Los bebés ven el mundo de una forma totalmente diferente a como lo vemos los adultos, y esta diferencia empieza en su visión. El sistema visual del ser humano no nace completamente formado. No nacemos viendo, sino con la capacidad de aprender a ver.
El 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗿𝗿𝗼𝗹𝗹𝗼 𝘃𝗶𝘀𝘂𝗮𝗹 de los más pequeños es una de las dudas más comunes: ¿qué ve mi bebé? Al contrario a los demás sentidos, es muy inmaduro a su nacimiento, y durante los primeros meses se irá desarrollando.
5 ejercicios para ESTIMULAR A MI BEBÉ de 1 a 3 MESES
¿Cómo es la visión de un recién nacido?
¡Enhorabuena! Acaba de tener un bebé. El nacimiento probablemente ha alterado el mundo de su bebé al igual que ha cambiado el suyo, y puede que tarde unos minutos en abrir los ojos. Una vez que lo hacen, los médicos y las enfermeras comprobarán que no presenta ningún problema ocular congénito, además de las demás revisiones rutinarias que realizan tras el parto.
La visión de un recién nacido es muy diferente a la de un adulto o la de un niño pequeño. Al nacer, el tamaño del ojo del recién nacido es tres cuartas partes más pequeño que el del ojo de un adulto. Durante sus primeras semanas de vida, las estructuras y los receptores del ojo, junto con los nervios del ojo y del cerebro, comienzan a desarrollarse. Este proceso continúa durante los próximos dos años.
Su bebé recién nacido todavía no puede ver colores, solo tonos de gris. Además, su visión es borrosa, con una agudeza visual de aproximadamente 20/400, y no puede enfocar objetos que se encuentren a más de 20-30 cm de distancia. Sus ojos son muy sensibles a la luz brillante, por lo que casi siempre los tienen cerrados, y la mayoría presenta ojos grises o azulados, ya que lo habitual es que el iris no alcance su color permanente entre los 3 y 6 meses.
Fuente: All About Vision
Hitos del Desarrollo Visual en el Primer Año
La visión de un niño experimenta muchos cambios durante el primer año de vida. A cada visita, el oftalmólogo pediátrico revisará la visión de su hijo para controlar y garantizar que el desarrollo visual del niño tiene lugar de manera adecuada.
Si su bebé nació de manera prematura, las etapas de desarrollo visual establecidas a continuación deben considerarse desde la fecha en la que salga de cuentas, no desde la fecha en la que el bebé nació realmente.
Primer Mes: Adaptación a la Luz e Inicio de la Focalización
Al nacer, un bebé es muy sensible a la luz intensa. Por ese motivo, puede que observe lo pequeñas que parecen sus pupilas, que limitan la cantidad de luz que entra por los ojos. Un recién nacido puede ver algo situado a su lado con la visión periférica (lateral), pero su visión central sigue en desarrollo.
En un par de semanas, a medida que la retina se va desarrollando, las pupilas del bebé se hacen más amplias y pueden ver rangos de oscuridad y claridad, así como patrones. Las formas grandes y los colores brillantes pueden empezar a atraer su atención, y los bebés pueden empezar a focalizar objetos situados frente a ellos.
Con un mes de vida, el bebé puede empezar a enfocar brevemente su cara, pero puede que siga prefiriendo objetos de color brillante situados a hasta casi un metro. Los niños son capaces de ver lo que sucede en una habitación incluso al nacer, pero les interesan básicamente los objetos que se encuentran muy cerca de ellos.
Entre los Dos y los Cuatro Meses: Enfoque y Seguimiento de Objetos en Movimiento
Durante los primeros dos meses, los ojos de los bebés no funcionan muy bien juntos. Puede que observe que parecen estar cruzados o que se van hacia los lados. En la mayoría de casos, es algo normal que se corregirá por sí solo. Sin embargo, si uno de los ojos de su bebé parece desviarse constantemente hacia la nariz o hacia fuera (estrabismo), consulte con el oftalmopediatra.
A partir de los dos meses, normalmente los bebés son capaces de seguir un objeto en movimiento con la mirada, y su coordinación visual mejora. De hecho, alrededor de los tres meses de edad, es posible que el bebé tenga la suficiente coordinación ocular y de brazos como para golpear un objeto en movimiento cercano.
Hacia los tres meses, sus ojos convergen hacia el interior si se le acerca un objeto y distinguen cada vez más los colores, y hasta el medio año de vida, el bebé sigue avanzando en la capacidad de ver un objeto en movimiento y en la profundidad, y ya entonces su cerebro interpreta información visual. A los tres meses, los ojos del bebé deberían funcionar bien juntos y enfocar y seguir objetos. Si eso no sucede, consulte con el oftalmopediatra.
