Nuestro reloj biológico pone a las hormonas a trabajar y empieza la pubertad. Los cambios puberales son los médicamente importantes, pero la pubertad conecta con la adolescencia, un periodo más prolongado de cambios psíquicos y emocionales y de desarrollo hacia la plenitud. Entre los 9 y los 15 años, un “reloj biológico” genéticamente determinado activa de nuevo el hipotálamo y el sistema endocrino.
Se inicia la pubertad y las hormonas empiezan a provocar cambios. Las condiciones para su inicio son un peso crítico y un porcentaje de grasa corporal mínimos y su desarrollo en el tiempo varía mucho entre una chica y otra. Nuestro sistema hormonal trabaja intensamente en la etapa fetal y descansa durante la infancia.
En las chicas, en los estadios finales de la pubertad tiene lugar la menarquia, la primera menstruación. Suele producirse entre los 10 y los 16 años, unos dos años después de iniciarse el desarrollo de las mamas. Marca el comienzo de la vida fértil.
Cada mes se repite el ciclo de ovulación que terminará, si no se produce embarazo, con la expulsión del óvulo, acompañado de una pequeña cantidad de sangre y del endometrio. En esto consiste la regla. En los primeros dos o tres años es frecuente que los ciclos menstruales sean irregulares. Una vez establecidos, el ciclo dura entre 21 y 35 días. El promedio es de 28 días, contando desde el primer día de la regla hasta el primero de la regla siguiente.
La menstruación está regulada por el funcionamiento de las hormonas, que varía considerablemente en las diferentes etapas de la vida reproductiva de la mujer, por lo que también los ciclos son diferentes en cada etapa.
A la menstruación se la conoce popularmente con nombres como "el menstruo", "el flujo", "la regla", "el mes", "el período", "la época", "la costumbre", "la visita", etc. La forma en que una sociedad considera la regla, o habla de ella, refleja el papel que otorga a la mujer. En la nuestra, los mitos y las falsas creencias han contribuido a generar una percepción más bien negativa y, desde luego, nada científica.
La regla es un proceso normal que acompaña a la mujer durante su vida reproductiva. Muchas mujeres no sienten ningún tipo de dolor. Otras tienen dolores totalmente soportables, o tratables con un analgésico suave. Sólo se acaba su vida reproductiva. Su vida sexual puede seguir perfectamente activa. ¡¡Importante!! Aunque durante la regla la mujer es menos fértil, se puede producir el embarazo.
No existe una edad concreta para empezar a visitar al ginecólogo. En una adolescente, la visita ginecológica servirá para comprobar la normalidad del ciclo menstrual y de los órganos genitales, para dar normas sobre higiene menstrual, aclarar dudas sobre sexualidad e informar sobre anticoncepción y prevención de infecciones de transmisión sexual, haciendo especial énfasis en el preservativo. Son también motivo de consulta la pubertad precoz o tardía, los trastornos mamarios o signos de hiperandrogenismo (acné importante, hirsutismo).
A las mujeres ya sexualmente activas, se les realiza además la prueba de la citología cervicovaginal como diagnóstico precoz del cáncer del cuello del útero. Si se mantienen relaciones sexuales es necesario acudir cada año. No causa dolor; como mucho, incomodidad o cierta vergüenza. En la revisión te harán una serie de preguntas para conocer tu historial médico y explorarán tus mamas y tu vulva.
Puedes contactar con el ginecólogo a través de tu mutualidad sanitaria o seguro médico, o a través de tu ambulatorio de la Seguridad Social. Cómo se va al ginecólogo:
La menopausia es un episodio normal en la vida de una mujer, al igual que la primera regla o la maternidad. Cada uno lo vive de manera diferente según su edad, su cultura, su vida social, su estado de salud. Sin embargo, el 87% de las mujeres presenta al menos una manifestación de la menopausia además del cese de la regla y entre el 20 y el 25% se ven afectadas por trastornos que impactan su calidad de vida 1 . Los síntomas más comunes son los sofocos, el cansancio, los cambios de humor, etc.Ante estos signos preocupantes existen soluciones, centradas principalmente en la nutrición y el estilo de vida.
Este cambio fisiológico conduce al cese permanente de los ciclos menstruales y de las ovulación, cuya consecuencia es la incapacidad de procrear. El cuerpo femenino tendrá que adaptarse a estos cambios porque, más de lo que generalmente pensamos, las llamadas hormonas sexuales (estrógenos, progesterona, testosterona, etc.) determinan su bienestar y su morfología.
