Tener un proyecto 100% independiente y autogestionado no es una tarea fácil en estos tiempos. Mantener el pulso artístico y la honestidad en cada cosa que haces, está al alcance de muy pocos. Mónica Morado está en ese puñado de artistas que reúnen ambas cualidades y consiguen poco a poco que compañeros de gremio, medios de comunicación y público estén de acuerdo en que hay que acercarse a su música y dejarse cautivar con lo que propone.
Imagen representativa de la música Indie Pop.
Las canciones de Mónica Morado, envueltas en una brillante producción, son personales y sinceras, balanceándose estilísticamente entre el pop, el folk y el rock, y dejando que las letras que ella escribe hablen por sí solas. Hemos querido adentrarnos en un disco que creemos que es una de las sorpresas más agradables de este año, por eso hemos pedido a su autora hacer un recorrido por sus 9 temas y que sea ella misma la que nos hable de ellos, de sus influencias y de todo lo que ha querido contar en Panaceas. Bienvenida a CrazyMinds.
El Álbum "Panaceas": Un Proceso de Sanación Musical
Este disco es mi segundo disco, y se llama Panaceas. Lo hice pese a encontrarme en un momento en el que pensé que no volvería a hacer música: mi vida personal había dado un giro y me había dejado sintiéndome muy pequeña. Pero todo lo que me estaba pasando también necesitaba contarlo, y las canciones fueron brotando. Junto con Chapo González, que ha producido el disco, cogimos las canciones y las trabajamos muchísimo, pensando en cada detalle, haciendo todo a mano, despacio y con buena letra.
En el proceso yo cambié: aprendí muchísimo, me lamí las heridas, fui poco a poco recomponiéndome e ilusionándome de nuevo con la música y con todo lo demás. Por eso el disco se llama Panaceas, porque hacer las canciones me sanó y creo en el poder que tiene la música de hacer lo mismo con la gente que ahora las escuche.
Inicios y Trayectoria Musical
En cuanto a mí: Tras una infancia muy ligada a la música, a los 16 años empecé a escribir canciones. Sin embargo, no fue hasta 2020 cuando, desde la seguridad del aislamiento pandémico, me lancé a compartirlas con el público y ya no hubo vuelta atrás. Desde entonces, quiero pensar que he ido creando un público fiel gracias a las actuaciones en directo en diversos formatos y a mi participación en concursos como VodafoneYu Live Music (segundo premio) o FestiAMAS (finalista).
El disco salió el 25 de abril y ya está disponible en todas las plataformas digitales (¡y también en formato de disco físico!). El disco se ha grabado en línea, en estudios de los músicos y en el estudio de Chapo González (The Room). Los músicos que han contribuido a él son los mismos que en el primer disco: Chapo González, Edu Martínez, Coki Giménez, Sergio Valdehita, Luis García Vega, Alejandro Heredia, Amara Ríos y Aitor Herrero. Tiene una colaboración de Fede Multari, de Corea la Buena, que nos dejó su voz para El asfalto brilla.
Influencias y Estilo Musical
Creo que es un disco de pop que bebe del rock, indie y folk de una manera que se asemeja mucho a la música americana. Yo escucho muchísima música en inglés y me interesaba muchísimo buscar sonidos que bebieran de artistas como boygenius, Lizzy McAlpine o HAIM, y ver qué pasaba cuando se unían esos sonidos tan modernos con una letra en español y escrita en la tradición más «cantautoril».
Una anécdota graciosa, por ejemplo, pasó cuando estábamos maquetando Turismo sentimental, que maquetamos entre Luis García, Amara Ríos y yo. Cuando estábamos dejando planteados los coros y las líneas de voces, grabamos los «ohhs» que hay antes de entrar al estribillo, pero cuando le dimos a grabar no nos dimos cuenta de que se quedó pillado el Logic y los grabamos en el sitio que no era. Pero cuando lo reescuchamos resulta que habían quedado entrando en un pulso a contra que nos gustó mucho más que lo que teníamos pensado originalmente!
Sí!! lo presentaré con mi banda por todo lo alto el 22 de mayo en Madrid, en la legendaria Moby Dick.
Análisis Canción por Canción de "Panaceas"
Nos gustaría que nos contases todo sobre cada una de las canciones del disco: el significado, la inspiración, si hay alguna historia detrás, lo que sientes al tocarla en directo.
