Hoy, recordamos a Nino Bravo, una de las voces más emblemáticas de la música española. Su corta pero intensa carrera lo convirtió en un mito del pop español, un legado que perdura a través de generaciones. A 50 años de su partida, exploramos la vida y obra de este artista inolvidable.
Nino Bravo en 1972
Primeros Años y Comienzos Musicales
Luis Manuel Ferri Llopis, conocido artísticamente como Nino Bravo, nació en Aielo de Malferit (Valencia) el 3 de agosto de 1944. A los cuatro años, su familia se trasladó a Valencia, donde su padre trabajaba. Más tarde, se instalaron definitivamente en Valencia.
Desde joven, Luis Manuel mostró un talento vocal innato. Sus primeros pasos en la música se produjeron con el trío Los Hispánicos, que ganó un concurso en una emisora local. Posteriormente, formó parte del quinteto Los Superson, compaginando su pasión por la música con su trabajo en una joyería.
Tras cumplir el Servicio Militar en la Marina, y animado por el locutor Miguel Siurán, Luis Manuel decidió buscar una oportunidad en el mundo de la música. Fue entonces cuando adoptó el nombre artístico de Nino Bravo, inspirado en un amigo y en la potencia de su voz.
Éxito y Consagración
Su debut oficial tuvo lugar en 1968, en La Vall de Uxó (Castellón). En 1969, se presentó en el Teatro Principal de Valencia, con un espectáculo que él mismo financió.
Tras varios intentos fallidos, logró un contrato con Polydor, que editó su primer single con los temas "Como todos" y "Es el viento", compuestos por Manuel Alejandro. Sin embargo, fue con "Te quiero, te quiero", un tema de Augusto Algueró y Rafael de León, con el que Nino Bravo alcanzó la fama. La canción llegó al número uno de las listas de éxitos y cruzó el charco, sonando en varios países sudamericanos.
Este tema y los ya citados de Manuel Alejandro aparecieron en el primer álbum del cantante bajo la dirección musical de José Torregrosa. Al año siguiente editó su segundo L.P. compusieron “Elizabeth”. En el plano personal 1971 fue el año en que contrajo matrimonio. A finales de ese mismo año participó en el Festival de Río de Janeiro donde a punto estuvo de alzarse con el triunfo aunque ciertas irregularidades en las votaciones jugaron en su contra.
Portada del álbum "Mi Tierra"
La consagración del cantante llegaría en 1972 con su tercer L.P. (“Mi tierra”) donde figuraba el histórico “Libre”, su canción fetiche. Esta canción quedaría ya instalada para siempre en la memoria popular colectiva, aunque a finales de los noventa renacería con nuevos bríos gracias a una versión alocada que hizo, medio en serio medio en broma, un estrambótico personaje autodenominado “El chaval de la peca”. La curiosa versión tampoco fue muy popular al principio pero su utilización en la campaña publicitaria de una compañía de telefonía movil la puso nuevamente en boca de todos.
En 1972 Nino Bravo empezó a saborear el triunfo con constantes viajes a Sudamérica donde vendió grandes cantidades de discos, epecialmente en Argentina. Sólo Méjico le fue esquivo. Tampoco le faltaron galas en su país. Para sus desplazamientos por la geografía española compró un Mercedes con el que tuvo su primer accidente automovilístico en el que no hubo que lamentar daños personales.
Con sus primeros ahorros, el cantante pretendía montar una discoteca y estaba ilusionado con la producción de nuevos valores, tenía muchas esperanzas en un dúo valenciano llamado Humo.
NINO BRAVO LA VERDADERA HISTORIA DE LA CANCION LIBRE| Documental | LINEA DE TIEMPO
El Legado Musical de Nino Bravo
Nino Bravo dejó un legado musical imborrable con canciones que se han convertido en himnos. "Libre", "Noelia", "Un beso y una flor" y "Cartas amarillas" son solo algunas de las obras maestras que siguen emocionando a generaciones.
A los pocos meses de su fallecimiento apareció, entre la expectación general, su álbum póstumo “América, América”, título tomado del último éxito que Herrero y Armenteros compusieron para él y que abría el L.P. donde además de otros temas inéditos como “Laura” o “Vuelve”, se incluía un popurrí final con sus canciones más conocidas.
Tras un par de recopilaciones convencionales, en 1980 apareció un álbum en el que se acoplaron a la voz del cantante nuevas instrumentaciones a cargo de Luis Cobos. El trabajo tenía su mérito pero no aporta nada interesante a las versiones originales. Lo mismo sucedió con los álbumes que posteriormente produjo -con gusto y profesionalidad, eso sí- Juan Carlos Calderón donde se “obligaba” al cantante a compartir sus canciones con artistas que en algunos casos estaban fuera de lugar.
Discografía Selecta
| Año | Álbum | Canciones Destacadas |
|---|---|---|
| 1970 | Nino Bravo (Te quiero, te quiero) | Te quiero, te quiero, Es el viento |
| 1972 | Un Beso y una flor | Un Beso y una flor, Elizabeth |
| 1972 | Mi tierra | Libre, Mi tierra |
| 1973 | ...Y Vol. 5 (América, América) | América, América, Vivir |
Un Trágico Final
La mañana del lunes 16 de abril de 1973, Nino Bravo, acompañado por su guitarrista José Juezas Francés y del Dúo Humo, partieron de Valencia hacia Madrid. A pocos kilómetros de la capital, el vehículo BMW 2800 conducido por el cantante se salió de la carretera. Nino Bravo falleció finalmente, ingresando muerto en el Centro Sanitario Francisco Franco de Madrid.
Lugar del accidente de Nino Bravo
El 14 de marzo de 1973 realiza su última actuación en Valencia, dentro del Parador 73 de las conocidas Fallas valencianas. Allí canta, por primera y única vez, el Himno de Valencia ayudado por el público asistente. Los granadinos Jardines de Neptuno acogerían poco después la que sería la última actuación del intérprete valenciano.
Homenajes y Reconocimientos
Tras su muerte, la figura de Nino Bravo ha sido recordada y homenajeada en numerosas ocasiones. Se han publicado álbumes póstumos, recopilaciones, duetos con artistas actuales y se han realizado espectáculos musicales en su honor.
En 2006, se fundó el Museo Nino Bravo en Ayelo de Malferit, su localidad natal. En agosto de 2007 volvió a constituirse su Club de Fans Oficial, que lleva por nombre "Volver a empezar".