La menopausia generalmente ocurre entre las edades de 45 y 55 años (edad promedio 51 años), cuando la producción de estrógeno por los ovarios comienza a disminuir de forma natural. Algunas mujeres experimentan una menopausia precoz natural (antes de los 40 años) provocada por un reloj hormonal “adelantado a su tiempo”, anomalías genéticas o una menopausia artificial provocada por tratamientos farmacológicos (tratamiento hormonal para el cáncer de mama por ejemplo).
Todos estos inconvenientes no ocurren de repente, sino que se asientan gradualmente. Este reordenamiento hormonal está marcado por tres fases: premenopausia, menopausia y posmenopausia.
Marca el inicio de la menopausia. La producción de estrógenos es inconsistente y disminuye sin desaparecer. Los ciclos son anárquicos y aparecen los primeros efectos: sofocos y sequedad vaginal en particular. Este período puede extenderse durante varios años y lo hace más vulnerable al estrés y a los cambios de humor.
En realidad, este término cubre el período más corto de este importante ciclo femenino. De hecho, está determinado por la fecha del último período. Los ovarios dejan de producir estrógenos y hormona luteinizante, completando el proceso iniciado durante la premenopausia. El diagnóstico de menopausia se basa en la ausencia de la regla durante 12 meses.
El nombre cubre el período de la vida posterior a la menopausia. Es durante este largo periodo cuando aparecen las consecuencias de los cambios hormonales: envejecimiento y sequedad de la piel, pérdida de densidad ósea, molestias en las articulaciones, aumento del riesgo cardiovascular, etc.
Aunque no ocurren en todas las mujeres, los sofocos son el signo más “traumático”. Forman parte de los llamados fenómenos climatéricos vinculados a los cambios hormonales. Estos pueden incluir escalofríos, mareos, sensación de calor intenso desde el pecho hasta la cara, palpitaciones, etc.
Mitos y Realidades de la Ovulación
Con la ovulación comienzan los días fértiles de la mujer, cuando el óvulo está listo para ser engendrado y más posibilidades tiene de quedarse embarazada. Es el proceso más importante del ciclo menstrual, pero en torno a él se han creado muchos mitos. La ovulación se produce por la acción de las hormonas. De esta forma, el óvulo empieza a madurar. Estos folículos, a su vez, empiezan a producir otra hormona, estrógenos.
Cuando el estrógeno alcanza un determinado nivel se empieza a segregar hormona luteinizante (LH) que es la que va a provocar que el óvulo ya maduro se libere del folículo. Y así comienza la ovulación. "Si se produce la fecundación ese óvulo fecundado anida en el útero, en el endometrio y si no se produce esa capa se desprende y se produce la menstruación", explica el Dr.
Mito 1: Las mujeres nacen con un número limitado de óvulos que se gastan con cada menstruación. En realidad nacen con 2.000.000-3.000.000 folículos y cuando llega a la pubertad tiene unos 300.000.
Mito 2: Una mujer tiene un número fijo de menstruaciones a lo largo de su vida. Si, por ejemplo, una mujer tiene su primera menstruación a los 13 años y la menopausia a los 50, eso quiere decir que a lo largo de su vida tendrá algo menos de 500 menstruaciones. Porque en cada ciclo menstrual, el organismo femenino selecciona varios folículos que inician el desarrollo. Pero la naturaleza femenina "apostará" solo por un determinado folículo, que seguirá el crecimiento, mientras que el resto se detiene. Cuando la mujer es joven, la naturaleza femenina selecciona los "mejores" folículos, aquellos en cuyo interior se encuentra el óvulo más sano. Y así, a medida que pasan los años, van quedando menos y de peor calidad.
Mito 3: La ovulación siempre ocurre a mitad del ciclo. Si la mujer tiene periodos menstruales de 28 días, entonces esta afirmación es cierta, pero si los tiene cada 32 -que es completamente normal-, entonces no. La ovulación se suele producir a mitad de ciclo.
Mito 4: Si no hay ovulación, no hay menstruación. Siempre que hay una ovulación y no se produce una concepción, se produce la menstruación, pero no al revés. En ocasiones se produce lo que los médicos llaman folículo luteinizado no roto. En este caso el óvulo no sale del folículo, pero se han producido los estrógenos y el endometrio se ha preparado "a medias" para el embarazo.
Mito 5: Los óvulos no fecundados se expulsan con la menstruación. Los óvulos no fecundados no se expulsan con la menstruación. Son "destruidos" por los macrófagos que son una clase de glóbulos blancos que se encargan de "eliminar" todo aquello que no le sirve a nuestro organismo.