- Canción inacabada: Abre el disco porque es la canción más importante que he escrito nunca. Se la escribo a mi padre, que perdí cuando era pequeña. Cuando pierdes a alguien, es tentador intentar honrarles con algo, hacerles un último regalo de aquello que sabes hacer, que significa algo para ti. Yo empecé muchas canciones con esa intención, pero no las conseguía terminar. El regalo nunca era suficientemente bueno, nunca honraba y recordaba como se merecía. Y un día, de repente, lo entendí. Entendí que quizá no se trate de crear un solo recuerdo que sea fiel, perfecto, digno de quien ya no está. Después de todo, ¿quién merece solo un mísero souvenir, por muy perfecto que sea? ¿Por qué empaquetar, limitar, o cercar el afecto? El amor y la memoria trascienden al tiempo, y a la limitada duración de una canción. Por eso, Canción inacabada es un intento de dejar los ventanales abiertos, a no terminar nunca de querer y recordar, y a buscar en cada verso, siempre, a los que ya no están.
- Casa vacía: Es una de las últimas canciones que escribí para el disco, pero que curiosamente acabó saliendo como primer single. Habla de ese momento justo antes de terminar con alguien, cuando sabes que todo ha terminado y sientes que no queda nada más que dar, que eres una casa vacía, pero aun así no te atreves a dar el paso de irte. A mí escribir esta canción me ayudó mucho a gestionar todas esas emociones que, aunque sean duras y difíciles, quise mezclar con una producción brillante, enérgica (que ayudase, en efecto, a dar el paso), y que dejara entrever que en todo final brilla ya la esperanza. Por eso tenía claro que quería llevar la producción en la dirección de la canción Not Strong Enough de boygenius, que siempre es como un soplo de fuerza y aire fresco. ¡Y creo que lo conseguimos! Aún hoy cuando la escucho me llena de energía.
- Todo pasa: Es lo que vino tras la ruptura, en ese momento en el que dudas de si saldrás de ahí. «Sigo buscando motivos para creer que todo pasa…», «dime por qué nadie me enseñó a recordarte sin que duela…», son frases que pensaba mucho tirada en mi cama, sintiendo dolor y reflexionando sobre lo poco que se nos enseña a gestionar momentos como ese. Cuando por fin conseguí arrastrarme al piano y escribir el resto de la canción, me pareció que era demasiado triste y oscura para meterla en el disco. Pero me gustaba la armonía y me había ayudado mucho, así que cuando maqueté algunos temas con mi amigo Alejandro Heredia le enseñé esta y me animó a maquetarla también. Al final la maquetamos dejando un espacio instrumental precioso y con modulaciones maravillosas que le daban un toque de esperanza a la canción. Luego, Edu Martínez, que es un mago de los sintes, hizo un desarrollo en ese hueco que acabó siendo una de mis cosas favoritas del disco. Cada vez que lo escucho me parece que debería estar en una película.
- El naufragio: Es la canción más rockera del disco y es quizá el tema en el que la producción más ganó del directo. La escribí justo en un momento en el que teníamos varios conciertos alineados y la llevé a un ensayo para ver qué le parecía a la banda. La montamos y se nos ocurrió hacer ese cambio a mitad de la canción, donde va creciendo hasta estallar en una apoteosis rock. La verdad es que la empezamos a tocar así un poco por divertirnos y porque a mí me hacía gracia tener un tema en el que tirármela de rock star. Pero luego resultó conectar muchísimo con la gente en el directo, generar una energía súper envolvente que nos hacía pasárnoslo fenomenal. Es una de las letras por las que más me felicitan, pero a mí lo que más me gusta son quizá las voces del primer estribillo. No son las armonías más obvias: tardamos mucho en encontrar las voces que generaban esa sensación de melancolía indie que tanto me gusta escuchar en la música americana.
