Niños Encerrados en Oviedo: Un Caso de Horror y Aislamiento

El caso de los tres menores que permanecieron durante casi cuatro años encerrados por sus padres en una vivienda rural de Oviedo ha conmocionado a la sociedad. Dos gemelos de ocho años y otro niño de 10 años fueron encontrados en condiciones insalubres, rodeados de basura y sin escolarizar.

Casa en Oviedo donde fueron encontrados los niños. Fuente: eldiario.es

El Rescate y el Estado de los Menores

Los agentes de policía que irrumpieron en la vivienda encontraron a los niños, quienes corrieron a refugiarse entre los brazos de su madre, mientras el padre se mantenía distante. Tras casi cuatro años de encierro, los niños salían por primera vez al exterior desde diciembre de 2021.

Tras ser sometidos a un reconocimiento integral, se determinó que los niños están “físicamente perfectos”. Sin embargo, están a la espera de una valoración psicológica “en profundidad”. Marta del Arco, titular de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado, ha señalado que los niños están “bien”, “tranquilos” e “interrelacionándose con el entorno más cercano de una manera bien” en el centro de menores de Oviedo en el que residen de manera temporal.

Los niños hablan inglés solamente y las autoridades están intentando que ganen confianza en el entorno. La administración regional continúa buscando a familiares de los tres niños, un proceso que precisa de la colaboración de “otros estamentos, habida cuenta de que los menores no son de nacionalidad española”.

Las Condiciones de Vida en la "Casa de los Horrores"

La Policía Local de Oviedo considera que hay “indicios suficientes de criminalidad” en la ya denominada casa de los horrores. Los menores llevaban mascarillas y apenas sabían andar. Durante este tiempo, ni siquiera habían pisado el jardín. Las únicas dos ventanas desde las que podían recibir algo de luz natural solo se podían abrir hasta la mitad y, cada día, a las 17.30 horas, el padre ordenaba cerrarlas.

Sus padres les administraban vitaminas y medicamentos adquiridos en el mercado negro, algunos con principios psicoactivos como el cannabis, para tratar supuestas patologías que ellos mismos habían diagnosticado. Ninguno de los dos tiene formación médica, pero consideraban que los niños padecían trastorno del espectro autista y cardiopatías. El primer informe médico en España descarta cualquier cardiopatía, motivo que señalaban para justificar su traslado al país, y el último informe pediátrico registrado en Alemania en 2019 confirmaba que los niños estaban sanos.

Los más pequeños dormían todavía en cunas de bebé, pese a tener ocho años. Usaban pañales, no porque los necesitasen, sino porque, según los padres, no controlaban sus esfínteres. Cuando los agentes accedieron a la vivienda, encontraron un cuarto de baño con una caja llena de pañales usados.

La Detención de los Padres y las Hipótesis Psicológicas

La investigación judicial ha derivado en prisión preventiva sin fianza para ambos progenitores. Los padres han explicado a la jueza que temían que sus hijos enfermaran tras la pandemia y aseguraban que padecían trastornos de salud que no existían.

La hipótesis más plausible, según la psicóloga Ana Villarrubia, es que se trate de un síndrome de Munchausen por poderes. Este trastorno provoca que los padres o cuidadores inducen o inventan problemas de salud en otros, en este caso sus hijos, para mantener el control y el rol de cuidador. "Les hacen creer que están enfermos y, además, los enferman a través del uso de medicamentos que no están indicados", ha aclarado. Otra hipótesis, que Villarrubia considera menos probable, es una psicosis compartida.

Los padres solicitaron que sus hijos estuvieran escolarizados en casa tras la pandemia. El centro educativo se negó y, poco después, se trasladaron a España, donde trataron de empadronar solo al padre y ocultar al resto de la familia. Con la mediación de una empresa madrileña, él tramitó su alta como autónomo y alegó que trabajaría desde casa como freelance en el ámbito de los recursos humanos.

Las Secuelas del Encierro

Aún se desconoce cuánto daño les ha podido producir este encierro. El hermano mayor tiene problemas de motricidad y los pequeños sufren estreñimiento. Tras la retirada de la patria potestad y la custodia a sus progenitores, los menores se encuentran en un centro de acogida del Principado de Asturias, bajo evaluación física y psicológica.

La prioridad, sostiene la psicóloga, es que los niños se encuentren en un "entorno amoroso, didáctico y educativo". Si antes del encierro recibieron afecto y buenos cuidados, "hay algo que recuperar". De no ser así, su recuperación, aventura, será más complicada: "Hay periodos sensibles para la adquisición del habla, la psicomotricidad fina y gruesa y el establecimiento del apego".