Mito 6: La píldora anticonceptiva elimina la ovulación de forma permanente. Las hormonas, estrógenos y progesterona sintéticas, que contienen la píldora anticonceptiva impide la ovulación, pero solo mientras se toma.
Realidad 7: Es posible tener dos ovulaciones al mismo tiempo. Es posible que se produzcan dos ovulaciones al mismo tiempo.
Realidad 8: Algunas mujeres sienten la ovulación y otras no. Algunas sí y otras no. Como ya hemos comentado, el óvulo se encuentra dentro de un folículo que además contiene un líquido. Hay otros signos indirectos que pueden hacer sospechar a la mujer que se encuentra en plena fase de ovulación. Por ejemplo, el moco cervical se vuelve muy fluido. La naturaleza intenta por todos los medios que la mujer se quede embarazada y para ello el moco cervical se vuelve mucho más líquido, con el fin de "ayudar" a los espermatozoides a subir hasta las trompas de Falopio, para que se produzca la concepción.
Mito 9: Los ovarios se alternan cada mes en la ovulación. No es verdad que un mes se ovule de un ovario y al mes siguiente del otro. No hay reglas. Puede haber tres ovulaciones seguidas de un mismo ovario, y otras tantas en el otro...
Realidad 10: El embarazo puede ocurrir incluso antes de la ovulación. El embarazo también se puede dar si se mantienen relaciones un día o dos antes de la ovulación. Es cierto que la vida de un óvulo es corta, entre 24 y 48 horas, pero la vida media de un espermatozoide es de 72 horas.
Alternancia de Ovarios en la Ovulación
Muchos pacientes creen que los ovarios alternan la funcion ovulatoria en una forma ordenada. Un mes se ovula por el ovario derecho y el siguiente por el izquierdo. La realidad es que ambos ovarios funcionan simultaneamente, en ocasiones pueden ovular ambos ovarios y la mayoria de las veces es el foliculo de mayor tamaño el unico que llega a romperse ovulando, esto no sigue ningun orden, de hecho es no es raro que haya un ovario que ovule con mayor frecuencia y obviamente tras una intervencion quirurgica el ovario que ovula es siempre el que queda al no competir con el otro.
Se consume UN OVULO con cada ovulacion. Esta es una falsa creencia generalizada. La realidad es que es un óvulo el que logra salir del ovario cada mes para llegar a la trompa, pero compiten decenas de foliculos de ambos ovarios cada mes y muchos cientos no llegan a competir y tambien se pierden. Se estima que una mujer desde antes antes de nacer y hasta la menopausia consume entre 500 y 2000 ovulos cada mes independiente de que ovule o no.
Por ello haber tenido una primera regla joven, haber tomado la pildora anovulatoria, haber tenido pocas reglas, haber hecho tratamientos de estimulacion ovarica, etc… no cambia la perdida mensual de ovulos, solo cambia el numero de ovulos que han logrado salir del ovarios.
Existe la creencia que las homonas son peligrosas. Esto no es del todo cierto. Las hormonas ayudan a la regeneracion celular que es imprescindible para la vida y esto es vital para el embarazo. Durante el embarazo y durante muchos meses el ovario y la placenta producen una altisima cantidad de hormonas que son imprescindibles para el correcto desarrollo del embarazo. Durante los tratamientos de estimulacion ovarica (que duran pocos dias) el ovario produce apenas un poco mas de estradiol que en un ciclo ovulatorio sin estimulacion, esta cantidad de hormonas es miles de veces inferior a la que circula por el organismo de una mujer durante el embarazo.
Son las mismas hormonas, pero parece que muchas pacientes ignoran las hormonas de los ciclos de ovulacion natural que ocurre todos los meses y las hormonas del embarazo y temen esa minima cantidad extra que se produce durante los pocos dias de los tratamientos de reproduccion.
Muchas pacientes creen que en la FIV es dificil evitar la gestacion multiple y esto es inexacto. La ocurrencia de un embarazo multiple depende exclusivamente del numero de embriones que lleguen al utero durante el periodo fertil de la mujer. En los tratamientos de reproduccion asistida cada vez mas se evita la utilizacion de mas de un embrion por intento, en la inseminacion artificial no es tan facil controlar el numero de embriones pues la tecnica no usa embriones sino espermatozoides, sin embargo en la FIV es la mujer (con el asesoramiento del ginecologo) la que decide el numero de embriones a utilizar, por lo tanto el riesgo de embarazos multiples esta mas controlado en la FIV que en la inseminacion artificial.
