Niños Muriendo de Hambre: Estadísticas, Causas y Soluciones Urgentes

El hambre es una preocupación mundial que afecta a millones de personas, especialmente a los niños. Es crucial entender la magnitud del problema, sus causas y las posibles soluciones para construir un futuro donde ningún niño sufra de hambre.

La Realidad del Hambre en el Mundo

Según el informe The state of food security and nutrition in the world (SOFI), 673 millones de personas sufren de hambre en el mundo. De ellas, casi 300 millones podrían ser menores de edad. Es increíble que con la cantidad de avances que tenemos en el siglo XXI, aún siga habiendo gente que muere de hambre.

Hoy en día sabemos a ciencia cierta que se puede erradicar el hambre en el mundo. Existen medios y materias primas capaces de alimentar a la población mundial. Sin embargo, todavía estamos lejos de cumplir este reto planetario, agrupado en el ODS 2. Falta justicia y sistemas equitativos para hacerlo realidad.

Según el informe GHI, si no se ponen en marcha los mecanismos adecuados, tardaremos más de 130 años en dar carpetazo al asunto del hambre en el mundo. Es una cuestión de decisión y voluntad política, que implica también a otros actores: las empresas y los consumidores.

Causas del Hambre Infantil

Las causas del hambre en el mundo son múltiples y están interconectadas:

  • Pobreza: No tienen acceso a alimentos porque no pueden adquirirlos en unos mercados agrícolas cada vez más orientados hacia la exportación y a la especulación que al consumo local.
  • Salud: Con una mala alimentación, la salud se deteriora: se rinde menos en la escuela, se trabaja menos y las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia enfrentan mayores riesgos (para ellas y para sus bebés).
  • Cambio Climático: Las tierras se vuelven estériles, falta el agua y la desertificación no hace más que avanzar. El uso inadecuado de la tierra, la sobreexplotación, la deforestación, el pastoreo intensivo y el desperdicio del agua son prácticas muy perjudiciales que afectan directamente al clima y agravan el problema del hambre en el mundo.
  • Conflictos y Desplazamientos: Los conflictos armados no hacen más que incrementar el hambre. Además, producen enormes desplazamientos de población. En las guerras se produce el abandono de la producción agrícola, la confiscación de tierras, la destrucción de los almacenes, la contaminación de los pozos, se bloquean las redes de comunicación y se utiliza el hambre como arma de guerra.
  • Inestabilidad política: La debilidad de las instituciones impide tomar medidas para luchar contra la desnutrición de la población, como por ejemplo, el almacenamiento de alimentos para hacer frente a las épocas de escasez.

Los niños se están muriendo de hambre en Yemen y es nuestro deber contarlo, explicar por qué está pasando y ofrecer soluciones urgentes a estos niños que están viviendo un verdadero infierno. El conflicto en Yemen, que dura ya más de 3 años, es una de las principales causas de que el país esté al borde de la hambruna.

Estadísticas del Hambre Infantil

El último Informe Mundial sobre las Crisis Alimentarias, publicado en 2023 por Naciones Unidas, revela que el hambre sigue siendo un problema en más de 50 países. La organización ha calificado como catástrofe humanitaria la situación alimentaria que viven países como Somalia, Burkina Faso, Nigeria o Sudán del Sur.

Según la FAO, ya afecta a casi 700 millones de personas en el mundo, es decir, al 8,9% de los 7 mil millones de habitantes de la tierra. Esto significa que una de cada nueve personas pasa hambre. Se trata de la cifra más alta registrada desde que se empezó a publicar el Informe Mundial sobre Crisis Alimentarias de la ONU.

La falta de alimentos es responsable del 45% de las muertes de menores de cinco años, lo que representa un total de 3,1 mil niños al año. Además, uno de cada cuatro infantes sufre retraso en su crecimiento. En los países subdesarrollados, la proporción se eleva hasta el 33%.

