Hoy, recordamos a Nino Bravo, una de las voces más emblemáticas de la música española. A pesar de su corta carrera, logró conquistar el corazón de miles de fans en España y Latinoamérica. Su trágica muerte a temprana edad lo convirtió en un mito, pero su legado musical sigue vivo hasta nuestros días.
Infancia y Primeros Pasos Musicales
Nino Bravo, cuyo nombre real era Luis Manuel Ferri Llopis, nació el 3 de agosto de 1944 en Aielo de Malferit, Valencia. A los cuatro años, su familia se trasladó a Valencia y luego a Carcagente, antes de establecerse definitivamente en Valencia.
Desde joven, Luis Manuel mostró un gran talento para el canto, aunque no le daba mucha importancia hasta que un amigo, Vicente López, lo convenció de sus aptitudes. Sus primeros pasos en la música se produjeron con el trío Los Hispánicos, que ganó un concurso local antes de presentarse sin éxito en "La Voz de Madrid". Luego formó parte de Los Superson. Esta actividad musical la compaginaba con su trabajo en un taller de joyería donde llegó a ser pulidor de diamantes.
Tras cumplir el Servicio Militar en la Marina, en Cartagena, buscó un trabajo estable, pero una voz como la suya no podía ser desaprovechada. Así lo vieron sus amistades, principalmente un locutor de Radio Popular de Valencia llamado Miguel Siurán que se convirtió en su primer representante y le animó para que buscara una oportunidad. Fue entonces cuando le bautizaron con el nombre artístico de Nino Bravo.
El Nacimiento de un Nombre Artístico
El nombre lo tomó prestado de un amigo y el nuevo apellido venía dado por la potencia y la fuerza arrolladora de su voz, muy en la línea de Tom Jones y sobre todo de Engelbert Humperdinck más dado al repertorio baladístico.
Inicios de su Carrera Profesional
Su debut oficial tuvo lugar en 1968, en La Vall de Uxó (Castellón) donde concurrió con la pieza “Canzone per te”, de Bardotti y Endrigo, que ese mismo año había resultado vencedora en el Festival de San Remo en las voces de Roberto Carlos y de su autor, Sergio Endrigo. Al año siguiente, durante las fiestas de las fallas, se presentó en el Teatro Principal de Valencia, con un espectáculo que él mismo financió.
Tras varios intentos fallidos logró un contrato con Polydor que editó su primer single, integrado por los temas “Como todos” y “Es el viento”que había compuesto especialmente para él Manuel Alejandro. Fue con otro tema de Alejandro, “No debo pensar en ti” con el que Nino Bravo pasó sin pena ni gloria por el Festival de Barcelona.
Éxito y Consolidación
La casa discográfica había depositada sus esperanzas en Manuel Alejandro pero sin embargo la voz del nuevo cantante se empezaría a oir con fuerza gracias a “Te quiero, te quiero”, un tema compuesto por Augusto Algueró en colaboración con Rafael de León, el letrista más prolífico de la copla andaluza. Nino fue finalmente el encargado de darla a conocer, pero no inmediatamente. El tema despegó a partir de sus apariciones en “Pasaporte a Dublín”, un programa de TVE española destinado a elegir al representante español del Festival de Eurovisión.
Así fue como “Te quiero, te quiero” llegó al número uno de las listas de éxitos donde permaneció casi dos meses. La canción cruzó el charco y se escuchó también en bastantes países sudamericanos. Este tema y los ya citados de Manuel Alejandro aparecieron en el primer álbum del cantante bajo la dirección musical de José Torregrosa -uno de los directores artísticos de Polydor- que firmó también algunos arreglos como como el de “Voy buscando” un tema firmado por los que habrían de ser sus mejores compositores, Pablo Herrero y José Luis Armenteros que aportaron a aquel L.P. Al año siguiente editó su segundo L.P. compusieron “Elizabeth”.
La consagración del cantante llegaría en 1972 con su tercer L.P. (“Mi tierra”) donde figuraba el histórico “Libre”, su canción fetiche. Esta canción quedaría ya instalada para siempre en la memoria popular colectiva. El tema estaba firmado por Herrero y Armenteros que volvieron a dar en la diana con “Un beso y una flor”, así se tituló también el último L.P.
En 1972 Nino Bravo empezó a saborear el triunfo con constantes viajes a Sudamérica donde vendió grandes cantidades de discos, epecialmente en Argentina. Sólo Méjico le fue esquivo. Tampoco le faltaron galas en su país. Para sus desplazamientos por la geografía española compró un Mercedes con el que tuvo su primer accidente automovilístico en el que no hubo que lamentar daños personales. Con sus primeros ahorros, el cantante pretendía montar una discoteca y estaba ilusionado con la producción de nuevos valores, tenía muchas esperanzas en un dúo valenciano llamado Humo.
Vida Personal
En el plano personal 1971 fue el año en que contrajo matrimonio. A finales de ese mismo año participó en el Festival de Río de Janeiro donde a punto estuvo de alzarse con el triunfo aunque ciertas irregularidades en las votaciones jugaron en su contra.
El Trágico Final
El cantante valenciano falleció hace 49 años en un trágico accidente. El 16 de abril de 1973, Nino Bravo sufrió un accidente automovilístico que le costó la vida. A los pocos meses de su fallecimiento apareció, entre la expectación general, su álbum póstumo “América, América”, título tomado del último éxito que Herrero y Armenteros compusieron para él y que abría el L.P. donde además de otros temas inéditos como “Laura” o “Vuelve”, se incluía un popurrí final con sus canciones más conocidas.
A pesar de su prematura desaparición, Nino Bravo dejó un legado imborrable en la música española. Su voz potente y emotiva sigue resonando en el corazón de sus seguidores, y sus canciones continúan siendo un referente para nuevas generaciones de artistas.
Aquí hay una tabla con algunos de los álbumes más destacados de Nino Bravo:
| Álbum | Año de Lanzamiento | Canciones Destacadas |
|---|---|---|
| Te quiero, te quiero | 1970 | Te quiero, te quiero, Esa será mi casa |
| Nino Bravo | 1971 | Elizabeth, Voy Buscando |
| Un beso y una flor | 1972 | Un beso y una flor, Libre |
| Mi tierra | 1972 | Mi tierra, Carolina |
| América, América | 1973 | América, América, Laura |
