramos nació en el seno de una familia de tocadores y cantadores. Desde muy joven, demostró un gran talento y pasión por el folclore canario.
Inicios y Formación
«Empecé a tocar el timple y a bailar muy niña, me enseñó mi padre, Manuel Ramos. Llegué a tocar en la rondalla, cuando iba de romería. Si íbamos a una actuación ya no podía porque mi padre quería que cantara o bailara. También tocaba un poco la guitarra, fui yo la que le enseñó los primeros acordes a mi hijo José Manuel Ramos.
Dedicación a la Enseñanza
«He dedicado prácticamente toda mi vida a dar clases de baile folclórico. Me introduje en los colegios e institutos a sembrar la semillita para que los jóvenes y adolescentes fueran conociendo el folclore canario y llegaran a quererlo. Niños a los que les di clase hace muchos años me los veo ahora integrados en los grupos tocando, bailando o cantando». «La vocación por algo se nota desde que naces. La Punta es un pueblo de cantadores de mucha tradición, con un baile muy distinto al de otros pueblos», dice del lugar que la vio nacer. «La música canaria es preciosa y la variedad de bailes que tenemos aquí es un verdadero tesoro».
Rescate del Folclore y Colaboraciones
«Don Manuel García Matos se fue a los pueblitos de toda España y recogió el folclore puro para la Magna Antología en los años 50. Yo canté junto a mi tío Sebastián Ramos seguidillas y folías. Él me preguntó si cantaba el Arroró y dije que no lo había cantado nunca, que tenía el recuerdo de oírselo a mi madre. Esa fue la primera vez que me atreví a cantarlo. En público lo canté por primera vez en el teatro Leal y a partir de entonces todo el mundo me lo pedía.
Los Zebenzui y el Legado Familiar
«Con Los Zebenzui me sentí bien toda mi vida, ese era mi grupo. Empezamos del 66 para delante, recuerdo que di a luz a José Manuel y después, cuando terminó la convalecencia, empecé a formar el grupo. Todavía vivía mi padre, él me asesoraba. En su lecho de muerte me pedía que no lo dejara, porque él, aparte de su trabajo, dedicaba las tardes a eso, era su vocación.
Colaboraciones y Reconocimientos
«Dacio Ferrera y yo fuimos muy amigos, nos presentamos en el primer concurso al que yo fui. Había un montón de cantantes solistas de Tenerife y nos dieron el segundo premio, a mí en la parte femenina y a él en la masculina. En Madrid, con el conjunto Acaymo, formado también por Dacio Ferrera y Joseíto, coincidió con Imperio Argentina, Augusto Algueró, Carmen Sevilla, Marisol y Los Brincos, entre otros. «El Cuarteto Acaymo terminó siendo quinteto, por eso lo de Conjunto Acaymo», que no debe confundirse con el Trío Acaymo de Santa Cruz. «El disco lo grabamos cuando estuvimos en Madrid, en la Feria Internacional del Campo, en 1965. Buenos compañeros, buena gente y buenos músicos. Más adelante, en 1978, estuvo un mes en Venezuela junto a él. Relata cómo, en una ocasión, Ferrera empezó a cantar una malagueña y antes de la mitad tuvo que parar porque empezó a llorar.
Otras Colaboraciones y Honores
«Estuve colaborando con la Agrupación Folclórica de la Masa Coral Tinerfeña -con la que grabó un disco- y con la rondalla Real Hespérides, que también es de mucho renombre. Había una gran amistad entre mi padre y don Fermín Morín, que era una maravilla, el mejor bailador de malagueñas. También destaca su trabajo con el Orfeón La Paz, que le concedió la medalla de la entidad. «Hay muchas cosas que me han concedido que yo agradezco enormemente. Un reconocimiento que yo no he pedido ni solicitado, pero me lo han dado, y esas cosas se agradecen mucho. Esto mismo de Princesa Iraya me ha sorprendido. Siento por ellos una gran simpatía y me merecen todos los respetos del mundo. Trabajan honestamente para conservar las cosas tal como las reciben».
Compromiso Social
«Desde que era muy jovencita colaboré en muchos actos benéficos, con cualquier asociación o entidad que me lo pidiera. Yo no cobraba, empecé a cobrar algo cuando me casé. Era más feliz haciendo las actuaciones y ayudando a alguien. Nunca lo he hecho por interés.