Mitos y verdades de la fertilidad 👫
Una cuestión que plantea muchas dudas en las pacientes e incluso en algunos profesionales es determinar la fecha de parto tras un tratamiento de Reproducción Asistida. Desde hace cientos de años sólo se conocía el período de tiempo que transcurría desde la última menstruación hasta el parto, de hecho se pensaba que la fecundación ocurría en la menstruación.
Este periodo de tiempo es exactamente de 280 días (28 días x 10 veces). Si queremos usar el calendario Gregoriano (cuyos meses excepto Febrero alternan entre 30 y 31 días) el parto se produce alrededor de 9 meses + 5 días después del inicio de la última regla.
Como en realidad la fecundación se produce el día de la ovulación, en las mujeres que tienen ciclos más largos (ovulan más tarde) o ciclos más cortos (ovulan antes) el cálculo de la fecha de parto contando desde la regla no es apropiado. Las mujeres que se someten a técnicas de Reproducción Asistida conocen exactamente el día de la ovulación puesto que coincide con el día de la extracción de los óvulos, fecundación o inseminación. En ese preciso instante comienza a contar realmente el tiempo.
Las mujeres que desconocen la fecha de ovulación (266 días antes del parto) suelen contar desde la única fecha que conocen que es la fecha que comenzó la regla. En este caso deben contar 280 días que resultan de agregar a los 266 días de la gestación los 14 días que suelen mediar entre regla y ovulación (siempre que sus ciclos sean regulares de 28 días), en caso de ciclos irregulares deben calcularlo por la medida del embrión en la primera ecografía.
No debe contarse desde la fecha del transfer, pues este es variable entre 2 y 6 días después de la fecundación. Para que todos podamos entendernos, se ha establecido que la fecha de parto sería 280 días después desde el primer día de la regla sólo en mujeres con ciclos regulares de 28 días.
Para el resto de mujeres, que conocen exactamente la fecha del coito fecundante, de ovulación, fecundación, inseminación o de inicio de aporte de Progesterona, se considerará la fecha probable de parto 266 días tras este día y la fecha corregida de «última regla» la que antecede en 14 días a la fecundación para poder contar los 280 días tradicionales.
No es cierto que cada mes se ovula por un ovario diferente, la maduración folicular ocurre dentro del tejido ovárico, no importa si está en el ovario derecho o en el ovario izquierdo. Esto significa que la ovulación es un proceso aleatorio, es decir, que una mujer puede ovular varios meses seguidos por el mismo ovario. Normalmente si una mujer tiene un ciclo menstrual normal y regular esta ovulando cada mes. Si el ciclo menstrual es irregular y la menstruación viene cada dos o tres meses puede ser que no se produzca la ovulación.
Métodos para Detectar la Ovulación
- Control de temperatura basal: La temperatura corporal se eleva 0,5° C durante fase lútea, este ascenso se produce normalmente a las 48 horas antes de ovulación. Considerando el tiempo medio de vida del ovocito los días fértiles se inician a partir del tercer día de ascenso térmico. La temperatura debe tomarse cada día por las mañanas y en boca, ano o vagina.
- Método de Billings: Se basa en la observación de los cambios del moco cervical a lo largo del ciclo: alrededor de la ovulación el volumen de moco aumenta y se vuelve transparente y viscoso, este periodo dura uno o dos días.
- Dispositivos para detectar el pico de LH: Detectan la hormona luteinizante en orina.
Mientras una mujer ovula puede quedarse embarazada. Parece que algunos casos de esterilidad se heredan. Existen casos de mutaciones o de microdeleciones (pérdidas de unos pequeños fragmentos de cromosoma) que afectan a la producción de espermatozoides en los hombres, y que se pueden transmitir a los hijos varones. En el caso de mujeres si la esterilidad es de origen genético también ocurre lo mismo. Para saber si la causa de esterilidad es por alguna alteración genética se recomienda la realización de un análisis cromosómico: cariotipo general y estudio de cromosomas sexuales.
Ovulación Múltiple
Algunas mujeres pueden liberar más de un óvulo en un ciclo menstrual, es decir, presentar varias ovulaciones en un mismo mes.
¿En qué consiste la ovulación múltiple?
Normalmente, al inicio del ciclo menstrual se produce un aumento de hormona foliculoestimulante (FSH) que provoca el desarrollo de diversos folículos ováricos. Sólo uno de estos folículos predominará y llegará al estado final de maduración. En este momento, el folículo predominante liberará un óvulo por acción de la hormona luteinizante (LH), lo que se conoce como fase de ovulación.
Sin embargo, algunas mujeres pueden tener diversas ovulaciones en un mismo ciclo menstrual. Esto quiere decir que se desarrollarán más de un folículo predominantes y, por tanto, varios óvulos (habitualmente dos) serán liberados en un mes. Este fenómeno es lo que se denomina ovulación múltiple.
