El juego es una actividad fundamental en el desarrollo humano, especialmente durante la infancia. Al igual que el juego de roles, los juegos de dados ofrecen numerosos beneficios que pueden ser aprovechados en diferentes aspectos de la vida, tanto a nivel personal como social.
Si hablamos de los juegos de rol como una forma de entretenimiento, su nombre ya contiene una definición: los juegos de rol son, en efecto, juegos. Pero si ampliamos los conceptos de «rol» y de «juego» por separado, ambos se expanden por multitud de áreas.
Tradicionalmente, el juego ha sido asociado a la infancia, pero el juego va mucho más allá. Para cada persona, el juego puede adquirir distintas formas y mostrarse en distintos momentos vitales. El juego implica diversión durante el acto de realizarlo, independiente del objetivo o su mecánica. Jugar entretiene, aumenta la sensación de bienestar y genera emociones positivas.
La ciencia ha demostrado que la diversión y el emocionarnos viviendo algo implica una mayor retención de conocimientos. Jugando nos divertimos, y divirtiéndonos aprendemos. Esta es la razón por la que, en términos evolutivos, podemos considerar el juego como algo vital que se mantiene durante toda nuestra vida: nos ayuda a aprender y, por lo tanto, a adaptarnos a nuestro entorno y evolucionar con él, favoreciendo directamente nuestra calidad de vida.
Si jugar es beneficioso para adaptarnos al entorno y aprender de él, ¿por qué el rol también está tan presente a lo largo de la vida? La respuesta lleva mucho tiempo comentándose en círculos de los llamados jugadores de rol y en ámbitos educativos: llevar a cabo un rol implica imaginarnos realizando acciones que no nos atreveríamos, no podemos o no nos planteamos en nuestro día a día. Jugar a rol nos lleva a situaciones que jamás imaginaríamos y nos ayuda a empatizar y abrir nuestra mente al representar un personaje distinto a nosotros.
Adoptar un rol, consciente o inconscientemente, nos ayuda a concentrarnos y a comprender mejor nuestro entorno y sus posibilidades. Por esta razón, el rol es tan útil como el juego, y tan compatible con él. «Juego» y «rol» van mucho más allá de tirar dados en una mesa. El juego y el rol están en la mayor parte de los ámbitos de nuestra vida porque son positivos en la educación y el desarrollo personal, profesional y hasta el intrapersonal (para conocernos a nosotros mismos).
Beneficios de Jugar a Interpretar un Rol
Jugar a un juego de rol permite, dentro de un contexto de diversión, adaptarnos a nuestra situación actual para obtener un objetivo lúdico, social, personal o profesional de forma placentera. Los juegos de rol comenzaron siendo meros manuales de reglas, hoy en día, los juegos de rol pueden desarrollarse sobre la marcha.
Pueden ser narrativos, simular épocas históricas, crear nuevos mundos, explorar, centrarse en batallas, tramas políticas, amorosas… Hoy en día, existen tantos juegos y tantas reglas que, en ocasiones, abruma. Inicialmente, los juegos de rol comenzaron siendo meros manuales de reglas. Hoy en día, los juegos de rol pueden desarrollarse sobre la marcha.
El jugador veterano descubre y comprende similitudes entre las reglas de los distintos manuales, y sus diferencias. Aplica aquellas que le gustan más o se vuelve un experto en utilizarlas todas. En cambio, el recién iniciado puede verse abrumado por el grosor de ciertos manuales o la veteranía de sus compañeros.
Las reglas se hicieron para romperlas, y para facilitar la experiencia en tu beneficio y el de tus compañeros, si los tienes. Coge aquellas con las que te sientas más cómodo, modifica algunas o ignora el resto. No te aprendas un manual, diviértete con él. Crea tu propia versión del manual en unas hojas (o usa una pantalla del máster), anota aquello que te es útil y deja aparcado el resto. Exactamente igual que hacemos día a día con la vida. No conocemos todas las reglas, ¡pero nos apañamos con ellas!
Niños jugando con dados
Comienza con calma, disfruta de él. Imagina roles, crea aventuras o básate en las que ya existen. Con niños, La torre de Salfumán y Las mazmorras de Salfumán son obras maravillosas para alumnos que primaria que los ponen en el rol de pequeños goblins recorriendo la torre o mazmorras a lo largo del curso y consiguiendo ventajas para clase (salir al baño, hacer una pregunta en un examen…) por hacer los deberes, traer desayunos saludables, etc.
Fue en los años 80 cuando los juegos de rol alcanzaron su máxima popularidad y asentaron en la cultura pop títulos cómo Dragones y Mazmorras. Pero de aquellos años hace ya mucho tiempo y ahora este tipo de entretenimiento es mucho más accesible para todos, incluidos los niños. Las grandes editoriales de rol han publicado libros enfocados al público infantil, como Magissa o Los pequeños detectives de monstruos. También se han adaptado series infantiles a este formato, como Hora de Aventuras o Steven Universe.
Sin embargo, preparar un juego de rol para nuestros hijos supone un esfuerzo por nuestra parte, así que es natural que nos preguntemos si realmente les aportan beneficios y cuáles son las supuestas ventajas. Pues lo cierto es que esta actividad puede ayudarles a desarrollar la imaginación, potenciar el trabajo en equipo, afianzar los aprendizajes matemáticos y los prepara para tomar decisiones y asumir las consecuencias.
