El Significado Detrás de las Letras de Morad y su Impacto en la Juventud Española

En 2016, descubrí la música del joven músico francés MHD gracias a una amiga que compartió una historia en Instagram con La puissance de fondo. Desde el principio, me llamó la atención su sonido, algo bastante novedoso para mí en aquellos momentos. ¿Afro trap? Un concepto totalmente insólito para mí. Aun así, lo que hacía MHD me resultó de lo más familiar a la vez que no entendía nada de sus letras.

Para entender cómo se llega al afro trap, es necesario que sepamos qué es el trap, a secas. Hablamos de subgénero del hip hop que se originó en los años 90 en el sur de los Estados Unidos, en concreto en los barrios desfavorecidos de Atlanta, Georgia. Trap house es el nombre coloquial con el que se denomina a las casas donde se producen y venden narcóticos. Ese es el contexto desde el cual se crea este género y sus letras son un ejemplo de ello, inundadas de referencias sobre la trap life, la vida de los trapicheros. Este nuevo sonido supo conectar con una generación que necesitaba expresar sus experiencias de vida, la realidad y la lucha diaria del trabajo en la calle.

La adaptación de la trap a España no podía ser una mera copia de las referencias afroamericanas letra por letra, ya que la narrativa de la trap life que describen esos artistas no refleja la realidad extendida entre los jóvenes españoles. No tendría sentido.

Los Primeros Pasos del Trap en España

Las primeras manifestaciones de música trap en España se empiezan a ver en 2012-2013 con el grupo KEFTV VXYZ (Kefta Boys), formado por los artistas Yung Beef, Khaled, Hakim y El Mini, jóvenes criados en Albayzín, Granada. Tal como explica Ernesto Castro en el libro El trap. Filosofía millennial para la crisis en España (2019). Jóvenes de orígenes humildes, algunos de ellos, como Yung Beef y El Mini, habían migrado fuera de España en busca de trabajo, pero la música los mantenía conectados. Castro etiqueta a los miembros de P.A.W.N. GANG como uno de los pioneros del trap en España, un grupo catalán que empezó a compartir canciones en YouTube con temáticas sobre armas y drogas alrededor de 2011. Sin embargo, deja claro que los pioneros indiscutibles son los KEFTV VXYZ (Kefta Boys).

La llegada del trap a España se produce en un contexto muy específico, siendo abrazado por jóvenes que contemplan un futuro sombrío y desesperanzador, encontrando en este género musical un salvavidas al que aferrarse con fuerza. Castro etiqueta a este género como “la música de la crisis”, sugiriendo que podría ser interpretado como una expresión de las consecuencias económicas derivadas de la crisis del 2008. En 2013, un año en que España alcanzó un máximo histórico de desempleo juvenil, estos artistas que cantan sobre la desesperación, la ruina, el trapicheo como medio de subsistencia, la vida en la calle, la fiesta, las drogas, las mujeres, entre otros temas, comienzan a ganar popularidad.

La música trap se erige como una plataforma democratizadora que pone de manifiesto una nueva forma de creación. Un joven, creando música de manera rudimentaria desde su habitación, produciendo un videoclip amateur con la ayuda de sus amigos y compartiéndolo en redes sociales, tiene la posibilidad de abrirse camino en el mundo de la música sin tener que depender de los canales tradicionales.

Una "Trap House" en Atlanta, Georgia.

El Barrio como Vínculo Común

Los artistas que integran este género se caracterizan por sus orígenes humildes, por haberse criado en la periferia. Criarse en España siendo hija de personas migrantes es como decía W.E.B. Du Bois “vivir en un estado de doble conciencia”, viéndose siempre a través de los ojos de una sociedad blanca y europea y tener que lidiar con los conflictos que eso genera. Es conformar tu identidad en un lugar donde “integrarse” a menudo implica abandonar parte de tu esencia, para poder demostrar a todo el mundo que conformas esos ideales europeos a los que todos debemos aspirar.

Sin embargo, en los últimos años los hijos de personas migrantes están encontrando espacios para reivindicar quienes son, sin necesidad de borrar sus orígenes. En los barrios de nuestras ciudades, estos jóvenes han encontrado en la música un altavoz para hacerse oír, una plataforma para compartir sus experiencias y culturas con sus comunidades. Lo mismo ocurre en el deporte, como vimos en esta última Eurocopa con Lamine Yamal y Nico Williams.

