Este análisis profundiza en la odisea de Raymond Chandler en Hollywood, explorando su trabajo en el guión de La Dalia Azul y su relación con la industria cinematográfica. A través de un recorrido por sus experiencias, se revela la tensión entre la visión del escritor y las exigencias de la producción cinematográfica.
Raymond Chandler en Hollywood: Un Encuentro Opaco
La relación entre Hollywood y ciertos escritores a menudo se caracterizó por ser opaca. Esto también ocurrió con Raymond Chandler, al igual que con Aldous Huxley, F. William Faulkner o Nathanael West. Chandler integró, junto a otros escritores como Dashiell Hammett y James M. Cain, un grupo en el que W. R. Burnett habría de apoyarse.
Chandler tenía 57 años cuando arriesgó su vida. La venta de derechos para el cine permitió la publicación de sus obras como libros y reediciones de bajo costo. Chandler fue llamado a Los Ángeles para una película llamada Double Indemnity.
Posteriormente, se acercó al teatro, hacia 1931. Sin embargo, su carácter le llevó a roces con Billy Wilder y Alfred Hitchcock. Chandler rechazaba el trabajo de adaptar sus novelas y retocaba sus ideas, situaciones y diálogos. Esta actitud crítica no se limitaba al cine, sino que se extendía a los gobiernos y al periodismo.
La Dalia Azul: Un Guión en Circunstancias Peculiares
La dalia azul debió ser una novela, pero se transformó en un guión, escrito en muy peculiares circunstancias. El guión de La dalia azul surgió en medio de graves urgencias de producción. Tampoco la obtuvo La dalla azul, que fue su resultado. Al final del volumen se podrá leer asimismo un breve estudio de Matthew J. Bruccoli (Raymond Chandler on Screen: His Novels into Film), muy minucioso en sus comparaciones.
Conflictos Creativos y Exigencias de Producción
En 1940, Houseman había cumplido una tarea oscura y fundamental. El primer título de la película fue American, que después se llamaría El ciudadano Kane. Orson Welles debutaría como director de El ciudadano Kane (1941). Houseman continuó haciendo teatro y cine, aunque ya nunca filmó junto a Welles.
La Dalia Azul - Lo difícil es encontrarte
Chandler integraba las necesidades de eficacia dentro de una industria. Esa crisis se expresa en el material mismo. Chandler integra, junto a otros escritores (Dashiell Hammett, James M. Cain, etc.) el director es el único autor. Pero, sobre todo, esa crisis se expresa en el material mismo.
Anécdotas de Hollywood: Tensiones y Ultimátums
Primer ejemplo: Mr. Wilder no debería hacer ademanes bajo la nariz de Mr. Chandler con el puño de cuero que Mr. Wilder tenía por costumbre blandir a su alrededor mientras trabajaban. Segundo ejemplo: Mr. Wilder debería abstenerse de dar a Mr. Chandler palmaditas en la espalda. Aparentemente sus exigencias fueron satisfechas, porque allí se quedó hasta terminar el guión.
Ray lanzó su primer ultimátum al estudio. Exigió su reparación inmediata. El sistema de la Escuela Pública inglesa que él tanto admiraba le había dejado una marca devastadora. Chandler había estudiado a los clásicos en Dulwich. En la vida era demasiado inhibido para ser alegre, y demasiado emotivo para ser ingenioso. Chandler, durante años, había sido un alcohólico.
El Proceso de Pulido del Guión
¿Quién más calificado para endurecer un guión que Ray Chandler? Cuando terminamos el «trabajo de pulido», seguimos viéndonos ocasionalmente. La presencia de chicas jóvenes -las secretarias y extras del estudio- le perturbaba y le excitaba. ¿Por qué la empresa no había tenido la inteligencia de dar a la película un título considerablemente trivial, llamándolo The Unseen?