Elementos Clave de los Juegos de Rol
Para entender bien qué son, hay que conocer qué elementos los conforman. Siempre que vayamos a jugar, necesitaremos un director, que es quien conoce las reglas y presenta la aventura y el mundo a los participantes. Estos, a su vez, interpretan a sus personajes y realizan ciertas acciones. Si la acción es relevante para la trama que se está contando, deberá tirar uno o varios dados (según el sistema) para determinar el éxito o el fracaso de la acción.
Es decir, participar en este tipo de juegos supone que contamos una historia entre todos, aunque hay una figura que ejerce el papel de dirigir esa aventura para que sea interesante y una serie de normas que regulan las capacidades de los personajes y añaden un poco de azar al asunto.
Si queremos, podemos enfocar la historia que vayamos a contar a ciertos valores, como la amistad, la sinceridad o la valentía. De hecho, podemos plantear aventuras que ayuden a nuestros hijos a enfrentarse a circunstancias que les preocupen o les asusten, pero con un toque divertido.
D&D para niños | Cómo dirigir un juego de rol para niños
Beneficios Detallados de los Juegos de Rol para Niños
- Creatividad e imaginación: Los juegos de rol constituyen un recurso perfecto para incentivarlos a utilizar su imaginación y su creatividad. Esta actividad les permitirá interpretar al personaje que ellos prefieran y compartir una aventura con sus amigos o con su familia en un mundo de fantasía.
- Pensamiento matemático: En todos los juegos de rol se necesitan dados. Los personajes, además de ser divertidos y originales, tienen habilidades que les ayudarán a superar adversidades o realizar acciones. Los niños tendrán que usar las matemáticas no solo cuando tiren los dados y sumen o resten sus habilidades, sino que deberán tener en cuenta las probabilidades. Dependiendo de las características que hayan elegido, tendrán mayores o menores posibilidades de superar una tirada. Esto les obligará a pensar en los números antes de actuar.
- Toma de decisiones y consecuencias: Para que sea divertido deben pasar cosas y los jugadores tienen que llevar a cabo acciones. Por tanto, tarde o temprano nuestros hijos se verán obligados a tomar decisiones. Esto les ayudará a afianzar este proceso en el mundo real y les hará sentirse más seguros de sí mismo. Además, en esta actividad tendrán que afrontar las consecuencias de sus actos. Entrar en la cueva del monstruo puede acabar bien o puede acabar mal para su personaje. Y tendrá que lidiar con el resultado que indiquen los dados.
- Trabajo en equipo: Otra de sus ventajas es que son, en su gran mayoría, colaborativos. Es decir, todos los jugadores deben cooperar para conseguir alcanzar un objetivo común. Puede ser llegar al destino propuesto, vencer al malo o descubrir el misterio. Sea como sea, para que la historia acabe bien la ayuda mutua es fundamental. Nadie gana y nadie pierde, pero los resultados dependen siempre del trabajo en equipo, una habilidad que le resultará muy útil a cualquier niño en el mundo real.
Dados matemáticos
Para iniciarnos en este mundillo con nuestros hijos, solo necesitaremos elegir uno de los muchos libros infantiles que ofrecen las editoriales, comprar los dados correspondientes y preparar la aventura siguiendo las instrucciones del manual. Algunas de las mejores opciones para empezar a probarlos en familia son las siguientes:
| Juego de Rol | Edad Recomendada | Descripción |
|---|---|---|
| Juego de rol de fantasía | 6 a 12 años | Juego de rol de fantasía para niños que ambienta en entornos clásicos del género y sus reglas permiten que adaptes la historia a la edad de los jugadores. |
| Los pequeños detectives de monstruos | A partir de 3 años | Los jugadores interpretan aquí a los detectives que persiguen a las criaturas que asustan por la noche a los pequeños y casi siempre consiguen hacerse amigos de ellos y arreglar las cosas por las buenas. |
| Buscaduendes | A partir de 8 años | Aquí los niños deberán interpretar a los buscaduendes, personajes que tratan de localizar y proteger a estos pequeños seres de los enfrentamientos entre las brujas y los magos. |
Una opción divertida y una variante del juego es la posibilidad de mantener fijo uno de los dados y tirar el resto de los dados. Por ejemplo, hay dados que contienen diferentes colores, en lugar de pictogramas, y con ellos, además del juego propio que a continuación mencionaremos, se puede organizar una actividad cotidiana como: el color rojo significa sacar la basura, el verde fregar los platos, el azul sacar al perro, el amarillo …
Los dados ofrecen una variedad de ventajas para el aprendizaje de matemáticas. Los dados pueden ayudar a los estudiantes a mejorar su comprensión de los conceptos matemáticos al usarlos como herramienta lúdica para practicar y reforzar los conceptos.
Los dados también permiten una mayor colaboración entre los estudiantes al trabajar en equipo para resolver problemas matemáticos. Esta herramienta también ofrece una forma más intuitiva y visual de abordar problemas matemáticos, lo que puede ayudar a los estudiantes a mejorar sus habilidades matemáticas.
Jugar es la forma más natural que tienen los niños de aprender. A través del juego, experimentan, exploran, imaginan y descubren el mundo que les rodea. Los juegos educativos funcionan porque crean un contexto seguro y motivador donde el niño puede probar, equivocarse, ajustar y volver a intentar sin miedo.
Recuerda que la estimulación no se trata de presionar, sino de ofrecer un entorno rico en oportunidades, donde la curiosidad y la alegría sean los motores del aprendizaje. La clave reside en tu presencia, tu interacción y tu capacidad para disfrutar cada momento de juego junto a tu pequeño. Invierte tiempo en jugar, observa, adáptate y, sobre todo, celebra cada pequeño avance.