Es importante reconocer que su éxito no debería ser visto como un acto de activismo. La tendencia de los medios a banalizar el antirracismo, presentando a estos dos jóvenes como salvadores que unificarán a la sociedad española solo por existir y hacer su trabajo, no es una lectura justa ni realista. El hecho de que sean talentosos en el fútbol no debería cargarles con la expectativa de resolver las profundas divisiones sociales derivadas de las estructuras racistas en las que se construyeron los gobiernos que nos rigen. Claro que debemos celebrar que son una fuente de esperanza e inspiración para los más jóvenes y que seguramente abrirán el camino para que futuras generaciones también puedan soñar con salir de sus barrios, tal como lo han hecho ellos.

Morad durante una presentación en vivo.

El Drill y la Evolución de la Música Urbana

El drill es otro de los subgéneros del hip hop más populares entre los jóvenes. Muchos artistas de trap también incursionan en el drill, siendo géneros afines lo que favorece que frecuentemente sean explorados por estos creadores en algún momento a lo largo de sus carreras. Es un fenómeno muy reciente, originado en las calles de Chicago a principios de la década de 2010, el drill se caracteriza por sus temáticas oscuras y escépticas, similares al trap pero con un tono más sombrío. Las letras a menudo glorifican la violencia y la vida en la calle. De aquí surge el UK drill, que se ha convertido en un punto de referencia en este subgénero tanto en España como a nivel internacional.

Aunque se hable siempre de barrios marginales y personas con orígenes humildes, es fundamental reconocer que no se puede equiparar la situación de ser de un barrio marginalizado en Chicago, donde la venta de drogas puede ser una necesidad para sobrevivir y la violencia con armas está normalizada, con ser de un barrio marginal en una gran ciudad española o en un pequeño pueblo en la costa del Maresme. Pero, los orígenes humildes son el punto común que conecta las experiencias de vida de artistas que provengan de estas tres situaciones: la precariedad, la marginalización, las dificultades para llegar a fin de mes, el sentirse abandonados por la sociedad. Sin embargo, en España, se aborda esta temática de una manera menos agresiva, a veces incluso tratando de emular lo que hacen los artistas de Estados Unidos o el Reino Unido, sin haber experimentado realmente esas mismas vivencias ni ese nivel de exposición a la violencia callejera.

Morad: Un Ícono del Trap y Drill en España

No podemos hablar de trap y drill en España sin nombrar a Morad, quien indudablemente se ha consolidado como uno de sus máximos representantes en la actualidad. Originario del barrio de La Florida, en Hospitalet de Llobregat, sus letras resuenan con los jóvenes de los barrios de todo el país. En su canción M.D.L.R (Mec De La Rue, Chico De La Calle) (2019), Morad presenta una serie de referencias que reflejan las temáticas que hemos estado discutiendo.

Por ejemplo, en el verso “Que se junta con gente mixta / Los problema’, el dinero le despistan / Pero quiere ser el primero en la lista / Que vive entre chicos, pobre’ pero no pobrecitos”. Destaca cómo las dificultades de crecer en situaciones desfavorables afectan las oportunidades de un joven, al tiempo que intenta dignificar esas vivencias al afirmar “pobre pero no pobrecitos”, rechazando la idea ser vistos como víctimas pasivas o merecedoras de lástima. Además, en los versos “M.D.L.R es un mundo que tu no lo ves / Policía te molestan, pero solo e’ por interés”, expresa la sensación de invisibilidad que experimentan estos jóvenes por parte de la sociedad y a la vez denuncia el acoso policial. En este contexto, la música y también el deporte se convierten en plataformas para que estos jóvenes se hagan visibles en sus propios términos, mostrando que su valor y potencial no se definen por las limitaciones impuestas por la sociedad.

Aunque Morad destaca como una de las caras más visibles, hay una diversidad de artistas que también están contribuyendo al desarrollo de la música trap y drill en España. Entre ellos se encuentran nombres como Cyril Kamer, Moha The B, Bobby Block, El Patron 970 y KG970, Munic HB y Hustle Boys.

Artista Origen Temas Comunes
Cyril Kamer Besòs i el Maresme, Barcelona Realidades de los barrios periféricos, actividades delictivas
Moha The B Barcelona Anhelo de prosperar económicamente, ayuda a la familia
Bobby Block Granollers Desafíos de la vida en el barrio
El Patron 970 Madrid Violencia y dificultades en el entorno
KG970 Madrid Dificultades de la vida en el barrio, referencias a futbolistas
Munic HB Sabadell Afirmación de la identidad, perseverancia
Hustle Boys Sabadell/Reino Unido Afirmación de la identidad, perseverancia

Análisis de Letras y Temáticas

En Santos (2021), Cyril Kamer ofrece una descripción de algunas de las realidades de los barrios periféricos, las líneas “Porque veo mucho traficante, mucho pandillero y mucho sicario / Fiscalía parece el Spoty porque muchos cantan como canario” destacan la prevalencia de actividades delictivas en su entorno. La exaltación de la violencia se hace evidente en versos como “Aunque sé calcular el dinero si me falta un euro puede que te mate / Un cuchillo te puede matar por mucho que ta’ apuntes a karate”.