Entre los Cinco y los Ocho Meses: Alcance de Objetos, Reconocimiento y Memoria
Alrededor de los cinco meses, la capacidad del bebé de determinar a qué distancia se encuentran los objetos (conocida como percepción de la profundidad) se ha desarrollado mejor. Ven el mundo en tres dimensiones de manera más completa, y es algo que resulta evidente a medida que aprenden a alcanzar objetos que se encuentran lejos y cerca.
También alcanzan una buena visión en colores a esta edad, aunque no tan desarrollada como la de un adulto. En este punto, un bebé puede reconocer a su progenitor desde la otra punta de una habitación y sonreírle, así como también distinguir objetos del exterior a través de una ventana.
También pueden recordar de qué objeto se trata incluso aunque solo vean una parte de él. En general, los bebés empiezan a gatear alrededor de los ocho meses, lo que mejora la coordinación entre sus ojos y sus manos todavía más.
Entre los Nueve Meses y el Año: Sujeción, Agarre y Movimiento
Sobre los nueve meses de edad, los bebés pueden calcular las distancias bastante bien. Es cuando empiezan a intentar levantarse para mantenerse de pie. Alrededor de los diez meses, los bebés pueden calcular y apreciar las distancias lo suficientemente bien como para agarrar algo entre su pulgar y su dedo índice.
A los nueve meses, el color de los ojos del bebé suele alcanzar su tonalidad definitiva, aunque no es infrecuente apreciar algunos cambios sutiles más tarde. Al cumplir el año, la mayoría de bebés gatean y empiezan a intentar caminar.
¿Cómo puedo asegurarme de que el desarrollo visual de mi bebé es el correcto?
Los problemas oculares o visuales pueden retrasar el desarrollo de un bebé. Por ese motivo, es importante detectarlos cuanto antes para proporcionarles la ayuda que necesiten para crecer y aprender correctamente. Para garantizar que el desarrollo visual del bebé es el correcto, pueden seguirse los siguientes consejos:
- Observe y detecte cualquier síntoma que indique un problema visual u ocular. Algunos de estos síntomas pueden incluir la desviación hacia fuera o hacia dentro de los ojos o retrasos significantes en el seguimiento de objetos en movimiento. En caso de detectarlos, acuda al oftalmopediatra.
- Asegúrese de que su bebé pasa los controles oftalmológicos y pediátricos necesarios para detectar precozmente cualquier anomalía.
- Consulte con su pediatra las actividades para mejorar el desarrollo visual que se pueden realizar según la edad.
¿Qué debemos vigilar en la visión de nuestros hijos?
El oculista es nuestro mejor aliado a la hora de vigilar y mantener la salud de nuestros ojos y nuestra visión, y esto es especialmente importante durante la infancia, cuando se producen cambios rápidos y se desarrolla la visión.
A partir de los seis meses debemos empezar a llevar al niño al especialista para que le realice revisiones oculares completas y plantearle todas nuestras dudas.
La Importancia de la Detección Temprana
Detectar cualquier anomalía visual de forma precoz es clave para asegurar un adecuado desarrollo visual en la infancia. Aunque no haya sintomatología aparente, se recomienda realizar una exploración oftalmológica completa por parte del especialista entre los 2 y 3 años de edad. La detección y tratamiento precoz de condiciones oculares frecuentes en la infancia, como los defectos de refracción, el estrabismo, patología orgánica (ptosis, catarata congénita...) y la ambliopía, resulta fundamental para lograr un buen pronóstico visual. No actuar a tiempo puede condenar al niño a perpetuar el problema a la edad adulta.
| Edad | Hitos Visuales |
|---|---|
| Recién Nacido | Visión borrosa, distingue luz y oscuridad, enfoca a 20-30 cm. |
| 2-4 Meses | Sigue objetos en movimiento, mejora la coordinación visual, distingue patrones de colores. |
| 5-8 Meses | Desarrollo de la percepción de profundidad, reconocimiento de rostros y objetos. |
| 9-12 Meses | Cálculo de distancias, agarre de objetos, coordinación mano-ojo. |
Ambliopía: El "Ojo Vago"
Es la pérdida de visión de uno o ambos ojos por falta de uso durante la etapa de desarrollo visual. Consecuencia: el cerebro genera dos imágenes distintas, una nítida y otra borrosa. Para facilitar su trabajo, el cerebro aprende a suprimir la imagen que le parece incorrecta. El niño empieza utilizar más el ojo sano, lo que perjudica al ojo enfermo, que es incapaz de desarrollar completamente su agudeza visual. Es por eso que recibe el nombre de "ojo vago".
Existen datos muy positivos: si esta enfermedad se detecta antes de que el niño haya cumplido diez o doce meses, la ambliopía puede ser tratada de manera rápida y efectiva.
¿Cuándo usar gafas?
Absolutamente, no hay edad mínima para usar gafas. El desarrollo visual es un proceso crucial y vulnerable.