La gravedad de la situación va más allá de haber permanecido encerrados en condiciones insalubres, insiste la psiquiatra infantil y adolescente Lucía Torres: "Lo único que han conocido en la vida son personas que a la vez son cuidadoras y agresoras". El contacto con los demás y confiar en un adulto de referencia puede resultar ahora confuso para estos niños. La psicóloga Natalia Ortega explica que la adaptación debe ser paulatina, para evitar que los nuevos estímulos bloqueen a los menores.

Úrsula Perona, psicóloga infanto-juvenil, afirma: “Cuesta imaginar, en estos momentos, lo que han vivido las mentes y cuerpos de esos menores tras un aislamiento tan extremo”. Perona advierte que el encierro prolongado durante etapas clave del desarrollo (aquí hablamos de niños) “puede tener efectos devastadores”. Y añade: “Durante la infancia, el cerebro está en pleno proceso de maduración y necesita estimulación variada, interacción social, juego libre, movimiento y exposición al entorno para desarrollarse de forma saludable”.

Abel Domínguez, psicólogo infanto-juvenil y director de Domínguez Psicólogos, alerta que “a estos menores se les han negado estímulos (auditivos, táctiles, sociales…), que son los que ayudan a modular a una persona, sin ser ellos conscientes de ello”.

Esos niños, responde Perona “pueden experimentar retrasos en el desarrollo del lenguaje; dificultades en la regulación emocional y en la comprensión del mundo exterior; apegos desorganizados o inseguros; ansiedad, fobias, desconfianza y una percepción distorsionada de la realidad y de sí mismos”.

La herida más profunda de esos niños, que ahora es como si volvieran a nacer, “es la causada por el engaño de sus propios padres, que son los que debían de protegerlos”, indica Perona. Han sido los progenitores los que los han aislado del mundo -les hicieron creer que estaban enfermos y que el exterior era peligroso- y una vez liberados, lo primero que hay que ofrecerles “”es un entorno seguro, predecible y afectivo”.

El tratamiento de esos menores tras lo sufrido, recalca Úrsula Perona, hay que individualizarlo. “Cada niño lo habrá vivido de manera distinta, según su edad, temperamento y vínculo con sus padres”, afirma. Hay que conseguir la rehabilitación emocional y relacional de esos niños. “Tienen que volver a confiar, cuanto antes, en los adultos, en el mundo y en sí mismos”, recalca.

Lo más complicado, insisten los expertos, será hacer entender a esos tres hermanos que todo lo padecido es culpa de sus padres. “Lo lógico es que surja un conflicto emocional si ahora entienden que todo lo escuchado en casa era falso.

Cunas donde dormían los niños. Fuente: lavozdeasturias.es

El Apoyo del Gobierno del Principado de Asturias

Marta del Arco, consejera de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, afirma que los niños están "físicamente bien": "Han pasado un reconocimiento médico y están bien. Próximamente se les hará una valoración psicológica". En esa misma línea se ha expresado Gimena Llamedo, vicepresidenta del Principado de Asturias. "Se están realizando las evaluaciones y se está trabajando con los menores, acompañándoles en este duro momento para ellos", informa, a la par que confirma que los niños están "en custodia del Gobierno de Asturias".

El Gobierno del Principado se personará en la causa penal abierta contra sus padres al asumir la tutela de los menores, después de que el Juzgado de Instrucción número 3 de Oviedo acordase la suspensión de la patria potestad y de la guardia custodia tras la apertura de diligencias, en principio, por violencia doméstica, con maltrato habitual psicológico y abandono de menores, pudiendo haber incurrido también en un delito de detención ilegal.

Detención de los padres. Fuente: eldiario.es

Este caso pone de manifiesto la importancia de la vigilancia y la denuncia ante posibles situaciones de maltrato infantil. La colaboración ciudadana y la actuación de las autoridades son fundamentales para proteger a los menores y garantizar su bienestar.

A continuación, se presenta una tabla resumen de los hechos:

Aspecto Detalle
Víctimas Dos gemelos de 8 años y un niño de 10 años
Duración del encierro Casi 4 años (desde diciembre de 2021)
Ubicación Vivienda rural en Oviedo, Asturias
Condiciones Insalubres, rodeados de basura y medicamentos
Estado físico Inicialmente "perfectos", con problemas de motricidad y estreñimiento
Estado psicológico En evaluación, con posibles secuelas graves
Delitos imputados a los padres Violencia doméstica, maltrato psicológico habitual, abandono de menores, posible detención ilegal
Situación actual de los menores En centro de acogida bajo tutela del Principado de Asturias

Así era la 'casa de los horrores' donde vivían los tres niños encerrados en Oviedo

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