Moha The B aborda en Millo (2020) el anhelo de prosperar económicamente y al deseo por obtener dinero como sea, se le suma una preocupación por ayudar a la familia “Negro no quiero que cuentes historias, solo estoy aquí pa’ contar el dinero / Porque el dinero es lo único que puede hacer que yo saque a mi madre del ghetto / ‘Taba metido en problemas y vi que la única salida era rapero / Si no estaría en la calle metido, como mi negrata sería carcelero”. Además, la canción muestra una clara influencia de la música trap afroamericana cuando menciona: “Estoy en España pero mi cabeza me dice que estoy en Detroit”, o “Antes yo estaba vendiendo crack”, haciendo referencia directa a una ciudad y hablando de la venta de crack, una temática común en muchos artistas afroamericanos.

Un ejemplo más crudo es Spotify (2020) de El Patron 970, donde habla sobre la realidad de crecer en un entorno marcado por la violencia y las dificultades, donde la vida puede ser efímera, con versos como “He crecido viendo yonquis, inyectándose en venas (Fuck, fuck) / Y viendo a los mayores y cumpliendo condenas / Todo en esta vida tiene consecuencias / En el barrio te mueres y un año después nadie nota tu ausencia (Nadie)”.

Benzema (2022) de KG970 introduce otra figura recurrente: la de los futbolistas y deportistas, referencias que muchos artistas utilizan. Habla de las dificultades de la vida en el barrio y cómo estas a veces llevan a terminar tras las rejas, como se refleja en los versos “Free lil bro, fuera del sistema / Acostumbrados a los problemas / Es que el barrio nos crió / No podríamos ser de otra manera”.

Hustle Boys se definen como un grupo que fusiona música de afrobeats y trap. La canción inspira a perseverar a pesar de los desafíos “Yo veo colores donde tú ves gris / Por eso las nubes me dan este drip drip drip / Deja de hablarme de street treet treet / Ya nos vemos en el meet and greet”. Son interesantes los versos “Dice joder con el negrito / Llámame negro no soy clarito”, ya que representan una clara afirmación y exaltación positiva de su identidad, rechazando cualquier intento de minimizar o desviar su identidad racial.

Escena del video musical "Niños Pequeños" de Morad.

Niños Pequeños: Un Reflejo de la Realidad Infantil

Morad lanzó el lunes 20 de marzo Niños Pequeños, un sencillo que se mantiene entre los primeros puestos de la lista de tendencias de música de YouTube. El rapero habla en este tema sobre la difícil infancia de muchos niños, señalando que cometen delitos para conseguir dinero y ayudar a sus familias a salir adelante.

El cantante explicó en Instagram que llevaba mucho tiempo trabajando en esta canción y que quería que su mensaje fuera claro. "Niños obsesionados con querer comprarle una casa a mamá", repite al principio de la composición. "Niños pequeños obsesionados con hacer los delitos. Los coches robados no tienen ni seguro ni un perito", indica en su estribillo.

El vídeo de Niños Pequeños ha sido dirigido por Iván Salvador, colaborador habitual de Morad. La pieza arranca mostrando una detención y después al músico rodeado de niños. El artista interpreta sus versos mientras recorre las calles y enseña algunas situaciones relacionadas con la temática de la canción. El clip también incluye escenas en una casa con una madre, cuando suena la estrofa que dice: "Niños obsesionados con a la mama siempre ayudar, niños obsesionados con a la mama pagar alquiler, niños obsesionados de tener la nevera llena".

Niños Pequeños es el primer adelanto del nuevo disco de Morad. El artista indica en la descripción del videoclip en YouTube, que supera las 700.000 reproducciones, que su próximo álbum estará "disponible en nada".

En los últimos años, el trap y el drill han experimentado una enorme evolución, diversificándose en variedades de subgéneros y estilos. La influencia de estos géneros ha proliferado por toda Europa, adaptándose a las realidades de cada país y reflejando la riqueza cultural y las experiencias individuales de sus artistas.

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