La infancia en África sufre una grave crisis alimentaria

Estadísticas Clave:

  • 700 millones de personas sufren hambre en el mundo.
  • 8.9% de la población mundial padece hambre.
  • 45% de las muertes de menores de 5 años son causadas por la falta de alimentos.

Soluciones para Acabar con el Hambre en el Mundo

La ciencia, la tecnología y los avances sociales de muchas de nuestras sociedades en las últimas décadas nos han permitido empezar a mirar hacia un mundo mejor. En lo que se refiere al hambre, hoy, contamos con conocimientos y estrategias que no hubiésemos imaginado hace unos pocos años. Algunas de ellas son:

  1. Superalimentos: Es necesario aprovechar el potencial nutritivo y económico de las legumbres (que incluyen micronutrientes, vitamina A, yodo, hierro), pero también fomentar el cultivo local y el consumo de alimentos tradicionales entre los consumidores.
  2. Enseñar el camino hacia el éxito: Para erradicar el hambre en el mundo hay que crear una cultura de autoabastecimiento y mejorar la eficiencia del sector primario en los países en vías de desarrollo.
  3. Reducir los residuos alimentarios: Más allá de una buena cosecha, las técnicas de almacenamiento y conserva son prioritarias en zonas como el sur de África.
  4. Mejorar la fertilidad del suelo agrícola: Incluso en espacios tan fértiles como en buena parte de África es necesario generalizar el uso de abonos y cultivos de cobertura para poder seguir produciendo alimentos.
  5. Empoderamiento de la mujer: Feminismo y lucha contra el hambre van de la mano cuando el problema sucede en sociedades patriarcales. Nuestro apoyo por empoderar a las mujeres en sus comunidades permite que haya más manos para trabajar en agricultura o aumentar la capacidad productiva del país.
  6. Comprar productos de comercio justo: Aportar a estas comunidades es tan sencillo, a veces, como cambiar de marca de café o comprar textiles en espacios que no contribuyen a la explotación laboral.
  7. Donar a una ONG o hacer un voluntariado: La posibilidad de unir el trabajo propio al de miles de manos para combatir un problema global es, probablemente, una de las mejores formas de invertir nuestro tiempo o la contribución económica que deseemos hacer.
  8. Concentrar nuestros mayores esfuerzos en zonas rurales: Aunque las ciudades son una vía de entrada de ayudas, la realidad es que las personas pobres y en riesgo de hambre viven, en un 80 % de los casos, en entornos rurales.

Sadou Midou es viuda y cría sola a sus hijos en Tillabéri, Níger. Ella y su familia sobreviven con una sola comida al día y a menudo se queda sin comer para garantizar el alimento de sus hijos.

El Papel de las Organizaciones y lo que Puedes Hacer Tú

El hambre no es cuestión de casualidades, sino que viene provocada por la desigualdad. Por eso, muchas organizaciones trabajan para acabar con el origen del problema, dando oportunidades desde la infancia hasta la edad adulta.

Si cada vez más personas cambiamos algunas de nuestras prácticas podremos caminar hacia un futuro en el que nadie pase hambre en el mundo. Frente a la pobreza y la exclusión, podemos informarnos y adquirir conciencia. ¿Cómo? Difundiendo en nuestras redes sociales las campañas de las muchas ONG que trabajamos contra la pobreza y la exclusión. Podemos colaborar con ellas y, además, exigir a nuestros representantes políticos que aporten el 0,7% de nuestro PIB a la lucha contra la pobreza en el mundo.

A través del apadrinamiento, haciéndote socio de una organización o simplemente haciendo una donación puntual, tu ayuda puede transformarse en huertos comunitarios y asegurar la alimentación de miles de familias.

Conclusión

El problema del hambre en el mundo no es técnico, ni logístico, ni económico. Es ético. Si se siguen muriendo niños por desnutrición, no es porque no sepamos cómo evitarlo, sino porque no nos importa lo suficiente.

Hay soluciones. Hay recursos. Y hay personas dispuestas a trabajar para que esto cambie.

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