La existencia de dos ovulaciones en un mismo ciclo menstrual de la mujer explica el origen de los gemelos no idénticos. En estas situaciones, los dos óvulos liberados son fecundados por dos espermatozoides diferentes, lo que se llama superfecundación.
Causas de la ovulación múltiple
Fundamentalmente, las causas de la ovulación múltiple son de dos tipos:
- Causas hereditarias: debido a la herencia de genes cuya expresión favorece la ovulación múltiple. Se trata de genes que intervienen en la regulación de los folículos y/o en el incremento de los niveles de progesterona.
- Causas adquiridas: como consecuencia del sobrepeso, de la edad avanzada, de la estimulación ovárica en los tratamientos de reproducción asistida o tras dejar los anticonceptivos hormonales, puede aparecer mayor riesgo de ovulación múltiple en las mujeres.
Síntomas de la ovulación múltiple
En principio, no existen diferencias en la sintomatología de las mujeres con ovulación múltiple respecto de las mujeres con ovulación normal.
Algunos síntomas durante la ovulación que describen las mujeres son los siguientes:
- Dolor en la zona baja del vientre.
- Cambios en la temperatura corporal.
- Aumento de la cantidad y textura del flujo vaginal.
- Alteraciones en el cérvix.
- Gases e hinchazón abdominal.
- Dolor muscular.
- Dolor de huesos.
Cabe destacar que cada mujer es diferente y algunas no sufren ningún cambio en su cuerpo durante la ovulación.
Ovulación múltiple y embarazo
En aquellas mujeres que presentan una doble ovulación hay mayor riesgo de que ambos óvulos liberados sean fecundados por dos espermatozoides. Cuando ocurre esta fecundación múltiple de los óvulos, el resultado será un embarazo de dos bebés no idénticos o mellizos.
Tratamientos de reproducción asistida
Para conseguir una gestación mediante técnicas de reproducción asistida, es necesario seguir varias etapas.
Una de ellas es la estimulación ovárica en la mujer mediante la administración de fármacos. De esta forma, se garantiza el crecimiento de varios folículos ováricos.
Por ello, la estimulación ovárica en la inseminación artificial (IA) o en el coito programado hace que haya 1-2 óvulos disponible para ser fecundados. En este tipo de técnica, los embarazos múltiples ocurren cuando la mujer es estimulada con dosis elevadas de hormonas o durante más días de los precisos y, por tanto, hay mayor desarrollo de óvulos.
En cambio, el objetivo de la estimulación ovárica en la fecundación in vitro (FIV) es obtener diversos óvulos que serán fecundados en el laboratorio para obtener embriones. Para ello, la mujer se administra dosis hormonales más elevadas que para la IA. En estos casos, el motivo de que exista un mayor porcentaje de embarazo múltiple se debe a que la mayoría de las personas deciden transferir dos embriones generados por FIV para aumentar la posibilidad de que al menos uno de ellos implante en el útero.
Sin embargo, cada vez son más los especialistas que aconsejan la transferencia de un único embrión de buena calidad para reducir los riesgos de un posible embarazo gemelar.
Preguntas frecuentes
A continuación, respondemos algunas preguntas comunes sobre la ovulación múltiple:
¿Es posible ovular dos veces el mismo mes en un tratamiento de IA? Sí, especialmente si se realiza estimulación ovárica.
¿Es común que ocurra una doble ovulación espontánea? La doble ovulación natural se estudia mediante la tasa de gestaciones gemelares espontáneas que ocurre en 1 de cada 80 embarazos.
¿Cómo se puede detectar la ovulación múltiple? La única forma de detectar la ovulación múltiple es mediante una prueba de ultrasonidos, es decir, a través de una ecografía en la que se verá la presencia de dos cuerpos lúteos en los ovarios.
¿Se puede ovular dos veces en un mismo mes? Sí, aunque es poco frecuente.
¿Puede el Omifin producir ovulación múltiple? Sí, ya que es un fármaco utilizado para la estimulación ovárica.
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Ciclo Menstrual | Proceso mensual regulado por hormonas que prepara el útero para el embarazo. |
| Ovulación | Liberación de un óvulo maduro del ovario. |
| Alternancia de Ovarios | No es un proceso ordenado; ambos ovarios funcionan simultáneamente. |
| Ovulación Múltiple | Liberación de más de un óvulo en un ciclo menstrual. |
| Menopausia | Cese permanente de los ciclos menstruales y la ovulación. |