- La pantalla: Habla de las complejidades de la ausencia, de la (no)presencia y del potencial liberatorio de la soledad, todo empaquetadito en una canción ligera. Una pantalla crea la ilusión de conexión con alguien sin necesidad de un cuerpo, lo que vemos en ella nos afecta de manera real pese a su completa virtualidad. ¿Pero hasta qué punto es esa ilusión, ese trampantojo virtual, algo real? ¿Acaso no siguen las mismas lógicas las relaciones entre las personas de carne y hueso, que son una constante negociación entre la necesidad de «estar ahí» y «dejar estar»? Estas reflexiones de filosofía del Ahorramás se me pasaban por la cabeza cuando veía la versión final del videoclip que hizo la maravillosa Claudia Herrán. En él, sin quererlo, creo que mostramos justo eso. Pero enseñamos su lado bonito: que los malabarismos del apego se pueden convertir en un juego divertido, donde la vulnerabilidad y la fuerza (representadas por la bailarina increíble Iby y yo) bailan juntas. En cuanto a la producción de la canción, dos curiosidades: el solo de trompeta es un guiño al primer tema que saqué, Dinamita, que también tiene un solo largo de trompeta. Me encanta ir en contra de la lógica comercial y hacer solos que tengan tanto protagonismo. Lo firma Aitor Herrero, y cuando le dijimos que se inspirase un poco en los boleros, creo que lo clavó. Me hace bailar siempre. Luego, también hay otra cosa en esta canción que es de mis favoritas del disco: las percusiones. Coki Giménez las hizo y cuando me las mandó, las escuché en bucle durante días -qué sutileza, qué manera de apoyar exactamente lo justo, mientras siempre están pasando cosas nuevas-.
- Jacques Brel: Es mi pequeño homenaje a la memoria, a la larga vida del afecto y al respeto por el duelo del desamor. La escribí porque me costaba entender la mecánica de las rupturas. Dejarlo con alguien es discursivo, dices «se acabó» y todo cambia, pero la realidad es que nada ha cambiado. Sigues sintiéndote igual, sabiendo todo de la otra persona, recordando todo por lo que habéis pasado. A mí me costó entender qué hacer con toda esa información, ese afecto, dónde lo tenía que poner. Lo puse en esta canción, y creo que por eso conecta tanto con el público cuando la tocamos en directo. Bueno, también conecta porque Amara Ríos dejó en ella unos violines que le romperían a cualquiera el corazón.
- El asfalto brilla: Fue el último single que saqué del disco y es la única colaboración. Fue una canción que escribí una tarde de verano en Asturias, casi de broma, jugueteando un poco con acordes y frases que no suelo usar. La terminé de escribir porque me parecía divertida, me gustaba que fuese provocadora y que animase un poco a bailar. Normalmente yo tengo un poco de manía a las canciones ligeras que hacen bailar a la gente, porque me han echado en cara demasiadas veces que mis canciones son muy tristes y que lo gente lo que quiere es algo divertido que no les haga pensar. Pero lo cierto es que me lo pasaba muy bien tocándola, y en directo también. Tenía una obsesión con que tuviese un sonido de rock argentino (El Zar, Bandalos Chinos o Conociendo Rusia son bandas que escucho muchísimo), porque me encanta el camine de sus canciones -es estable, buenrollero, nunca nada explota pero te hace sentir bien-. Creo que al final lo conseguimos, y Fede (que canta en un bandón que se llama Corea la Buena) vino a cantarla conmigo como hace siempre en los conciertos. ¿Una curiosidad? Al final, donde se escucha a mucha gente cantando los coros, es gente real. Le pedí a mis amigos que me mandaran notas de voz cantando la canción y las dejamos todas ahí.
- Turismo sentimental: Es una de las canciones favoritas de Chapo y nunca me perdonará que no la sacase como single (¡te quiero Chap!). Creo que es la más experimental a nivel de producción, nos rompimos mucho la cabeza con ella. Tiene muchos cambios y pasan muchas cosas, pero creo que finalmente conseguimos que funcionase como un todo. La trabajamos mucho online entre los dos y luego Chapo (que en esta además también hace coros) dejó ese solo súper Anni B Sweet (para el que nos inspiramos en las guitarras de la maqueta que había hecho con Luis García) que mola mucho. Creo que si a alguien le gusta la producción, esta quizá sea de las canciones que más le puedan interesar. A mí también me gusta mucho la letra, es una de esas que me salió rápido un día que estaba despechada y suelen ser de las mejores.
- La métrica: Terminamos con La métrica, un tema tranquilo, onírico, delicado, donde también Amara dejó su preciosa huella. Esta canción habla de no querer volver a casa, de lo asfixiante que puede ser la vida diaria, la domesticidad, el hogar. Nació a raíz de una pintada que vi en un puente una vez, que decía algo así como «papá, deja de hablar mal de mamá». Me enterneció muchísimo, era un sentimiento tan real (y tan tabú aún) que todos hemos sentido. Así que le escribí una canción. La producción refleja el mensaje: no tiene grandes fuegos artificiales, ni explota de sobremanera. Es tranquila, melancólica, vulnerable.
Información sobre el lanzamiento del álbum "Panaceas".
Finalmente, un deseo. Siendo una artista autoeditada e independiente, espero muy poco, la verdad.