Alan Ladd estaba trabajando en un guión para Alan Ladd. El primer título significa El no invitado; el segundo El no visto. Por motivos de salud, requería un poco más alterar el guión; esto implicaba numerosas revisiones que llevaban otros tres meses. Se necesitaban cuatro meses para encontrar los intérpretes idóneos para una película.
El Rodaje y los Desafíos del Final
El rodaje de The Blue Dahlia comenzó bien. El elenco no presentaba ningún problema serio. George Marshall, que creyó imprescindibles, dirigió la película. Véase el capítulo de Matthew J. Bruccoli que cierra este volumen. Doris Dowling fue aplacada en sus escenas conjuntas, manteniéndola a ella sentada o acostada. Alan Ladd pasó a un primer plano con This Gun for Hire (El cuervo, 1942). (1941) hizo efectivamente un papel ínfimo, entre los periodistas de la secuencia final. Orson Welles reescribía totalmente a medida que lo filmaba.
El problema de Ray con el guión era simple: carecía de final. La mujer había sido encontrada muerta, en una posición que sugería, pero no era, la del suicidio. El marido, en extravío total, era objeto de muy serias sospechas que él hacía lo posible por agravar. Sin embargo, yo no estaba preocupado. Había sido encontrada muerta, en una posición que sugería, pero no era, la del suicidio. Era objeto de muy serias sospechas que él hacía lo posible por agravar. Al no ser satisfactorio endilgarle el crimen.
La Crisis Creativa y la Solución Inesperada
Dos días después yo estaba sentado en mi oficina y mi secretaria entró a decirme que Mr. Chandler estaba fuera y quería verme. No conocían a su hombre. Lo que lograron, contrariamente, fue perturbarlo de tres maneras distintas y ajenas entre sí. Tres, había sido invitado a traicionar a un amigo y camarada de la Escuela Pública. El 12 de abril de 1945. Vino a verme Joe Sistrom y le dije lo que había ocurrido.
Ray habló de nuevo, suave y seriamente. Había cometido el crimen. En total, menos de tres días de trabajo. Había sido un bebedor, hasta el punto de que había llegado a peligrar gravemente su salud. Mi primera reacción fue puramente de pánico. Me quedé horrorizado ante la propuesta de Ray.
La Noche Final y la Entrega del Guión
Durante media hora caminé por las calles interiores del estudio. Entré en la oficina de Sistrom por la parte de atrás. Ray quedó extremadamente feliz y expansivo. A primera hora de la mañana siguiente los automóviles estaban aún allí, reluciendo al sol. Ray no había exagerado cuando me dijo que arriesgaba su vida por The Blue Dahlia. Trabajó durante la tercera parte de su tiempo.
El médico venía dos veces por día a ponerle inyecciones intravenosas. Transmitía por radio. Interrumpido con la secretaria del turno anterior. Las páginas de guión, prolijamente escritas a máquina: el trabajo de Ray durante la noche.
Reflexiones Finales de Chandler
«¿Qué debe hacer un hombre con el talento que Dios le haya dado en un momento de ocio? ¿Mostrarme seguro y ganar mucho dinero, como yo? Un escritor no tiene con qué negociar sino con su vida. No soy un escritor entregado a lo suyo. Sólo me entrego como persona... escritores son canallas frustrados, con una desdichada vida personal a cuestas.
El Legado de Chandler
Chandler ingresó a formar parte de la Raymond Chandler Collection. Se han subsanado los errores de la copia mecanografiada y se han eliminado las repeticiones.
Extractos del Guión Original
Aquí hay algunos extractos del guión original de la película:- Escena 1: Un autobús se detiene frente a Hollywood. Los pasajeros, incluyendo a Johnny, George y Buzz, descienden con sus maletas.
- Escena 2: Entran a un bar. Piden aguardiente. La música y el ambiente son intensos.
- Escena 3: Johnny visita a la señora Carpenter, su esposa, en su bungalow. La encuentra en una situación comprometedora.
Estos extractos ilustran el estilo y el tono de la obra de Chandler, así como los elementos clave de la trama.
